Archivos mensuales: mayo 2013

¿Piropos feministas?

Cuando se tiene poca o ninguna idea sobre desigualdades sociales, es fácil y frecuente pensar que las discriminaciones son todas agresiones reconocibles, con intención dañina, con la agresión física como principal y más grave ejemplo. El piropo o acoso callejero es un ejemplo de que esto no es, en absoluto, así.

piropo 1El piropo callejero a una desconocida es un recordatorio de que “ella es su cuerpo”. No importa si es apreciativo, o más o menos sexual. Las mujeres somos valoradas por nuestro cuerpo, por ser bellas, o bonitas; somos decoración. Es algo muy difícil de explicar mediante metáforas o analogías, como “imagínate que te lo dice un hombre homosexual”, porque no entra solo la amenaza más o menos plausible de agresión sexual, sino la falta de respeto, la opinión que no has pedido, el recordatorio de que quien te interpela pertenece a un grupo social con ventajas sobre el tuyo, que ese comentario o mirada se suma a todos los demás que has vivido.

piropo 2Pero si tú, amable lector hombre, o mujer que no se ha planteado nunca esto, te preguntas, ¿y no es posible el piropo feminista? ¿no le puedo decir nunca a una mujer que está guapa?, no sufras más. Aquí tienes una pequeña guía para poder halagar con gracia, estilo, y feminismo.

  1. Piropea a tus iguales. A gente en situación de inferioridad, no. Por ejemplo, ahórrate los comentarios a una empleada si eres jefe, o a una camarera, dependienta, etc. Esa persona no te lo puede devolver, no te puede contestar, y seguramente le han dicho muchas cosas parecidas aunque no sea con tu elegancia y con tu buena intención. Si por lo que sea, no puedes resistirse a elogiar a esa persona, hazlo al irte. Cuando despachaba en una freiduría, no era lo mismo un saludo con una broma que una despedida con una broma.
  2. No lo hagas en una situación de la que la mujer no puede salir. Por ejemplo, un medio de transporte. Sí, tú eres un encanto y tienes unas intenciones de lo más honorable. Pero si me haces algún comentario en el autobús, sería de lo más normal que me sintiera atrapada.
  3. A mí me gusta más que se refieran a lo que hago o tengo que a mi cuerpo. Me resulta menos sexual, y por lo tanto menos amenazador. Además, estoy acostumbrada a que otras mujeres comenten la ropa que llevamos, no sé si sería así en todas partes.
  4. Dime qué te gusta de mí, no qué te gustaría hacerme o que yo hiciera.
  5. Dirígete a mí, no a mis acompañantes. La de veces que mi marido y yo nos hemos reído después a espaldas de algún imbécil que ha intentado establecer con él algún tipo de solidaridad masculina por hablar con él de mí como si yo no estuviera delante.
  6. No piropees en un auditorio, y mucho menos profesional. Estás hablando de algo personal; no lo pases al ámbito público. Uno de los momentos más desagradables de mi vida profesional tuvo lugar cuando un inspector de educación se dirigió a una clase de alumnos míos de 3º de ESO comentando sus opiniones sobre mi cara, mi sonrisa y mi juventud. Tartamudeando.
  7. Elogiar a mujeres que conoces muy, muy poco, bueno. Elogiar a completas desconocidas, no, nunca. Yo llevaría muy bien algo dicho por el padre de un alumno, el dependiente en una tienda, el amigo de un amigo… y casi siempre me va a sentar mal algo dicho por la calle sin venir a cuento.

Pregunté por twitter a varias mujeres si alguna vez les habían dicho un piropo agradable, no amenazador, y esto fue lo que respondieron (edito lo justo para fundir varios tweets)

@Child_Deirdre: A mí el otro día me dijeron que debería usar lentillas porque con gafas se me ven menos los ojos y los tengo muy bonitos.Fue el amigo de una amiga, en un pub.

@Xiscally: Ya lo he contado muchas veces, pero un señor muy mayor en un supermercado qué me dijo “Tiene usted unos ojos preciosos, soñadores”. No resultó invasivo ni amenazador, en parte porque parecía una persona muy frágil, recuerdo pensar cómo podía venir a comprar solo. Y venía a ser una suerte de agradecimiento por haberle enseñado dónde estaba el pan, que no lo encontraba. O al menos yo lo vi así.

@Angua: no sé si cuenta pero un compañero de la radio al que no conocía mucho me dijo que tenía una voz muy bonita. No es un piropo al uso.

