Archivos mensuales: Octubre 2013

This is just to say – ejemplos.

Estos son algunos de los poemas basados en This is Just to Say de William Carlos Williams que he compuesto en clase, con mis alumnos, en una lección basada en el mismo. Los originales son las versiones en inglés; los cambios en las traducciones son deliberados.

***
You will find
frozen soup, pizza and icecream,
enough for two days
while I’m away.
Buy fruit.
Wash up.
Think of me.
I’ll miss you.

En el congelador tienes
sopa, pizza y helado,
que deberían bastar
hasta que vuelva.
Compra fruta.
Friega los platos.
Te echaré de menos.
Piensa en mí.

***************

The technician came
and fixed the heater.
You know what?
I’m cold, even so.

Maybe you’re to blame.
Maybe the stone walls.
I’m not staying to figure it out.

I’m not sorry.
I want softness.
I need warmth.

Vino el técnico
y arregló la caldera.
¿Sabes qué pasó?
Sigo teniendo frío.

No sé si es culpa tuya.
No sé si es la humedad.
No me voy a quedar para averiguarlo.

No lo siento.
Quiero algo suave.
Necesito calor.

******************

There was a cat
barely a kitten
skinny but clean
out in the hallway.

I have locked it
in the bathroom,
the only place
with nothing to scratch.

Forgive me
if it’s too sudden.
Its green eyes
are so like yours.

Había un gatito
cosita de nada
canijo, limpito
en la calle.

Está encerrado
en el baño.
Es el único sitio
fácil de limpiar.

Lo siento
por no avisar.
Tiene los ojitos verdes
como tú.

********************

Your mother called
with news.
I’m afraid your dad
is worse.
Your sister picked up
the kids.
Go to the hospital,
now.

Llamó tu madre
a las tres.
Dicen que tu padre
va peor.
Tu hermana se llevó
al bebé.
Vete al hospital,
ya.

Qué quiero decir cuando digo que eres rico.

En el glosario sobre feminismo, sexualidad, privilegios y temas afines, señalo que “si llegas a fin de mes es que eres rico”. Esto necesita delimitación, porque desde el punto de vista político, económico y social una persona puede estar en esferas diferentes, con más o menos concurrencia de privilegios por ello.

Es todo cuestión de grados: ¿qué quiere decir llegar a fin de mes? ¿llegar a fin de mes sin salir, ir al cine, comer pescado, comprarte un móvil? hay debate sobre qué quiere decir pobreza en Occidente; si por ejemplo vives en el extrarradio de una ciudad grande, necesitas dinero para transporte para ir a trabajar. Si tienes hijos, necesitan material escolar. Si tienes o buscas un trabajo con cierto código de vestimenta, necesitas comprarte esa ropa y renovarla. Si estás mal comunicado, necesitas coche. Estas preocupaciones no las tiene un pastor de cabras en el África Subsahariana, pero son necesidades reales y urgentes y no cubrirlas quiere decir que somos pobres. Así que en este sentido, mi margen para ser “rico” es subjetivo. No quiere decir ser millonario. Por ejemplo yo, profesora de secundaria, según mi propio criterio soy rica.

En el feminismo, esto tiene consecuencias. A menos que estemos hablando de la intersección con el comunismo, los intereses tradicionalmente defendidos por el feminismo son los de las mujeres ricas. Uno de los primeros, por ejemplo, fue el derecho de las mujeres casadas a conservar su patrimonio y el de las burguesas a ser profesionales. Hay una preocupación porque las mujeres ocupen los centros de poder, fundamentalmente con cuotas. Y como último ejemplo, el comentario crítico de la industria del ocio y el entretenimiento es un interés bastante “para ricas”. Podemos discutir esto, pero los pobres no producen películas, es menos probable que vayan a la universidad a aprender análisis textual, y tienen preocupaciones más urgentes y graves que el test de Bechdel.

La segunda es el punto de vista político, por el que pasaré muy por encima. Es simple: o eres dueño de medios de producción, y entonces eres burgués, o no lo eres, y entonces eres obrero, o asalariado, como más te guste decirlo. Si eres autónomo o pequeño empresario, estás en medio. En un país capitalista, los propietarios de medios de producción suelen ser ricos, y los demás normalmente no. Aquí la parte interesante del trabajo feminista de izquierdas es concienciar a los no-propietarios de que deben ser un colectivo unido. Hay mucho que decir sobre esa lucha, pero como lo que estoy haciendo es sólo definir, lo dejo aquí de momento.

