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“Ellas entran gratis”

Un debate sobre feminismo con hombres muy jóvenes tiende a llegar a ese punto en el que el muchacho suelta una variante de esta frase:

Las chicas entran gratis a las discotecas, por lo tanto el machismo no existe y las feministas sois unas hipócritas porque os aprovecháis de esa desigualdad.

Las mujeres tenemos que hacer frente a una educación sexista, violencia sexual, violencia doméstica, el control social de nuestra sexualidad (“slut-shaming”), discriminación laboral, y que se asuma que las responsabilidades familiares y de cuidado son cosa nuestra, entre otras cosas. El argumento de la discoteca revela que quien lo hace no tiene mayores preocupaciones en la vida que disponer de dinero para el ocio; lo califica como una persona no sólo muy joven, sino de vida excepcionalmente fácil y cómoda. No es fácil discutir con alguien así, porque tiene horizontes muy limitados y una terrible falta de empatía, así que “pero tenemos X otros problemas” es algo que le va a costar aceptar. Sin embargo, puede ser que te apetezca contradecirlo, así que aquí tienes esta entrada. Veamos algunos argumentos por los que este razonamiento es poco correcto.

  1. Lo obvio: las feministas, y también mujeres que no se consideran feministas, sí criticamos esto. Algunos no creen ninguna prueba que aportemos, pero por supuesto que lo criticamos, o boicoteamos los locales que lo hacen. A mí me parece fatal que haya entradas de varios precios, eso lo primero, y lo critico cuando tengo ocasión.
  2. La entrada gratis a discotecas es algo que beneficia a un grupo muy reducido de mujeres: las que son jóvenes y además tienen dinero, tiempo y ganas de ir a discotecas. Olvidas a tu conveniencia los problemas de todas las demás mujeres.
  3. No es un fenómeno tan extendido como quieren hacer creer sus críticos. Una búsqueda google de “chicas gratis discotecas” da pocos o ningún ejemplo de locales concretos que lo hagan, y muchos resultados de foros en los que se critica la costumbre; debates sobre copas gratis o más baratas para las chicas; alguna oferta suelta en la que el número de copas incluidas en la entrada es distinto para mujeres y para hombres. Por ejemplo aquí, la única oferta que he encontrado, chicas con una sola copa gratis; entrada no discriminatoria con dos copas 14 euros. Esto suelen ser fiestas, ofertas, no la entrada habitual al local. También suele ocurrir que la entrada gratis es sólo relativamente temprano: aquí las chicas gratis sin copas hasta la 1:00, y luego todos iguales. No es “chicas gratis”, es “chicas que no beban o que beban poco, gratis si contribuyen a llenar el local a primera hora”.
  4. ¿Por qué copas gratis o más baratas? Porque las chicas beben menos que los chicos,  por costumbre, por seguridad, o por disponer de menos dinero.
  5. El dinero, eso. Las chicas disponen de menos dinero que los chicos. Suelo preguntar a mis alumnos qué paga tienen; los chicos suelen cobrar un 30% más. La última vez que di clases en Bachillerato, la paga media de los chicos era 25 euros y la de las chicas, 15. Otros jóvenes piden dinero a la familia cuando van a salir, lo que obtiene el mismo resultado porque los chicos salen más y vuelven más tarde. Según me dicen mis alumnos, la hora de volver a casa de las chicas es entre una y dos horas más temprano que la de sus compañeros varones. Las chicas no pueden permitirse las mismas actividades de ocio que los chicos. A lo mejor quieres luchar contra la discriminación cobrando lo mismo que tus amigas y volviendo a casa a la misma hora que ellas.
  6. Las mujeres tomamos precauciones extra al salir, para evitar que nos violen o nos agredan, algunas de las cuales nos cuestan dinero, como coger taxis. También conozco a mujeres que no van a discotecas o que van muy poco porque les parece un ambiente poco seguro.
  7. También nos sale más caro arreglarnos para salir. ¿Que es opcional? Sí, claro. Ir a la discoteca también, y el que empezó hablando de lujos y caprichos fuiste tú.
  8. He conocido pandillas que han pagado las entradas entre todos, a fondo común, cuando había diferencia de precios. Ah, ¿que sales en una pandilla de sólo varones? ¿Por qué?
  9. La entrada gratis para chicas es, en parte, un intento de atraerlas a pesar de las dificultades señaladas antes (dinero, tiempo, seguridad), pero sobre todo, y más que cualquier otra cosa, es un reclamo para dar a entender a los chicos que seguro que van a encontrar chicas que ya estarán allí cuando lleguen ellos (recordemos que las ofertas se terminan entre la 1 y las 3). No nos beneficia, nos convierte en mercancía, en decorado de la sala para que no esté vacía cuando lleguen los hombres. Recordemos también que las chicas beben menos: el público que interesa es el masculino. Una discoteca es un negocio, no una labor social. No harían ofertas para chicas si no supieran que los chicos vienen precisamente por eso.

No es fácil, pero chico, ponte en su lugar. Esa chica que ha negociado con más dificultad que tú la hora de volver a casa. Que tiene menos dinero en el bolsillo que tú. Que ha encontrado ropa bonita para salir con más dificultad que tú, y más cara. Que piensa que es imprudente salir sola y por eso queda con las amigas y se organizan para recogerse unas a otras. Que una vez en la discoteca tiene miedo de que le adulteren la bebida y la droguen para atacarla. Que tiene que ir quitándose de encima a tipos molestos. Que piensa que no debería volver sola a casa por si “le pasa algo“. A la que, si de verdad le pasa algo, todos dirán que la culpa fue de ella. ¿En serio crees que tú eres el discriminado?