@MartaRichy: “Se me cuida, se me lava y me guarda el agua para hacer perfume”. El que más me ha gustado, me lo dijo una amiga chilena ^^

@Noeliammz: Los q te piropeen por la calle, en vez de llamarte tía buena, deberían llamarte tía inteligente.(Un compañero de clase hace 18 años)

@undivaga: el jardinero de la urbanización, un señor de unos 60 años, al verme salir de casa por la mañana: “tu sonrisa me alegra el día”. Me gustó porque más que un piropo, era una forma de decirme que me apreciaba como persona y le gustaba verme contenta.

@HelenaconH: Una vez me cruzó con dos chicos y uno le dijo al otro para que yo lo oyera y mirándome: mira que chavala más guapa. Ya.
@Hablaqueescucho: Lamentablemente, no recuerdo. Tampoco es que me entere mucho xD. Bueno, una cursilada dicha con cariño sobre ojos como estrellas xD.
¿Y el mío? Bueno, quizá éste:

 

La rabia que ves llegar.

Para estar en forma, usa todos tus músculos, de todas las maneras. Para mantener la mente ágil, usa todas tus habilidades. Y por supuesto, tienes que pasar por todas tus emociones. Están para eso. Se pueden exteriorizar más o menos, eso depende de ti, y de las circunstancias, eso no importa. Pero siéntelas. A veces, siéntelas mucho.

Ni pensamiento positivo, ni estoicismo, ni tonterías: las emociones negativas tienen su momento. Como el picante en la lengua, el dolor que avisa de que algo no va bien, los pliés que me machacan las rodillas y los cuádriceps, el frío, la gripe, la muerte.

Sí, echas de menos, reconócelo. Sí, estás enfadada. ¿Quieres gritar y no puedes? No grites. Pero que la furia te invada. Dale color y forma. Siéntela subir y rodearte. Haz que salga de ti, o que te inunde. Como tú veas. Sí, sientes envidia y sabes que está mal, añade culpa y haz una ensalada con las dos. Procésalas, examínalas, rómpelas, trágalas, digiérelas, decide si merece la pena conservarlas, dales tiempo a acomodarse en los recovecos de tu cabeza.

Dales su momento. Cuando corres y te quedas sin aire, sabes parar, ¿no? Haz eso con la pena. Cuando ya no sirva para nada, la guardas. Pero primero, dale una oportunidad.

¿Qué es el mansplaining?

El término “mansplaining” fue creado por la escritora Rebecca Solnit, que en este artículo tan de “me río por no llorar” cuenta cómo un señor le dijo insistentemente que debía leer un libro… que ella misma había escrito, y del que él sólo conocía la reseña en el periódico. Desde entonces, algunas feministas hemos usado esa palabra u otras para referirnos a lo que pasa cuando un hombre nos intentadar lecciones sobre algo que conocemos mejor que él.

Esta semana en Esceptica.org hacían un análisis del mansplaining muy interesante. La autora consideraba algo que yo también he pensado: hay explicaciones que no son bienvenidas pero no son necesariamente machistas. Ya que podemos decir sobreactuar, sobreexplotar, y palabras parecidas, ¿por qué no llamar “sobreexplicar” a todas las explicaciones que no queremos oír? Por ejemplo: un día te equivocas haciendo una receta que haces a menudo y en casa, tu madre te dice cómo se hace la receta de arriba a abajo. Muchas veces, cuando nos equivocamos en algo que hacemos regular, la repetición de explicaciones teóricas no sirve para nada y molesta. Otro ejemplo: quiero que un amigo me arregle la cámara y mi amigo me da los detalles técnicos de por qué se ha roto. No quiero hablar de cacharros, si te entiendiera la arreglaría yo, sólo quiero saber si tiene arreglo y si me la puedes arreglar a cambio de un bizcocho, que está la cosa muy mal.

Ahora, ¿qué resulta verdaderamente discriminatorio, aun sutilmente? Estas son algunas pistas:

  • Rebatir o poner en duda experiencias personales. Si digo que el mansplaining existe porque lo he vivido, no me digas que no existe porque a ti no te pasa, porque otra mujer dice que no pasa, o porque has leído un libro que dice que no pasa.
  • Rebatir o poner en duda conocimientos y experiencias profesionales o académicas. A menos que seas un colega de profesión, no discutas lo que una mujer dice que es su trabajo.
  • Asumir que como-es-una-mujer no tiene conocimientos de un tema concreto.
  • Antes de intentar corregir algo que hace una mujer, piensa si no se lo habrán dicho mil veces y ya lo sabe. Por ejemplo “a los hombres también nos dicen que no tenemos ni idea de cocina”. Ya lo sé, muchacho.
  • ¿Es posible probar el motivo por el que estás en desacuerdo conmigo? “A lo mejor no te interrumpió porque eres una mujer. A lo mejor interrumpe así a todo el mundo”. Puedes hablar de cosas que no puedes demostrar, sí. Hacerlo para corregir no es constructivo.

Casi siempre, los casos verdaderamente fastidiosos son los de gente hablando de cosas de las que no tiene ni idea, y los de quienes no están realmente “explicando” algo, sino negando o quitando importancia a lo que otros dicen. No todos los hombres lo hacen, pero en los casos en los que ocurre pienso que no parte de un particular desprecio a la mujer, sino a un exceso de confianza poco corregido y una tendencia a convertir la conversación en discusión, mientras que a las mujeres se nos educa en la modestia, la falsa modestia, y un estilo conversacional mucho más cooperativo. Los hombres que dicen que la regla no puede ser para tanto, por poner un ejemplo de algo que ellos desconocen, no quieren ofender, ni hacer daño. Sólo están mal acostumbrados a opinar sobre lo que no entienden sin que nadie se lo critique.

Yo evito las acusaciones directas. Decir “¡Mansplaining!” como el que saca tarjeta roja es divertido, pero no sirve para nada. Prefiero hacer una pregunta directa sobre los conocimientos del muchacho en cuestión, o decir que ya lo sé (a veces, agresivamente). Enfrentados a su propio desconocimiento, arrogancia, o mala educación, es posible que nuestro explicador cambie su actitud. Aunque desgraciadamente, el silencio, cambiar de tema, o una sonrisa fascinada son el recurso principal para ahorrarnos infinidad de sobreexplicaciones. Es cuestión de saber elegir cuándo merece la pena pelear.

(*) NOTA: lo mismo podría decirse de otros privilegiados. He visto palabras como whitesplaining para decir “conducta de personas blancas que explican cómo deben sentirse a personas negras”.

EXTRA: Aquí un precioso diagrama de flujo, traducido con la ayuda técnica de @aphrabh, y tomado de More Women in Skepticism.

mansplaining

El precio de la naturalidad

Es fácil observar que las mujeres dedicamos más dinero y más tiempo al cuidado personal que los hombres. Pero surge una duda si queremos analizar esto en serio desde mi punto de vista feminista tirando a radical: ¿cuánto de esa diferencia es necesaria para estar integradas en la sociedad sin tener mucho problema? Hagamos una comparación entre un hombre y una mujer lo más parecidos posible, en una situación que requiere buena presencia un poco conservadora, como un trabajo cara al público o una entrevista de trabajo.

La mujer va a ser una concreta: yo. Esta es mi lista de la compra, de momento.

  • Pelo: Mi pelo es rizado, seco, y canoso. Necesito tinte (tengo demasiadas canas para ir 100% natural sin parecer hippy). Vaselina para no macharme de tinte. Champú y acondicionador para pelo seco o teñido. Algún tipo de producto de peinado, tipo espuma. Un peine de púas muy anchas. Si quiero ir verdaderamente conservadora necesitaría un cepillo, un secador y una plancha.
  • Cara. Necesito una limpiadora o jabón suave, una hidratante con protector solar y otra sin él. Unas pinzas de depilar. Bandas de cera fría.
  • Cuerpo. Desodorante. Cuchillas de afeitar. Una pastilla de jabón que huela bien. Una hidratante corporal (necesaria si me depilo o afeito las piernas). Bandas de cera fría.
  • Manos y pies. Cortauñas. Lima. Alicates. Crema de manos.
  • Maquillaje: mantendré esta cuenta separada de las demás, porque podría considerarse opcional, y en el mínimo de productos que uso cuando quiero estar “maquillada pero natural”. Base, corrector, eyeliner, colorete, una sola barra de labios. Desmaquillador de ojos. Algodones.

El hombre equivalente necesita:

  • Pelo: Necesariamente corto. Champú, gomina.
  • Cara.
  • Cuerpo. Desodorante. Una pastilla de jabón que huela bien.
  • Manos y pies. Cortauñas.