En tercer lugar, tenemos lo más difícil y difuso: desde el punto de vista cultural, tenemos la clase media. Desde mi segundo punto de vista, la clase media no existe, es un engaño que nos han dado a los trabajadores “intelectuales” para que nos sintamos superiores a otros trabajadores. Yo, licenciada, soy un superior a la maestra diplomada que es mejor que la administrativa, que es mejor que la conserje que es mejor que la camarera que es mejor que la limpiadora. Hay una escala sobre con quién me apetece tomar café. Y es todo mentira, porque al final, todas tenemos el mismo jefe y los mismos problemas, sólo que para mí son un poquitín más fáciles porque nuestro jefe común me ha dado a mí más paga. El prestigio social de hacer un trabajo no manual ni me da de comer, ni me da más derechos, ni me protege de la explotación del empresario.

Sin embargo, observemos ese prestigio social. Ese sí es un privilegio: el de pertenecer a la clase media. Su definición es compleja; inevitable, es sólo un ideal, y además, quiere definirse por estar “en el término medio”, como la virtud (véase falacia del término medio). Por otra parte, como señala Lynda Nead (1), cuando se creó el concepto de clase media se hizo aglutinando a grupos de muy diversas ocupaciones y nivel de ingresos, con lo que se llegó a una definición coherente mediante la llamada “ideología doméstica” (la sacralización de la vida doméstica burguesa como lugar de paz y armonía) y la producción de roles de género claramente delimitados que nos han llegado hasta hoy.

De manera esquemática, las siguientes características son propias de la clase media en Occidente, aunque no tienen que cumplirse todas.

– Trabajadores intelectuales. Trabajas sentado. No haces trabajo manual. Has estudiado una carrera universitaria o una especialización, como un grado superior.

– Eres de una familia que siempre ha supuesto que ibas a estudiar. El recorrido “esfuerzo -> estudios -> carrera -> trabajo bien pagado” es un valor en el que se educa a los niños.

– En general, un aura de respetabilidad, que además se cultiva cuidadosamente. La clase alta pasa, y la clase obrera da esa batalla por perdida.

– Algo parecido se aplica a los modales. La clase media es la que se preocupa por con qué cubiertos se comen las gambas. La clase alta lo sabe… pero no se tiene que preocupar por ello. La clase media es la que le da mucho valor a saludar, a pedir por favor y a dar las gracias. No es que las otras no lo hagan, sino que no le dan la misma importancia.

– Un nivel económico intermedio según lo dicho en la primera definición.

– Un consumo muy alto de productos culturales, en parte porque casi todo lo que se hace te tiene a ti como objetivo.

– Uso de un registro lingüístico que se corresponde con el estándar en ese idioma. Esto tiene variaciones; por ejemplo, el andaluz culto o estándar no tiene el menor valor en este sentido fuera de Andalucía, pero los andaluces somos muy conscientes de la diferencia.

Un ejemplo de los valores de la clase media lo vemos en muchísimas películas que nos venden la idea de que con esfuerzo se consigue superar cualquier dificultad. Se me ocurren: El Indomable Will Hunting, Gattaca, Jerry Maguire, En Busca de la Felicidad, Family Man, Armas de Mujer, Billy Elliott. Y muchas películas sobre deportistas (por ejemplo, Invictus, Rocky, Quiero ser como Beckham). Todas estas películas cuentan lo mismo: desde orígenes obreros, o desde una crisis grave que lleva desde la parte media-alta al fondo de la escala, el esfuerzo personal y una pequeñita ayuda externa conducen a nuestro protagonista a donde quiere estar: del uno al diez, un siete. A un chalet en las afueras, y no a una mansión. A una pareja perfectamente heteronormativa, y estable, con niños a ser posible. El final feliz no tiene nada que ver con conseguir mucho dinero, puesto que la recompensa final casi siempre es… encontrar trabajo. El final feliz es el esfuerzo recompensado, la estabilidad, la incorporación a lo normativo, y a veces, el escape de la clase obrera. Cuando nos quieren contar una historia de millonarios, se recurre a la biografía de personajes históricos (María Antonieta, El Aviador), para dejar muy claro que nosotros, el público, no tenemos que aspirar a ser así. Sí, son ricos, pero son raros, inmorales, desgraciados y están locos. Esto vale también para la obsesión inglesa con la época eduardiana (véase Downton Abbey)

Es decir, y como conclusión: el dinero nos da privilegios, y más cuanto más dinero tengamos. Es un continuo con zonas grises. La clase media, aunque desde el punto de vista económico y laboral es una mentira, social y culturalmente sí es un privilegio,  relacionado con que nos convierte en el grupo “normal”, prestigioso, e invisible.

Respecto al segundo de los tres puntos de vista recomiendo MUCHO leer esto (sobre la clase obrera) y esto (sobre la mentira de la clase media).

1. Nead, Lynda. Myths of Sexuality: Representations of Women in Victorian Fiction. 1988.

From up on Poppy Hill (Goro Miyazaki, 2011)

FROM-UP-ON-POPPY-HILL-BOATGénero: Drama romántico.

Idioma original: Japonés.

Argumento: Umi va al instituto y al mismo tiempo cuida de su familia y de los huéspedes de su pensión. Y se enamora de Shun, otro estudiante empeñado en salvar el edificio ruinoso que sirve como punto de encuentro de los clubs juveniles masculinos.

