Espacios segregados, 2: el colegio.

DSC_0033Un espacio no mixto, como ya he dicho en otra entrada, puede ser positivo. Resumiendo lo que dije en esa ocasión, ese lugar tiene como ventaja la protección, que nos escuchamos unas a otras mejor, y favorecen la comunicación. Nombré dos condiciones: una, deben servir para que salgamos al mundo mixto en mejores condiciones, con algo que transmitir. Dos, deben ser inclusivos con todas las personas trans y no binarias. Hay una tercera, del que observamos la ausencia aquí. Deben garantizar la igualdad de las participantes: un espacio no mixto, pero jerárquico, personalmente no me atrae.

La foto corresponde al parking de un colegio femenino en los alrededores de Sevilla. El colegio tiene un gemelo masculino, que se ve muy bien desde la carretera principal (la horizontal en la foto inferior). El colegio femenino no se ve bien desde esa carretera: la carretera vertical es secundaria, no tiene más salida que una sola urbanización, y el centro escolar dirige sus carteles a esa carretera y no a la principal. Desde la carretera, se ve que hay un edificio en la distancia, pero no qué es. Para el viajero, la fachada de este complejo es el centro masculino.

colegios segregados mapaExisten unos órganos de gestión comunes a los colegios de esta empresa: recursos humanos, departamento jurídico, cosas así. Esos órganos son mixtos. En cambio, en cada centro no es así. En el femenino, todo el personal son mujeres, incluido el personal de administración. No figura en la web si las conserjes también son mujeres. En el masculino, la página web corporativa no indica nada para educación infantil, así que presumiblemente en esta etapa se encargan maestras. También es una mujer la “secretaria técnica”, cargo que no sé en qué se diferencia de secretaria o administrativa. Hay un calendario bastante activo de actividades para los padres, que indica casi siempre “matrimonios”. Por ejemplo, cada grupo de alumnas o alumnos tiene un “matrimonio encargado de curso”, algo así como un matrimonio delegado de los padres.

Cuando en un entorno feminista se habla de actividades o lugares no mixtos, evidentemente no se piensa en un lugar tan absolutamente retrógrado como un colegio bicéfalo de inspiración religiosa (éste es del Opus Dei). Valga como reducción al absurdo de lo que veo como los males de la educación segregada. Lo que conozco de la misma es sólo lo que he podido ver en mis amigas y amigos, tanto en la infancia como después, que han tenido que pasar por ella.

Para una niña educada en un lugar así, todos los hombres son figuras de autoridad. El padre, el abuelo, el cura. Si hay algún niño, es su hermano, quizá su primo. Estos niños se convierten en modelos únicos de comportamiento del sexo opuesto; me he encontrado esto más frecuentemente en hombres adultos, que se sorprendían de que yo no hiciera las tareas más triviales igual que sus hermanas. No puedo culparlos: si la única chica que conoces es tu hermana, y te han criado en que la naturaleza de los sexos es radicalmente diferente, ¿por qué pensar que hay más de una manera de ser mujer?

Por otra parte, ¿cómo se vive en un colegio separado cuando no te ajustas perfectamente al modelo de feminidad o masculinidad que impera en ese ambiente? ¿qué pasa con la niña brusca, con el niño de modales delicados, independientemente de su orientación sexual? No soy capaz de imaginar la tensión a la que se los puede llegar a someter, el acoso, incluso la represión por parte del profesorado. En un aula mixta, el alumnado no normativo en este sentido tiene un poco más de margen; puede hacer amigos del sexo opuesto o simplemente llamar algo menos la atención. En el aula separada, todas las diferencias, por pequeñas que sean, se magnifican.

También hay consecuencias en el trato de los adultos. Se separa a niños y niñas porque se piensa que se comportan de manera diferente. Si te transmiten que la presencia del otro impide tu educación (porque son más traviesos, porque te van a distraer), el paso de la escuela a un mundo mixto ¿cómo puede no ser traumático, si te han dicho que El Otro o La Otra es un obstáculo para que trabajes y te concentres? Y esto sin hablar de una educación sentimental y en relaciones románticas, que para los heterosexuales se me hace complicadísimo.

Creo que debe alimentar cualquier prejuicio que tengan los educadores sobre las supuestas características de los niños o las niñas. Que ellos son más vagos, y más simplotes, y más trabajadores, y más ambiciosos, y más rebeldes, y mejores estudiantes, y de trato más difícil. Que ellas son más dóciles, y más malas, y más retorcidas, y más responsables, y más chulas, menos dotadas para las ciencias o lo abstracto, y qué a gusto una clase de sólo niñas y qué horror una clase de sólo niñas. Sí, sé que esas dos frases son incoherentes: TODAS esas generalizaciones las he oído decir recientemente. Si así se piensa de niños y niñas que comparten aula, ¿hasta dónde pueden llegar los tópicos y un trato diferenciador cuando no tenemos con qué comparar?

Resumiendo, no. No veo ventaja alguna en separar a niños y niñas en la escuela.   Ningún dato que me hayan dado me convence.

2 comentarios en “Espacios segregados, 2: el colegio.

  1. Me eduqué en colegio de educación diferenciada y no tengo ningún problema de relación. Mis hijos también van a un colegio de educación diferenciada.
    No entiendo por qué llamas educación segregada a este tipo de educación. Como madre tengo derecho a dar a mis hijos lo que considero bueno para ellos. Respeto que tú prefieras una educación mixta. Y me parece bien.
    Y si no te convencen los datos…no cambies! Pero no infravalores este modelo porque es tan válido – para mí incluso más- que el que tú defiendes.
    i Y viva la libertad de elección!

    1. Hay padres que creen que es bueno para sus hijos no ir a la escuela en absoluto. No, la libertad de elección no es en sí buena.

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