Las condiciones de la “compra” son:

  • Ver tres listas paralelas en un supermercado barato (Dia), uno intermedio (Mercadona, Carrefour) y uno caro (Corte Inglés).
  • No voy a comprar nada para enseñaros el ticket después, os vais a tener que fiar de que voy a la tienda y tomo notas.
  • Buscaré precios intermedios. Marca blanca donde la haya

¿Me falta algo?

Biblioteca: lista de la compra de fin de curso.

El secretario del instituto me dijo que le pasara una lista de la compra de unos 200 euros para la biblioteca escolar. Así da gusto. Gracias a mis amables compañeros de Twitter, yo ya tenía una lista por géneros de algunos “imprescindibles”, así que me dediqué a extraer de ella libros que me parece que dan buena relación interés/precio. Creo que es un buen punto de partida para quien tengaentre 200 y 400 euros que gastar enlibros para adolescentes.

Buenos Presagios, Neil Gaiman y Terry Pratchett.
Saga Mundodisco: El primer volumen de cada “serie”: Mort, Ritos Iguales, El Color de la Magia, Guardias guardias, y como propina, Dioses Menores.
Sentido y Sensibilidad; Orgullo y Prejuicio. Jane Austen.
Carrie, Stephen King.
El Juego de Ender. Orson Scott-Card
El Curioso incidente del perro a medianoche, Mark Haddon.
Inventario 1: 1950-1985 Mario Benedetti
Mi Familia y Otros Animales, Gerald Durrell.
Trilogía “La materia oscura”
Trilogía “Los Juegos del Hambre”
El Amor es el Infierno. Matt Groening.

Todos los Asterix con guión de Goscinny. Son 24. Valen 13 euros cada uno = 312 euros.

Biblioteca escolar, reportaje fotográfico.

Un pequeño repaso en fotos cutres a la biblioteca de mis amores:

DSC_0287Aquí, llena de público. Abro los recreos de lunes a jueves; los viernes teóricamente no abro, pero Los que están de pie me están ayudando a clasificar. Obsérvese el café a medio beber en mi mesa: todos los días me lo trae algún alumno porque si no, a mí no me daría tiempo de desayunar.

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La visión opuesta, un día más tranquilo. A mi derecha hay una ventana. No siempre es suficiente luz natural porque estamos en el bajo y en una zona siempre a la sombra.

DSC_0282Este año hemos tenido dos donaciones de importancia. En esta foto, está la de la librería Libros Libres. Fueron un encanto. Yo les envié una lista de nuestras necesidades, buscaron durante algunas semanas, y mis padres lo recogieron todo cuando estuvieron de vacaciones en Madrid, para que no tuvieran que enviarlo por correo.

DSC_0519 Casi toda la sección de poesía; son cuatro estantes en total. No se ve muy bien, pero se nota que se depende mucho de las donaciones (libros gratuitos, muchísimo Juan Ramón Jiménez procedente de una fundación, poesía novel publicada por la Consejería de Cultura) y una consecuencia de ello es la falta de poesía internacional.

DSC_0521Esta foto ilustra uno de los problemas de las vitrinas acristaladas: el riesgo de accidentes. No se puede pasar por el pasillo formado por sillas y mesas si hay cristales abiertos.

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Los carteles que había antes de llegar yo estaban donde tenían que estar… y entonces yo moví los libros, pero los carteles aún no. De todas maneras quiero sustituirlos por algo dibujado por los alumnos.

DSC_0517Este es mi orgullo y mi tesoro: los cómics. Ahora mismo hay algunos prestados. Casi todo es una donación que con gran generosidad nos hizo Astiberri. Toda la serie “Bone”, que gusta en 1º de ESO. Pyongyang, Blankets, un poco de teoría de Scott McCloud… vaya, calidad.

DSC_0501Todo lo que hay en esta foto excepto el equipo de música y los cuadernos rosas del estante central es basura. Un trabajo a veces desagradecido pero muy necesario en una biblioteca es el expurgo; hay que revisar que lo que tienes está entero, está actualizado y es útil. Una biblioteca escolar tiende peligrosamente a convertirse en un almacén de libros que nadie quiere ni necesita, y aunque dé pena, a veces es necesario liarse a llenarun contenedor azul. Aparte de otros momentos puntuales a lo largo del curso, hace poco dediqué casi un día entero a separar los libros de esta foto del resto.

