Archivos mensuales: Julio 2015

Eso que llamas cosificación masculina… no lo es.

Una crítica a las mujeres que a veces se usa para quitar importancia a nuestra cosificación es, resumiendo, “a las mujeres también os gustan los hombres atractivos”. “A las mujeres les gustan las piernas de los futbolistas”, “pues anda que las fans de [inserte aquí cantante de moda]”. Esto iguala dos fenómenos diferentes: la cosificación, que es perniciosa, evitable, y en nuestra sociedad ocurre más a mujeres que a hombres, y el atractivo sexual de las personas famosas, que no es necesariamente malo y que aunque afecte a los hombres, lo hace de manera ventajosa para ellos.

Empecemos por delimitar bien qué es cosificar.  Encontrar a otra persona sexualmente atractiva no lo es.  No tratamos a todas las personas bellas como a objetos, y no todas las imágenes las transforman en cosas. Muchos ejemplos de esto se encuentran en la publicidad.

Siguiendo a Sociological Images, hay algunos elementos que pueden “diagnosticar” cosificación. Por ejemplo, mostrar sólo partes de un cuerpo sexualizado.

tomford

Publicidad de colonia masculina.

sexist -comic-assCómic.

Beachvolley doubleJugadoras olímpicas de voleibol. La imagen izquierda es del Independent, diario británico “serio” que tiende a la izquierda, y la derecha del Sun, tabloide sensacionalista de derechas. Cosificar une.

Otras rasgos cosificadores: mostrar a personas o partes del cuerpo como si fueran intercambiables: “colecciones” de cosas. Aquí hay buenos ejemplos.

ryanair-calendario-sexista8--478x270Anuncio de Ryanair.

post20itAquí la “colección” no sale, pero te la imaginas.

También vemos a personas sexualmente disponibles, indefensas, pasivas o sometidas más o menos violentamente. De esto no me apetece mostrar imágenes. Dentro de una estética menos violenta os recomiendo páginas sobre cómo salen los personajes femeninos en los cómics de superhéroes: Hawkeye Initiative Escher girls, y el post ya referido de Sociological Images.

Entre los ejemplos de mujer como objeto, son reveladores los de las mujeres comestibles y las mujeres como superficie para pintar o escribir.

jerte--644x362Campaña de cereza del Jerte retirada tras protestas.

wash-me-lynxAnuncio de un gel de baño dirigido a hombres.

El post de Sociological Images no lo nombra (sí en otro punto de la página web) pero por último yo incluiría el uso de mujeres como decoración. Esto lo ha observado Aita Sarkeesian:

Sarkeesian habla de ficción, de videojuegos. Hay mujeres como decorado entregando premios deportivos, “mujeres florero” en televisión (y la sola existencia de la frase hecha es reveladora). Mi impresión es que cada vez hay menos lugares donde se demande que las mujeres sean una figura decorativa, aunque quizá me equivoco.

Bien, hasta aquí sólo para explicar que si no se dan este tipo de elementos no estamos cosificando. Siguiente cuestión: ¿puede ser que dar importancia al atractivo físico de una persona cuestione el resto de su valía? En dos palabras: para las mujeres casi siempre. Para los hombres rara vez.

rugby femenino

Cate Blanchett le dice a la cámara que quiere sacar un plano de su vestido: “¿A los tíos le hacéis eso?” 00:30

ScarlettRueda de prensa en la promoción de Los Vengadores. Scarlett Johanson reacciona cuando un periodista hace preguntas “profundas y existenciales” sobre Tony Stark a Robert Downey Jr. y a ella le preguntan sobre su dieta.

cecile-duflotCecile Duflot, una ministra francesa que recibió una pitada del Parlamento francés por llevar este vestido.

Las mujeres somos, en primer lugar, guapas o feas. En segundo, disponibles (simpáticas) o no. Y en tercer lugar, ya si eso, profesionales de lo nuestro.  La exigencia de belleza es a todas las mujeres, y no a los hombres. Ser feo o no ser físicamente atractivo nunca es un obstáculo para que un hombre sea un profesional de éxito (habrá casos extremos, desde luego, y desgraciadamente esto parece estar cambiando).

