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Educación Poesía

Poema-nota: Things to make and do.

Compuesto durante una lección basada en el poema de William Carlos Williams.

Things to make and do.

Book a holiday.
Get a haircut.
Buy a miniskirt.
Call my friends.
Change the lock.
Pack his clothes.
Block his number.

Tareas pendientes.

Unas vacaciones.
Cortarme el pelo.
Comprarme una minifalda.
Llamar a mis amigos.
Cambiar la cerradura.
Hacerle las maletas.
Bloquear su número.

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Costumbrismo Educación Poesía

This is just to say – ejemplos.

Estos son algunos de los poemas basados en This is Just to Say de William Carlos Williams que he compuesto en clase, con mis alumnos, en una lección basada en el mismo. Los originales son las versiones en inglés; los cambios en las traducciones son deliberados.

***
You will find
frozen soup, pizza and icecream,
enough for two days
while I’m away.
Buy fruit.
Wash up.
Think of me.
I’ll miss you.

En el congelador tienes
sopa, pizza y helado,
que deberían bastar
hasta que vuelva.
Compra fruta.
Friega los platos.
Te echaré de menos.
Piensa en mí.

***************

The technician came
and fixed the heater.
You know what?
I’m cold, even so.

Maybe you’re to blame.
Maybe the stone walls.
I’m not staying to figure it out.

I’m not sorry.
I want softness.
I need warmth.

Vino el técnico
y arregló la caldera.
¿Sabes qué pasó?
Sigo teniendo frío.

No sé si es culpa tuya.
No sé si es la humedad.
No me voy a quedar para averiguarlo.

No lo siento.
Quiero algo suave.
Necesito calor.

******************

There was a cat
barely a kitten
skinny but clean
out in the hallway.

I have locked it
in the bathroom,
the only place
with nothing to scratch.

Forgive me
if it’s too sudden.
Its green eyes
are so like yours.

Había un gatito
cosita de nada
canijo, limpito
en la calle.

Está encerrado
en el baño.
Es el único sitio
fácil de limpiar.

Lo siento
por no avisar.
Tiene los ojitos verdes
como tú.

********************

Your mother called
with news.
I’m afraid your dad
is worse.
Your sister picked up
the kids.
Go to the hospital,
now.

Llamó tu madre
a las tres.
Dicen que tu padre
va peor.
Tu hermana se llevó
al bebé.
Vete al hospital,
ya.

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Educación Poesía

This is just to say – lección.

Nivel: 2º ESO en adelante. Se requiere comprender el Present Perfect.
Gramática: Present Perfect, Past Simple, relativo «which».
Vocabulario: no se trabaja un área concreta, pero puede ser un punto de partida para comida o la cocina. También se pueden trabajar conceptos de métrica como free verse, blank verse, stanza, etc.
Destrezas: Todas.
Duración: una hora, quizá tiempo extra para presentar el trabajo hecho por los alumnos.

1. En primer lugar, dictamos este poema de William Carlos Williams. Repetimos cada verso dos o tres veces y al final, el poema entero seguido. Vocabulario previo: poem, dictation, dictate, title, line, blank verse, free verse, stanza. syllable, rhyme, rhythm.

This is just to say

I have eaten
the plums
that were in
the icebox
and which
you were probably
saving
for breakfast
Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold

2. A continuación pedimos voluntarios para leernos el poema y escribirlo en la pizarra, para que lo puedan corregir. Aclaramos los problemas con el vocabulario (eaten, plums, icebox), la ortografía, (eaten, which, delicious, breakfast), y la pronunciación (just, plums, probably, delicious). Esto podemos practicarlo con la repetición o no, según cómo sea la clase y sus necesidades.

3. Comprobamos la comprensión del texto con algunas preguntas, orales o por escrito. Where would you find this? (in a post-it note) What type of person can write this? What sort of person is it intended for? Do you like it? (mis alumnos suelen estar de acuerdo en que la nota la ha dejado un hermano pequeño, o un hijo a una madre: de alguien mimado para alguien que supuestamente tiene más autoridad en la familia).

4. Por último, animamos a los alumnos a componer, solos o en grupo, sus propios poemas-nota. Yo recomiendo que empiecen por pensar quién es la «voz» del poema. Por ejemplo, ellos. Y a quién se dirigen: por ejemplo, a su madre. A continuación, escribir toda la nota seguida, y entonces, recortar y añadir para dar una forma con cierto ritmo. También pueden escribir espontáneamente, o si tienen poca destreza, imitar el modelo.

Es una buena idea que el profesor componga también, al mismo tiempo que los alumnos, o o por lo menos antes de que los alumnos compartan su trabajo.

A continuación: ejemplos de trabajo de alumnos.
*
I am going to the
Cinema
I am buying
Popcorn
I’ll come back
later
Good night
Mum.

*

Life road
you decide it
with sweat and effort
you do it
until the sun hides.

Love the fun moments
with your friends and family
because for some life starts
for others it ends.

*
Note from a cousin.
I used all the hot water, so if you have a shower it’s gonna be cold. I’m sorry, but this is life when you share a flat, and if you get angry, have a shower, but the water will be cold.
*

I have eaten strawberries,
because I was hungry, that were cold.
And I ate them with cream.
They were delicious.

*

Sorry Angela, I have eaten
your favourite cereal.
Sorry.
I hope you
don’t get angry at me.
Sorry, I couldn’t
resist the temptation.
I promise you
When I go to the shopping centre
I’ll buy you a present.

*

Attention!
Is dangerous for you
if you try to pass.
You can lose your life
But think, you can win!
It’s so difficult, because
that is an attraction.

poem chicken

 

 

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Costumbrismo Poesía

Haikus de barrio

Al principio, mis haikus eran todos retratos de personas (y ahora puedo decirlo, bastante malos). Más adelante empezaron a ser sobre sentimientos. Llevaba escritos cosa de 30 o 40 haikus a lo largo de más o menos un año cuando empecé a describir, de vez en cuando, las cosas que me rodeaban.

Ahora vivo en un barrio con mucha animación. Siempre hay gente en la calle. Mucho material para cualquiera con un mínimo interés en el costumbrismo. Creo que el haiku se da bien a esas viñetas. Y esta es una selección de lo que he escrito sobre mi barrio.

Niños discuten.
Gorrioncillos ruidosos
en la placita.

Cafetería.
Abuelas desayunan,
libres al fin.

Ropa tendida.
A lo lejos se oye un trueno,
maldiciones cerca.

Bajo la lluvia
rebusca en la basura
el gitanillo.

¿Lengua de signos?
No, el corro de vecinas
se escandaliza.

Ellos al fútbol
ellas con muñequitas
la estatua mira.

Niños en bici,
Niñas sobre patines.
Mirar furtivo.

Fachada oeste
Las sillas a la calle
Tarde de barrio

Por alegrías.
Patio de vecinas
media mañana.

Abuelo fuma
el niño con chupete
niña con chicle

Entre jazmines,
murmurando a la sombra
«y ella me dijo…»

A la luz rosa
mujer del moño alto
chilla a los niños.

Coche amarillo
muchachito rapado
que lo contempla.

Terraza del bar
«no tengo nada que decir»
pero lo dice.

Hierve el puchero
Se oyen las lavadoras
de mis vecinas.

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Medusa

haiku medusa

La foto es de @brittlemary.

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Costumbrismo Poesía

Haikus de día de playa.

Todos compuestos en una vista a Praia do Barril, Julio 2013. No son una secuencia.

Peleas de machos.
Tragedias en la orilla.
Cangrejo manco.

El niño huye
rebozado de arena
sin calzoncillos.

Sopla con fuerza.
Atraviesa, poniente,
cuerpos y penas.

Cielo plateado.
Olas transparentes,
La mente en blanco.

Flota en el agua,
como un mal pensamiento,
una medusa

Rodeada de azul
surfea en el horizonte
la vela roja.

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Poesía

Dirty Old Town

Cuando yo rondaba los diez años, ponían en la televisión la tarde de los viernes un programa musical llamado «Plastic». Creo que lo presentaban un hombre rubio y otro moreno, muy jóvenes, y una mujer que a veces sobraba. Lo veíamos con la merienda mi padre, mi hermano, y yo. Y si con mi madre aprendí a disfrutar de los libros, con mi padre aprendí a disfrutar de la música. Él era fan de Sting y me enseñó a reconocer un bajo dentro de las canciones, y ahora yo enseño a mis alumnos a decir «bass guitar». Escuchaba The Wall y yo tarareo Nobody Home cuando me deprimo. Plastic duró poco, pero las meriendas de los viernes de aquellos meses las recuerdo bien.

Una sección del programa eran los videoclips subtitulados. Uno a la semana nada más, para una niña que estaba justo empezado a aprender inglés. Y pusieron éste:

Y yo me quedé prendada, alucinada, con aquel tipo tan feo que cantaba con tanto odio. Mi padre me explicó algo, la letra, el grupo, no sé; yo estaba hipnotizada por el sentimiento con el que Shane McGowan maldecía su ciudad.

Mi padre no me enseñó a traducir, pero me animó a ser una buena traductora y a tomarme libertades según me pareciera. Así que aquí está mi versión, algo libre, de la letra de esta canción. Con versión haiku de propina.

Quedé con mi amor junto a la fábrica de gas,
Tuve un sueño junto al canal.
Besé a mi chica junto al muro de la fábrica,
mierda de pueblo,
pueblo de mierda.