DSC_0500La bibliotecaria anterior hizo un gran trabajo de catalogación de fondos. Estas dos baldas de aquí son todo lo que me queda por catalogar y podré hacerlo antes de que acabe el año, para dedicar el curso que viene más a animación a la lectura y menos a tareas administrativas.

¿Es posible hacer chistes sobre violaciones?

Hace unas semanas, preguntaba Doszak que cuál era el problema con los chistes sobre violencia sexual y porqué ése es El Gran Tema Tabú para el humor entre las feministas. Sinceramente, no lo entendía. Me pilló con ganas de hablar y fui soltando motivos. Ahora los recompongo y esto no lo podría haber escrito sin su ayuda y su oído. Gracias. Gracias también a @losaeduguada por puntualizarme donde resulté poco convincente, a @AdriaMartiV que dio uno de los motivos (el segundo),  @Luzhilda, que además de animarme mucho me recordó los Safety Tips for Ladies, y @enderrap, que me pasó alguno de los enlaces de chistes sexistas enlazados más abajo.

No es cuestión de temas, sino de tratamiento. En primer lugar, es posible hacer chistes sobre violaciones que sean graciosos y que no resulten ofensivos ni para las feministas ni para las víctimas. Lo que ocurre es que muchos chistes de violaciones no son tales chistes; son una explotación de tópicos falsos, o se basan en la exageración o la ironía para describir algo que no es cómicamente exagerado, sino terroríficamente real. Un ejemplo reciente lo vemos en The Onion. Voy a traducir el titular y un extracto.

Chris Brown, destrozado, siempre creyó que acabaría matando a palos a Rihanna.

Brown, 24, dijo en una entrevista por radio que aún siente algo violento por su ex-novia y que conserva la esperanza de poder volver a meterle un puñetazo algún día. “Es duro saber que hay otro tío por ahí que puede dejarla inconsciente a golpes”.

Entiendo que esto es un intento de humor, comprendo su mecanismo: la exageración, y el uso fuera de lugar de lenguaje romántico. Pero falla, porque la exageración no funciona muy bien en el humor sobre cosas crueles: conocemos ejemplos idénticos que no son divertidos. Y la mezcla de lenguaje romántico y violento es tan vieja como la literatura. Lo que se presenta como un chiste se cae de boca, porque hay hombres que dicen completamente en serio lo que reproduzco. Y el contexto no intenta, en ningún momento, añadir un elemento de absurdo, por ejemplo.

Otro motivo es que la mayoría de la gente no tiene miedo de la mayoría de los temas objeto de humor duro. Un atentado terrorista, el cáncer, la muerte, nos pueden pasar a cualquiera, pero no es algo que nos preocupe a todos, todo el día, todos los días. En cambio, muchas mujeres tememos la violación. Desde muy jóvenes, se nos dice que debemos ocultar nuestro cuerpo y tomar medidas de seguridad, para mantenernos a salvo. Todas sabemos desde la primera vez que nos pusieron un bikini sin tener tetas, que si nos violaran, sería culpa nuestra. Pocos hombres violan, pero salvo felices excepciones, las mujeres sentimos la violación como instrumento de control y terror. Y es más frecuente de lo que se cree: aproximadamente el 25% de las mujeres son víctimas de violación en algún momento de su vida. ¿Harías un chiste sobre algo muy desagradable si supieras que le ha pasado a la cuarta parte de quienes te oirán?

Un punto muy importante es que casi siempre, los chistes de violaciones cuentan el punto de vista agresor: las víctimas en realidad disfrutan o desean la violación, la violación es en sí un hecho divertido, el acto violento se confunde con un acto sexual normal. Esto no tiene nada de transgresor: hay un acto violento con agresor y víctima, y los testigos se burlan. Vieeeeejo. Aburriiiiiiiido. Es posible hacer chistes sobre temas difíciles. Un ejemplo: “ya tengo drogas y rock&roll. Dame sexo”, dicho por una enferma de cáncer enchufada a la quimio y con música puesta. O los “Safety tips for ladies”, tuits que satirizaban con mucha ironía lo que las mujeres no debemos hacer para ser violadas (por ejemplo, volar, o no conocer a nadie). O el glorioso monólogo de Wanda Sykes sobre qué pasaría si las vaginas fueran de quita y pon.Son chistes que no ridiculizan a la víctima o al enfermo. Están hechos desde dentro. Es posible ridiculizar la cultura del abuso sexual sin ridiculizar a las victimas.