Cumple el Test de Bechdel: Sí.

Violencia sexual: Ninguna. Pasa el test avanzado porque no es realmente una película infantil; está orientada al público juvenil o adulto joven (es un culebrón, vaya, poco apto para niños).

Otras formas de violencia: No.

Usos en educación secundaria: Posible. Puede servir como ejemplo del gusto y la estética japoneses, dibujos animados que parecen infantiles pero no lo son en absoluto. La relación entre chicos y chicas es interesante y analizable desde varias perspectivas. Umi es un poco Cenicienta (huérfana de padre que cuida a su familia), es decir, que puede ser un ejemplo original para ver una película romántica, dejando claro que no es infantil.

Postdata: te quiero (Richard LaGravenesse, 2007)

ps I love youGénero: Drama romántico con un puntillo de comedia.

Idioma original: Inglés americano. Ingles irlandés (o la imitación que hace de él un actor escocés)

Argumento: Holly y Gerry están recién casados. Cuando él muere de cáncer, ella pasa por un profundo duelo en el que se reconcilia con su pasado y supera el trauma con la ayuda de las cartas que su difunto marido dejó preparadas como sorpresa.

Cumple el Test de Bechdel: Sí.

Violencia sexual: Ninguna.

Otras formas de violencia: Ninguna.

Usos en educación secundaria: Muy desaconsejable por su visión del amor romántico. La pareja protagonista se lleva a matar, y su amor no resulta nada creíble; cuando él muere, la vida de ella deja de tener sentido. Viuda reciente, tiene relaciones complicadas con varios hombres. El amor funciona como algo mágico, irracional, y tormentoso. Por otro lado, la imagen que se da de los irlandeses es nefasta: irresponsables, “apasionados”, conquistadores…. vamos, como andaluces de estereotipo pero con prados verdes.

Gravity (Alfonso Cuarón, 2013)

GRAVITY
Género: Acción. Drama.

Idioma original: Inglés americano.

Argumento: En una misión espacial para reparar el telescopio Hubble, una astronauta novata y un veterano se quedan tirados sin contacto con la Tierra o con una estación. Ahora tienen que intentar bajar.

Cumple el Test de Bechdel: No, pero como si lo cumpliera. Hay cinco personajes, tres de ellos secundarios, y no hay ni una escena sin Sandra Bullock.

Violencia sexual: Ninguna.

Otras formas de violencia: Algún plano breve. No apto para niños pequeños, eso es todo.

Usos en educación secundaria: Altamente recomendable para todos los niveles desde 1º de ESO. El inglés se entiende fácil, y trata temas que vemos en 1º de ESO (Geografía), en 3º y 4º (Física). Desde el punto de vista de la educación en valores también está muy bien: igualdad, superación, compañerismo, vamos, una gozada.

Cuándo criticar a feministas

Lo primero que hay que tener en cuenta y que es importantísimo si somos feministas y queremos criticar el movimiento desde dentro es que cada minuto que pasemos criticando a otras feministas es tiempo que no pasamos pateando el patriarcado. Para mí no es una cuestión de que el movimiento tenga que estar unido: hay tanta diversidad de frentes que es normal que haya desacuerdos. Es cuestión de prioridades: ¿criticar a otras feministas, o desmantelar lo que nos oprime? Por eso, criticar a compañeras o aliados es algo necesario a veces, pero que no debe hacerse a la ligera.

Un tema sencillo de ver es la feminista que se dedica a temas que no nos interesan. “Ya está Anita Sarkeesian hablando de videojuegos en vez de pobreza, discriminación salarial o burkas”. Esta actitud no sirve para nada. Anita Sarkeesian está hablando de juguetes: del uno al diez, un tres. Y tú estás hablando…. de Anita Sarkeesian. Del uno al diez…. ¿qué? Desengáñate: no estás luchando contra la pobreza, estás criticando a una persona que al menos hace algo. Ante la feminista que se preocupa por temas que no te van, en público no hay mucho que decir. Y en privado, si la conoces, busca interesarla por lo que a ti te parece importante pero sin sobreexplicar. Sin condescendencia ni críticas destructivas.

Un segundo motivo es la agresividad o el radicalismo. Sobre el radicalismo ya he hablado: las muy radicales son necesarias para hacernos pensar a las demás.Sin Andrea Dworkin y su actitud radicalmente negativa ante el sexo heterosexual y la pornografía, quizá no habríamos sentido que vivimos inmersas en una sopa de violencia y que necesitamos crear la cultura del consentimiento. Yo, desde luego, sin Dworkin argumentando que la convivencia con los hombres es imposible porque nos odian, no estaría dándole vueltas a hasta qué punto tiene razón, y cómo relacionarme con ellos, aliados o no, de maneras positivas para todos.