¿Piropos feministas?

Cuando se tiene poca o ninguna idea sobre desigualdades sociales, es fácil y frecuente pensar que las discriminaciones son todas agresiones reconocibles, con intención dañina, con la agresión física como principal y más grave ejemplo. El piropo o acoso callejero es un ejemplo de que esto no es, en absoluto, así.

piropo 1El piropo callejero a una desconocida es un recordatorio de que “ella es su cuerpo”. No importa si es apreciativo, o más o menos sexual. Las mujeres somos valoradas por nuestro cuerpo, por ser bellas, o bonitas; somos decoración. Es algo muy difícil de explicar mediante metáforas o analogías, como “imagínate que te lo dice un hombre homosexual”, porque no entra solo la amenaza más o menos plausible de agresión sexual, sino la falta de respeto, la opinión que no has pedido, el recordatorio de que quien te interpela pertenece a un grupo social con ventajas sobre el tuyo, que ese comentario o mirada se suma a todos los demás que has vivido.

piropo 2Pero si tú, amable lector hombre, o mujer que no se ha planteado nunca esto, te preguntas, ¿y no es posible el piropo feminista? ¿no le puedo decir nunca a una mujer que está guapa?, no sufras más. Aquí tienes una pequeña guía para poder halagar con gracia, estilo, y feminismo.

  1. Piropea a tus iguales. A gente en situación de inferioridad, no. Por ejemplo, ahórrate los comentarios a una empleada si eres jefe, o a una camarera, dependienta, etc. Esa persona no te lo puede devolver, no te puede contestar, y seguramente le han dicho muchas cosas parecidas aunque no sea con tu elegancia y con tu buena intención. Si por lo que sea, no puedes resistirse a elogiar a esa persona, hazlo al irte. Cuando despachaba en una freiduría, no era lo mismo un saludo con una broma que una despedida con una broma.
  2. No lo hagas en una situación de la que la mujer no puede salir. Por ejemplo, un medio de transporte. Sí, tú eres un encanto y tienes unas intenciones de lo más honorable. Pero si me haces algún comentario en el autobús, sería de lo más normal que me sintiera atrapada.
  3. A mí me gusta más que se refieran a lo que hago o tengo que a mi cuerpo. Me resulta menos sexual, y por lo tanto menos amenazador. Además, estoy acostumbrada a que otras mujeres comenten la ropa que llevamos, no sé si sería así en todas partes.
  4. Dime qué te gusta de mí, no qué te gustaría hacerme o que yo hiciera.
  5. Dirígete a mí, no a mis acompañantes. La de veces que mi marido y yo nos hemos reído después a espaldas de algún imbécil que ha intentado establecer con él algún tipo de solidaridad masculina por hablar con él de mí como si yo no estuviera delante.
  6. No piropees en un auditorio, y mucho menos profesional. Estás hablando de algo personal; no lo pases al ámbito público. Uno de los momentos más desagradables de mi vida profesional tuvo lugar cuando un inspector de educación se dirigió a una clase de alumnos míos de 3º de ESO comentando sus opiniones sobre mi cara, mi sonrisa y mi juventud. Tartamudeando.
  7. Elogiar a mujeres que conoces muy, muy poco, bueno. Elogiar a completas desconocidas, no, nunca. Yo llevaría muy bien algo dicho por el padre de un alumno, el dependiente en una tienda, el amigo de un amigo… y casi siempre me va a sentar mal algo dicho por la calle sin venir a cuento.

Pregunté por twitter a varias mujeres si alguna vez les habían dicho un piropo agradable, no amenazador, y esto fue lo que respondieron (edito lo justo para fundir varios tweets)

@Child_Deirdre: A mí el otro día me dijeron que debería usar lentillas porque con gafas se me ven menos los ojos y los tengo muy bonitos.Fue el amigo de una amiga, en un pub.

@Xiscally: Ya lo he contado muchas veces, pero un señor muy mayor en un supermercado qué me dijo “Tiene usted unos ojos preciosos, soñadores”. No resultó invasivo ni amenazador, en parte porque parecía una persona muy frágil, recuerdo pensar cómo podía venir a comprar solo. Y venía a ser una suerte de agradecimiento por haberle enseñado dónde estaba el pan, que no lo encontraba. O al menos yo lo vi así.

@Angua: no sé si cuenta pero un compañero de la radio al que no conocía mucho me dijo que tenía una voz muy bonita. No es un piropo al uso.

@MartaRichy: “Se me cuida, se me lava y me guarda el agua para hacer perfume”. El que más me ha gustado, me lo dijo una amiga chilena ^^

@Noeliammz: Los q te piropeen por la calle, en vez de llamarte tía buena, deberían llamarte tía inteligente.(Un compañero de clase hace 18 años)

@undivaga: el jardinero de la urbanización, un señor de unos 60 años, al verme salir de casa por la mañana: “tu sonrisa me alegra el día”. Me gustó porque más que un piropo, era una forma de decirme que me apreciaba como persona y le gustaba verme contenta.

@HelenaconH: Una vez me cruzó con dos chicos y uno le dijo al otro para que yo lo oyera y mirándome: mira que chavala más guapa. Ya.
@Hablaqueescucho: Lamentablemente, no recuerdo. Tampoco es que me entere mucho xD. Bueno, una cursilada dicha con cariño sobre ojos como estrellas xD.
¿Y el mío? Bueno, quizá éste: