Archivos mensuales: Febrero 2012

Repetidores

Dicen por ahí que la repetición no sirve para nada, que los alumnos que no se enteraron la primera vez tapoco se enteran la segunda si se les enseña justo de la misma manera. Yo no sé suficiente pedagogía ni le he dado clase dos veces al mismo repetidorsuficientes veces como para saber si es verdad, pero creo que se escapa un detalle. La cosa ha ido cambiando, pero lo que ocurre ahora con la repetición es esto:

Primaria: se puede repetir un solo curso, una sola vez, con el consentimiento de los padres.
ESO: se puede repetir dos cursos, una sola vez por curso. Teóricamente no es posible matricularse con 18 años, pero el centro puede hacer excepciones.

En los 80, se podía repetir sin límite un máximo de dos veces por curso, pero con el límite de los 16 años. Es decir, ahora se puede repetir 2 o 3 veces en 10 años de obligatoria (6 + 4) y antes se podía repetir 2 o 3 veces en 8 años de obligatoria.

En la ESO, se repite a partir de tres suspensos, da igual en qué materias.

Y con la repetición se consiguen tres cosas:

1. Que al enseñar las cosas una segunda vez, el alumno las aprenda. Discutible.
2. Que el alumno se entere por primera vez de cosas a las que no estaba prestando atención la primera vez, por ejemplo porque no estaba en clase (enfermedad, problemas personales). o por otro motivo. Yo conservaría en cualquier caso la repetición por absentismo.
3. Lo que nadie quiere decir: como estímulo negativo al estudio. Los alumnos que estudian para no repetir. Es un estímulo muy pobre, cierto, pero a veces es el que hay. Y algo que sí me he encontrado en Bachillerato es alumnos que abandonan una materia con idea de pasar curso con pocas pendientes, y superarlas con un profesor distinto al que les ha tocado este año. Mientras tanto, en clase procuran boicotear. Un alumno que no quiere estudiar es un reto; un alumno que no quiere estudiar y que no va a repetir es dos retos en uno. Es triste pero es la realidad.

Verdades feas aparte, a mí me gustaría un sistema en el que la repetición fuera optativa (menos en el caso del absentismo) y que hubiera un par de horas semanales de “tutoría de pendientes”. Los alumnos sin asignaturas pendientes tendrían un rato de estudio, lectura libre, o actividades deportivas. Y los demás, refuerzo de lo suspendido el año anterior. Y la perfección sería hacerlo en las horas que ahora se dedican a religión. Por soñar…

Taller gratuito de introducción al Bollywood

En Studio Rábida 9 (Huelva, c/ Rábida, 9), el 14 de Abril, de 11 a 14.

Un taller de introducción a este baile, donde trabajaremos secciones de varias canciones en estilos muy diferentes. ¿Qué te gusta más, un clásico sensual y romántico, el divertido y sexy funky o quizá el energético bhangra? ¡Ven a probarlos todos!

Qué esperar: El nivel es el de un oriental intermedio. No es necesario ningún conocimiento de Bollywood, pero disfrutarás más si sabes algo de danza del vientre.

Dos de los tres estilos son practicados muy frecuentemente por hombres. Si conoces a alguno al que gusten los bailes de salón, el funky, y en general ser el amo de la pista, hazle un favor e invítalo.

Qué traer: Ganas de pasarlo bien y ropa cómoda de bailar con la que se te puedan ver las piernas (pantalones y mallas mejor que faldas).

 

 

El gran proyecto

Mis tres grupos de tercero de la ESO están terminando unos proyectos en sustitución de las típicas redacciones en inglés. Vamos a seguir trabajando la redacción, pero además vamos a integrarlo todo en un trabajo multidisciplinar. Han ido creando, en tres meses, en grupos de cuatro, al menos tres obras:

– Un texto divulgativo o de lo que en inglés se llama “no-ficción”. Ensayo, opinión, biografía.

– Un texto literario. Cuento, novela, guión de serie de televisión, poema, canción. Todo vale.

