Archivo de la etiqueta: coeducación

Studio Ghibli y largometrajes anime: una guía de visionado.

Poco a poco, las películas de Studio Ghibli han ido creando fans en España. Crean un universo bello, imaginativo, con personajes maravillosos y con modelos femeninos más interesantes que los de Disney. Sus obras también son excepcionales en Japón, donde la inmensa mayoría de los largometrajes de animación son obras de consumo fácil, vinculadas al manga y a series de televisión, aunque gracias a la influencia de Ghibli han surgido otras películas en la misma línea, de éxito y calidad variable.

No todas las películas de Studio Ghibli están pensadas para el mismo tipo de público ni son adecuadas para niños pequeños. Voy a comentar todas las de Ghibli y todas los largometrajes japoneses de animación que me parece que resisten la comparación, por orden de grupo de edad al que van dirigidas. Dentro de cada grupo de edad, las ordeno según me gustan más o menos. Están dirigidas por Hayao Miyazaki mientras no diga lo contrario. Las que tienen asteriscos no son de Studio Ghibli.

Películas para preescolares:

totoroMi Vecino Totoro.

Ponyo en el acantilado (2008): El remake feminista de La Sirenita. En el cuento original no sobrevive a salir del agua y se convierte en espíritu del aire, con un príncipe bastante egoísta y bobo. En Disney, el amor es la entrega absoluta, pero eso sí, ganas al príncipe y te quedas el reino. Studio Ghibli presenta otra visión, con un niño encantador que sabe lo que es amar mucho mejor que todos los príncipes azules. Y con Ponyo, una sirenita maravillosa. Una película de verdad, de verdad, para todas las edades.

Mi vecino Totoro (1988): Olvida los mensajes didácticos y la “educación en valores” (que la hay, y mucha). Una fantasía pequeña, preciosa, sobre cosas que dan miedo pero al final salen bien. Por eso me parece buena para niños pequeños: ¿habrá algo que dé más miedo que una enfermedad de tu madre?

Películas infantiles pero con algo más de complicación:

wolf-childrenLos niños lobo.

El viaje de Chihiro (2001): Lo que me gustaría que inspirase el próximo siglo de cine infantil. Perfecta, redonda.

La princesa Mononoke (1997): Puede que el principio le dé miedo a niños pequeños. Una maravilla sin comparación con nada.

Porco Rosso (1992): Puede ser una buena introducción al cine bélico clásico y a las guerras mundiales porque es accesible a niños muy pequeños. Admite muchos visionados porque la entenderán mejor según crezcan.

El Castillo ambulante de Howl (2004): En la línea de fantasía de Chihiro y Mononoke, pero un poco más sombría.

El Castillo en el cielo (1986): una fantasía algo absurda en la que destaca la primera de las “Ancianas Ghibli que parece que van a ser malas pero luego resulta que no”, la abuela pirata.

Los niños lobo*** (Mamoru Hosoda, 2012): Un cuento tan triste a ratos, que parece de Takahata: la historia de una mujer humana cuyos hijos son niños-lobo. Una historia muy bonita. Fuera de Ghibli, de lo más adecuado para menores de diez-doce años.

El cuento de la princesa Kaguya (Takahata, 2013): estéticamente preciosa, dividida en dos mitades, la primera más divertida y la segunda más melancólica.

Arietty y los diminutos (Hiromasa Yonebayashi, 2010): Los Diminutos están en la misma situación que los tanukis: viven en los cimientos de una casa y dejan de tener una vida tranquila. En lugar de usar animalitos o un bosque, esta vez el mensaje ecológico es una metáfora con seres imaginarios.

El niño y la bestia*** (Hosoda, 2015): Chihiro + Karate Kid = Esto. Muy entretenida y a un nivel imaginativo y de calidad muy alto.

Pompoko (Isao Takahata, 1994): La película más divertida de su director. Los protagonistas son “tanukis”, un animal japonés de aspecto similar a un perro o un mapache. En el folklore se dice que son listos y pueden transformarse en cualquier cosa, sobre todo en personas, y los tanukis protagonistas usan ese poder para intentar impedir que se urbanice el bosque donde viven. Es una de las películas con mensaje conservacionista más claro.

Kiki’s Delivery Service (Kiki, aprendiz de bruja) (1989): Flojea un poquito, aunque tiene el encanto de todas las historias de aprendices de brujos y brujas, niños solos que se las apañan en el mundo adulto…

Cuentos de Terramar (2006): La única película de Ghibli de la que he visto malas críticas, pero se deja ver.

Películas adecuadas para preadolescentes y jóvenes: Seguramente habrá niños que disfruten de estas películas. No es que tengan contenido inadecuado, ya que son casi todas bastante blanditas, sino que no están hechas con niños pequeños en mente.

nausicaaNausicaa del valle del viento.

Nausicaa del valle del viento (1984). El mensaje ecologista tan frecuente en Ghibli está mezclado aquí con un ambiente postapocalíptico.

Tokyo Godfathers*** (Satoshi Kon, 2003): una pequeña maravilla: la aventura navideña de tres personajes callejeros intentando localizar a los padres de un bebé abandonado. Toca algunos temas duros (empezando por el abandono de la niña). No tiene elemento sobrenatural, pero se basa mucho en la idea de las coincidencias y casualidades.

La tumba de las luciérnagas (Takahata, 1988): probablemente la película más famosa de Takahata. No sé si pasará en más sitios, pero mis alumnos llegan a una edad, a la altura de 2º o 3º de ESO, en la que se obsesionan con la Segunda Guerra Mundial. Es algo “guay”, es la guerra más importante que conocen y quizá la mayor de la historia, Hitler tiene tintes de villano de cómic… esta es una película que puede educar sobre cómo son las guerras de verdad.

La colina de la amapola (Goro Miyazaki, 2011): Quizá la mejor de las tres historias de instituto. Uno de sus sub-argumentos tiene que ver con el conservacionismo… urbano: el instituto lucha contra la demolición del viejo edificio que usan para alojar sus clubs y asociaciones juveniles.

La chica que saltaba a través del tiempo*** (Hosoda, 2006): Lo mejor de las historias costumbristas de instituto con un añadido sobrenatural cuando una chica descubre que puede viajar en el tiempo a momentos anteriores de su vida. Para los acostumbrados a Ghibli, la heroína puede ser un poco irritante: más pasiva, más dependiente, más… tonta. A pesar de ello es una película bonita.

