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Studio Ghibli y largometrajes anime: una guía de visionado.

Poco a poco, las películas de Studio Ghibli han ido creando fans en España. Crean un universo bello, imaginativo, con personajes maravillosos y con modelos femeninos más interesantes que los de Disney. Sus obras también son excepcionales en Japón, donde la inmensa mayoría de los largometrajes de animación son obras de consumo fácil, vinculadas al manga y a series de televisión, aunque gracias a la influencia de Ghibli han surgido otras películas en la misma línea, de éxito y calidad variable.

No todas las películas de Studio Ghibli están pensadas para el mismo tipo de público ni son adecuadas para niños pequeños. Voy a comentar todas las de Ghibli y todas los largometrajes japoneses de animación que me parece que resisten la comparación, por orden de grupo de edad al que van dirigidas. Dentro de cada grupo de edad, las ordeno según me gustan más o menos. Están dirigidas por Hayao Miyazaki mientras no diga lo contrario. Las que tienen asteriscos no son de Studio Ghibli.

Películas para preescolares:

totoroMi Vecino Totoro.

Ponyo en el acantilado (2008): El remake feminista de La Sirenita. En el cuento original no sobrevive a salir del agua y se convierte en espíritu del aire, con un príncipe bastante egoísta y bobo. En Disney, el amor es la entrega absoluta, pero eso sí, ganas al príncipe y te quedas el reino. Studio Ghibli presenta otra visión, con un niño encantador que sabe lo que es amar mucho mejor que todos los príncipes azules. Y con Ponyo, una sirenita maravillosa. Una película de verdad, de verdad, para todas las edades.

Mi vecino Totoro (1988): Olvida los mensajes didácticos y la “educación en valores” (que la hay, y mucha). Una fantasía pequeña, preciosa, sobre cosas que dan miedo pero al final salen bien. Por eso me parece buena para niños pequeños: ¿habrá algo que dé más miedo que una enfermedad de tu madre?

Películas infantiles pero con algo más de complicación:

wolf-childrenLos niños lobo.

El viaje de Chihiro (2001): Lo que me gustaría que inspirase el próximo siglo de cine infantil. Perfecta, redonda.

La princesa Mononoke (1997): Puede que el principio le dé miedo a niños pequeños. Una maravilla sin comparación con nada.

Porco Rosso (1992): Puede ser una buena introducción al cine bélico clásico y a las guerras mundiales porque es accesible a niños muy pequeños. Admite muchos visionados porque la entenderán mejor según crezcan.

El Castillo ambulante de Howl (2004): En la línea de fantasía de Chihiro y Mononoke, pero un poco más sombría.

El Castillo en el cielo (1986): una fantasía algo absurda en la que destaca la primera de las “Ancianas Ghibli que parece que van a ser malas pero luego resulta que no”, la abuela pirata.

Los niños lobo*** (Mamoru Hosoda, 2012): Un cuento tan triste a ratos, que parece de Takahata: la historia de una mujer humana cuyos hijos son niños-lobo. Una historia muy bonita. Fuera de Ghibli, de lo más adecuado para menores de diez-doce años.

El cuento de la princesa Kaguya (Takahata, 2013): estéticamente preciosa, dividida en dos mitades, la primera más divertida y la segunda más melancólica.

Arietty y los diminutos (Hiromasa Yonebayashi, 2010): Los Diminutos están en la misma situación que los tanukis: viven en los cimientos de una casa y dejan de tener una vida tranquila. En lugar de usar animalitos o un bosque, esta vez el mensaje ecológico es una metáfora con seres imaginarios.

El niño y la bestia*** (Hosoda, 2015): Chihiro + Karate Kid = Esto. Muy entretenida y a un nivel imaginativo y de calidad muy alto.

Pompoko (Isao Takahata, 1994): La película más divertida de su director. Los protagonistas son “tanukis”, un animal japonés de aspecto similar a un perro o un mapache. En el folklore se dice que son listos y pueden transformarse en cualquier cosa, sobre todo en personas, y los tanukis protagonistas usan ese poder para intentar impedir que se urbanice el bosque donde viven. Es una de las películas con mensaje conservacionista más claro.

Kiki’s Delivery Service (Kiki, aprendiz de bruja) (1989): Flojea un poquito, aunque tiene el encanto de todas las historias de aprendices de brujos y brujas, niños solos que se las apañan en el mundo adulto…

Cuentos de Terramar (2006): La única película de Ghibli de la que he visto malas críticas, pero se deja ver.

Películas adecuadas para preadolescentes y jóvenes: Seguramente habrá niños que disfruten de estas películas. No es que tengan contenido inadecuado, ya que son casi todas bastante blanditas, sino que no están hechas con niños pequeños en mente.

nausicaaNausicaa del valle del viento.

Nausicaa del valle del viento (1984). El mensaje ecologista tan frecuente en Ghibli está mezclado aquí con un ambiente postapocalíptico.

Tokyo Godfathers*** (Satoshi Kon, 2003): una pequeña maravilla: la aventura navideña de tres personajes callejeros intentando localizar a los padres de un bebé abandonado. Toca algunos temas duros (empezando por el abandono de la niña). No tiene elemento sobrenatural, pero se basa mucho en la idea de las coincidencias y casualidades.