Podemos comprobarlo en la industria del espectáculo. Las actrices tienen que ser, o parecer, siempre jóvenes y además impecables: limpias, perfumadas, peinadas y planchadas. Los hombres, pues no. Alguna recomendación de lectura: hay un solo modelo de belleza femenina, y muchos de hombres. Todos los personajes femeninos de todas las películas de Pixar tienen la misma cara (que es, añado, bonita e infantil). En el apocalipsis zombie, seguimos depilándonos.

Volvamos al inicio, a la atracción física de las mujeres por hombres ricos, famosos y poderosos. Para empezar, ellos siempre son más ricos que las mujeres equivalentes (aquí una noticia sobre discriminación salarial en Hollywood; aquí fútbol femenino) y tienen más poder (aquí una explicación de qué es el informe sobre desigualdad de género y cómo funciona). Para quien ya tiene dinero y poder, ser deseado es un extra. Puede ser un problema si ese atractivo es feminizante o infantilizante (se me ocurren Justin Bieber, Leonardo diCaprio, e Íñigo Errejón, por ejemplo) pero más allá de alguna broma, no perjudica a una carrera profesional.

Veamos algún ejemplo para terminar el argumento. Pensemos en algunos hombres considerados atractivos y recordemos su edad: tras preguntar en twitter, algunas respuestas destacadas fueron Michael Fassbender (38), George Clooney (54), Clive Owen (50). Actores. Como deportistas, David Beckham (40) y Xabi Alonso (33). Y un político, Yannis Varoufakis (54).

Clive & Clooney

George Clooney y Clive Owen.

Pregunto:

1. ¿Estás acostumbrado a ver imágenes de estos hombres u otros utilizadas rutinariamente como mero decorado? ¿Aparecen en imágenes denigrantes? ¿Adoptan poses que los convierten en un receptor pasivo, indefenso,  para el disfrute de otros? ¿Alguien ha dicho que su dignidad, su derecho a ser respetados, depende de que no muestren demasiada carne en público?

2. ¿La carrera de estos hombres depende de ser bellos?¿Pueden ser profesionales de aquello a lo que se dediquen sin ser muy guapos de una forma que está estandarizada? ¿Pueden dedicarse a su trabajo sin que el foco mediático y la atención de sus jefes, productores, etc. esté puesta en su belleza? ¿Se les insulta o humilla porque son guapos, o no-tan-guapos-como-antes?

3. ¿Son todos muy parecidos entre sí? ¿Su tipo de belleza sólo puede conseguirse tras largas sesiones de cuidados profesionales? ¿Se ven obligados a mantener la misma clase de belleza que tenían a los 20 años? ¿Su belleza está fuera del alcance de la mayor parte de los hombres?

¿Has contestado a todo que sí? Entonces estamos hablando del nivel de exigencia aplicable a las mujeres.

Termino. He señalado que resultar físicamente atractivos no denigra a los hombres ricos y famosos, pero eso no significa que no pueda haber hombres tratados como objetos. Aquí, el único ejemplo que he encontrado recientemente (gracias, Octubrista). En un pub escocés, los camareros dejan de llevar kilt para evitar el acoso de las clientas.  Es decir, la cosificación masculina es posible, siempre y cuando reunamos a hombres y a personas que se sienten sexualmente atraídas por ellos en una relación de poder muy desigual. Dado que eso es infrecuente, también lo es la cosificación masculina. Esperemos que siga siéndolo.

Nota: con el post publicado, @Zezenzuska me señala un perfil en El Mundo de un político español, Raül Romeva, cuyo único parecido con Varoufakis es la calvicie, a mi entender. Es una mezcla de obsesión por el físico, falta de respeto, conversión de la política en un juego tonto, y al mismo tiempo idealización: “deberá empezar a pensar en descansar un poco. Sobre todo si este madrileño de nacimiento quiere cumplir con las altas expectativas que sobre él recaen como nuevo héroe de la causa independentista”. Llama la atención que el final quiere insistir en que la belleza masculina representa liderazgo: “apreciamos la belleza de un hombre por su capacidad de lucha, su fortaleza y virilidad . . . Esta apariencia les convierte en “buenos cazadores”, protectores y líderes, algo que por naturaleza provoca atracción”. Es decir, a mi entender lo denigrado es aquí la política convertida en un espectáculo, no Romeva, “el líder”.