Summer Wars*** (Hosoda, 2009): El “Juegos de Guerra” de esta generación. En serio, si de pequeño te gustó Juegos de Guerra haz un programa doble con niños, pizzas y palomitas. Aquí el malo en vez de ser la política internacional son los virus y el robo de datos personales. Tiene su historia sentimental con adolescentes que se hacen amigos o se enamoran, su encantador Japón rural, su drama familiar de fondo…

Puedo escuchar el mar (Tomomi Mochizuki, 1993), Susurros del corazón (Yoshifumi Kondo, 1995): Historias sencillas y realistas de amor adolescente.

Haru en el reino de los gatos (Hiroyuki Morita, 2002): el contrapunto de fantasía al costumbrismo de Susurros del corazón: la película del cuento que escribe la chica protagonista de Susurros.  Puede ser infantil pero tiene algo más de sentido si hemos visto Susurros primero.

Cuando Marnie estuvo allí / El recuerdo de Marnie (Hiromasa Yonebayashi, 2014): Con un punto de partida frecuente en Ghibli, la mudanza de una niña de ciudad a un pueblo, se cuenta una historia un poco triste paralela a cómo la chica se integra. Menos original que otras de la productora.

Películas de temática adulta: Si son adecuadas para adolescentes ya es cuestión de la madurez y los gustos de cada uno.

paprikaUna escena onírica de Paprika.

El viento se levanta (Miyazaki, 2013): La biografía de un ingeniero que diseñó los principales avances aeronáuticos japoneses para la Segunda Guerra Mundial. Se trata de pasada el conflicto ético que ello supone; Jiro Horikoshi era un técnico que quería hacer máquinas voladoras bellas, y tras la guerra continuó, de hecho, haciendo aviones de transporte civil. Lo que la hace menos adecuada para niños que Porco Rosso o incluso La Tumba de las Luciérnagas es su ritmo muy lento y la inserción de una historia de amor que al principio es lenta, frenando la acción principal, y luego se vuelve muy triste.

Mis vecinos los Yamada (Tahakata, 1999): Para mí, muy divertida aunque con un humor muy peculiar que va de lo ridículo a lo surrealista con muchas dosis de costumbrismo. Los Yamada son una especie de Simpsons japoneses, metidos en aventuras como perder a su niña pequeña en el supermercado o protestar porque la madre siempre pone lo mismo para cenar.

Paprika*** (Satoshi Kon, 2006): Con un argumento que es casi una excusa (un invento para grabar sueños sale mal cuando un error permite entrar en la conciencia de los usuarios) se crea una obra con una estética bellísima y un desarrollo muy original. Para gente sensible a estos temas aviso que hay violencia sexual hacia personas inconscientes.

Ghost in the Shell*** (Mamoru Oshii, 1995): Para hacer un programa doble, o triple, con Blade Runner y Matrix. Acción, ciencia ficción, reflexiones filosóficas sobre la inteligencia artificial y el poder de la tecnología para controlar nuestras vidas… Tiene un modo de contar más anticuado (o menos occidentalizado) que las demás películas de esta lista, se nota diferente, pero la incluyo porque sigue siendo buenísima.

Recuerdos del ayer (Takahata, 1991): Me han contado que hay muchos japoneses urbanos que pasan sus vacaciones en la zona rural de donde sea originalmente su familia, y allí trabajan en el campo. Un poco por recuperar sus raíces o por patriotismo, para mejorar la productividad de la zona. Esta es la historia de una mujer que sigue esta costumbre y se enfrenta a sus recuerdos de infancia y a la posibilidad de tener una relación amorosa. Una historia costumbrista, bonita, completamente pensada para público adulto, pero muy tierna.

Millenium Actress*** (Kon, 2001): Quizá la más confusa de las películas del director, parte de una entrevista a una ficticia actriz,  ya anciana, y sirve para repasar la historia de Japón, a través de su vida y de sus películas.

Si he contado bien, son veintinueve películas. ¿Cómo redondearías hasta treinta?

21 días, día 5. Una jornada interrumpida.

A este grupo de primero le gusta más esta versión que la de los Beatles.

Los jueves son el día más largo de la semana, pero no cansan. Tengo dos horas de clase, una de gestión administrativa, recreo en la biblioteca, una hora oficialmente libre pero que solo puedo emplear en trabajar (eso os lo explico el jueves que viene), y dos horas más de clase. Sin embargo, hoy es diferente porque tengo que ir al médico. La cosa va así: disponemos de cuatro días por año natural para ir a una cita médica o para estar de baja. A partir del quinto, nos descuentan el 50% del sueldo. Hace 5 años, cuando estaba afónica, si iba al médico me daban entre una y dos semanas de baja. Ahora, directamente no voy al médico, ¿para qué? si no me podría permitir perder tanto dinero. Así fue cómo en noviembre estuve tres semanas con dolor de garganta hast que me obligaron a ir porque tenía una infección y placas de pus. De todas maneras, el dolor de garganta es permanente. No lo he mencionado hasta ahora porque alargo mucho las entradas, pero hace años que me quedo ronca con mucha facilidad. He encontrado maneras de elevar mucho la voz sin que duela mucho más; de hecho me resulta más fácil hablar alto que suave. Duele menos. No se lo digáis a un logopeda, que me riñen.

Volviendo a lo de hoy, si faltamos solo parte de nuestra jornada, no cuenta para quitarnos sueldo. Antes de que existiera la norma me parecía razonable llegar tarde o irme pronto si tenía algo justificable que hacer, y no faltar todo el día si por ejemplo tenía que estar en un curso a las doce. Así que hoy doy las dos primeras horas de clase antes de salir para el médico.

La primera alegría me la llevo antes de entrar: en la puerta, se están besando una alumna mía y una chica que no es de este centro. Las despedidas apasionadas a las ocho de la mañana son habituales, pero suelen ser entre chicas del centro y varones de fuera, y en lugares más discretos que el mismísimo portalón. Nadie pestañea.

Persigo por un pasillo a dos chicas que no entregan libros a la biblioteca, y entro en primero. Ayer se me olvidó poner en la crónica que como nos sobraron cinco minutos de clase y no quería empezar nada nuevo, me recordaron que hace mucho que no cantamos. Se aprendieron de memoria Hello, Goodbye de los Beatles en diciembre y no la han olvidado, así que les dije que hoy la grabaríamos. Practicar una canción, grabar a un grupo entero cantando a coro, solo sonido, sin vídeo, y subirlo a una página web, es una de las actividades más motivadoras que he hecho. Hay ejemplos del año pasado aquí.