Es decir: Los chistes de violaciones más habituales están contados desde el punto de vista de los agresores, suelen usar estrategias que en realidad no tienen mucha gracia, como la exageración o que el elemento humorístico/sorpresivo es que la víctima disfruta de la violación, y además se refieren a un fenómeno que es mucho más frecuente de lo que se reconoce. Por último, aceptar sin crítica los chistes sobre violencia sexual reafirma a los depredadores sexuales en su visión del mundo: lo que ellos hacen, en realidad, no es para tanto, y total, todo el mundo lo hace. Si hasta es de chiste.

¿Quieres hacer chistes sobre la violencia sexual? Perfecto. Pero piensa: ¿eres capaz de hacer un chiste que provoque carcajadas en una víctima y haga sentirse incómodo a su violador?

La musa que viene y va

La Musa se fue de vacaciones,
La Musa se ha cogido un año sabático,
La Musa se dio de baja.
La Musa está en huelga.
La Musa no quiere cooperar,
La Musa está desaparecida en combate,
La Musa se fue a por tabaco,
La Musa ha hecho un ajuste,
La Musa ha hecho recortes,
La Musa tiene miedo al compromiso.
La Musa está ocupada.
La Musa dijo que ya me llamaría.
¿Cómo me llamas ladrona y mentirosa?
Fue la Musa.
Ella me enseñó.

Angelina Jolie, una privilegiada elegante.

Angelina Jolie acaba de contar que se ha hecho una operación quirúrgica poco común, porque es preventiva y muy invasiva. Además, no nos lo ha contado en una entrevista sino escribiendo un artículo para un periódico. A mí me ha llamado la atención la manera elegante y respetuosa con la que muestra que es consciente de sus privilegios y de otras circunstancias personales . Voy a citar su artículo cada vez que note uno:

On April 27, I finished the three months of medical procedures that the mastectomies involved. During that time I have been able to keep this private and to carry on with my work.

“He podido mantener esto en privado y seguir trabajando”. La formulación da a entender que los tres meses de operaciones has sido a consecuencia de poder permitirse esa privacidad y de crear su propio horario y agenda.

Nine weeks later, the final surgery is completed with the reconstruction of the breasts with an implant. There have been many advances in this procedure in the last few years, and the results can be beautiful.

(…)

On a personal note, I do not feel any less of a woman. I feel empowered that I made a strong choice that in no way diminishes my femininity.

Insiste en que ella, personalmente, no se siente menos mujer por haberse operado. Es optimista respecto al aspecto estético de la operación pero subraya que se siente bien ella.

I am fortunate to have a partner, Brad Pitt, who is so loving and supportive. So to anyone who has a wife or girlfriend going through this, know that you are a very important part of the transition.

Tiene el privilegio de tener una pareja del sexo opuesto, y la suerte de que es un tío decente que la quiere mucho. “Partner” y “anyone” no tienen género gramatical, así que incluye, tácitamente, a las mujeres cuyas parejas pasan por esta operación.

 I want to encourage every woman, especially if you have a family history of breast or ovarian cancer, to seek out the information and medical experts who can help you through this aspect of your life, and to make your own informed choices.

Recomienda buscar información y consejo médico antes de tomar decisiones sobre el cáncer: de nuevo, reconoce que su solución no es apta para todo el mundo.

Breast cancer alone kills some 458,000 people each year, according to the World Health Organization, mainly in low- and middle-income countries. It has got to be a priority to ensure that more women can access gene testing and lifesaving preventive treatment, whatever their means and background, wherever they live. The cost of testing for BRCA1 and BRCA2, at more than $3,000 in the United States, remains an obstacle for many women.

Deja bien claro que sabe que ha podido pasar por este proceso porque es rica. Defiende el derecho a la vida, la salud, y la información médica, para todas las mujeres del mundo.

Jolie nació con todos los privilegios de la colección menos uno: ser mujer. Es fantástico comprobar que incluso en el aire enrarecido de Hollywood es posible ser consciente de los privilegios e intentar usarlos para cosas positivas.

 

Ábrete de orejas.