La agresividad es otra cosa, y propongo medirla con el estándar Risto Mejide – Mourinho – Dr House. Veamos: ¿hay gente a la que no interese el fútbol, o que era madridista y ya no lo es, porque no le gustaban los modos de Mourinho? ¿La serie House, MD ha sido un éxito, o un fracaso? Una posibilidad para cuestiones menos intrascendentes: revisa tu opinión sobre el activismo agresivo cuando es más genérico o lo realizan hombres. ¿Qué opinas de los escraches, por ejemplo? ¿Qué opinabas, en su día, de lo que llamaron “primavera árabe”? Ahora, compara esa opinión con lo que piensas de las feministas modernas que consideras agresivas y considera muy seriamente si hay coherencia ahí.

Algunas feministas, no por feministas sino porque los seres humanos somos así, son bordes. ¿Se dedican al acoso o al ataque personal? ¿Son terroristas y atacan a individuos o dañan sus posesiones? Entonces, critícalo y denúncialo donde haga falta. Que yo sepa, el terrorismo feminista no existe; desgraciadamente, el acoso por parte de feministas, sí. Ahora, si lo que hacen es pegar gritos (véase Femen), hablar de vaginas usando palabras tabú (véase Inga Muscio) o simplemente hacer del enfado bandera (véase @Angerforyou), criticar es destructivo, poco coherente y… un poquito machista, sobre todo si esos métodos sí te parecen bien para otras cosas.

¿Quién se pasa de la raya según mi propio criterio? Pues, por ejemplo, Valerie Solanas.

Lo más criticable, en mi opinión, son las actitudes privilegiadas o directamente discriminatorias. Las actitudes clasistas, racistas, homófobas, hacen daño a compañeras y a aliados, perjudican al movimiento y son, desde cualquier punto de vista, una falta ética. Algunos ejemplos de actitudes privilegiadas que merecen todos los ataques que les podamos dar son:

– La transfobia. Hay feministas radicales misándricas para las que si naces con pene, eres hombre para siempre. Les importa la segregación, a veces claramente con el objetivo de excluir a las mujeres trans. Mal, mal, fatal. En otros casos, como el de la ya mencionada Inga Muscio, es sólo ignorancia y tiene arreglo. Muscio escribió un libro llamado “Cunt” (coño), una introducción al feminismo radical que desgraciadamente identificaba demasiado ser mujer con tener genitales de mujer. Al cabo de los años, la autora se dio cuenta de que su libro, aunque no fuera insultante, era excluyente, y ha hecho mucho trabajo en favor de los trans.

– El racismo. Un ejemplo antiguo: la americana Amanda Marcotte publicó un libro sobre feminismo llamado “It’s a Jungle Out There”, y no se les ocurrió mejor cosa que ilustrarlo con imágenes de una guerrera rubia luchando con salvajes africanos. Como chiste, no tenía ni gracia. Marcotte ha sido acusada también de plagiar a blogueras negras.

A menudo el problema es que las feministas blancas y ricas se preocupan de sus intereses solamente. No es una voluntad de perjudicar a las marrones o pobres, pero, por ejemplo, está claro que somos generaciones enteras de mujeres que hemos ascendido en las escalas laborales de los hombres porque había otra mujer, pobre, marrón, dispuesta a cuidar de nuestros hijos y limpiar nuestra casa por una miseria.

– Clasismo. Virginia Woolf, la grande, única, maravillosa Woolf, dijo que lo único que una mujer necesitaba para escribir era dinero y un cuarto donde poder cerrar con llave, pero sólo estaba defendiendo la posible existencia del genio femenino, en absoluto abogando por “habitaciones propias para todas”. Tenía varias criadas que cobraban lo normal en ese tiempo, y que compartían cuartito.

En el caso moderno, estas actitudes continúan. Supongamos una que diga que “las mujeres tenemos que pelear por estar en la élite profesional” y ponga en ello todo su interés, despreciando o ignorando a las demás, las amas de casa, las pobres, y así.

Entremos ahora, porque lo estás deseando, en el caso de FEMEN. Temas de interés: tan válidos como cualquier otro (excepto quizá el ataque a la prostitución legal). Métodos: De momento no han puesto bombas. Nada que nos parezca mal cuando se hace por otro motivo. Nada que objetar. Actitudes discriminatorias: Pues mira, sí. FEMEN hace, más que habla, pero algunos datos hay. La web oficial de FEMEN dice esto:

Activists of FEMEN – are morally and physically fit soldiers, who every day make civil actions of the high degree of difficulty and provocativity. (…) 

FEMEN – is a hot boobs, a cool head and clean hands.

Y en femen.info:

We unite young women….

We build up a national image of femininity, maternity and beauty based on the Euro-Atlantic women’s movements experience.