La tumba de las luciérnagas (Takahata, 1988): probablemente la película más famosa de Takahata. No sé si pasará en más sitios, pero mis alumnos llegan a una edad, a la altura de 2º o 3º de ESO, en la que se obsesionan con la Segunda Guerra Mundial. Es algo “guay”, es la guerra más importante que conocen y quizá la mayor de la historia, Hitler tiene tintes de villano de cómic… esta es una película que puede educar sobre cómo son las guerras de verdad.

La colina de la amapola (Goro Miyazaki, 2011): Quizá la mejor de las tres historias de instituto. Uno de sus sub-argumentos tiene que ver con el conservacionismo… urbano: el instituto lucha contra la demolición del viejo edificio que usan para alojar sus clubs y asociaciones juveniles.

La chica que saltaba a través del tiempo*** (Hosoda, 2006): Lo mejor de las historias costumbristas de instituto con un añadido sobrenatural cuando una chica descubre que puede viajar en el tiempo a momentos anteriores de su vida. Para los acostumbrados a Ghibli, la heroína puede ser un poco irritante: más pasiva, más dependiente, más… tonta. A pesar de ello es una película bonita.

Summer Wars*** (Hosoda, 2009): El “Juegos de Guerra” de esta generación. En serio, si de pequeño te gustó Juegos de Guerra haz un programa doble con niños, pizzas y palomitas. Aquí el malo en vez de ser la política internacional son los virus y el robo de datos personales. Tiene su historia sentimental con adolescentes que se hacen amigos o se enamoran, su encantador Japón rural, su drama familiar de fondo…

Puedo escuchar el mar (Tomomi Mochizuki, 1993), Susurros del corazón (Yoshifumi Kondo, 1995): Historias sencillas y realistas de amor adolescente.

Haru en el reino de los gatos (Hiroyuki Morita, 2002): el contrapunto de fantasía al costumbrismo de Susurros del corazón: la película del cuento que escribe la chica protagonista de Susurros.  Puede ser infantil pero tiene algo más de sentido si hemos visto Susurros primero.

Cuando Marnie estuvo allí / El recuerdo de Marnie (Hiromasa Yonebayashi, 2014): Con un punto de partida frecuente en Ghibli, la mudanza de una niña de ciudad a un pueblo, se cuenta una historia un poco triste paralela a cómo la chica se integra. Menos original que otras de la productora.

Películas de temática adulta: Si son adecuadas para adolescentes ya es cuestión de la madurez y los gustos de cada uno.

paprikaUna escena onírica de Paprika.

El viento se levanta (Miyazaki, 2013): La biografía de un ingeniero que diseñó los principales avances aeronáuticos japoneses para la Segunda Guerra Mundial. Se trata de pasada el conflicto ético que ello supone; Jiro Horikoshi era un técnico que quería hacer máquinas voladoras bellas, y tras la guerra continuó, de hecho, haciendo aviones de transporte civil. Lo que la hace menos adecuada para niños que Porco Rosso o incluso La Tumba de las Luciérnagas es su ritmo muy lento y la inserción de una historia de amor que al principio es lenta, frenando la acción principal, y luego se vuelve muy triste.

Mis vecinos los Yamada (Tahakata, 1999): Para mí, muy divertida aunque con un humor muy peculiar que va de lo ridículo a lo surrealista con muchas dosis de costumbrismo. Los Yamada son una especie de Simpsons japoneses, metidos en aventuras como perder a su niña pequeña en el supermercado o protestar porque la madre siempre pone lo mismo para cenar.

Paprika*** (Satoshi Kon, 2006): Con un argumento que es casi una excusa (un invento para grabar sueños sale mal cuando un error permite entrar en la conciencia de los usuarios) se crea una obra con una estética bellísima y un desarrollo muy original. Para gente sensible a estos temas aviso que hay violencia sexual hacia personas inconscientes.

Ghost in the Shell*** (Mamoru Oshii, 1995): Para hacer un programa doble, o triple, con Blade Runner y Matrix. Acción, ciencia ficción, reflexiones filosóficas sobre la inteligencia artificial y el poder de la tecnología para controlar nuestras vidas… Tiene un modo de contar más anticuado (o menos occidentalizado) que las demás películas de esta lista, se nota diferente, pero la incluyo porque sigue siendo buenísima.

Recuerdos del ayer (Takahata, 1991): Me han contado que hay muchos japoneses urbanos que pasan sus vacaciones en la zona rural de donde sea originalmente su familia, y allí trabajan en el campo. Un poco por recuperar sus raíces o por patriotismo, para mejorar la productividad de la zona. Esta es la historia de una mujer que sigue esta costumbre y se enfrenta a sus recuerdos de infancia y a la posibilidad de tener una relación amorosa. Una historia costumbrista, bonita, completamente pensada para público adulto, pero muy tierna.

Millenium Actress*** (Kon, 2001): Quizá la más confusa de las películas del director, parte de una entrevista a una ficticia actriz,  ya anciana, y sirve para repasar la historia de Japón, a través de su vida y de sus películas.

Si he contado bien, son veintinueve películas. ¿Cómo redondearías hasta treinta?

Guía de lectura a las novelas de las hermanas Brontë

brontessmVIENDO PASAR TÍOS BUENOS CON LAS BRONTË, de Kate Beaton. -Mira ése. -Tú qué coño miras. -Me gusta. -¿Verdad? -¡Ese tío era un capullo! -En serio, Anne, no tienes gusto. -Sólo digo lo que hay -¿Y aquél? -Qué apasionado. -Qué misterioso. -Si te gustan los alcohólicos gilipollas. -¡Anne, qué modales! -No me extraña que nadie compre tus libros(*). -Oye, mira ese -Qué inquietante.

De las hermanas Brontë ya he hablado por aquí, pero ahora voy a sintetizar una guía de lectura a sus seis principales novelas (la séptima no la he leído). No me gusta mucho dar importancia a la biografía de los artistas, pero en el caso de las Brontë puede ser relevante. En total eran cinco hermanas y un varón, hijos de un sacerdote protestante, de origen irlandés, y una hija de comerciantes acomodados de Cornualles, que murió cuando su hija mayor tenía siete años y la más pequeña era un bebé. Se ha discutido si el padre era muy estricto o no. En cualquier caso, cuando la madre murió, su hermana fue a ayudar a cuidar de los niños y allí se quedó el resto de su vida. Los quiso mucho y dejó una buena herencia a las sobrinas que le sobrevivieron, que fue lo que les permitió intentar vivir de escribir y dejar sus trabajos de profesoras e institutrices.

Por el trabajo del padre, toda la familia residía en Haworth, un pueblito en el norte de Inglaterra. Las tres hermanas escritoras viajaron bastante por trabajo, no eran precisamente unas reclusas, pero su obra deja claro que allí es donde se sentían felices y el paisaje siempre es un personaje más. Nada tiene de extraño, se puede poner de ejemplo el Londres de Dickens como una ciudad literaria siempre de fondo, hasta cuando no sale.

Las dos hermanas que murieron de niñas enfermaron en un colegio para hijas de sacerdotes donde el trato y la educación eran pésimos, y murieron poco después. Las dos más jóvenes, Emily y Anne, murieron con 30 y 29 años respectivamente, de tuberculosis. Y Charlotte murió, según a quién preguntes, de una enfermedad infecciosa o de las complicaciones de un embarazo difícil. El hermano, Branwell, fue un pintor frustrado, alcohólico y quizá adicto al opio también. Las escritoras dedicaron gran parte de sus esfuerzos profesionales, como artistas y como profesoras, a mantenerlo.

Y ya pasamos a las novelas.

Charlotte Brontë.

Jane Eyre. En su momento fue muy polémica por mostrar a una mujer en la tierra de nadie entre la clase obrera y la burguesía, una huérfana que trabaja de institutriz para sobrevivir, que muestra abiertamente sus sentimientos y que exige ser tratada con respeto. Casi nada. Mi madre, que me la recomendó incansablemente hasta que me la leí, dice que cada personaje muestra un trastorno o enfermedad mental distinto, que es todo un tratado en ese sentido, y creo que tiene razón. No hay depresión mejor contada en literatura que la de Jane. Y eso aparte de la historia de amor, el suspense y todo lo demás. Hay infinidad de adaptaciones a cine. La de 1996 cumple con mostrar un primer tercio deprimente y una Jane fea. La de 2011 tiene unos actores que le dan un punto personal que se agradece, más original y menos académico.
¿Me la leo? Si quieres una historia complicada de amor apasionado con protagonistas que no siempre hacen lo correcto.

Shirley: Una historia coral con preocupaciones sociales. Shirley y Caroline son amigas (mira que es raro encontrarte amigas en una novela, como decía Virginia Woolf). Shirley es rica y de fuerte personalidad; Caroline es huérfana, tímida, y vive al cuidado de su tío que es cura; avanzada la novela se deprime por una mezcla de soledad y de no saber muy bien qué hacer con su vida. Ambas son amigas de los hermanos Moore, el mayor que intenta montar una fábrica textil y tiene problemas con los luditas y el pequeño que es profesor y por lo tanto pobre pobrísimo. El relato de estos cuatro personajes intenta reflejar los cambios en la sociedad rural. Algo así como qué pasó en los idílicos pueblitos de Jane Austen, cincuenta años más tarde.
¿Me la leo? Sólo si te han apasionado todas las demás. Le sobran cien páginas, se puede hacer un poco pesada.

Villette: Lo que pasaría si Jane Eyre cogiera un trabajo de profesora de inglés en el continente. Lucy Snowe es inteligente, más segura de sí misma pero también más reservada que Jane, y trabaja en un internado de señoritas finas en Bélgica. Esta vez la historia de amor es menos relevante que el costumbrismo; es ua novela en la que apenas pasa nada.
¿Me la leo? Si te gustan los novelones y Jane Eyre te supo a poco. Yo la prefiero a Villette.

 Emily Brontë.

Cumbres Borrascosas. La novela cuenta la relación, muy complicada, entre un par de familias de terratenientes y un extraño, Heathcliff, tratado más o menos como un hijo adoptivo por una de ellas. Heathcliff tiene una relación destructiva y chunguísima con Cathy, que se casa con otro, y esa relación frustrada destruye todo lo que toca. Todo, o casi, en dos generaciones de dos familias. No está mal. Esta entrada en Tumblr lo clava así que casi que me voy a limitar a adaptar muy libremente su segundo párrafo: Emily Brontë no habla de relaciones familiares ni sanas ni normales sino de antihéroes Byronianos. Y su problema es que siglo y medio de lectoras han creído que una historia sobre la pérdida, la represión, la mutilación emocional y encontrar tu lugar, geográfico y social, en el mundo, es una historia de amor y pasión. No lo es. Es una historia sobre gente mala que se hace daño.   Hay películas pero ninguna me convence.
¿Me la leo? Si te gustan los malos muy malos y las historias con un punto de culebrón.

Anne Brontë

Agnes Grey: Las experiencias de una institutriz en casas de la clase alta, basadas en anécdotas reales de la autora. Con una estructura episódica propia de una escritora con poca experiencia, y mucha moralina, es quizá el peor de los seis libros, aunque es una lectura ligera.
¿Me la leo?: Casi que no. O bueno, si te gustan los culebrones en los que una heroína muy buenita sufre mucho, mucho. Nivel literatura juvenil de medio siglo más tarde (Frances Hodgson Burnett, ese rollo)

La Inquilina de Wildfell Hall: En algunos aspectos es más convencional que las novelas de sus hermanas (la búsqueda de una vida tranquila, el amor como efecto secundario no buscado, el rechazo de la pasión) y en otros es la menos convencional de todas. No conozco una novela inglesa que describa tan a las claras la violencia contra la mujer, los efectos del alcoholismo, y el repertorio completo de vicios al alcance de quien pudiera pagarlos. Este sensacionalismo supuso que la novela tuviera un gran éxito de ventas y al mismo tiempo muchas críticas. Y las peores, las que dañaron la reputación académica posterior de Anne, fueron las de su hermana Charlotte, a la que el libro no le gustaba nada no por sí mismo, sino porque se había atrevido a escribirlo la hermanita pequeña, que había etiquetado como la dulce, suave y tímida. Además de impedir que se publicara una segunda edición un par de años después de la primera, Charlotte le hace un traje a Agnes en la “Nota biográfica” que acompaña a la edición conjunta de Cumbres Borrascosas y Agnes Grey de 1850, cuando las autoras ya habían muerto:

“La Inquilina de Wildfell Hall tuvo una recepción desfavorable(*). No me sorprende. La elección del tema fue un completo error. No se podría haber buscado algo más discordante con la naturaleza de la autora (…) había contemplado, de cerca y por mucho tiempo, los terribles efectos que tienen el talento malgastado y las facultades maltratadas; su naturaleza era sensible, reservada y triste; lo que vio la impresionó profundamente y le hizo daño (…) Su bienintencionado deseo (de ser fiel a la realidad) fue lo que la llevó a error”.

No está mal para ponerlo como prólogo de la segunda edición de la otra novela, la que sí te gusta, de tu hermana muerta. Con amigos así. Lo que Charlotte no dice es que si Anne conocía talento malgastado de primera mano era a travñes de su hermano Branwell, y hay críticos que dicen que lo que Charlotte no quería era ver publicada una novela basada en trapos sucios familiares. En fin, la consecuencia de todo esto es que Anne es más conocida por la peor de sus dos novelas.
¿Me la leo? Si tienes interés en la historia de la violencia de género. Si te gustó Jane Eyre o Grandes Esperanzas. Si te gustan las novelas epistolares. Si quieres morbo, y mucho, en una novela victoriana.

(*) El fracaso comercial de Anne es un bulo creado por Charlotte y aceptado por la crítica. Una novela de la que el editor quiere hacer una segunda edición no puede ser un fracaso.

Resumiendo, hay tres novelas que recomiendo (Jane Eyre, La Inquilina y Cumbres Borrascosas, en ese orden), una que está bien (Villette) y dos que no recomiendo tanto (Agnes Grey, Shirley). Casualmente coincide con las historias que muestran personajes apasionados y malos malísimos, y las que no. Jane Eyre y Cumbres Borrascosas son imprescindibles para entender la historia del drama romántico tal como lo entendemos ahora, ya sea en literatura o en cine.

Hombres que me han enseñado sobre feminismo

Mi padre. Porque si el feminismo es la idea radical de que las mujeres somos seres humanos, el primero que me trató como tal fue mi padre.

Mi marido. El porqué sería largo de contar.

Tres de mis ex. Me enseñaron a gustarme. Y no deseaban “hacerme” cosas. Deseaban mi sí y me enseñaron a consentir en lugar de a dejarme hacer.

Joss Whedon. No soy su mayor fan, precisamente, pero me gusta cómo trabaja con sus ideas de “mujer fuerte”. Las series serían más aburridas sin él.

Charles Dickens. No era feminista; él quería un patriarcado amable. Se aprende mucho observando en sus novelas porqué eso es imposible.

Michael Kimmel. Autor de libros sobre roles de género. Le preocupa especialmente la masculinidad moderna. The Gendered Society es un libro suyo magnífico sobre sexismo.

James Eli Adams, catedrático de la Universidad de Cornell cuyo trabajo se centra en la masculinidad victoriana. También es un excelente profesor. Hay muchos buenos profesores y muchos victorianistas, pero me quedo con Adams porque me gustó verlo ejercer de padre de su hija.

Daryl Bem, otro profesor universitario en Cornell, éste de psicología. Me dio un curso breve pero intenso sobre formación de ideologías.

Bill, el marido de Suzanne, mi amiga que es cura episcopaliana. El primer hombre al que vi, en vivo y en directo, ser el apoyo logístico y emocional de su mujer y no al revés. Él compaginaba su propia carrera y sus hobbies con tener el rol de “cuidador” en la pareja. Sin problemas y sin alardes.

William Shakespeare, que inventó el personaje femenino con agencia. Exagero un poco, pero sólo un poquito.

Los comunistas en twitter. No todos, sólo algunos. Perdonad que no los mencione, prefiero no olvidarme de ninguno. Porque me recuerdan que no puedo hacer sólo feminismo para blancas y ricas.

Michel Foucault. Para recordar entre otras cosas que el sexo no libera. La libertad está en poder consentir o no.

Manuel Almagro y Brian Crews, profesores universitarios que me recomendaron a Jeanette Winterson. Otros editaron y publicaron mi artículo sobre una novela suya.

Donald Dutton escribió casi todo lo que sé sobre violencia de género. Miguel Lorente añadió otro poco. Juan José Millas remató con Hay algo que no es como me dicen.

Algunos feministas en twitter. No quiero dar nombres por si me olvido de alguno, pero ellos saben quiénes son. De su mirada de novato que se acaba de tomar la pastilla roja, de su odio por las injusticias, no sólo se aprende: se sacan fuerzas.

Algunos alumnos varones que no responden a los ideales de la masculinidad. “Hombres débiles”, como dice un hombre feminista; chicos no necesariamente amanerados ni homosexuales, pero que aún así, no responden a lo que se espera de ellos. Ellos lo saben. Procuran no llamar la atención. Estoy aprendiendo a convertir mi aula en un sitio donde puedan ser ellos mismos. Apenas estoy empezando.

Gustavo Bolívar, autor de la novela “Sin tetas no hay paraíso”. No os la perdáis. Buenísima.

Hayao Mizayaki, por tantas películas con buenos personajes femeninos, sobre todo con las mujeres más invisibles: las ancianas.

Roddy Doyle, novelista irlandés autor de entre otras “The Woman who Walked into doors”, una novela para mí con cualidades de exorcismo.

Michael Ende. Por Momo. Porque seguro que tuve mejor infancia que con un héroe masculino.

John Irving. Otro novelista. Porque en En Mundo Según Garp tuve mi primer contacto con feminismo pesimista, partidario de la segregación. Y en Las Normas de la Casa de la Sidra se habla de aborto como en ninguna otra obra de ficción que yo conozca.

Y tú, aliado posible, quién sabe si amigo, ¿vas a hablar de feminismo? ¿Vas a llamarte feminista? ¿Vas a enseñarme algo? ¿Vas a mejorar la vida de alguien? ¿Vas a echar abajo las injusticias a patadas? ¿O sólo piensas quedarte ahí, criticando?

Postdata: te quiero (Richard LaGravenesse, 2007)

ps I love youGénero: Drama romántico con un puntillo de comedia.

Idioma original: Inglés americano. Ingles irlandés (o la imitación que hace de él un actor escocés)

Argumento: Holly y Gerry están recién casados. Cuando él muere de cáncer, ella pasa por un profundo duelo en el que se reconcilia con su pasado y supera el trauma con la ayuda de las cartas que su difunto marido dejó preparadas como sorpresa.

Cumple el Test de Bechdel: Sí.

Violencia sexual: Ninguna.

Otras formas de violencia: Ninguna.

Usos en educación secundaria: Muy desaconsejable por su visión del amor romántico. La pareja protagonista se lleva a matar, y su amor no resulta nada creíble; cuando él muere, la vida de ella deja de tener sentido. Viuda reciente, tiene relaciones complicadas con varios hombres. El amor funciona como algo mágico, irracional, y tormentoso. Por otro lado, la imagen que se da de los irlandeses es nefasta: irresponsables, “apasionados”, conquistadores…. vamos, como andaluces de estereotipo pero con prados verdes.

Abuelas y brujas en las películas de Studio Ghibli

sophie old
Las protagonistas femeninas de las películas de Studio Ghibli han sido analizadas a menudo como ejemplos de cine feminista. Van desde mujeres jóvenes (Nausicaa o la princesa Mononoke) a niñas muy pequeñas, casi bebés, como Ponyo. Las más populares están al borde de la pubertad; por ejemplo, Chihiro. Es verdad que no salen muchas mujeres adultas y que no suelen ser protagonistas, pero en estas películas hay una gran variedad de ancianas, caracterizadas de manera positiva e imaginativa, casi siempre como personajes secundarios.

Estos personajes se pueden dividir en dos grupos:

El principal son las ancianas sabias o cuidadoras. La primera es Obaba, en Nausicaa. Aparece por primera vez cuando su familia se reúne con Lord Yupa, y Obaba interpreta para ellos la leyenda local de un héroe vestido de azul que llegará rodeado de luz dorada, a salvar al Valle y a su gente. Obaba es valiente pero algo fatalista; reta a los invasores del Valle a matarla, y cerca del final de la película parece resignada a que su pueblo desaparezca, ya sea por la invasión extranjera, por enfermedades relacionadas con las plantas tóxicas, o por el ataque de los insectos gigantes. En cualquier caso, llama la atención que el personaje escogido para ser la voz simbólica de la cultura del valle sea una anciana, en lugar de un sabio o un guerrero.

En La Princesa Mononoke el tema es parecido: se trata del conflicto creado por una ciudad industrial cuya prosperidad depende de la explotación de un bosque mágico. La anciana sabia aquí es Hii-sama. Intenta aplacar, sin éxito, al espíritu de un jabalí poseído que maldice a Ashitaka, y decide que el protagonista debe dejar el lugar y buscar una cura en el Oeste. Como Ashitaka se va para no volver, Hii-sama no reaparece. De nuevo, el personaje enriquece la película. Si vemos a hombres y mujeres de todas las edades, ¿por qué no también ancianas?

A veces, estas mujeres ancianas no entran en un tipo de “sabias”, sino que son sencillamente bondadosas, cuidadoras, y la historia las trata con mucha ternura. Es el caso de la Abuela en Mi Vecino Totoro, y de las muchas mujeres que viven en la residencia donde trabaja Lisa en Ponyo en el acantilado. En la ausencia forzosa de la madre de Satsuki y Mei debido a un enfermedad, la abuela de Okagi les da el amor y la atención que necesitan. Al mimo tiempo, la película nunca da a entender que cuidar de los niños sea un tarea exclusivamente femenina, puesto que desde el principio de la misma vemos a las niñas haciendo la mudanza y bañándose con su padre, en un modelo de paternidad positivo y realista, algo poco frecuente en la ficción. Aquí y en Ponyo, estas amables vecinas forman una comunidad que da un apoyo emocional muy necesario a niños y niñas pequeños, con familias que los quieren pero están muy ocupadas.

El papel de las ancianas como cuidadoras también está en sus familias biológicas, en Mis Vecinos los Yamada. Es una película costumbrista compuesta de anécdotas desconectadas entre sí. Tenemos a la familia Yamada con Takashi, el padre, Matsuko la madre, Shige la abuela materna, Noburu, el hijo adolescente, y Nonoko, la hija pequeña. Hacia el final de la película, Noburu bromea diciendo que la familia funciona porque los tres adultos están locos, pues si alguno no lo estuviera, se rompería el equilibrio. Algo de razón tiene, porque hay tensiones entre los adultos que serían insoportables si sólo fueran dos, o si no hubiera mucho amor en la familia. El conflicto entre Shige y su yerno surge pronto en la película: La propiedad en la que viven es de ella, pero él construyó la casa. Aquí y en otros casos, Matsuko no toma partido, y trata de detener la pelea. Por su parte, madre e hija discuten por las tareas de la casa (que ambas odian). Aunque Shige es muy ocurrente y a menudo muy divertida, no todo es de color de rosa: por ejemplo, uno de los “cortos” tiene como tema la melancolía que produce la proximidad de su muerte y la enfermedad de una amiga también mayor.

En El Viaje de Chihiro, encontramos un ejemplo de cada categoría, con lo que pasamos a la segunda: las enemigas o antagonistas ambiguas. En esta película hay dos hermanas gemelas, Yubaba y Zeniba. Su edad es dudosa: parecen muy mayores, pero Yubaba tiene un bebé. De un modo que recuerda ligeramente a Lady Eboshi en La Princesa Mononoke, es ante todo una mujer de negocios. Su mayor defecto es la avaricia, pero no es verdaderamente mala. No quiere causar daños innecesarios, y siempre cumple su palabra, aunque proteste de que eso la perjudica. Su hermana Zeniba irrumpe en la acción como antagonista, atacando a Haku y transformando al hijo de Yubaba en ratón, pero más tarde se vuelve amistosa y maternal, enfadada sólo con su hermana por haberle robado. Esto da complejidad e interés al personaje, mostrando que las abuelas cuidadoras y cariñosas también tienen intereses y necesidades.

En El Castillo Ambulante de Howl hay tres ancianas, en una relación no tan simétrica. La primera de ellas es Sophie, la protagonista, transformada en anciana por la Bruja del Oeste. Así empieza la parte central de la película, puesto que Sophie busca una forma de romper el hechizo, y así encuentra a Howl y su castillo. Como en El Viaje de ChihiroPonyo, el hechizo se rompe con amor, que no es precisamente muy original. Lo interesante de Sophia es cómo una chica tímida, práctica e insegura encuentra un trabajo doméstico que le gusta, en el que se encuentra cómoda, pero sólo después de un hechizo que la convierte en anciana. Esto, en el contexto del conjunto de la obra de Studio Ghibli, sugiere de nuevo la asociación entre la ancianidad y los valores de cuidado y ternura. Aquí están compensados por la Bruja del Oeste, un personaje poco común porque es mayoritariamente (o completamente) mala, sin rasgos positivos. Y finalmente, Madame Suliman, de edad indeterminada (tiene el pelo blanco pero parece más joven que las otras dos), una maga poderosa que fue la maestra de Howl.

captain dola

El Castillo en el Cielo incluye un personaje ambiguo que es, probablemente, la más divertida y transgresora de todas las ancianas de Studio Ghibli: Dola, pirata del aire. Inicialmente, parece un personaje negativo, pero más adelante se une a los protagonistas, Sheeta y Pazu, contra el verdadero villano de la historia, Muska. Como en cualquier historia de piratas, ella lo que quiere es robar tesoros. Muestra un gran amor por sus hijos, su marido actúa como un compañero en una relación compenetrada y positiva, y es amable con Sheeta mientras sigue siendo una auténtica pirata de película clásica. Es, probablemente, lo más memorable de esta película.

A pesar de la repetición de patrones, con todas estas brujas y abuelitas, la caracterización de las ancianas en la obra de Studio Ghibli nunca es estereotipada. Si las heroínas Ghibli muestran al público infantil que las niñas pequeñas pueden ser listas, valientes y admirables, estos personajes secundarios muestran que el encanto y el valor no se van con la edad.

Juno (Jason Reitman, 2007)

juno-11Género: Comedia.

Idioma original: Inglés americano.

Argumento:
Juno se queda embarazada con 16 años, y decide dar el bebé en adopción. Escoge a la familia a la que dará su bebé, y la cosa se complica cuando el futuro padre adoptivo está claramente poco dispuesto para la paternidad.

Cumple el Test de Bechdel: Sí.

Violencia sexual: Ninguna.

Otras formas de violencia: Durante un segundo sale un plano muy gráfico de película gore, pero nada más.

Usos en educación secundaria: Aunque a mí no me gustó, es una manera adecuada de iniciar un debate sobre el derecho a elegir. No sería viable quedarnos sólo en la proyección de la película. Si quieres saber porqué, aquí vienen los spoilers:

  1. Presenta un embarazo adolescente, con un parto en Mayo, como algo que no afecta a la buena marcha académica de la protagonista.
  2. El único y mínimo atisbo de rechazo social que sufre Juno es que le resulta incómodo ser el centro de atención del instituto. Pero aparte de eso, todo champán y rosas.
  3. Lo que en principio era un tonteo insustancial con el padre biológico se convierte en amor romántico y verdadero. Su relación se vuelve fuerte, madura y sincera hacia el final del embarazo y marca el fin de la película.
  4. La chica es capaz de librarse de su bebé con la cabeza muy fría y sin remordimientos ni ningún tipo de secuela posterior.

Jane Austen: ¿por dónde empiezo?

Sense-and-SensibilityJane Austen es una escritora inglesa que escribió solamente seis novelas hace ahora doscientos años, y que siempre ha sido muy popular, aunque ha estado más “de moda” desde que en 1995 se hiciera una magnífica versión para cine de “Sentido y Sensibilidad” y en 1996 se publicara la novela “El Diario de Bridget Jones”, que es un remake de Orgullo y Prejuicio.

El estilo de la autora es difícil de clasificar. Su estilo cuidado y elegante y su defensa del sentido común, la moderación, y (hasta cierto punto) la educación femenina son neoclásicos. Su interés en el amor, en el matrimonio basado en la compatibilidad de caracteres, y en los sentimientos como formadores del carácter, la vincula al romanticismo y la hace continuación de la “novela de sentimientos”, un subgénero romántico. La importancia de los sentimientos se ve en que sus protagonistas crecen y mejoran como personas debido a experiencias emocionales, a veces sufriendo, a veces no.

Todas sus obras tienen un tema único, pero eso no significa que todas sigan el mismo esquema. Lo que comparten casi todas es esto: una chica de la burguesía rural está soltera y en edad de merecer. Tiene algún problema para casarse; normalmente, que aunque su posición social sea buena, su familia no tiene dinero. Ella está muy engañada sobre su personalidad, la de otros, o qué hombre realmente le conviene. Al final, su unión es feliz, pero algunos de los personajes secundarios pueden no terminar bien.

El interés de Jane Austen para cualquiera a quien simplemente le guste leer buenas novelas es su uso de un lenguaje elegante pero fácil de entender, la caracterización de los personajes, y ya que ya sido reciclada hasta el aburrimiento por las autoras de novela romántica, es interesante irse a la fuente. Y ahora, una guía sobre las novelas en sí, en un orden recomendado de lectura.

* Sentido y Sensibilidad. Tengo debilidad por ella y en cuanto a calidad, me resulta intercambiable con Orgullo y Prejuicio, la más popular de todas. Las protagonistas son dos hermanas: Elinor, práctica y Marianne, romántica. La película de Ang Lee protagonizada por Emma Thompson y Kate Winslet toma algunas decisiones bastante libres sobre los personajes (malas muy malas, amigas muy cursis, la relación entre las dos hermanas). Es excelente, y puede ser mejor ver primero la película.

* Orgullo y Prejuicio. Aquí las películas, sintiéndolo mucho, no están a la altura. Hay una de 1940 que ha envejecido mal, y una de 2005 protagonizada por la mandíbula de Kiera Knightley donde ella transmite una especie de enfado constante. Su personaje no es en absoluto la rebelde que esa película nos transmite. La mejor opción para la pantalla es la miniserie de la BBC de 1995, algo cansina porque dura seis horas y pretende leernos al oído el libro entero. Es mejor leer el libro y dejar las adaptaciones para después, si nos apetece. Sintetizando el argumento, “Orgullo” es Mr Darcy, y “prejuicio”, Elizabeth Bennet, que harían buena pareja si no fuera porque se han caído instantáneamente mal. Están acompañados de un coro de secundarios fa-bu-lo-so, y eso es precisamente la razón para no recomendarlo como primera lectura: tanta descripción podría aburrir.

* Persuasión: la más agridulce de todas, y la última que Austen completó. Anne era rica, se enamoró de un soldadito, y la persuadieron (ay) de que él era poco para ella. Han pasado diez años, la familia de ella conserva el prestigio pero ni un duro, y él es el soltero de oro, un apuesto capitán. Recomendable para fans del naturalismo, porque la novela no es naturalista pero se observa bien cómo los personajes están atrapados en sus posiciones. Hay una película bastante prescindible.

*Emma: En cuanto a películas, Clueless es tan buena o mejor que la protagonizada por Gwyneth Paltrow. Emma es la única protagonista de Jane Austen sin problemas serios que le impidan ser feliz o encontrar pareja… más allá de que es una niña mimada insoportable.

* Mansfield Park: tiene demasiada carga moral. La protagonista, Fanny Price, se va a vivir con sus tíos ricos para educarse mejor y tener más posibilidades de casarse cuando crezca. Su familia y sus amigos viven vidas vacías, coqueteando para pasar el rato y haciéndose daño como por juego. Aquí los secundarios no son tan divertidos como en otros libros, aunque tiene la novedad de mostrar más a las claras el punto de vista de “las malas amigas” y de Henry Crawford, el Don Juan. La película de 1999 intenta entremezclar con poco éxito la autobiografía de Austen con el personaje protagonista; hay una adaptación de la BBC de 2007 que no he visto.

* Northanger Abbey: es la primera novela de Austen, y se nota (se publicó póstumamente). Es una parodia de las novelas góticas: la protagonista se empeña en ver misterios donde no los hay. Pretende ser humorística, pero se queda corta, y tiene la protagonista más boba y menos interesante de las seis novelas. Tiene su punto, pero es la única que no he releído. Hay una película, y el guionista es el mismo que el de la versión de seis horas para la BBC de Orgullo y Prejuicio, así que anque no la he visto, podría merecer la pena.

Las tres novelas con protagonista “listilla que necesita que le den una lección” son más entretenidas y populares que las tres novelas con “bobita que necesita espabilarse” (aunque a mí me gusta mucho más Persuasión, con protagonista ingenua, que Emma, con protagonista cabezona). Leer a Jane Austen y cogerle gusto tiene dos inconvenientes: cuando te acabes las seis novelas no hay más, y todas las historias de amor de la tradición occidental posteriores la copian, así que te van a resultar más predecibles, planas y sosas. No digas que no avisé.

Lobezno (James Mangold, 2013)

wolverine_jackman_660Género: Acción.

Idioma original: Inglés americano. Algo de japonés.

Argumento: Tras el final de X-Men 3, Lobezno se quita de enmedio, pero ¿le dejan? Qué va. Tiene que matar gente y rescatar damiselas.

Cumple el Test de Bechdel: Por los pelos. Pero hay una amistad femenina.

Violencia sexual: Ninguna.

Otras formas de violencia: Muchas peleas, algo de sangre. Lobezno tortura a un par de esbirros para que le den información, algo que me pareció innecesario.

Usos en educación secundaria: Nada recomendable, ni siquiera como entretenimiento. Es entretenida, pero yo no pondría una película tan violenta en clase sin algo educativo que la justificara.

Looper

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Género: Acción con un puntito de ciencia ficción.

Idioma original: Inglés USA.

Argumento: Esos dos de la foto son el mismo, un asesino a sueldo. El viejo ha viajado en el tiempo y quiere matar a un mafioso. El joven tiene que matar a su Yo viejo, es su trabajo.

Cumple el Test de Bechdel: La foto lo dice todo. Vamos, que no.

Violencia sexual: No.

Otras formas de violencia: Sí. Disparos, asesinatos, una escena de destripado muy estética. Una escena donde no ves las torturas pero sabes que las hay.

Usos en educación secundaria: No me parece que merezca la pena. Si hay alumnos a los que les gusten las historias de viajes en el tiempo que te retuercen las ideas, se puede recomendar para que la vean en casa.

El Cuerpo

Género: Thriller.

Idioma original: Castellano.

Argumento: El cadáver de una mujer desaparece de la morgue, y la policía sospecha que el viudo tiene algo que ocultar.

Cumple el Test de Bechdel: Por los pelos.

Violencia sexual: No.

Otras formas de violencia: Psicológica, toda la que quieras.

Usos en educación secundaria: Puede estar bien si se quiere trabajar con una película que tenga elementos de miedo y misterio sin tripas ni torturas.