Primero corregimos los deberes. Solo los han hecho 10 de 25, pero corrijo de todas maneras. Unas cosas las leen ellos y otras las dicto yo. No tengo ordenador en esta clase (se acaba de averiar) y solo escribo en la pizarra las dudas. Me hacen preguntas sobre nutrición y sobre animales porque los ejercicios tratan un poco de eso, y contesto unas en inglés y otras en español, según lo complicadas que sean. Un niño alaba el nivel de español de una alumna rumana que no sabía nada cuando llegó en septiembre; la integración de los niños extranjeros es admirable y el racismo del alumnado suele ser bastante escaso. Cantan Hello Goodbye porque se han portado muy bien y sobra tiempo, la grabo, y me llevo la tarjeta de memoria de la grabadora para subirla a internet desde casa. La grabadora es mía, no quise gastarme el presupuesto del departamento de hace dos o tres años en algo que solo pensaba usar yo.

Me voy a tercero. En la puerta, un niño viene desde la otra punta del pasillo. Algunos tienen la costumbre de meterse en clases ajenas, lo que puede dar problemas serios porque si se rompe o pierde algo siempre se acusará a “uno de otra clase que vino”. Me ve que pongo mala cara y hace una pose y un gesto de burla. Le digo que si tiene ganas de partes, y dice que él no ha hecho nada. Va a ser peor si me enfrento, así que lo dejo pasar.

Varios protestan por el calor; es verdad que la calefacción está puesta demasiado alta esta semana. Hago que se sienten lo más lejos posible de la pared de los radiadores, y empezamos. ¿Quién ha hecho los deberes? nadie. ¿Quién ha hecho la redacción? Un tercio de la clase como mucho. Les digo que no vamos a usar los deberes como material de clase, que los quiero para el lunes, y empiezo tema nuevo.

El vocabulario suelo trabajarlo siempre de la misma manera. Si el libro dice “la ropa”, y da una lista, casi siempre sin orden, yo les doy cinco minutos para recordar, hago un gráfico o tabla, y lo relleno primero con lo que dicen ellos, luego con lo que no saben en inglés pero tienen curiosidad por traducir, y luego lo completamos con lo que venga en el libro. Evito trabajar con listas descontextualizadas. Este vocabulario es muy frecuente en 3º de ESO, independientemente del libro de texto que se use. Hoy nos cuesta porque algunos tienen unas carencias de vocabulario muy elementales. Cuando llevo diez minutos preguntando para que digan una palabra cada uno por turnos y le toca a un chico muy tímido (o muy inseguro en mi clase, no lo sé), se queda callado mirando fijamente las tablas de la pizarra y tapándose la boca con la mano. Acabo por sacarle con fórceps que no sabe dónde habría que clasificar la que quiere decir (partes de arriba y de abajo, ropa fresca y cálida, complementos y joyas) porque no entiende las palabras que configuran las tablas. Le grito (sí, ya sé que está mal) “Si no entiendes algo, pregúntalo”. Cuando le pregunto qué es lo que no entiende, dice que “nada“. Desgrano, en inglés, despacio, con sinónimos y ejemplos, los significados de cool, warm, y accesories. Cuando llego a top y bottom, señalo la parte de arriba y de abajo de la pizarra, de una silla, de la mochila de una niña, y ya que estoy en el centro de la clase, vuelvo a la pizarra con un sonoro “and this is my bottom” y una palmada. La clase entera menos el tímido se ríe, pero no de él. Seguimos con normalidad y al final tienen interés en saber cómo se dicen los nombres de la ropa interior. Los doy todos. No conseguimos acabar porque no hemos tocado el libro.

Antes de irme al médico, le pido a las conserjes que me hagan copias del examen de mañana, y dejo tarea para que el maestro de guardia supervise al grupo al que no voy a poder dar clase hoy. Agradezco infinito que la biblioteca se coma las horas que podría pasar haciendo guardias, y como es una tarea pesada que a nadie gusta, me tomo en serio la obligación de dejar deberes puestos si voy a faltar.

Por la tarde, tengo más cosas que hacer que tiempo para hacerlas y empiezo por la más pesada: corregir los exámenes de 2º que puse el lunes. Odio corregir con toda mi alma, y suelo tardar mucho en ponerme a ello. Corrijo quince exámenes en hora y media, lo que significa que no voy a poder tener cincuenta para mañana como quería. Pero las notas no son muy bajas y la niña a la que llevo apoyando aparte dos medias horas ha pasado del 2,3 al 4,9.

Horas lectivas: 4. (he cumplido 2)
Horas no lectivas: 1:30 (no he cumplido ninguna)
Horas reales trabajadas: 3:30 (dos por la mañana y 1:30 por la tarde).

Educación, remedio de todo mal.

813-ART-Sahasrabhuja-Avalokitesvara-2Avalokitesvara, dios hindú de la compasión representado con once cabezas y mil brazos para poder atender todas las súplicas.

Algo que leemos en prensa con cierta frecuencia, y el cierre de cualquier congreso profesional que se precie, es “nuestro objeto de estudio debería formar parte de la educación obligatoria”. En la educación obligatoria, en primaria pero sobre todo en secundaria, tendríamos que enseñar: prevención de alcoholismo y drogodependencias, nutrición, (y también cultura del vinococina, finanzas, Ciudadanía, que puede entenderse como justicia social o como un conocimiento de las leyes y normas básicas del Estado,  feminismo,  sexualidad, salud mental, ajedrez, espíritu independiente (o emprendimiento), educación vial, seguridad online (aparte de la ya existente clase de informática), tauromaquia, programación, y derecho de propiedad intelectual. ¿Olvido algo?

Antes de sugerir que los sufridos escolares tienen que aprender una cosa más, cualquier cabeza pensante debería plantearse varias cuestiones.

  1. Quién va a dar esa clase, y cómo. Es decir, qué educadores y con qué formación.
  2. Qué es lo que vas a sacrificar para meter lo que a ti te interesa.
  3. ¿Por qué en la escuela?

Veamos estas cuestiones de una en una. Para la primera, os cuento un poco sobre formación continua en la educación pública. Tienes diversas opciones: demostrar que has estudiado idiomas (no que los sabes: que has superado exámenes), hacer los cursos que te ofrecen empresas, sindicatos, y los Centros de Formación del Profesorado (en Andalucía, coloquialmente llamados CEP). Casi todos estos cursos son breves, de algunas horas, y todos son optativos, con muy contadas excepciones (por ejemplo, un curso para directores en prácticas). Otra opción es montar en tu centro un “grupo de trabajo”, que será supervisado por el CEP. Insisto: la forma y el contenido de la formación continua siempre es opcional y tenemos mucho donde escoger. Es decir, si montas una asignatura sobre Ingeniería Aeroespacial y decides que la van a dar los profes de Tecnología, puede que no tengan ni idea de naves espaciales. Otra cosa es que ese conocimiento se incorpore a futuras generaciones que estudien el Máster para ser profesores de Secundaria. Pero, en principio, la profe de Ciencias Naturales que ya está en su puesto no sabe cómo dar clase de nutrición. A lo mejor ha preferido dedicar su formación continua a aprender a ser una buena tutora, a desarrollar trabajo por proyectos o a aprender francés para dar clase en un centro bilingüe. Os recuerdo que hay una diferencia entre ser un adulto con unos conocimientos sobre una materia, y ser capaz de convertir eso en una programación completa apta para estudiantes de 5, 10 o 15 años.  Es un proceso que necesita formación, tiempo, y materiales.