Bukowski interrumpido.

bukowski 1El propietario original iba marcando qué libros tenía, pero luego donó éste.

Una vez, en un mercadillo de libros de segunda mano, me llevé uno de Charles Bukowski, más que nada por curiosidad por su poesía y porque me gustó el título. Play the Piano Drunk Like a Percussion Instrument Until the Fingers Begin to Bleed a Bit. Hasta que no llegué a casa y examiné despacio la compra del día no me di cuenta de que en el índice había una nota a lápiz junto al título del poema “5 dollars””:

5 dollars BukowskiGave to Steve Daniels on eve of move to Bulgaria at the Ritz. Aug 1995
Se lo di a Steve Daniels en el Ritz antes de la mudanza a Bulgaria. Aug 1995.

La sintaxis es ambigua. No permite saber quién se iba a Bulgaria, si el fan de Bukowski o Daniels, pero por lógica, si el libro se compró en los 90 en Estados Unidos y allí fue donde lo adquirí yo diez años más tarde, la mudanza era de Daniels. ¿A qué fue Steve Daniels a Bulgaria? Y ¿de qué trata 5 dollars?

Busqué el poema en Google sin éxito, y conté la anécdota en mi blog de entonces. Más o menos un año más tarde, alguien me mandó el poema por email. Aquí está. No sé si tiene algo que ver con la relación entre el fan de Bukowski y Steve Daniels, o si era simplemente un recuerdo para que le trajera buena suerte. En cualquier caso, el poema me fascina, y por eso os lo traduzco al final.

I am dying of sadness and alcohol
he said to me over the bottle
on a soft Thursday afternoon
in an old hotel room by the train depot.

I have, he went on, betrayed myself with
belief, delude myself with love
tricked myself with sex.

the bottle is damned faithful, he said,
the bottle will not lie.

meat is cut as roses are cut
men die as dogs die
love dies as dogs die,
he said.

listen, Ronny, I said,
lend me 5 dollars.

love needs too much help, he said.
hate takes care of itself.

just 5 dollars, Ronny.

Hate contains truth. beauty is a facade.

I’ll pay you back in a week.

stick with the thorn
stick with the bottle
stick with the voices of old men in hotel rooms.

I aint’s had a decent meal, Ronny, for a couple of days.

stick with the laughter and horror of death.
keep the butterfat out.
get lean, get ready.

Something in my gut, Ronny, I’ll be able
to face it.

To die along and ready and unsurprised,
that’s the trick.

Ronny, listen–

that majestic weeping you hear
will not be for
us.

I suppose not, Ronny.

The lies of centuries, the lies of love,
the lies of Socrates and Blake and Christ
will be your bedmates and tombstones
in a death that will never end.

Ronny, my poems came back from the
New York Quarterly.

That is why they weep,
without knowing.

Is that what all that noise is, I said,
my god shit.

^^^^^^^^^^

Me muero de tristeza y alcohol,
Me dijo agarrado a la botella
En una suave tarde de jueves
En una vieja habitación de hotel
Junto al cementerio de trenes.

Me he, siguió, traicionado a mí mismo con
Creencias, me he engañado con amor,
Me he estafado con sexo.

La botella es sincera de cojones, dijo,
La botella no miente.

Se corta carne como el que corta rosas
Los hombres mueren como perros
El amor muere como un perro,
Dijo.

Oye, Ronny, dije yo,
préstame cinco dólares.

El amor necesita demasiada ayuda, dijo.
El odio se las apaña solo.

Sólo cinco dólares, Ronny.

El odio es de verdad. La belleza es una fachada.

Te los devuelvo en una semana.

Hazle caso a la espina.
Hazle caso a la botella.
Hazles caso a las voces de viejos en habitaciones de hotel.