La longitud conjunta de todos los textos debe estar en torno a las 1000 palabras. Este requisito exigente tiene como objetivo que trabajen todos. Una novelita corta de mil palabras a cargo de un alumno no es realista, pero mil palabras entre cuatro alumnos entre ocho semanas es un párrafo de 30 palabras por alumno y semana, suponiendo una división del trabajo muy exacta, que tampoco es totalmente necesaria.

Y tienen que crear además:

– Algo físico, una creación original que no sea lingüística, algo mixto, un trabajo manual. Algunos ejemplos han sido comida, una coreografía, o una maqueta.

– Algo mostrado en un soporte online y multimedia. Me da igual que sea una página de Tuenti o un blog: quiero texto, imagen y sonido en una pantalla.

– Una presentación oral frente al resto de la clase.

La libertad es total aunque yo estoy ahí para ayudar a quien se líe.Y los temas escogidos han sido:

3A:
El fútbol.
Las Vegas.
Grafitti.
El tomate.
Tiburones

3B.
La contaminación ambiental.
Inglaterra.
La patata.
Los carnavales.

3C
El chocolate.
Dulces caseros vs. dulces industriales.
La selección andaluza.
El Betis.
El snowboard.

Entre el conjunto de ideas descartadas, destaca el interés por la música, por el deporte, y por los sentimientos románticos. Un grupo se planteó seriamente hacer una guía de sexualidad positiva, sin centrarla en ETS y anticoncepción, pero luego cambiaron de idea.

 

 

 

Deseos

Emma tuvo una idea sobre las listas de deseos que creamos sin parar, como las de tiendas online donde vamos acumulado cosas. Se le ocurrió crear en miércoles una lista con sólo tres deseos. Y por qué no imitarla, es una manera de tener algo que escribir. Deseo…

1. Un vino blanco. Ahora no lo puedo tomar.

2. Un corte de pelo. Todavía no conozco las peluquerías de por aquí y llevo dos meses posponiéndolo. Modo pelusa #ON.

3. Que mi amiga Mercedes venga de visita.

 

El peso de las mochilas.

El argumento más tonto que oigo en contra de los libros de texto, o a favor de los libros digitales, es que los libros pesan mucho, porque en realidad, la mitad del peso de las mochilas no debería estar ahí.

Los alumnos de secundaria tienen aproximadamente diez materias, y seis horas de clase al día. En un día normal, pueden necesitar cuatro o cinco libros, y un bloc en el que tomar apuntes o hacer ejercicios. ¿Verdad? Pues no. Para empezar, tienen un cuaderno por asignatura. Algunos profesores les obligan a ello, pero son una minoría. Los alumnos usan cuadernos en lugar de blocs o folios, lo que dobla el peso. Y además, a veces, por ejemplo en mi caso con inglés, tienen un cuaderno de actividades comprado aparte. En ese caso, una buen cantidad de alumnos lo traerá a diario. Llevamos más de la mitad del curso y la mayoría de mis alumnos aún no han aprendido una regla de mi método de trabajo vigente desde el primer día: el libro B es solamente para hacer deberes, jamás vamos a trabajar con él en clase, y nos toca revisarlo en un día fijo de la semana. Pues no. Se lo traen a diario. Por si acaso.

Si todas las materias fueran iguales, entre libro A, libro B, y cuaderno, se traen el triple del peso que les pedimos. Quizá cuando trabajamos hábitos de estudio y de vida saludable deberíamos insistir en que no se traigan nada que no necesiten.

 

Cronología del fracaso escolar.

Casi todas las medidas relacionadas con la educación que se han aplicado en España y han salido en los medios de comunicación en los últimos 20 años se han centrado en los extremos del sistema, y en la etapa favorita de los políticos de todas las tendencias: 3º y 4º de la ESO, que se hacen con la edad de los antiguos 1º y 2º de BUP, es decir, 14-16 años.

Recapitulando, primero se alargó la educación obligatoria de los 14 a los 16, una medida que muchos criticaron. La clave es que esos dos años favoritos de los políticos pasaron a formar parte de la educación obligatoria y nadie se ha planteado nunca en serio que dejen de serlo. Simultáneamente, se redujo cuántas veces se podía repetir curso, hasta el punto de que según la leyenda urbana en el sistema actual no se repite nunca.

