Archivos mensuales: junio 2014

James Joyce, una introducción.

james-joyce-640James Joyce mirándote fijamente.

Esta semana ha sido el “Bloomsday”, un día celebrado por los fans de James Joyce porque… bueno, eso luego.

James Joyce es el mejor escritor en inglés de la literatura irlandesa (Oscar Wilde no cuenta), y junto con Virginia Woolf, el mejor autor de prosa de las vanguardias de principios de siglo. He dicho. Su obra no es muy abundante, debido a su perfeccionismo, sus problemas de salud, y que por falta de éxito comercial tuvo que trabajar en otras cosas casi toda su vida.

A continuación un repaso, no de sus obras completas sino de las que a mí me parecen interesantes o recomendables, con algún toque biográfico.

Dublineses (Dubliners, 1914). Hay varias traducciones al español y la de Alianza no está mal. Es una colección de cuentos que en su momento fueron considerados naturalistas, situados alrededor de una década antes de la fecha de publicación. Pretenden denunciar lo que para el autor era la parálisis en la que vivían los dublineses. En muchos cuentos algún personaje quiere hacer algo y ni lo intenta, o sale mal. La intención es reflejar este proceso en todas las edades: cuentos sobre la infancia, juventud, madurez, y el último, The Dead, “Los Muertos”.

  • Recomendado si: te gustan el naturalismo, el realismo muy contenido, las películas donde “parece que no pasa nada”, la precisión lingüística, los finales tristes.
  • Películas: The Dead (1987) de John Huston es fabulosa. Digamos que es como El Festín de Babette pero al revés: una fiesta donde las buenas intenciones se quedan en nada. Todo sutileza.

Retrato del artista adolescente (A Portrait of the Artist as a Young Man, 1916). Recomiendo la traducción de Dámaso Alonso, disponible en Alianza y también en RBA. Alonso consultó sus dudas al traducir al propio Joyce. El Retrato pertenece a un género literario muy concreto: el Künstlerroman. Bildungsroman es una novela sobre el paso de la juventud a la madurez; por ejemplo, Jane Eyre, o por decir algo mucho más moderno, El Juego de Ender. Lo vemos mucho en películas, se me ocurre El Indomable Will Hunting. Künstlerroman es una historia así pero con un artista, que pasa de la niñez a la juventud, o de la juventud a la madurez, y descubre su destino de artista. Un ejemplo inglés muy optimista es David Copperfield. El Retrato es una Kunstlerroman terriblemente cínica, que machaca pero bien a su protagonista, Stephen Dedalus, un alter ego del autor, que aprovecha la distancia de sus treintaypocos años y su absoluto convencimiento de su genialidad para burlarse, y mucho, de cómo era él de jovencito. Un pringao. Muy, muy pringao.

No es una novela fácil de leer, sobre todo las primeras páginas. No está en primera persona, pero sí en un estilo indirecto en el que el narrador se adapta al lenguaje que utilizaría Stephen en cada momento de su vida. Así que al principio, se expresa como un niño pequeño.

  • Recomendado para: aficionados a literatura vanguardista y juegos retóricos sin pasarse mucho. Interesados en novelas sobre adolescencias cutres.

Ulises (Ulysses, 1918-1922). Hay varias traducciones, al menos tres. Esto son ya palabras mayores y aquí está el Bloomsday del principio. Toda la novela, y es bien larga, ocurre en un solo día: 16 de junio de 1904. Según a quién le preguntes tiene uno o dos protagonistas. Yo interpreto que son dos: Stephen Dedalus de nuevo, pobre mío, y Leopold Bloom, un comercial que trabaja en un periódico, captando anunciantes.

La novela tiene 18 capítulos, más o menos uno por hora con un salto atrás: primero leemos la mañana de Stephen, y el capítulo 4 salta tres horas atrás y el día vuelve a empezar con Leopold. Los dos están juntos desde el capítulo 15. Aquí hay una guía que puede facilitar la lectura, y en inglés recomiendo la edición anotada de Penguin. Cada uno de los capítulos está escrito en un estilo diferente, y sin embargo son extrañamente coherentes. Para mí destacan el 4º, que no es muy difícil de entender y hace que Bloom te caga irremediablemente simpático; el sexto, tristísimo, casi todo él un monólogo interior de Bloom en el cementerio; el 14º, en el que se hace un paralelismo entre un parto y la historia de la lengua inglesa, parodiando estilos de autores clásicos desde la Edad Media; y el último, un intento de reproducir el pensamiento libre, sin reglas gramaticales, de la mujer de Bloom justo antes de quedarse dormida.

  • Recomendado si: te gustó El Retrato del Artista Adolescente y quieres más.
  • Película: hay una protagonizada por Stephen Rea en el papel de Bloom (Bloom, 2003, dirige Sean Walsh) que no está mal, pero su estilo completamente realista, por más que sí recoja los acontecimientos, no refleja lo que el libro transmite. Puede que un buen orden sea leer el Retrato, ver esta película, y entonces leer Ulises porque ya vas a entender el argumento mucho mejor.

Finnegans Wake. Lo comento sólo como curiosidad. Es una obra experimental. El Retrato y con más profundidad Ulises juegan con el estilo, el punto de vista, y un poco, sólo un poco, con la sintaxis, pero no modifican el lenguaje: son novelas enteramente escritas en inglés perfectamente reconocible, con alguna licencia. Finnegans Wake no. Empieza así: ” riverrun, past Eve and Adam’s, from swerve of shore to bend of bay, brings us by a commodius vicus of recirculation back to Howth Castle and Environs.” Es decir: cada palabra es un juego de palabras, una alusión o ambas cosas. A pesar de su enorme dificultad, es curioso leerlo en voz alta, o escucharlo.

  • Recomendado para: joyceanos recalcitrantes.

Biografías de Joyce: Comento tres:

  • La de Ellman. Un tocho inmenso, casi 750 páginas en mi edición, sin contar las notas al final. De Ellman tengo atascada la biografía de Oscar Wilde. Escribe de una manera fácil, pero con tantos, tantos datos que me pierdo. De nuevo: para estudiosos, recalcitrantes, y fans-muy-fans de leer biografía.
  • Dublinés, de Alfonso Zapico. Un cómic muy ameno y recomendable.
  • Nora, película de Pat Murphy protagonizada por Ewan McGregor y que se centra en la relación de Joyce con su mujer. No está mal. No la veas si no te gusta mucho McGregor.

Para concluir: Si te han dicho que James Joyce es un clásico y que hay que leerlo y bla bla bla, o si tienes curiosidad por lo que acabo de contarte, un orden cronológico te va a ayudar porque Joyce asume que conoces las obras anteriores. Incluso hay personajes de Dublineses que repiten en Ulysses. Además, el nivel de dificultad y de retorcimiento del lnguaje es progresivamente mayor. Busca ediciones anotadas y resúmenes online; algunos profesores universitarios odian esas ayudas porque como toda interpretación, son discutibles, pero muchos necesitamos las pistas que dan.

Para terminar con la aplicación en educación secundaria: creo que Dublineses puede estar al alcance de un nivel 2º de Bachillerato al que guste mucho leer y quiera iniciarse con la literatura adulta. Y también el cómic de Zapico.