Archivos mensuales: septiembre 2017

Neil Gaiman: ¿por dónde empiezo?

Oooh, Neil Gaiman disfrazado de Charles Dickens.

Este año ha tenido mucho éxito la emisión de la primera temporada de la serie “American Gods”, basada en una sección (más o menos el primer tercio) de la novela homónima de Neil Gaiman. Tal vez lo has conocido así, tal vez te suena el cómic Sandman o has visto sus muchos libros infantiles en una librería. Si te apetece investigarlo, aquí tienes una guía de lectura. No busco que sea exhaustiva, sino práctica para curiosos, así que me voy a saltar bastantes cosas.

Infantiles y juveniles, organizados por edad recomendada.

Wolves in the Wall (2003). Lobos en la pared.Uno de estos libros con solo un par de frases por página, una historia de terror para niños de cinco años, con heroína rescatadora de juguetes de peluche. Recomendado desde la edad en la que puedan seguir el argumento de los cuentos.

The Day I swapped my Dad for two Goldfish (1997). El día que cambié a mi padre por dos peces de colores. Un cuento cómico, absurdo y travieso. De las poquísimas obras de Gaiman sin ningún elemento fantástico. Para niños un poquito mayores que los que lean Lobos en la pared. Puntos extra si lo lee con papá.

Fortunately, the milk (2013). El galáctico, pirático y alienígena viaje de mi padre (sí, así lo han llamado). No me lo he leído; solo sé que es una historia de un humor muy absurdo sobre un padre que corre grandes aventuras cuando sale a hacer los recados, y que le gustó a mi sobrina de siete años.

Coraline (2002). Creo haber leído en alguna parte que el autor dice que a los adultos les asusta más que a los niños. La primera vez que me lo leí me dio tanto miedo que tuve que leerlo de un tirón. Un cuento fácil de resumir: una niña en el mundo encantado de una bruja. Como Chihiro, como Hansel y Gretel. Gusta muchísimo a mis alumnos de 1º ESO.

The Graveyard Book (2008). El Libro del Cementerio. Una historia algo melancólica sobre un niño criado por los monstruos y fantasmas del cementerio. Si a tu niño le gusta Roald Dahl o las cosas un poco siniestras, es su libro.

Stardust (1999). Una estrella cae a la tierra, y un muchacho tiene que ayudarla a volver. Una fantasía con un puntito romántico, y mucho humor.

 

Cómics, solo lo más popular y accesible.

Sandman (1989-1993). No es el primer cómic de Gaiman ni de lejos, pero sí el que lo hizo famoso. Su publicación original fue por entregas, luego se publicó en diez volúmenes y luego en una edición de lujo de cuatro tomos. No es una historia lineal, sino una serie de aventuras más o menos independientes entre sí de Sueño. ¿Y quién es Sueño? Pues bien, la idea inicial es que hay siete seres, más antiguos y poderosos que dioses. Destino, Muerte, Deseo, Desesperación, Delirio y Destrucción, además de Sueño. Son hermanos, y cada uno tiene un reino y unas funciones. Se mezcla fantasía, un poco de terror sobre todo al principio, mitología, reflexiones de todo tipo. Recomendado para cualquiera con interés en los cómics; un clásico de la literatura en cualquier formato.

Death: the high cost of living (1993); Death: the time of your life (1996). Sandman ha tenido muchas secuelas, muchas de ellas escritas por otros autores. Estas son dos historias que tienen como protagonista a la hermana mayor de Sueño, un personaje muy popular.

Sandman: Overture (2013). Una precuela que ocurre inmediatamente antes de la acción principal de Sandman.

Sandman: the Dream Hunters (1999). No es un cómic, sino un cuento ilustrado, pero por claridad lo pongo aquí. Una historia independiente, triste y maravillosa. Si no has leído nada de Gaiman o no te convence la idea de empezar un cómic tan larguísimo como Sandman, empieza por aquí.