Se mejoró y amplió la educación pre-obligatoria, que ahora se llama Infantil. Aquí, la tendencia ha sido el electoralismo de “los niños están recogidos para que las madres puedan ir a trabajar”. Ojo que no hablo de nadie más que de los políticos. Han visto que la salida más fácil al conflicto entre madres, niños, el resto de la familia, trabajo, salario, y que el día sólo tiene 24 horas es ésa.

Yendo al otro extremo del sistema, hace 20 años que tenemos un Bachillerato corto. El PP tiende a cuidarlo (que en este país quiere decir cambiarlo, o intentar cambiarlo) más que el PSOE. Pero no hay mucho que hacer por ahí mientras siga siendo corto y con Selectividad fijada por las Universidades y no por el Ministerio de Educación. Un Bachillerato de dos años es un Curso de Acceso a la Universidad Para Menores de Edad.

Así que los esfuerzos de los políticos se han centrado en universalizar la fase de la educación en la que los niños son más problemáticos: cuando son muy pequeños. Y en decir que les gustaría que el Bachillerato fuera como el que hicieron ellos: años largos y dorados en el recuerdo, de estudiar cosas teóricas que sirven para poco o nada en el mercado laboral. Y finalmente, en cambiar una y otra vez qué hacen los estudiantes en el final de la obligatoria. Cuando los alumnos tienen… ¿cuántos años dije al principio? ¿Entre 14 y 16? Perdón. Entre 14 y 18, si contamos a los repetidores. Resumiendo, la fase de la vida más problemática para los padres después de que los niños sepan hablar y no usen pañales.

Todos los esfuerzos de los políticos se centran en los bebés y en la adolescencia por la sencilla razón de que de los 5 a los 11 años, los niños dan pocos problemas y los padres piden pocas soluciones. Pero lo que ocurre en la práctica con todas las medidas y cambios que nos proponen en 3º de la ESO es que a menudo llegan tarde. Dos ejemplos prácticos.

Por las razones que sea, Pepe aprende despacio. Repitió un curso de primaria. No se entera bien de lo que se explica cuando es todo teórico. Si las cosas son prácticas, se equivoca varias veces hasta que le sale. Esto significa que tarda tranquilamente casi el doble que sus compañeros en asimilar cada contenido en muchas materias. Sus profesores de 1º de ESO tienen poco tiempo para prestarle atención personalizada, aunque tiene apoyo en Lengua y Matemáticas. ¿Repite 1º? ¿Repite 2º? Si repite un curso, llega a 3º con 16 y con vistas a graduarse con 18. Si repite 1º y también 2º, no nos salen las cuentas.  De todas formas, lo mejor que le puede pasar es que lo metamos en Diversificación, con grupo reducido y menos profesores no sólo para lengua y matemáticas, sino para la mitad de las materias. Diversificación existe para 3º y 4º.

Otro ejemplo. Loli dice que no quiere estudiar. Conducta, un desastre. Actitud, bajo cero. Puede que sepa en qué quiere trabajar y puede que no, pero el caso es que aquí y ahora no quiere ni abrir el libro. Repite una vez primero, una vez 2º, cumple 16, y desaparece del instituto como si la hubiéramos dejado salir de la cárcel. Da igual qué medidas tengamos pensadas en el final de la obligatoria.

En la ESO, el “curso tapón” es 2º porque es donde cumplen 16 años los alumnos que han repetido dos veces. Esto es algo que los políticos que quieren arreglar el fracaso escolar no ven: el problema no está en el curso que Loli no alcanza a hacer. No tenemos que hacer que el final de la obligatoria sea más fácil o más corto. Tenemos que conseguir “pescar” a los fracasados potenciales en la primer vez que cursan el primero de los dos años que repiten. Sería fácil coger una estadística y ver cuál es el año más repetido en la obligatoria, primaria y secundaria, y concentrar algunos recursos más en ese año y en el inmediatamente anterior. Y ya está. Sólo pido eso. Aunque el año clave sea 1º de la ESO y mi propuesta suponga dar un empuje extra a un año tan poco fotogénico como 6º de Primaria.