Las nubes pasan y tapan la luna,
los gatos hacen la ronda,
la primavera es una fulana nocturna.
Mierda de pueblo,
pueblo de mierda.

Oí una sirena en el muelle,
vi un tren, una noche en llamas,
Se olía la primavera en el viento.
Mierda de pueblo,
pueblo de mierda.

Me voy a hacer un hacha bien grande.
Acero brillante, forjado en la fragua.
Te partiré a cachos como árbol podrido.
Mierda de pueblo
pueblo de mierda.

*
Gas, humo, muerte.
Noche de primavera
sin redención.

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De todo un poco Poesía

La rabia que ves llegar.

Para estar en forma, usa todos tus músculos, de todas las maneras. Para mantener la mente ágil, usa todas tus habilidades. Y por supuesto, tienes que pasar por todas tus emociones. Están para eso. Se pueden exteriorizar más o menos, eso depende de ti, y de las circunstancias, eso no importa. Pero siéntelas. A veces, siéntelas mucho.

Ni pensamiento positivo, ni estoicismo, ni tonterías: las emociones negativas tienen su momento. Como el picante en la lengua, el dolor que avisa de que algo no va bien, los pliés que me machacan las rodillas y los cuádriceps, el frío, la gripe, la muerte.

Sí, echas de menos, reconócelo. Sí, estás enfadada. ¿Quieres gritar y no puedes? No grites. Pero que la furia te invada. Dale color y forma. Siéntela subir y rodearte. Haz que salga de ti, o que te inunde. Como tú veas. Sí, sientes envidia y sabes que está mal, añade culpa y haz una ensalada con las dos. Procésalas, examínalas, rómpelas, trágalas, digiérelas, decide si merece la pena conservarlas, dales tiempo a acomodarse en los recovecos de tu cabeza.

Dales su momento. Cuando corres y te quedas sin aire, sabes parar, ¿no? Haz eso con la pena. Cuando ya no sirva para nada, la guardas. Pero primero, dale una oportunidad.

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Poesía

La musa que viene y va

La Musa se fue de vacaciones,
La Musa se ha cogido un año sabático,
La Musa se dio de baja.
La Musa está en huelga.
La Musa no quiere cooperar,
La Musa está desaparecida en combate,
La Musa se fue a por tabaco,
La Musa ha hecho un ajuste,
La Musa ha hecho recortes,
La Musa tiene miedo al compromiso.
La Musa está ocupada.
La Musa dijo que ya me llamaría.
¿Cómo me llamas ladrona y mentirosa?
Fue la Musa.
Ella me enseñó.

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Educación Poesía

Sírveme lo de siempre.

Nací con predestinación nómada. Todos mis abuelos, y mi madre (mi padre, curiosamente, no) fueron emigrantes. Nací en una ciudad, eché a andar en otra, aprendí a leer en la siguiente. Pasé la adolescencia cerca de lo que siempre pensé que era el punto origen, y nunca me sentí tan fuera de lugar como esos años.

 Entré en la universidad y me dio por viajar, a veces poco tiempo y a veces instalándome en ciudades nuevas. Con becas, con mochila, con trabajillos de camarera, viví en dos ciudades europeas, visité media docena más, y le dije a un amigo escocés que todo lo que necesitaba para sentirme como en casa era una ciudad con río, zonas verdes, y cafeterías.

 Al empezar a trabajar, mi alumnos me preguntaban de dónde era, y yo contestaba que era de donde hay un bar donde me sirven “lo de siempre”.

 Ahora que paso todos los recreos en la biblioteca del instituto, algunos alumnos y yo tenemos una rutina para que me traigan el café de la cafetería. El dueño tiene una curiosa distinción entre “leche manchada” (leche con una gota de café), “manchado” (lo que en cualquier otro bar sería una leche manchada fuertecita) y “café con leche” (Apenas distinguible del manchado, pero con algo menos de leche). Algún alumno de pulso firme va a la cafetería, me pide “un manchado” y me lo traen a la biblioteca, con el azúcar ya vertido, y me lo bebo en el banquito del pasillo para dar ejemplo. En la biblioteca no se come.

 Un día, le pedí a una niña que me trajera otra cosa, porque no tenía ganas de café. Fui a hacer una llamada de teléfono, y cuando volví me encontré un manchado. Vaya, se habrá equivocado la niña. Una semana más tarde, tenía ganas de leche manchada, y mandé con el encargo a una chiquitaja de 1º de ESO. Volvió con un manchado y cara de agobio. “Maeehtra, que dice el del bar que me he equivocado y que esto es lo que tomas tú. Es lo que él me ha dado”. Así que ya estoy donde debo estar: en mi biblioteca, donde hay un bar donde me sirven lo de siempre.

Apátrida
me sirven ‘lo de siempre’
y aquí me quedo.