1602 (2003). Gaiman se asoma un poquito al universo Marvel y decide juntar a un montón de superhéroes en el momento en el que Inglaterra empieza a colonizar América. Creo que lo mejor que puedo decir de este libro es que cuando lo leí, solo conocía los superhéroes Marvel de nombre y poco más, y a pesar de ello me pareció muy entretenido. Evidentemente, si te gustan los originales entenderás esta historia mejor que lo hice yo la primera vez.

Hay versiones en cómic de las novelas Coraline, Neverwhere, Stardust y The Graveyard Book.

Novelas.

Good Omens (1990). Buenos Presagios en español. Una colaboración con Terry Pratchett éste empezaba a ser famoso y a Gaiman le faltaba mucho para serlo. Se ha vendido como novela juvenil. Bueeeeno, el grado de sexo-y-violencia está en niveles de Pratchett y entre los protagonistas hay niños. Argumento: ha nacido el Anticristo. Los Jinetes del Apocalipsis viven camuflados (Hambre vende dietas para adelgazar; Guerra es reportera). Y un ángel y un demonio que viven en la Tierra porque es mucho más entretenida que sus lugares de origen van a hacer lo que puedan para evitar el Apocalipsis. Recomendado para todo el mundo e imprescindible para fans de Pratchett.

Neverwhere (1996). Mismo título en español. Podría considerarse “juvenil”. Como en otros casos (American Gods es el ejemplo más destacado), una persona normal descubre que hay un mundo fantástico paralelo al nuestro; aquí, en la ciudad de Londres. Una historia de aventuras muy divertida.

American Gods (2001). Mismo título en español. Una historia de aventuras que va de aquí para allá, suelta la trama central, la coge, se va un rato a tomar café, vuelve tarde, sigue… se nota mucho que el autor estaba acostumbrado a escribir en forma de serial. La premisa: los dioses se alimentan de fe y de adoración. Cada emigrante a Estados Unidos se ha llevado allí a los suyos, pero aquél no es país para dioses. Las divinidades de las viejas religiones politeístas languidecen en manifestaciones de apariencia humana, hasta que surgen otras (Tech Boy, Medios de Comunicación, y así). Humor, fantasía, y mucha menos violencia que en la serie de televisión. Recomendado si te gustan las sagas largas y la mitología.

Anansi Boys (2005). Los hijos de Anansi. Se promocionó como juvenil. Se entiende mejor si has leído antes American Gods, que es una libro más complejo y más pensado para adultos. Son las aventuras de los dos hijos de un personaje secundario de la novela anterior, Mr Nancy. Me parece que tiene mucha influencia de Terry Pratchett. Recomendado si te gusta la premisa inicial de American Gods, te gustó Good Omens y prefieres seguir con un libro más corto.

The Ocean at the End of the Lane (2013). El océano al final del camino. Este libro tiene detalles que lo hacen parecer juvenil, como un protagonista que cuenta una aventura de fantasía en su infancia, que lo hace parecer casi “Coraline con protagonista masculino”. Tiene detalles que no lo hacen adecuado para niños; hay muertes, y un suicidio, y a mí por lo menos me da muy mal rollo cualquier comportamiento autolesivo en una obra para menores.  Creo que es un buen libro para adolescentes creciditos por alguno de sus temas, como la sensación de desconexión de tus padres,  y los desengaños del final de la infancia. Muy nostálgico.

Norse Mythology (2016). Mitos Nórdicos. Tras una carrera entera dejándose influir por historias preexistentes, empezando por mitologías, Gaiman va a las raíces y nos cuenta la mitología nórdica a su manera.

Ficción breve, cuentos.

Gaiman publica periódicamente recopilaciones de cuentos. Suelen haber sido publicados previamente, unas veces de forma independiente en bonitas ediciones ilustradas, mientras que otras veces formaban parte de antologías u otros encargos. A veces también hay cuentos o poemas inéditos. Algunos cuentos salen repetidos en más de una recopilación. Empiezo por los principales.

Smoke and Mirrors (1998). Humo y espejos. Quizá la que tiene más terror y más poemas.