Hot boobs. Para ser de Femen hay que estar buena. Physically fit – para ser de Femen hay que estar en forma. Y hay que ser joven. Tienen un planteamiento absolutamente eurocéntrico, y están orgullosas de ello (aunque existen secciones de Femen en varios países fuera de Europa, algo fuera de mi comprensión). Por otra parte, una de las bases del grupo es el rechazo de toda la industria sexual, libre o no, incluida la pornografía. Es decir, son ampliamente discriminadoras.

Declara a Madriz una activista de Femen, Lara Alcázar:

El sistema de opresión a las mujeres es el mismo en todas las partes del mundo. Creemos que la manera de hacer de Femen apela a la individualidad de la mujer de hacerlo como le dé la gana y de expresarse como quiera, apela a que su cuerpo lo puede gestionar de una manera inteligente y política.

y también:
Hemos construido nuestra teoría de manera muy libre, cada una de nosotras tiene unos referentes distintos, yo vengo de un feminismo de colectivos de militancia de acción local, de cooperación internacional, luego compañeras mías de Francia tiene más como referente el feminismo de la segunda ola, otras vienen de fanzines de chicas de riot grrrl, etc. Podemos tener desde “El segundo sexo” hasta las teorías queer, porque defendemos que hay una diversidad, no entendemos que hay solo hombre o mujer.
Es decir: las activistas de Femen sólo tienen en común que son contrarias a la religión y a la prostitución, y su manera de actuar. Más allá, ancha es Castilla. La principal crítica que les hago es ese límite de la belleza física: imagino a valientes abuelitas, o a discapacitadas, o a mastectomizadas semidesnudas en una manifestación, y oye, ahí podemos empezar a hablar de ser transgresoras.
Dice Alcázar, y no es la única, que si van medio desnudas salen en los medios, y si no, no. Buen argumento para la protesta, mal argumento para cómo está construido el grupo. No cuela.
Entiendo los grupos que no me incluyen por tener ventajas de más: nada que criticar a un grupo de mujeres trans, o negras, o discapacitadas. O de negras trans discapacitadas. Sé perfectamente que si sus grupos me admitieran, el público general no las vería ni las escucharía, se fijarían en mí. Voy como subida en zancos, sería como ese hombre en una reunión de mujeres que no se sabe muy bien cómo, centra toda la conversación. Pero un grupo feminista que utiliza esa visibilidad de la mujer blanca joven y bella está acaparando la atención que no se llevan todas las demás, e ignorandolas formas en las que los cuerpos de mujer no-blancos, no-jóvenes, no-bellos, lo tienen mucho más difícil para expresar ninguna protesta.
Varios ejemplos de feministas que critico me los dieron @DrJaneChi, @ardeluxe, y @angerforyou, entre otros. Los ejemplos son suyos, la crítica, mía.

This is just to say – lección.

Nivel: 2º ESO en adelante. Se requiere comprender el Present Perfect.
Gramática: Present Perfect, Past Simple, relativo “which”.
Vocabulario: no se trabaja un área concreta, pero puede ser un punto de partida para comida o la cocina. También se pueden trabajar conceptos de métrica como free verse, blank verse, stanza, etc.
Destrezas: Todas.
Duración: una hora, quizá tiempo extra para presentar el trabajo hecho por los alumnos.

1. En primer lugar, dictamos este poema de William Carlos Williams. Repetimos cada verso dos o tres veces y al final, el poema entero seguido. Vocabulario previo: poem, dictation, dictate, title, line, blank verse, free verse, stanza. syllable, rhyme, rhythm.

This is just to say

I have eaten
the plums
that were in
the icebox
and which
you were probably
saving
for breakfast
Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold

2. A continuación pedimos voluntarios para leernos el poema y escribirlo en la pizarra, para que lo puedan corregir. Aclaramos los problemas con el vocabulario (eaten, plums, icebox), la ortografía, (eaten, which, delicious, breakfast), y la pronunciación (just, plums, probably, delicious). Esto podemos practicarlo con la repetición o no, según cómo sea la clase y sus necesidades.

3. Comprobamos la comprensión del texto con algunas preguntas, orales o por escrito. Where would you find this? (in a post-it note) What type of person can write this? What sort of person is it intended for? Do you like it? (mis alumnos suelen estar de acuerdo en que la nota la ha dejado un hermano pequeño, o un hijo a una madre: de alguien mimado para alguien que supuestamente tiene más autoridad en la familia).

4. Por último, animamos a los alumnos a componer, solos o en grupo, sus propios poemas-nota. Yo recomiendo que empiecen por pensar quién es la “voz” del poema. Por ejemplo, ellos. Y a quién se dirigen: por ejemplo, a su madre. A continuación, escribir toda la nota seguida, y entonces, recortar y añadir para dar una forma con cierto ritmo. También pueden escribir espontáneamente, o si tienen poca destreza, imitar el modelo.

Es una buena idea que el profesor componga también, al mismo tiempo que los alumnos, o o por lo menos antes de que los alumnos compartan su trabajo.