Hace una semana más o menos tuve una conversación muy interesante sobre el tema de los hombres como aliados en el feminismo, con Antonio Maestre y con Paleofreak, con el apoyo moral de @elgiro80 (muchísimas gracias). Lo que sigue a continuación no es una transcripción exacta de lo que dijimos, sino que me ha parecido que la parrafada que le solté al paciente Paleofreak (y digo paciente porque tiró del hilo bastante más tiempo que Maestre) sonaba mejor en forma de diálogo. Me he permitido unos cuantos cambios en lo que dijimos los tres. Así que los méritos socráticos son de ellos; cualquier error, sólo mío.

(Noche del 8 de Mayo; varios hombres y @elgiro80 discuten sobre si los hombres pueden o no formar parte de un movimiento feminista. Reproduzco sólo desde que yo entro sin avisar ni ser invitada)

Antonio Maestre: No admito que el feminismo sea un movimiento segregacionista. Si ese es un objetivo, yo estaré contra esa segregación.

La Guiri: No se trata de echar a nadie. Se trata de que a veces hay que callarse y escuchar, y a veces es mejor no participar.

Antonio Maestre Pero esa decisión le corresponde a cada individuo, ¿no?

La Guiri: Depende del tema, de qué se quiera decir. Por ejemplo, personalmente, me da patadas en los ovarios que nadie diga “las feministas debéis hablar de A o B”, porque es una crítica que no sirve para nada bueno. O también, puede que en un momento dado y en unas circunstancias concretas yo no quiera que un hombre opine sobre violaciones, si no es víctima o experto.

Antonio Maestre
: Pues lo siento, pero es que para eso está la libertad de expresión.

La Guiri: Ya, si el problema no es que los hombres participen. Escuchar, empatizar, preguntar, difundir, sí. Opinar sobre qué debería haber hecho una víctima de violación para no ser violada, por ejemplo, no.

Antonio Maestre Sigo pensando que la libertad de expresión es más importante.

La Guiri: ¿Entiendes que es posible que metas la pata, te equivoques, digas cosas que son una falta de tacto…?

Antonio Maestre Sí, como hablando del terrorismo, el aborto, o la ley de dependencia. Pero deberás aceptar mi opinión y rebatirla.

La Guiri: En ese caso, lo que más me importa decirte es que ante el problema “las feministas trabajan sobre A o sobre B”, la respuesta sencilla es “Si quieres que se hable más de J, hazlo tú”.

Paleofreak ¿Esto es en serio?

La Guiri: ¿El qué?

Paleofreak ¿Un hombre no debe opinar sobre violaciones si no es víctima o experto? ¿Sólo por el hecho de ser un hombre?

La Guiri: En determinadas ocasiones, puede ser una mala idea. No siempre. Era un ejemplo.

Paleofreak: A lo mejor piensas que las opiniones de un hombre sobre la violación son una mierda incluso antes de escucharlas.

La Guiri: No, no lo pienso. Era el primer ejemplo que se me ocurrió de una situación en la que os puede resultar un poco difícil poneros en nuestro lugar.

La Guiri: Ningún tema concreto debe estar vedado a los hombres. En cambio, sí pienso que deben estar dispuestos, ocasionalmente, a escuchar y callarse. En carne y en pantallas. Por otra parte, y era lo que más me interesaba decir antes, creo que es importante que hay una responsabilidad en ser un privilegiado y que es mala idea tomar como punto de partida definir el movimiento y su dirección. La participación debería ser más bien una actitud abierta de estar dispuesto a colaborar en lo que los oprimidos desean. Ejemplo: Yo soy cristiana. Privilegiada, por tanto. Deseo un Estado laico, pero la lucha es tuya, no mía. Mis opiniones valen una mierda, y lo que importa es lo que queréis vosotros. Yo sirvo, fundamentalmente, para negociar con el enemigo opresor, que me hace más caso a mí, y para haceros de animadora. Es una simplificación muy bruta, pero ¿te vale?

Paleofreak: Tus opiniones no valen una mierda hasta que no las digas. Si no las expresas ¿cómo puedo saber si valen una mierda?

La Guiri: Vale. entonces tengo que aceptar que cuando las suelte en un foro de escépticos, me digan “leete el FAQ, gilidiota”.

Paleofreak: ¿¿?? ¿qué tiene que ver?

La Guiri: Pues que si aceptamos que hay que escuchar a los privilegiados, ellos también tienen que aceptar que se les corrija si se equivocan. Y la opinión más criticada de los aliados feministas suele ser su tendencia a decir “el tema X no es digno de lucha y debate”.


Paleofreak:
A veces lo ponéis tan difícil… ;o)

La Guiri: es que nuestra vida ES difícil. 😛