Así que puede muy bien ocurrir que tu brillante idea educativa no tenga profesores preparados para ello en muchos años. No es  que no aceptemos cambios, sino que no es viable que ocurran de un año para otro aunque eso suele ser la norma en estos casos.

Sobre la segunda cuestión,  los estudiantes españoles tienen unas vacaciones de verano muy largas, si se compara con otros países, pero la jornada escolar es, también en comparación, muy larga. En Primaria, 5 horas de clase y media hora de descanso. En Secundaria, seis horas de clase y 30 minutos de descanso. La suma de horas de clase anuales es superior a la de la mayoría de países con un sistema educativo comparable.

El número de materias que se imparten en esas largas horas varía, pero puedes dar por hecho una docena en Secundaria y ocho en Primaria. Sí, todas esas.  Sí, es una barbaridad. Sí, la gente que dice que deberíamos dar clase de lo que a ellos les interesa también les parece que esto es excesivo, pero no suelen atreverse a dejar claro qué materias o contenidos habría que sacrificar (suelen decir muy bajito y en privado que ciudadanía, religión o alguna de las humanidades).

Finalmente, el tercer problema y el peor de todos. Si decimos “tal y cual cosa debería impartirse en la escuela”, es porque asumimos que el sistema educativo en exclusiva  debe resolver todos y  cada uno de los problemas de la sociedad. Casi todo puede resolverse con educación, pero eso no es lo mismo que el sistema educativo. Un ejemplo no relacionado con dar clase: conozco gente que piensa que ante casos graves de acoso escolar, o de agresiones ocurridas en el centro, es la misma escuela la que debería sancionar al agresor, por ejemplo con una expulsión permanente u otro tipo de castigos. Decir esto presupone desconocer o desconfiar del trabajo de la Justicia de Menores, entre otros organismos que podrían hacerse cargo de ese tipo de problemas (ojo, que en el centro se pueden sancionar las agresiones y el acoso, pero de una manera limitada). Podrían, incluso, coordinarse con el centro escolar. Sin embargo, estamos tan acostumbrados a tener unos servicios sociales bajo mínimos que queremos que el más visible de todos ellos, la escuela, se haga cargo de absolutamente todo lo que tenga que ver con los menores de edad. Y no, esto no tiene nada que ver con la crisis. Esos servicios sociales no existían antes, o lo hacían de una forma esquelética, elemental, sumamente precaria, siempre dependiente de la subvención de este año, y el año que viene ya veremos.

Siempre habrá alguien que diga que enseñar, por ejemplo, educación sexual es cosa de las familias, a lo que la respuesta esque la educación está para garantizar la igualdad y que no podemos confiar en que todos los niños tengan una familia bien informada y que los cuide bien. Pero decir “esto debería formar parte del currículum escolar” es asumir que en el resto del día, los niños y niñas no van a contar con bibliotecas públicas, ludotecas, escuelas municipales de música, polideportivos, centros sociales públicos, asociaciones de vecinos, y clubs diversos que les faciliten ese tipo de formación, variada y necesaria, que la escuela no siempre les da, más que nada porque no hay tiempo. Pero claro, añadir un tema más al libro de Ciencias Naturales o quitar una hora de Sociales para dársela a la moda de turno es mucho más fácil que crear unos servicios públicos que atiendan a los niños y a las familias.

No te preguntes porqué no estoy enseñando yoga, ajedrez o violín a mis alumnos. Pregúntate si hay un gimnasio municipal baratísimo con clases de yoga infantil, y por qué no. Pregúntate si se puede montar un club de ajedrez en tu barrio, y en qué local. Y por qué es difícil, y por qué no lo monta nadie. Pregúntate qué puede hacer gratis y yendo solo, a pie, un niño que viva en tu barrio. El sistema educativo es finito, no una diosa de infinitos brazos. No nos eches la culpa de tener que hacernos cargo de lo que no quiere hacer nadie más.

(Luego está que la escuela tiene que remediar desigualdades sociales, sobre lo que recomiendo esto de Elías Gómez).

Una unidad didáctica para inglés: Buffy Cazavampiros.

En los últimos años, he repetido una actividad con bastante éxito en 4º de la ESO. Ahora que han pasado por ella grupos muy diferentes, la voy a compartir. El interés de esta entrada para quien no sea docente es que voy a hablar de algunos de los prejuicios sexistas que tienen mis alumnos, y sobre la maravilla que es Buffy Cazavampiros. Dejo cómo incorporarlo a una programación a quien quiera utilizarla; no me voy a detener en indicar gran cosa sobre objetivos / contenidos / competencias. Que la adapte a su gusto quien la utilice. Y lo voy a explicar todo en español, para facilitar la lectura. Si vas a usar esta tarea en clase de inglés, es sencillísimo de traducir.

Nivel: Básico; más que elemental y menos que intermedio; alrededor de A2; alrededor del First Certificate; más de 14 años hasta adultos, es decir, entre 3º de ESO y quizá 1º de Bachillerato, aunque esta actividad es poco útil para los propósitos de Bachillerato. Imagino que con otro enfoque se puede usar en Lengua Castellana

Recursos y materiales: Un ordenador con proyector, o una pizarra digital. La serie de imágenes que verás a continuación (si quieres la presentación de OpenOffice que uso yo, déjame un email en los comentarios y te la paso). El capítulo “Hush” (cuarta temporada, décimo episodio) de la serie Buffy Cazavampiros, en versión original subtitulada. Los alumnos necesitan algo con lo que apuntar (papel u ordenadores, según sea la clase).

Qué vamos a aprender o practicar: Cómo describir a personas. Los personajes de una narración (héroe, heroína, protagonista, etc). Revisar nuestras preconcepciones sobre cómo son y deben ser los personajes (y actores) de series y películas. Relaciones de pareja y de amistad. Crear narraciones. La historia del desarrollo de las series en EEUU.

La Actividad.

