Violencia de género e independencia económica.

Todos los años, en torno al 25 de noviembre se insiste con el consejo más básico contra la violencia de género: si te maltratan, rompe la relación y denuncia. Desde hace unos años esto se ha vuelto algo menos simple, con listas de listas de señales de alerta ante el maltrato psicológico y conductas posesivas, cuya intención es educar, sobre todo a las chicas más jóvenes, sobre que el maltrato empieza mucho antes de la primera bofetada. También tenemos listas de medidas para protegernos al salir de casa, por si nos agrede un desconocido. En todas esas listas de medidas de autoprotección, algo que no he visto nunca son indicaciones sobre la imprescindible independencia económica. Ser independiente económicamente no nos protege del maltrato, pero sí facilita escapar de una relación que nos atrapa. ¿A dónde vas a huir sin amigos y sin un duro? No se puede olvidar que una relación de maltrato está basada en el control, y es más difícil controlar a alguien que tiene sus propios medios de subsistencia. También influye educar a las chicas en que no necesitan a un hombre para ser miembros plenos de la sociedad (y ya me sé lo problemático de identificar al individuo con su trabajo productivo, pero aquí estamos hablando de dinero y otro día hablaremos de otra cosa).

Empecemos por consejos que son útiles a todas las mujeres, también si no tienen pareja o si están en una relación positiva y amorosa:

  1. No dejes los estudios. Estudia hasta el máximo nivel que tus capacidades y tu economía permitan.
  2. No estudies algo que dependa de dónde vive o qué disponibilidad tiene tu pareja. Supongamos que tu pareja quiere desplazarse para estudiar y tú no: no le sigas. Supongamos que para estudiar lo que quieres te tienes que desplazar: te desplazas. Si te planteas que lo que te interesa es en turno de tarde pero entonces sólo lo verías los fines de semana, pues a tu turno de tarde. Tus estudios son para siempre. Los novios quién sabe.
  3. Ahorra. Ten una hucha, física o en el banco, a la que tu pareja no tenga acceso. En una relación cordial es bueno que sepa que existe, pero si es sólo tuya, se limitan las tentaciones de usarla. Una opción es tener tu cuenta, tu pareja la suya, y una cuenta común en la que se pone el dinero de los gastos domésticos. Así, tu cuenta personal hace de hucha.
  4. Busca trabajo de lo que puedas y te guste. Véase el consejo sobre los estudios.
  5. No dejes de trabajar por tener pareja, aunque gane dinero suficiente para ambos. Y muchísimo menos si tienes hijos.
  6. No aproveches que te has quedado sin trabajo para tener hijos: busca trabajo y cuando lo tengas, a por el bebé. Es más fácil luchar por una readmisión si te despiden embarazada que por un contrato cuando eres madre.
  7. No pidas reducción de jornada cuando tengas un hijo, si puedes evitarlo.

Algunas conductas relacionadas con lo económico que alertan de que tu pareja te controla en exceso, o te maltrata:

  1. Es un problema para él que seas estudiosa.
  2. No le gusta que tengas ambiciones profesionales. Te critica, te gasta bromas, le hace sentir incómodo.
  3. Quiere que estar con él sea más importante que estudiar, trabajar, buscar mejores opciones profesionales…
  4. Te hace chantaje emocional relacionado con el tiempo, esfuerzo o dinero que dedicas a tus estudios o tu trabajo.
  5. Quiere que dejes de trabajar para cuidarlo a él, la casa o los niños.
  6. Critica tu manera de administrar tu dinero, ya sea para decir que eres muy derrochona o muy avariciosa.
  7. Quiere controlar cuánto ganas o cuánto tienes. Se enfada si no lo sabe.
  8. Mira tus datos bancarios sin tu permiso, o los sitios donde guardas dinero en metálico.
  9. Utiliza, vende, gasta o intercambia sin tu permiso tus objetos de valor o tu dinero, o es el encargado oficial de guardártelos.
  10. Tiene mucho más control de los bienes comunes de la pareja que tú.
  11. No podéis gastar dinero (o ahorrar) en nada que sea idea tuya o que sólo te beneficie a ti, como por ejemplo ahorrar para comprar una casa o hacerte un arreglo dental. Nunca hay para tus cosas, o lo que quiera él siempre es más importante.
  12. Cosas importantes y de valor compradas con tu dinero están a nombre de tu pareja.
  1. La manera más segura de ahorrar dinero sin que tu pareja lo sepa es tener una cuenta bancaria en un banco online. Contrata un apartado postal en una oficina de Correos si necesitas dar una dirección física para poder abrirla. Otra opción es guardar dinero en metálico, mejor fuera de casa.
  2. Si compras algo caro con tu dinero, ponlo a tu nombre. Incluso si estáis casados en régimen de gananciales y haya que tenerlo en cuenta para un reparto, en el supuesto de que salgas por pies con ese objeto, que muy bien puede ser tu coche, no podrá reclamártelo.

Una de las bases de la prevención de la violencia de género ha sido educar en contra del amor “romántico”, posesivo, dependiente. La idea de un amor absoluto e incondicional nos ha hecho daño. El siguiente paso ha sido el análisis de la masculinidad tradicional. Ojalá la prevención de la violencia contra la mujer se centre lo antes posible en cómo se crean jerarquías económicas sexistas dentro de la pareja.

 

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