No he comido nada en dos días, Ronny.

Quédate con la risa y el horror a la muerte.
No comas grasas.
Adelgaza, prepárate.

Con llenarme la barriga, Ronny, podré
enfrentarme a esto.

Morir estando preparado, que no te coja de sorpresa,
Ahí está el truco.

Ronny, escucha…

Ese llanto majestuoso que oyes
No será por
Nosotros.

Supongo que no, Ronny.

Las mentiras de siglos, las mentiras de amor,
Las mentiras de Sócrates y Blake y Cristo
Serán tus compañeras de cama y lápidas
En una muerte sin final.

Ronny, me han devuelto los poemas que mandé al
New York Quarterly.

Por eso lloran,
Sin saberlo.

Por eso hay tanto ruido, dije,
Dios mío, mierda.

Recapitulando el curso.

PHOTO_20141212_1335494º Diversificación me ayuda a clasificar libros en una hora que tenían libre.

Hace una semana que terminó el curso, y tengo algo de distancia para analizar qué tal nos ha ido. Todos los años pasa lo mismo: parece que no terminamos bien, que me falta tiempo, que no han aprendido nada… y luego resulta que sí, aunque siempre haya cosas que mejorar.

Este año, la metodología ha sido un poco diferente. Para empezar, este año he puesto deberes con regularidad por primera vez en muchos años, en parte porque me lo pedían los alumnos del curso pasado, y en parte porque desde la inspección educativa se busca que los profesores del mismo departamento trabajen de la misma manera. Mis compañeros ponen (y evalúan deberes), y si yo no lo hago, no resulta justo. Como no es posible convencer a los demás de no mandar deberes, pues hago el experimento. Mi conclusión es: hacer deberes no afecta para nada, ni para bien ni para mal, al menos si son deberes “mecánicos”. El alumnado que hace los deberes ve cómo sus notas se redondean hacia arriba, lo que mejora su calificación global, pero eso es todo. Eso sí, mandar deberes puede ser la manera de obligar al alumnado a llevar al día lo aprendido si las tareas son variadas. Las lenguas hay que practicarlas, y si se deja al criterio de los alumnos cuándo hacerlo, lo haran en el último momento o nunca, así que quizá se pueden encontrar tareas al mismo tiempo fáciles y creativas que sí sean útiles. En una encuesta oral informal, el alumnado estaba de acuerdo en que la cantidad de trabajo era idónea y que algunos sólo cambiarían el tipo de trabajo.

Este año, he renunciado al trabajo en grupos pequeños como método de trabajo permanente porque el año pasado no funcionó bien. Algunos alumnos me han dicho que lo echaban de menos. Tal vez el año que viene.

Sobre las destrezas lingüísticas, vayamos una a una.

Lectura: En 2º hemos usado sobre todo las lecturas del libro (más y mejor que la última vez que di clases en este nivel), y en 4º, una combinación muy variada de textos de Neil Gaiman, canciones, el típico texto de lectura de los libros, e incluso textos periodísticos en español de los que extraer vocabulario y temas para el debate oral y escrito (la idea no era traducir el texto). El consenso es que quieren leer un poco más, algunos quieren leer textos más largos, y en casi ningún caso quieren leer ficción. Eso me sorprende: coinciden en que prefieren el ensayo. Aquí tengo la suerte de contar en todos los niveles menos en 4º con un libro de texto buenecito con lecturas a menudo interesantes, aunque pienso ampliarlo para que sea más variado. Mis planes para mejorar: más lectura, más tiempo dedicado a cada texto, más lecturas optativas para leer en casa. Hacer algún ejercicio de lectura en español al principio del curso para diagnosticar si los problemas de algunos son con el inglés o con la comprensión lectora.

Escritura: Aquí no hay mucha novedad. Creo que enseñar a redactar siempre ha sido mi punto fuerte, y sigo poniendo en práctica casi lo mismo que al principio. Es fácil: sigue los pasos y en 10 o 15 redacciones pasarás de no saber escribir a hacerlo aceptablemente.  Es un reto que se animen a escribir quienes tienen peor nivel, y también mejorar la calidad en general. El alumnado que sí trabaja dice que quiere escribir más, y textos más variados. Como el límite a cuánto puedo pedir está en cuánto puedo corregir, algunas soluciones son más trabajo en equipo, o evaluaciones de grupo.