A continuación: ejemplos de trabajo de alumnos.
*
I am going to the
Cinema
I am buying
Popcorn
I’ll come back
later
Good night
Mum.

*

Life road
you decide it
with sweat and effort
you do it
until the sun hides.

Love the fun moments
with your friends and family
because for some life starts
for others it ends.

*
Note from a cousin.
I used all the hot water, so if you have a shower it’s gonna be cold. I’m sorry, but this is life when you share a flat, and if you get angry, have a shower, but the water will be cold.
*

I have eaten strawberries,
because I was hungry, that were cold.
And I ate them with cream.
They were delicious.

*

Sorry Angela, I have eaten
your favourite cereal.
Sorry.
I hope you
don’t get angry at me.
Sorry, I couldn’t
resist the temptation.
I promise you
When I go to the shopping centre
I’ll buy you a present.

*

Attention!
Is dangerous for you
if you try to pass.
You can lose your life
But think, you can win!
It’s so difficult, because
that is an attraction.

poem chicken

 

 

Eso, por gorda.

El 31 de Agosto, en Twitter, tuvo lugar una larga conversación, con muchos participantes, sobre qué efectos sociales negativos tiene estar gorda. Esto fue a raíz de que un desconocido que no recuerdo dijera algo en la línea del tópico “las mujeres gordas son atractivas, no deben preocuparse tanto por gustar a los hombres”, así que quise contar porqué para mí los problemas derivados de estar gorda tieen poco que ver con atraer a los hombres. Para muchas mujeres es parecido; al fin y al cabo, muchas gordas tenemos relaciones felices con hombres que nos quieren así.

Los problemas se pueden resumir en: los médicos te hacen poco caso, la mayoría de la gente asume que eres vaga y no tienes autoestima, las otras mujeres te tratan peor, y es muy difícil encontrar ropa de tu talla. Pero mejor lees lo que todos estos gordos y gordas tenemos que decir sobre nuestras vidas (mis observaciones son las que están sin firma). Gracias a los participantes, a los que he dejado fuera también, y a los delgados que dieron apoyo.

Comida, culpabilidad y educación.
Condenada a mantener una relación de amor-odio con la comida y tu cuerpo mientras la sociedad te prejuzga (@sibylbanshee)

Sentirte culpable al comerte un donut, porque tu madre lleva toda la vida diciéndote que tú lo que tienes q hacer es ponerte a dieta. (@Child_Deirdre)

Cuando una flaca come en el McDonalds, todo bien. Ven una gorda y piensan: “claro, por eso está así de gorda”. (@Child_Deirdre)

Y ya no os hablo de la relación entre nivel económico y obesidad. “Pero la culpa es tuya, que no te sabes alimentar” (@AnaLangstrump)

Deporte.
Si estás gorda y corres por la ciudad, antes o después alguien se va a reír de ti. (@Child_Deirdre)

Y si ya te cuesta encontrar ropa de calle de tu talla, ni se te ocurra entrar en una tienda de ropa de deporte. (@Child_Deirdre)

Los gordos no corremos, ni jugamos al fútbol, o nos peleamos, somos patosos en gimnasia. Aunque seamos listos, nos tratan de gilis. (@carlos28051)

Os estoy leyendo con lo de #EsoPorGorda y me estoy acordando de las clases de gimnasia y el test de cooper con la alergia y el asma… (@LordTesla)

La gordura es un tabú. Porque sabéis que es un insulto aunque lo neguéis.
Cuando dices que estás gorda, te dicen “mujer, tú no estás gorda”. Como si hubieras dicho algo terrible. (@Child_Deirdre)

No eres gorda, eres rellenita (@perdidiya)

Que la gente que te aprecia se espante cuando te autodefines como gorda, porque creen que es un insulto.

La ropa. La que no hay.
Comprar ropa es difícil, sobre todo si eres una mujer joven o quieres ropa que podríamos llamar pija, formal, o profesional. Tu talla no se encuentra. De la 46 o 48 en adelante, tienes ropa fea y conservadora pero sin llegar a elegante (resumiendo: “para viejas”), algo de ropa deportiva, y todo caro.

De bañadores mejor no hablar. Por encima de una determinada talla, todos son negros o marrones. Enterizos. Nada de bikinis.

¿No estará buscando ropa para usted, verdad? Aquí no tenemos esas tallas -No, estudio cómo se gana la vida una impertinente. (@De MadridAlCiel1)

Comprando ropa: “A ver si tengo algo, es que es usted tan… abundante” (@_equaliza)

– ¿Te llevas el vestido? – No me gusta cómo me queda. – Pues con esas anchuricas que tienes y este precio, no sé qué esperas. (@maiteolondriz)

Que preguntes por una talla y te miren como su estuvieras loca o te traten como si tuvieras la peste. (@annaga94)

Es difícil encontrar sujetadores por encima de la 95B. Cuando los hay, a menudo son caros, feos, o las dos cosas. Luego ya veremos si realmente sujetan.