1. Introducción. Repasar, si es necesario y como nos parezca más conveniente, cuatro áreas de vocabulario: la descripción física, la ropa y la moda, la descripción psicológica, y los personajes de la narración. Yo lo hago más o menos así:

  1. La descripción física: brainstorm. Voy escribiendo en la pizarra, ordenadamente, lo que la clase me dice de forma desordenada, usando a compañeros o profesores como ejemplo (“Describidme a la conserje. ¿cómo tiene el pelo? Etc).
  2. Para ropa y moda me limito a darles un par de ejes: formal/casual y fashionable / out of fashion. El resto, a este nivel lo presupongo.
  3. Para la descripción psicológica convierto la pizarra entera en un eje cartesiano que vamos rellenando, así:
    Mood, positive:
    Happy
    Personality, positive:
    Generous
    Personality, neutral: shy.
    Mood, negative:
    Sad
    Personality, negative:
    selfish.
  4. Para los personajes voy definiendo estos conceptos y les pido a ellos los ejemplos. Si hace falta, los pongo yo. Te dejo unas pistas, pero se pueden modificar al gusto. Se les puede pedir que investiguen, claro. Un buen lugar donde hacerlo es TvTropes si tienen nivel suficiente como para leerla.

Protagonist (only one or two; The Simpsons doesn’t have one).
Main characters (the Simpsons family)
Secondary characters.
*

Hero (male, active, positive)
Heroine (The hero’s prize; tends to be passive).
Female hero (Lisa Simpson)
Villain (Mr Burns)
Antihero (Homer Simpson)
Ally.

2 Pre-escritura. Si queremos dirigir la clase hacia la creación de narraciones, demostrar cómo si creamos un personaje determinado y lo ponemos en una situación determinada, lo siguiente es pensar en un conflicto, y eso será lo que produzca nuestra historia. Por ejemplo:

  1. Imagina un personaje que quieres que sea central. (los alumnos ponen sus ejemplos y tú te quedas con uno que te guste).
  2. Decidme cosas que puedes esperar que le pasen (ejemplos) y alguna que sea una sorpresa (ejemplos).
  3. Va a ocurrir algo sorprendente. Este personaje está donde no debe, sabe cosas que no debería…..
  4. Ahora el conflicto: Este personje quiere algo que no tiene. O tiene un problema.

Una estructura así de simple les evita el síndrome de la página en blanco; es muy elemental, pero da algo con lo que empezar.

La descripción física puede ocupar entre media hora y una hora dependiendo de cuánto sea necesario repasar y lo participativo de la clase. Si el repaso de la descripción psicológica es exahustivo, también coge una hora. Los personajes de la narración y el ejemplo de estructura narrativa pueden llevar una hora si la clase es participativa, mucho menos si no lo es.

3. Debate. Se acabaron los pasos previos. Lo siguiente es decir que vamos a ver una película (sí, es mentira, es para despistar) y proyectar estas imágenes con las siguientes instrucciones:

  1. Describe físicamente a estos personajes (no es tan obvio; hay opiniones encontradas).
  2. Imagina cómo son psicológicamente. Luego imaginaremos sus relaciones.
  3. Olvídate de la verdad. Si sabes quiénes son, no lo digas (esto me ha pasado con dos alumnos en seis grupos)

Las imágenes las he proyectado en este orden, que en otra ocasión alteraré para ver si modifica los resultados. Os voy indicando algo sobre los personajes y sobre qué opinan los alumnos de ellos. Puedes ver el capítulo de Buffy sin saber nada más sobre la serie, así que para reducir al mínimo los spoilers, cuento aquí lo que se puede deducir de “Hush”, y nada más.

1 Tara

1. Tara es un personaje muy secundario. Hush es su primera aparición. Es dulce y tímida; se convierte deprisa en el personaje de la serie al que querrías dar un colacao y un abrazo. Mis clases nunca se han puesto de acuerdo sobre si es guapa o fea, y a veces les cae antipática, pero tienden a coincidir en que es “la amiga de alguien”, “buena”, y “tímida”.

2. Giles es uno de los dos adultos fijos de la serie. Es el Guardián de Buffy, la protagonista. Es mago pero usa muy poco sus poderes. Mis alumnos tienen una intuición sorprendente para ver relación entre él y Buffy: es su profesor, su padre, su enemigo, da igual pero está íntimamente relacionado con ella. A veces creen que es el malo, pero cuando ven la foto de Spike se les pasa.

3 Anya

3. Anya es otro personaje secundario. En el pasado lejano fue un demonio, y un accidente en la serie la convirtió en humana. Más adelante pasó a ser la pareja de Xander. Como no está acostumbrada a relacionarse con humanos, es muy bocazas. La actriz es 3 años mayor que las demás mujeres de la serie. Mis alumnos varían entre considerarla muy fea o muy sexy, nunca “guapa”. Los que la consideran fea creen que tiene mal cáracter. Todos suelen creer que es la madre de alguien, y aquí se observa cómo de condicionados los tiene Hollywood: cualquier mujer demasiado mayor o fea para ser protagonista es la madre de alguien.

4 Riley

4. Riley aparece en esta temporada y llegará a ser el novio de Buffy. Mis clases piensan, sin apenas excepciones, que es el protagonista y un héroe sin ambigüedades. Siempre. No son capaces de inventarle defectos.

5 Willow

5. Willow es la mejor amiga de la protagonista. Es algo alocada, extravagante (algo que los alumnos siempre adivinan) y muy optimista, positiva y fuerte. A veces, a mis clases les cae mal.

6 Spike

6. Spike es un vampiro. Quiere matar gente, pero por circunstancias que en este episodio de Buffy no vienen al caso, no puede. Es un enemigo recurrente de los protagonistas aunque ahora esté, puntualmente, conviviendo con ellos. Mis clases siempre, siempre, lo consideran El Malo, el villano principal.

7 Buffy

7. Buffy es la protagonista de la serie. Caza vampiros e impide el fin del mundo con regularidad. Su único poder obvio es la superfuerza pero quizá también cura muy rápido. Intenta compaginar su destino de cazavampiros con una vida normal y completa de adolescente y estudiante; a veces le sale, pero normalmente no. A mis clases, al verla en foto, les cae mal instantáneamente. Es tonta. Es la mala. Se dedica al acoso escolar. Es una robanovios, o pierde a su novio (que SIEMPRE es Riley) por egoísta y no cuidarlo. Vamos: es la protagonista de Mean Girls. Esta reacción es unánime.

8 Xander

8. Xander es el mejor amigo de Willow, y luego el mejor amigo de Buffy. Dentro de una pandilla que se dedica a matar monstruos, a veces no lleva bien ser el único que no tiene poderes especiales y no es especialmente listo. Mis alumnos a veces creen que tienen cara de tonto pero suelen creer que es “el amigo de alguien”, “buenazo”, “el que se muere”.