Comprensión auditiva y producción oral:  Aquí la gran estrella han sido las canciones. He continuado con el ejercicio favorito del curso pasado: primero recitamos una canción, la aprendemos, la cantamos y la grabamos. Aquí están nuestras grabaciones. Las ventajas de este método es que es muy motivador, mejora la convivencia (a veces), mejora el trabajo en equipo y la capcidad para hablar en público e intervenir en clase, y por supuesto, la pronunciación y la comprensión auditiva. Cantar, un ejercicio repetitivo de expresión oral  en el que no es muy importante que sepas el significado de lo que dices, mejora dramáticamente la comprensión auditiva en textos que sí tienen significado, por extraño que parezca. Eso sí, tiene un efecto muy pequeño en la corrección de la gramática y el vocabulario, al menos a corto plazo. Quizá hace falta más práctica, más canciones diferentes… Eso sí, cantar ocupa casi todo el tiempo que podríamos dedicar a que los alumnos hablen en clase, así que si quiero que hablen de una forma comunicativa tengo que pensármelo mucho y estructurar las clases de otro modo.

Otras actividades de escucha son las audiciones del libro (creen que hacemos las justas y no quieren ni más ni menos), las películas (quieren más, pero no tenemos mucho tiempo), y oírme hablar a mí. La percepción general es que hablo en inglés entre el 40% y el 60% del tiempo, algo que a algunos les parece demasiado y a otros insuficiente. Punto a mejorar para mí: hablar en inglés más que ahora.

¿Qué nos falta? Según los alumnos,  mejorar la producción creativa oral y escrita; para mí, además de eso mejorar los resultados globales, porque los exámenes son bastante pobres. Algo que me preocupa es que quien empieza mal, no remonta, y que el inglés sigue siendo una de esas asignaturas para las que los alumnos se sienten “naturalmente” bien o mal dotados. Hay mucha gente que ha aprobado gracias a un esfuerzo continuado, pero sin tener el nivel que a mí me gustaría para ese curso.

Ha sido un año durísimo para mí. Se me ha notado en el trabajo, y las clases han reaccionado, en general, con paciencia. Yo también he necesitado mucha paciencia, con ellos y sobre todo conmigo misma, aunque suene tópico. He aprendido sobre cómo funciono bajo presiones ajenas al trabajo, y cómo no dejar que eso hunda un curso. Ahora, a rebotar en el fondo y empezar de nuevo.

La biblioteca a pleno rendimiento

PHOTO_20141110_114414Ayudantes al principio del curso.

Las bibliotecas escolares, al menos las andaluzas, son cosa del azar. Se mantiene por la buena voluntad de un puñado de docentes, formados a trompicones, con dedicación parcial arañada aquí y allá al resto del horario. Hace tres años que llevo la mía, y casi todas las que conozco funcionan desde hace poco. Cuando eres “el bibliotecario nuevo”, lo primero que tienes que casi siempre es catalogar.

En mi centro, la historia es entrecortada. Un experimento en 2005, y hace unos cinco años, por fin la coordinadora anterior a mí, que catalogó casi todo lo que faltaba. Ella dejó el puesto y continué yo. Aunque la catalogación informatizada era casi completa, tardé un año en tener la biblioteca verdaderamente operativa, y otro, para que la usaran con normalidad mis alumnos (los estudiantes a los que yo no daba clase apenas la utilizaban). Este año, por primera vez, la biblioteca está normalizada como un espacio y un servicio más del centro. Influye que los primeros alumnos para los que el préstamo y la encargada única fueron una novedad llevan ya tres años: el curso que viene, no quedará alumnado que la haya visto cerrada.

Hago muy pocas actividades de fomento de la lectura. Abro los recreos, echo a los que molestan, presto libros y recomiendo. Casi siempre está llena. He acabado por pensar que lo único que necesitas para meter a un crío en la biblioteca es que no le resulte ajena. Si no lo echas, entrará. Naturalmente, hay muchas maneras de “echar” a un crío de una biblioteca, y la mayoría son invisibles.Un factor importante es que los niños y adolescentes huyen de la biblioteca si creen que “no va nadie”. “Nadie” incluye niños pequeños, y cualquier adulto.

Hay rasgos fáciles de cumplir que atraen a un alumno a la biblioteca escolar. Por ejemplo,  el horario de apertura sea predecible y amplio y el personal permanente. Dicho de otro modo, si cada día de la semana vigila la sala alguien distinto, los niños vienen menos, aunque no interactúen con esa persona. Imagino que un bibliotecario permanente, que además es un profesor que conocen aunque sea de vista, les da cercanía, reduce la timidez y transmite más la sensación de que es un servicio para ellos y no un profesor “de guardia”, vigilando. También, curiosamente, si la biblioteca presta servicios variados es más probable que los niños acudan aunque sólo les interese uno de ellos. Es decir, por raro que parezca, una biblioteca que preste libros es más popular como sala de estudios que una sala de estudios pura. tendrá que ver con esas sensaciones indefinibles que hacen que un lugar sea acogedor o no…

Y ahora, a repasar cosas que van bien y mal. Lo bueno:

  1. He tenido un equipo de apoyo fantástico. Profesoras que han hecho un hueco en su horario y se hacían cargo de la biblioteca sólo por ayudar.
  2. Como dije antes, que los alumnos se han acostumbrado a usar la sala para estudiar o como un lugar más tranquilo que el patio para pasar el recreo.
  3. Muy poco a poco, las actividades de animación tienen una estructura y un sentido. No son muchas: carteles mensuales con recomendaciones, un taller puntual de creación literaria para 2º ESO y una salida a que el alumnado de 1º de ESO se saque el carnet de la biblioteca pública. Quiero expandir a una actividad por trimestre, o por nivel. Alguna de las ideas que tengo pensadas son un reto literario (un juego de preguntas), un podcast. También es necesario distinguir qué actividades fomentan la lectura (las recomendaciones y la excursión a la biblioteca claramente consiguen lectores) y las actividades de animación (un reto literario puede ser divertido pero es para alumnado que ya es aficionado a leer). He comprobado que lo que más anima a leer es, sencillamente, tener a disposición de los lectores potenciales material de lectura que se adapte a sus gustos. No se trata de hacer actividades divertidas sin más, sino de conectar para que descubran “su” libro.
  4. El fondo empieza a parecerse a lo que yo querría. Narrativa juvenil muy moderna, más cómic, más no-ficción. Todavía queda mucho por hacer, pero estamos en ello.

Cosas que quiero mejorar:

  1. La comunicación con los profesores que no forman parte de equipo de apoyo. La comunicación de lo que hago es un problema en más sitios, no sólo en la biblioteca; cuántas veces hago una actividad que funciona muy bien, pienso “esto es para ponerlo en el blog”… y se queda en el limbo. En este caso es una cuestión de cambiar mi método habitual de trabajo, ser más sistemática, e incorporarlo a la rutina semanal o trimestral.
  2. El préstamo ha bajado muchísimo desde el año pasado, y la verdad es que no sé por qué.
  3. No he tenido equipo estable de alumnado de apoyo.
  4. Necesito más cartelería, algo me que da una pereza infinita. Véase el punto anterior.
  5. La participación de las familias. Llevo todo este tiempo queriendo estimular el uso adulto de la biblioteca. El año que viene toca empezar de verdad.
  6. El ruido en la sala a menudo impide trabajar. Echo a los que vienen solo a molestar (son muy pocos pero muy insistentes), pero  no puedo pedir silencio porque veo a muchos preguntarse la lección o hacer trabajos en equipo. Pero hablan a gritos, o charlan.  Tengo que enseñarles a hablar en voz baja.

En conjunto, ha sido un buen año, aunque haya sido más de continuidad que de crecer. Tengo ganas de continuar el próximo.