Fragile Things (2006). Objetos frágiles. Mi favorito. Sobre todo, mucha fantasía y un punto de humor. Menos crudo, en todos los sentidos, que Smoke and Mirrors.

Trigger Warning (2015). Material sensible. No me preguntes por qué, pero es el que menos me gusta.

M is for Magic (2007). Una selección de historias aptas para público infantil. Dos no están en los libros ya descritos  (“The Case Of The Four And Twenty Blackbirds”, que está disponible en su web oficial,  y “How to sell the Ponti bridge”), cuatro están en Smoke and Mirrors, otras cuatro en Fragile things y una es un extracto de The Graveyard Book, comentada en los libros infantiles. Solo lo recomendaría a niños fanáticos de sus libros infantiles que no puedan esperar a tener la madurez necesaria para disfrutar primero Fragile Things y luego Smoke and Mirrors enteros.

Estos son los cuentos incluidos en alguno de los libros anteriores de los que hay una edición independiente, ilustrada o en forma de cómic. Seguro que olvido alguno. ¿Recomendados? Si el cuento original te gusta tanto que quieres una edición especial.

  • Murder Mysteries. Ilustrado por P. Craig Russell.
  • Troll Bridge. Ilustrado por Colleen Doran.
  • The Facts In The Case Of The Departure Of Miss Finch. Ilustrado por Michael Zulli.
  • Harlequin Valentine. Ilustrado por John Bolton.
  • Instructions. Ilustrada por Charles Vess.
  • The Sleeper and the Spindle. Ilustrado por Chris Riddell.
  • The Truth is a Cave in the Dark Mountains. Ilustrado por Eddie Campbell.
  • How to talk to girls at parties. Ilustrado por Fábio Moon y Gabriel Bá.
  • Troll Bridge. Ilustrado por Colleen Doran.
  • Black Dog. Ilustrado por Daniel Egnéus.
  • The Monarch of the Glen. Ilustrado por Daniel Egnéus.

“No ficción”.

The view from the cheap seats (2016). No lo he leído, pero a juzgar por el índice, es una recopilación de ensayos sobre temas diversos y de opiniones sobre otros artistas (introducciones a sus libros, reseñas). Intuyo que es irregular y que no será tan interesante como la ficción para alguien poco familiarizado con el autor.

Make Good Art (2015). Errores infalibles. Un ensayo incluido en The view from the cheap seats, una reflexión sobre el proceso creativo.

A esta guía le falta una mención a la producción audiovisual. Os la dejo para otro post.

 

 

Cómo empezar de cero una biblioteca escolar.

La biblioteca que coordino, lista para empezar el curso.

Casi todos los bibliotecarios escolares que he conocido fueron el primero de su centro, o el primero en muchos años, y comenzaron con una biblioteca que era un almacén de trastos hasta que la pusieron en marcha. No sé si eso será la norma, pero sí es muy frecuente. Además, la legislación educativa nacional no dice casi nada de las bibliotecas escolares, cuyo día a día queda a criterio de las comunidades autónomas. Que alguien me corrija si me equivoco, pero en ninguna parte de España existe la figura del bibliotecario escolar, es decir, una persona con esas funciones exclusivas o casi. Lo que tenemos son “coordinadores de biblioteca”, profesorado que dedica parte de su horario a esa función. En este post sobre las guardias explico cómo nuestro horario se divide en clases, guardias, reuniones, y diversas tareas. Pues cuando llevas la biblioteca, normalmente se hace en el horario en el que no das clase; en algunos centros estar en la biblioteca es un tipo de guardia y le toca por turnos a todo el mundo.

¿Formación? La que hagamos voluntariamente. Cuando estudias y opositas, las bibliotecas escolares no existen. ¿Medios? Los que ponga el equipo directivo de cada centro. La biblioteca existe solamente por la buena voluntad de quienes participan en ella. ¿Y por qué lo hacemos? Por gusto, para no hacer otro tipo de tareas no lectivas, porque da puntos para el concurso de traslado, o porque nos lo han pedido. Aclarado esto, me voy a dirigir a un profesor que llega nuevo al centro, pregunta por la biblioteca y le dicen que no se usa.