A comentar todo esto se dedica fácilmente una hora y a veces falta tiempo; depende de lo grande que sea el grupo y cuántas ganas tengan de hablar.

Buffy Full cast

A continuación repasamos las relaciones. Esto es el esquema de lo que opinaron dos grupos este año:

DSC_0135

A: protagonistas, pareja principal.
B: Villanos.
C: Figuras mentoras.
D: el mejor amigo de alguien.
“most likely to die”: Quién es más probable que se muera.

DSC_0155

Hay cierta tendencia a construir que Buffy y Riley son una pareja que rompe, ella se queda sola al final, y él consigue una pareja más generosa, cariñosa y buena, que siempre es Tara o Willow y nunca Anya.

Hay poca tendencia a observar amistades entre personajes de distinto sexo, aunque Giles es casi siempre una figura protectora. También hay una mínima tendencia a considerar relaciones homosexuales; la única que se les ocurre espontáneamente es asociar a Spike con Xander, algo que ha ocurrido un par de veces.

3 – Dedicamos una sesión a ver el capítulo. Se pueden comentar algunos aspectos culturales (yo defino “college”, “midterms”, “finals”, “Wicca”, y “Weetabix”).

4- y otra sesión más para comentar:

– Si les ha gustado la serie y por qué.
– Identificarla: que es el 10º capítulo de la 4º temporada de Buffy the Vampire Slayer. La sitúo en el tiempo. Les cuento que es una de las series de la “transición” a la actual moda de series complejas y creativas orientadas a un público adulto. Buscamos otros ejemplos: Menciono Los Soprano si no la conocen, y Sexo en Nueva York. Comentamos qué series les gustan a ellos ahora. Me cuentan de qué tratan esas series. Comparamos con cómo el cine se ha vuelto cada vez más infantil; puede ser útil comentar la cartelera de cine de la zona para tener un ejemplo.
– Comentar los errores y aciertos de su forma de analizar las relaciones entre personajes:
– Su sorpresa al ver lo que ocurre entre Tara y Willow; su incapacidad para detectarlo, en algunos casos.
– Cómo efectivamente algunos personajes con “cara de buenos” son buenos (Tara, Xander). Buenas elecciones de casting con actores que son lo que aparentan… o no.
– Sus prejuicios contra las mujeres que no sean muy jóvenes (Si no es de mi edad es que es la Madre de alguien)
– La misoginia que hay en suponer todas las virtudes en un hombre muy guapo (siempre que sea hipermasculino) y todos los defectos en una mujer muy bella.
– El acierto en suponer un rol protector para Giles. Figuras adultas positivas que no son tu familia.
– Tal como trata el capítulo, incomunicación. ¿Por qué se nos quedan cosas sin decir?

5 – Por último, deberes. Yo suelo mandar una redacción para casa, de tema libre, siempre que sea una narración. Si el autor o autora anda escaso de creatividad, me puede resumir el argumento de una película que le guste.

No siempre hago un trabajo tan exhaustivo, pero esta es, para mí, la manera correcta de trabajar con películas en clase de inglés. Hablar sobre ellas, que no es difícil; sacar temas para el debate; repasar contenidos “secos” tipo vocabulario y gramática; relacionarlas con la experiencia personal; y hacer trabajos que vayan más allá de opinar sobre si te han gustado.

Espacios segregados, 2: el colegio.

DSC_0033Un espacio no mixto, como ya he dicho en otra entrada, puede ser positivo. Resumiendo lo que dije en esa ocasión, ese lugar tiene como ventaja la protección, que nos escuchamos unas a otras mejor, y favorecen la comunicación. Nombré dos condiciones: una, deben servir para que salgamos al mundo mixto en mejores condiciones, con algo que transmitir. Dos, deben ser inclusivos con todas las personas trans y no binarias. Hay una tercera, del que observamos la ausencia aquí. Deben garantizar la igualdad de las participantes: un espacio no mixto, pero jerárquico, personalmente no me atrae.

La foto corresponde al parking de un colegio femenino en los alrededores de Sevilla. El colegio tiene un gemelo masculino, que se ve muy bien desde la carretera principal (la horizontal en la foto inferior). El colegio femenino no se ve bien desde esa carretera: la carretera vertical es secundaria, no tiene más salida que una sola urbanización, y el centro escolar dirige sus carteles a esa carretera y no a la principal. Desde la carretera, se ve que hay un edificio en la distancia, pero no qué es. Para el viajero, la fachada de este complejo es el centro masculino.

colegios segregados mapaExisten unos órganos de gestión comunes a los colegios de esta empresa: recursos humanos, departamento jurídico, cosas así. Esos órganos son mixtos. En cambio, en cada centro no es así. En el femenino, todo el personal son mujeres, incluido el personal de administración. No figura en la web si las conserjes también son mujeres. En el masculino, la página web corporativa no indica nada para educación infantil, así que presumiblemente en esta etapa se encargan maestras. También es una mujer la “secretaria técnica”, cargo que no sé en qué se diferencia de secretaria o administrativa. Hay un calendario bastante activo de actividades para los padres, que indica casi siempre “matrimonios”. Por ejemplo, cada grupo de alumnas o alumnos tiene un “matrimonio encargado de curso”, algo así como un matrimonio delegado de los padres.

Cuando en un entorno feminista se habla de actividades o lugares no mixtos, evidentemente no se piensa en un lugar tan absolutamente retrógrado como un colegio bicéfalo de inspiración religiosa (éste es del Opus Dei). Valga como reducción al absurdo de lo que veo como los males de la educación segregada. Lo que conozco de la misma es sólo lo que he podido ver en mis amigas y amigos, tanto en la infancia como después, que han tenido que pasar por ella.

Para una niña educada en un lugar así, todos los hombres son figuras de autoridad. El padre, el abuelo, el cura. Si hay algún niño, es su hermano, quizá su primo. Estos niños se convierten en modelos únicos de comportamiento del sexo opuesto; me he encontrado esto más frecuentemente en hombres adultos, que se sorprendían de que yo no hiciera las tareas más triviales igual que sus hermanas. No puedo culparlos: si la única chica que conoces es tu hermana, y te han criado en que la naturaleza de los sexos es radicalmente diferente, ¿por qué pensar que hay más de una manera de ser mujer?

Por otra parte, ¿cómo se vive en un colegio separado cuando no te ajustas perfectamente al modelo de feminidad o masculinidad que impera en ese ambiente? ¿qué pasa con la niña brusca, con el niño de modales delicados, independientemente de su orientación sexual? No soy capaz de imaginar la tensión a la que se los puede llegar a someter, el acoso, incluso la represión por parte del profesorado. En un aula mixta, el alumnado no normativo en este sentido tiene un poco más de margen; puede hacer amigos del sexo opuesto o simplemente llamar algo menos la atención. En el aula separada, todas las diferencias, por pequeñas que sean, se magnifican.

También hay consecuencias en el trato de los adultos. Se separa a niños y niñas porque se piensa que se comportan de manera diferente. Si te transmiten que la presencia del otro impide tu educación (porque son más traviesos, porque te van a distraer), el paso de la escuela a un mundo mixto ¿cómo puede no ser traumático, si te han dicho que El Otro o La Otra es un obstáculo para que trabajes y te concentres? Y esto sin hablar de una educación sentimental y en relaciones románticas, que para los heterosexuales se me hace complicadísimo.

Creo que debe alimentar cualquier prejuicio que tengan los educadores sobre las supuestas características de los niños o las niñas. Que ellos son más vagos, y más simplotes, y más trabajadores, y más ambiciosos, y más rebeldes, y mejores estudiantes, y de trato más difícil. Que ellas son más dóciles, y más malas, y más retorcidas, y más responsables, y más chulas, menos dotadas para las ciencias o lo abstracto, y qué a gusto una clase de sólo niñas y qué horror una clase de sólo niñas. Sí, sé que esas dos frases son incoherentes: TODAS esas generalizaciones las he oído decir recientemente. Si así se piensa de niños y niñas que comparten aula, ¿hasta dónde pueden llegar los tópicos y un trato diferenciador cuando no tenemos con qué comparar?

Resumiendo, no. No veo ventaja alguna en separar a niños y niñas en la escuela.   Ningún dato que me hayan dado me convence.

21 días, día 12. De aquí para allá.

DSC_0006

Hoy voy al dentista antes del trabajo. Los jueves tengo una hora no lectiva a las 10:30 y biblioteca a las 11:30 y eso me da margen para ir a hacer algún recado. He avisado de que puede que llegue tarde, pero al final llego antes de la hora. Hay otra compañera que ha venido a trabajar con fiebre.

Hago fotocopias del trabajo que me voy a llevar a casa para no tener que cargar con cinco libros. Me convocan a una reunión: el jefe de área, que nos coordina a los jefes de idiomas, lengua y sociales, nos dice que un informe que hemos elaborado rellenando casillas en un formulario hay que repetirlo en un formato más abierto. Se nota que no quiere molestar, que no quiere que nos enfademos porque haya que repetirlo, y que él sólo es el mensajero. Igual que yo, que no haré el informe, lo tiene que hacer otra persona.

Selecciono un material especial, con juegos y dibujos, para un par de personas de 1º. Saco de su clase a la niña con la que he tenido tantos problemas. Le aplico un clásico palo/zanahoria: si no distraes a la gente trabajas con estas fichas. Si me das más guerra y no dejas trabajar, te las quito. Le parece todo bien y no me discute.

En la biblioteca, se mezclan quienes leen, estudian, me piden que les recomiende un libro, me ayudan, o se aburren y distraen. Hay una gran cantidad de libros fuera de sitio: los que vinieron ayer, cuando había otra persona, desordenaron mucho más que cuando vigilo yo. Otros profesores se sorprenden mucho de que los alumnos vengan a la biblioteca sólo a estar, o a molestar. A veces creo que buscan llamar la atención, que se les haga caso aunque sea para reñir y echarlos.

En la hora siguiente, corrijo algunos exámenes, pocos. Y luego tengo una hora de trabajo semilibre por grupos en 4º. Les digo que trabajen una estructura gramatical con un mínimo de ejercicios del libro que ellos quieran y dos de los tres grupos hacen más de lo exigido. Hablo con la chica que no quería trabajar con un chico que dijo algo ofensivo. Él no se ha disculpado y está esperando que las chicas, de las que dependía su puesto en un grupo de trabajo, actúen. Le digo, a él y  toda la clase, que lo primero es disculparse y luego están los “peroesqueyo”. La sanción del chico por aquella ofensa podría acabar siendo que al no estar en ningún grupo, va a perder un 20% de la nota final. Sólo depende de si se disculpa. Para terminar, en el otro grupo de 4º les cuento en qué consiste el trabajo que deben entregar dentro de un mes. Se ponen muy nerviosos cuando les digo que deberán hacer una exposición oral.

En casa, termino de preparar una sesión de vocabulario para 4º. Los alumnos escogieron en Septiembre una docena de los temas que salen en los libros de que dispongo, y este tema en concreto (delitos) no me gusta como viene en ninguno. Así que cojo la parte relevante de todos los libros que tratan el tema, sintetizo, añado, y me monto el guión de la clase de mañana.

Horas lectivas: 2.
Horas no lectivas: 2:30.
Horas reales trabajadas: 6.

Hombres que me han enseñado sobre feminismo

Mi padre. Porque si el feminismo es la idea radical de que las mujeres somos seres humanos, el primero que me trató como tal fue mi padre.

Mi marido. El porqué sería largo de contar.

Tres de mis ex. Me enseñaron a gustarme. Y no deseaban “hacerme” cosas. Deseaban mi sí y me enseñaron a consentir en lugar de a dejarme hacer.

Joss Whedon. No soy su mayor fan, precisamente, pero me gusta cómo trabaja con sus ideas de “mujer fuerte”. Las series serían más aburridas sin él.

Charles Dickens. No era feminista; él quería un patriarcado amable. Se aprende mucho observando en sus novelas porqué eso es imposible.

Michael Kimmel. Autor de libros sobre roles de género. Le preocupa especialmente la masculinidad moderna. The Gendered Society es un libro suyo magnífico sobre sexismo.

James Eli Adams, catedrático de la Universidad de Cornell cuyo trabajo se centra en la masculinidad victoriana. También es un excelente profesor. Hay muchos buenos profesores y muchos victorianistas, pero me quedo con Adams porque me gustó verlo ejercer de padre de su hija.

Daryl Bem, otro profesor universitario en Cornell, éste de psicología. Me dio un curso breve pero intenso sobre formación de ideologías.

Bill, el marido de Suzanne, mi amiga que es cura episcopaliana. El primer hombre al que vi, en vivo y en directo, ser el apoyo logístico y emocional de su mujer y no al revés. Él compaginaba su propia carrera y sus hobbies con tener el rol de “cuidador” en la pareja. Sin problemas y sin alardes.

William Shakespeare, que inventó el personaje femenino con agencia. Exagero un poco, pero sólo un poquito.

Los comunistas en twitter. No todos, sólo algunos. Perdonad que no los mencione, prefiero no olvidarme de ninguno. Porque me recuerdan que no puedo hacer sólo feminismo para blancas y ricas.