Imposible encontrar un sujetador que no desborde, barato y que te siente bien. (@AnaLangstrump)

Estar gorda o delgada importa más que cualquier logro personal.
Oído por la calle: La celulitis de Serena Williams levanta el ánimo de cualquier chica (@rosarmario)

Marion Bartoli, campeona de Wimbledon, presentador de la BBC: te ha dicho tu padre que nunca serás un bombón? (@rosarmario)

Que se hable más del físico de Adele que de su música. (@LauraLunaMun)

Tu capacidad profesional está en entredicho. Y tu fuerza de voluntad, y tu disciplina.

Maneras de convencerte de que no vales. Las gordas somos tontas y raras.
“Que lástima que sea gorda, con la cara tan bonita que tiene” (@Analangstrump)

Tener miedo de encontrarte con chicas más delgadas que tú por la calle por si te miran con desprecio (@annaga94)

No eres una persona más, sino una víctima de estereotipos y menciones por tu peso y volumen como #EsoPorGorda (@sibylbanshee)

Sorprenderte a ti misma haciéndote chistes y insultos sobre tu peso para evitar el juicio de las delgadas (@Lasti_)

Que cada dos por tres el TT sea de chistes sobre gordas. (@LauraLunaMun)

Que tus amistades hagan “bromas” con tu cuerpo. (@annaga94)

Las niñas somos tontas, y los niños, empollones.

Nos consideran torpes, tontos, sudorosos…(@carlos28051)

Asociar obesidad y sobrepeso a dejadez, poca autoestima y poca higiene, y no, en su mayoría no (@AnaLangstrump)

No ver mujeres parecidas a ti en ningún medio de comunicación. Sólo de vez en cuando, y de “graciosas”. Siempre solteras.

No ver NIÑAS parecidas a ti en ningún medio de comunicación. Jamás.

Los niños gordos que salen en los medios de comunicación siempre son matones o tontos perdidos.

Los hombres empiezan contigo, o sin ti pero en tu presencia, conversaciones que no son asunto tuyo ni quieres oír sobre qué tipos de mujer les gustan.

Si tienes una enfermedad mental, la gente la asociará a tu gordura. Estás gorda porque no te quieres.

Otras personas hablan de ti a tus espaldas de problemas emocionales reales o imaginados que te impiden adelgazar.

Otras personas quieren opinar e incluso decidir sobre el ejercicio físico que haces.

Otras personas te dan consejos que no les has pedido, sobre lo que comes o sobre tu salud. (Añade @laeme: y sobre cualquier cosa)

La identificación tetas=sexo es tan intensa que si te pones la misma ropa que otra mujer, tú resultas basta, provocativa y poco profesional.

Hay gente que te recuerda como “la gorda”. Te encasillan en un papel sobre cómo creen que deben ser los gordos.

Los médicos te toman menos en serio. Vas al médico porque tienes tos y te dice que pierdas peso.

Sexo, género, presentación

Es común en Sociología y en feminismo distinguir entre sexo, que es físico, y género, que es social. Veamos cómo se expresan en el ser humano.

El sexo puede ser masculino, femenino o intersexual. Las personas que estamos claramente situadas en un esquema binario tenemos perfectamente conjuntados nuestros cromosomas, genitales externos, genitales internos, y producción hormonal, y por eso somos hombres y mujeres. La intersexualidad es el nombre conjunto que se le da a una gran cantidad de causas que pueden hacer que una persona tenga rasgos físicos simultáneamente masculinos y femeninos.

El género es una construcción social, excepto en una cosa: la transexualidad parece que sirve para demostrar que la inmensísima mayoría de la gente, incluso a pesar de fuerte presión social al contrario, siente y piensa que es un hombre o una mujer. Algunas personas no tienen ninguno de los dos géneros, y una palabra para llamarlos es genderqueer.

Poniendo de ejemplo al género femenino, es el de una persona que:

  1. Siente que es mujer, algo se lo dice dentro de su cabeza.
  2. Le interesan las cosas que en su cultura se consideran gustos propios de mujer. En Occidente, por ejemplo, lo doméstico, la moda, la imagen personal, las relaciones personales.
  3. Le gusta adoptar el aspecto externo que en su cultura es normal que tengan las mujeres. Si no adopta el mismo, es consciente de estar realizando una transgresión. Por ejemplo, en Occidente lleva el pelo por los hombros, joyas, y ropa de colores variados ajustada al cuerpo. Está delgada, o quiere estarlo. Le interesa estar guapa.
  4. Tiene rasgos de personalidad, muchos o pocos, que su cultura y su educación le han enseñado que son propios de las mujeres. En Occidente podría ser insegura, dependiente, amable, sensible, autoexigente, coqueta, golosa, pudorosa, con deseos maternales e interés en el cuidado de los demás. Estoy exagerando, pero os hacéis una idea.

Y por simetría, veamos qué sería el género masculino:

  1. La persona piensa y siente que es un hombre. Se identifica con los otros hombres que conoce, le parecen sus iguales.
  2. Le interesan las cosas que en su cultura se consideran propias de hombres. En Occidente, por ejemplo, los deportes como espectador y quizá como practicante. Cómo funcionan las cosas. Los hechos y los datos, más que las relaciones entre las personas.
  3. Le gusta adoptar el aspecto externo que en su cultura es el propio de los hombres. Si no lo hace así, es consciente de estar transgrediendo. En Occidente, esto quiere decir el pelo corto, una figura ideal musculosa, ausencia de joyas y complementos, uso exclusivo de los pantalones como prenda de vestir de cintura para abajo, poca variedad cromática con predominancia de colores fríos o no-colores, ropa holgada en lugar de ajustada.
  4. Tiene rasgos de personalidad considerados típicamente masculinos. En Occidente eso supone: un rechazo de los rasgos femeninos, seguridad en sí mismo, valor, riesgo incluso con cierta temeridad, preferencia por competir frente a cooperar, una sexualidad activa, etc.

Los puntos 2 a 4 se consideran “presentación” y no “identidad” en la magnífica gráfica del Muñequito de Galleta de Jengibre. Hay una explicación anterior que es también fabulosa e imprescindible. Estos puntos 2 a 4 son enteramente culturales, y tienden -ay- a estar definidos por el patriarcado.

Naturalmente, las mujeres no somos todas la Barbie ni Gwyneth Paltrow, y los hombres no son todos James Bond ni Sylvester Stallone. Los ejemplos que he puesto son sólo ilustrativos de qué es lo que tenemos en los extremos en nuestra cultura. Podemos ver que dependen de la cultura y la historia observando cómo varían. Por ejemplo, el interés en la religión, no el ser un profesional de la misma como un sacerdote, sino el ser una persona devota, en el Judaísmo es tradicionalmente parte de ser hombre y no de ser mujer. La coquetería era característica masculina en la Inglaterra isabelina. El espíritu de sacrificio es femenino en Occidente sólo desde hace dos siglos.

El género es, además, fluido. La identidad no tanto, pero la presentación sí. Una niña indiferente puede ser una adulta coqueta; un joven tímido puede ser un adulto con seguridad. Cambiamos a lo largo del día, también: llegas a casa con los tacones, te los quitas y te pones la camiseta del Club de Taekwondo. Evidentemente eso no nos hace “cambiar de género”, simplemente es una muestra de que el género es una cuestión de grado.

¿Y esto para qué sirve?

– Para hablar de la transexualidad y la intersexualidad más correctamente.

– Para entender que absolutamente todos los rasgos de personalidad que atribuimos a la gente en función de su sexo, son arbitrarios y culturales.

– Para aceptar a los que son diferentes de la mayoría.

– Para saber que podemos cambiar.

– Para observar cómo lo masculino se vuelve “neutral”, y “normal” y lo femenino “diferente”. Y luego, atacar eso.

–  Para dejar que los niños se desarrollen con algo menos de presión.

– Y para identificar tus propios privilegios, que es una cosa muy sana.

Así que hala, todo el mundo a imprimir el Muñequito de Galleta y a pegarlo en la pared.

Un libro mejor: Paulo Coelho y la ficción de autoayuda.

Hace meses, propuse el hashtag #unlibromejor para tener algunas conversaciones sobre libros populares pero de bastante mala calidad. Uno de los debates que tuvimos fue acerca de Paulo Coelho y la ficción de autoayuda. Estas son algunas de las contribuciones. Todas me parecen utilísímas para una biblioteca escolar. Lamentablemente, he perdido la lista de quiénes aportaron estas sugerencias.

Cualquiera de narrativa de Oscar Wilde. Y De Profundis para los algo mayores…
Rebelión en la granja o 1984, de George Orwell.
‘Temblor’ de Rosa Montero.
Algunas cosas de Neil Gaiman y de Terry Pratchett. Mi preferido en este sentido sería The Amazing Maurice and his educated rodents (Pratchett).
El silencio de las palabras de Jean Kwok.
Herman Hesse, sobre todo quizá Demian y El lobo estepario.
Momo y La Historia interminable, de Michael Ende.
El Perfume, Patrick Süskind
La Metamorfosis de Kafka.
Filosofía que resulte entretenida. Bertrand Russell es muy accesible.
La colección “Filosofía para profanos”.
Canciones para una armónica, de Barbara Wersba.
Crónicas Marcianas de Ray Bradbury
Roald Dahl, Sobre todo Matilda.
El Principito.
El guardián entre el centeno, JD Salinger.
Dune, la saga entera.
El juego de Ender.

Recomendaciones globales a autores:
Quino, Michael Ende, Jostein Gaarder, Carl Sagan, Marguerite Yourcenar, María Gripe, Miguel Delibes.