Lo primero, dile al equipo directivo que quieres hacerte cargo. Los primeros días del curso hace falta adjudicar jefaturas de departamento, coordinaciones, y otros asuntos de ese estilo. Si nadie mantiene la biblioteca abierta, estás resolviendo un problema. Entérate de cuál es tu reducción horaria. Puede que sean 2 o 3 horas de la parte no lectiva del horario, o quizá tengan que asignarte menos guardias; dependerá de la comunidad autónoma. Decide si quieres que esas horas sean en el recreo, para abrir al público, o si el primer año no vas a abrir. Yo que tú abría 4 recreos, que son dos horas. Y claro, que no te pongan en el cuadrante de las guardias de recreo. Según cómo sean las cosas en tu comunidad autónoma, busca un equipo de apoyo, es decir, más profesorado que se comprometa a ayudarte aunque sea un poquito. En qué te van a ayudar va a depender de lo que necesites y lo que ellos sepan y puedan hacer, así que ahí no entro aún. En fin, este es el momento de mirar la legislación que se te aplique en tu comunidad, que seguramente te diga que tienes que hacer un plan de trabajo. A veces se te exige un formato concreto; al menos como documento para ti, como una especie de programación de aula, te propongo un esquema. Intento que mis posts sean muy ordenados, pero por una cuestión de fluidez desde aquí va a haber un poco de desajuste entre el orden del esquema, que me parece claro cuando ya tienes las ideas hechas, y el orden en el que os expongo cómo puedes actuar.

  1. Evaluación de la situación previa.
  2. Nombre y funciones del profesorado de apoyo.
  3. Funciones del alumnado de apoyo.
  4. Objetivos.
    1. Medios básicos y acondicionamiento de la sala.
    2. Organización del fondo.
    3. Formación bibliotecaria del alumnado.
    4. Comunicación con el profesorado y los departamentos.
    5. Relación con el resto de la comunidad educativa (familias, antiguo alumnado).
    6. Relación con la comunidad (bibliotecas públicas y otras instituciones).
  5. Criterios para la adquisición de nuevos fondos.
  6. Criterios para el expurgo.
  7. Calendario de actividades.
  8. Actividades extraescolares.
  9. Autoevaluación.

En esta web de la Junta de Andalucía hay algunos manuales de referencia, muy elementales, en los que destacan los dos primeros para estas tareas iniciales.

Además de un plan de trabajo más o menos teórico, te recomiendo usar un cuaderno, un simple cuaderno de papel o quizá tu medio electrónico favorito, y cada vez que hagas una tarea, lo apuntes, con su fecha. Lo que completas se vuelve invisible y la sensación de que no has progresado desmotiva mucho.

A continuación mira a ver la sala y saca sin compasión la basura. Todo lo que esté roto, o se arregla o fuera. Todo lo que no te haga falta en la biblioteca, se lo dices al secretario y que vaya a otro sitio. No puedo insistir suficiente: una biblioteca no puede funcionar bien con trastos estorbando. Tiene que ser un sitio acogedor. Si las estanterías tienen cristales, FUERA. No quieres que se den un cabezazo con ellas. Con los recursos materiales que tengas ahora mismo, según empiezas, plantéate dividir zonas de trabajo para los alumnos, y tu esquina. Necesitas un escritorio, y un ordenador a ser posible con conexión a internet. Vas a necesitar sitio y materiales para escribir a mano, y una impresora, aunque no tienes por qué tenerla aquí si la hay común en otra parte del centro.

Volvamos a la zona que usan los alumnos. Debería haber mesas grandes, o pupitres agrupados. No debe parecer un aula, aunque sea necesario usarla a veces para dar clase (los profesores que la utilicen se adaptarán a ella, y no al revés). Y por supuesto, no debe usarse NUNCA como el cuarto al que se manda a los alumnos expulsados de clase. Si a la biblioteca se va castigado, no se irá a otra cosa. Al principio de todo tu objetivo es que se pueda entrar sin ningún obstáculo, que no haya nada que no deba estar allí, y que haya sitios en los que sentarse a charlar tranquilos, leer o hacer un trabajo en equipo. La decoración mejor la pospones o la delegas, a menos que te guste mucho.

Ahora vamos a fijarnos en los libros. En dos aspectos: qué tenemos y si está catalogado en un programa informático útil. El que se nos recomienda es ABIES. Reconozco que hay detalles técnicos que olvido de una vez para otra, como por ejemplo la instalación de una lista de alumnos. Pero Abies es fácil de usar una vez que te pones a ello. Si no lo tienes, solicítalo. No te doy un enlace porque depende, de nuevo, de tu comunidad autónoma. Si lo tienes, enhorabuena. Te toca comprobar si los libros están catalogados. ¿Que sí? Bueno… a menos que la biblioteca estuviera en uso, te recomiendo comprobar que las fichas están bien hechas. En mi biblioteca había duplicados porque se había intentado poner en marcha en 2005 y 2010, y muchas incoherencias con libros introducidos como “Historia Interminable, La” o “La Historia Interminable”. En serio, repásalos. Y ni que decir tiene que un catálogo en fichas de papel solo te sirve a la desesperada. Usa el programa que quieras, pero hazlo a ordenador.

Si el catálogo no está hecho o está incompleto, es la tarea prioritaria. Habrá quien piense que hay que involucrar al alumnado, a las familias, hacer actividades de fomento de la lectura, y cosas así. Todo eso es muy importante, pero tu primera responsabilidad es la biblioteca y sin catálogo, lo que tienes un almacén desordenado. Es una tarea invisible y lenta, así que te puedes organizar para hacer, si tienes 3 horas por ejemplo, dos de catalogar y una de otras actividades. Date tiempo y no te agobies.

Cuando empieces a catalogar, empieza por tener claro cómo quieres clasificar. Te explico cómo lo hago yo. Uso la CDU, la Clasificación Decimal Universal, con algunas modificaciones. Tenemos una sección de narrativa juvenil que incluye libros infantiles; narrativa general, con los libros “adultos”. Siempre hay solapamiento, así que ante la duda el libro es juvenil, porque narrativa adulta puede intimidar un poco. Se me ocurren algunas circunstancias en las que necesites distinguir infantil de juvenil:

  1. En un colegio de Infantil y Primaria.
  2. En un centro rural que imparta hasta 2º de ESO.
  3. En un centro privado o concertado de los que tienen a los niños desde los 3 a los 18 años.
  4. En un Instituto de Secundaria con muchos alumnos con trastornos de aprendizaje. Es una pena que haya pocas lecturas muy fáciles que no tengan temática infantil, pero bueno.
  5. En un Instituto de Secundaria donde se impartan algunos ciclos formativos de la familia profesional de servicios socioculturales y a la comunidad, como por ejemplo el de educación infantil.

Si estás en un instituto de Secundaria, tanto si hay Bachillerato como si no, no te molestes. De verdad.

Aparte de esas narrativas, tenemos cómic, poesía y teatro. Y luego, todo lo demás está organizado según la CDU. Eso significa que si tienes una colección, por ejemplo Las Maravillas de la Naturaleza, no se guarda como colección. Separas Física de Biología de Matemáticas de Astronomía.  Algunos solapamientos: como si se tratara de un juego de piedra, tijera, papel, cómic gana a todo. Si parece un cómic da igual si es Historia o Matemáticas: va a Cómic. ¿Por qué? Porque es la categoría más popular. Así mientras buscan un Astérix, o un bikini furtivo, o -dios mío- un desnudo, se encuentran con la biografía de Marie Curie. Y si cuela, cuela.  Y ya puedes ponerte a clasificar y a poner tejuelos.

Ah, los tejuelos. Se pueden imprimir pegatinas y códigos de barras. Yo, como no tengo lector de códigos de barras y tengo alumnos dispuestos a hacer de voluntarios con cinta adhesiva, imprimo en folios y recortamos. Abies te genera los pdf de tejuelos automáticamente. Yo los imprimo cada vez que catalogo 20 o 30 libros, los recorto, los meto en la primera página del libro correspondiente, y le doy el montón a un grupo de voluntarios para que los peguen. Si usas pegatinas, yo que tú usaba cinta adhesiva o forro encima del lomo, porque del manoseo se ponen feas.

Recapitulemos un poquito. Tienes otros profesores que pueden ayudarte, una sala sin basura (no hemos mirado los libros todavía) y sabes cómo catalogar o corregir el catálogo que ya tienes. Siguiente paso: el expurgo, que debes hacer antes de catalogar, o al mismo tiempo. Expurgar es quitar de la biblioteca los materiales que no sirven. En mi primer expurgo hacía las dos cosas a la vez: pila de libros, cogía uno, y lo catalogaba o al montón. Antes de empezar debes tener una lista de criterios, por ejemplo:

  1. Material obsoleto.
  2. Material deteriorado.
  3. Ejemplares repetidos dependiendo de su interés (a lo mejor es un libro muy demandado o una lectura obligatoria; yo no tendría repetido Anna Karenina, pero Colmillo Blanco sí).

Puedes tener más criterios. Es conveniente ponerlos por escrito. En serio, si te parece que en la vida lo va a querer coger nadie, FUERA. Lo que esté en buen estado pero no coincida con vuestros intereses se puede vender en un mercadillo y así tienes dinero para comprar.

Ah, comprar libros. Al principio tómatelo con calma. Tienes que familiarizarte con lo que hay, con las necesidades de los profesores y los intereses de los alumnos.  Cuando te parezca que ya controlas la situación, le preguntas al secretario con cuánto puedes contar. Si la biblioteca no la ha llevado nadie en mucho tiempo, será insuficiente. Si tienes tiempo y ganas, pide libros directamente a quien te los pueda dar: alumnado y familias que den libros que ya no quieren, un mercadillo con los expurgos o con donaciones… yo he pedido con cierto éxito en redes sociales y a algunas editoriales. También puedes hablar con los departamentos que tienen lecturas obligatorias, para que dediquen parte de su presupuesto a comprar unos cuantos ejemplares pero que estén en la biblioteca. No puedo darte de sopetón unos criterios sobre qué adquirir, porque cada centro es diferente. Un buen objetivo son 10-15 libros por alumno, de manera que si en tu centro hay 200 alumnos empezarás a notar que tienes una colección adecuada a partir de los dos mil ejemplares. También deberías buscar un equilibrio entre los libros populares entre los alumnos, libros de estilo similar que ellos no conocen y podrían gustarles, las partes de la colección que no son narrativa juvenil, las lecturas obligatorias y los libros de consulta. Pero todo esto es a largo plazo.

Han pasado diez días sin sentir, y empiezan las clases. Las decisiones que tienes que tomar son:

  1. ¿Vas a abrir la sala? ¿los recreos o en algún otro horario? ¿con qué reglas? Mi sugerencia es la más laxa: prohibido comer y molestar. Se puede trabajar, leer, charlar, y si crees que funciona, jugar a juegos muy tranquilos que requieran una mesa.
  2. ¿Vas a prestar libros desde el principio?¿Con qué reglas?
  3. ¿Decoras? ¿Tú, el alumnado, o mitad y mitad?
  4. ¿Vas a buscar un equipo de apoyo de alumnos que hagan tareas auxiliares?
  5. ¿Por qué medio vas a informar al alumnado de las funciones de la biblioteca? Una posibilidad es una pequeña circular, o cartelesYo hago un miniconcurso para los de 1º de ESO, un pequeño cuestionario que dejan en una urna, y entre las respuestas correctas rifo un desayuno en la cafetería, o material escolar.

Y ya tienes todo lo básico para empezar tu “año cero”. Tómatelo con calma. Luego ya podrás colaborar con la biblioteca municipal, hacer extraescolares y crear todo tipo de actividades. La biblioteca puede ser el corazón del instituto o simplemente un rincón tranquilo para refugiarse del alboroto del patio.  Te deseo muchos buenos momentos en ella.