Michel Foucault. Para recordar entre otras cosas que el sexo no libera. La libertad está en poder consentir o no.

Manuel Almagro y Brian Crews, profesores universitarios que me recomendaron a Jeanette Winterson. Otros editaron y publicaron mi artículo sobre una novela suya.

Donald Dutton escribió casi todo lo que sé sobre violencia de género. Miguel Lorente añadió otro poco. Juan José Millas remató con Hay algo que no es como me dicen.

Algunos feministas en twitter. No quiero dar nombres por si me olvido de alguno, pero ellos saben quiénes son. De su mirada de novato que se acaba de tomar la pastilla roja, de su odio por las injusticias, no sólo se aprende: se sacan fuerzas.

Algunos alumnos varones que no responden a los ideales de la masculinidad. “Hombres débiles”, como dice un hombre feminista; chicos no necesariamente amanerados ni homosexuales, pero que aún así, no responden a lo que se espera de ellos. Ellos lo saben. Procuran no llamar la atención. Estoy aprendiendo a convertir mi aula en un sitio donde puedan ser ellos mismos. Apenas estoy empezando.

Gustavo Bolívar, autor de la novela “Sin tetas no hay paraíso”. No os la perdáis. Buenísima.

Hayao Mizayaki, por tantas películas con buenos personajes femeninos, sobre todo con las mujeres más invisibles: las ancianas.

Roddy Doyle, novelista irlandés autor de entre otras “The Woman who Walked into doors”, una novela para mí con cualidades de exorcismo.

Michael Ende. Por Momo. Porque seguro que tuve mejor infancia que con un héroe masculino.

John Irving. Otro novelista. Porque en En Mundo Según Garp tuve mi primer contacto con feminismo pesimista, partidario de la segregación. Y en Las Normas de la Casa de la Sidra se habla de aborto como en ninguna otra obra de ficción que yo conozca.

Y tú, aliado posible, quién sabe si amigo, ¿vas a hablar de feminismo? ¿Vas a llamarte feminista? ¿Vas a enseñarme algo? ¿Vas a mejorar la vida de alguien? ¿Vas a echar abajo las injusticias a patadas? ¿O sólo piensas quedarte ahí, criticando?

Abuelas y brujas en las películas de Studio Ghibli

sophie old
Las protagonistas femeninas de las películas de Studio Ghibli han sido analizadas a menudo como ejemplos de cine feminista. Van desde mujeres jóvenes (Nausicaa o la princesa Mononoke) a niñas muy pequeñas, casi bebés, como Ponyo. Las más populares están al borde de la pubertad; por ejemplo, Chihiro. Es verdad que no salen muchas mujeres adultas y que no suelen ser protagonistas, pero en estas películas hay una gran variedad de ancianas, caracterizadas de manera positiva e imaginativa, casi siempre como personajes secundarios.

Estos personajes se pueden dividir en dos grupos:

El principal son las ancianas sabias o cuidadoras. La primera es Obaba, en Nausicaa. Aparece por primera vez cuando su familia se reúne con Lord Yupa, y Obaba interpreta para ellos la leyenda local de un héroe vestido de azul que llegará rodeado de luz dorada, a salvar al Valle y a su gente. Obaba es valiente pero algo fatalista; reta a los invasores del Valle a matarla, y cerca del final de la película parece resignada a que su pueblo desaparezca, ya sea por la invasión extranjera, por enfermedades relacionadas con las plantas tóxicas, o por el ataque de los insectos gigantes. En cualquier caso, llama la atención que el personaje escogido para ser la voz simbólica de la cultura del valle sea una anciana, en lugar de un sabio o un guerrero.

En La Princesa Mononoke el tema es parecido: se trata del conflicto creado por una ciudad industrial cuya prosperidad depende de la explotación de un bosque mágico. La anciana sabia aquí es Hii-sama. Intenta aplacar, sin éxito, al espíritu de un jabalí poseído que maldice a Ashitaka, y decide que el protagonista debe dejar el lugar y buscar una cura en el Oeste. Como Ashitaka se va para no volver, Hii-sama no reaparece. De nuevo, el personaje enriquece la película. Si vemos a hombres y mujeres de todas las edades, ¿por qué no también ancianas?

A veces, estas mujeres ancianas no entran en un tipo de “sabias”, sino que son sencillamente bondadosas, cuidadoras, y la historia las trata con mucha ternura. Es el caso de la Abuela en Mi Vecino Totoro, y de las muchas mujeres que viven en la residencia donde trabaja Lisa en Ponyo en el acantilado. En la ausencia forzosa de la madre de Satsuki y Mei debido a un enfermedad, la abuela de Okagi les da el amor y la atención que necesitan. Al mimo tiempo, la película nunca da a entender que cuidar de los niños sea un tarea exclusivamente femenina, puesto que desde el principio de la misma vemos a las niñas haciendo la mudanza y bañándose con su padre, en un modelo de paternidad positivo y realista, algo poco frecuente en la ficción. Aquí y en Ponyo, estas amables vecinas forman una comunidad que da un apoyo emocional muy necesario a niños y niñas pequeños, con familias que los quieren pero están muy ocupadas.

El papel de las ancianas como cuidadoras también está en sus familias biológicas, en Mis Vecinos los Yamada. Es una película costumbrista compuesta de anécdotas desconectadas entre sí. Tenemos a la familia Yamada con Takashi, el padre, Matsuko la madre, Shige la abuela materna, Noburu, el hijo adolescente, y Nonoko, la hija pequeña. Hacia el final de la película, Noburu bromea diciendo que la familia funciona porque los tres adultos están locos, pues si alguno no lo estuviera, se rompería el equilibrio. Algo de razón tiene, porque hay tensiones entre los adultos que serían insoportables si sólo fueran dos, o si no hubiera mucho amor en la familia. El conflicto entre Shige y su yerno surge pronto en la película: La propiedad en la que viven es de ella, pero él construyó la casa. Aquí y en otros casos, Matsuko no toma partido, y trata de detener la pelea. Por su parte, madre e hija discuten por las tareas de la casa (que ambas odian). Aunque Shige es muy ocurrente y a menudo muy divertida, no todo es de color de rosa: por ejemplo, uno de los “cortos” tiene como tema la melancolía que produce la proximidad de su muerte y la enfermedad de una amiga también mayor.

En El Viaje de Chihiro, encontramos un ejemplo de cada categoría, con lo que pasamos a la segunda: las enemigas o antagonistas ambiguas. En esta película hay dos hermanas gemelas, Yubaba y Zeniba. Su edad es dudosa: parecen muy mayores, pero Yubaba tiene un bebé. De un modo que recuerda ligeramente a Lady Eboshi en La Princesa Mononoke, es ante todo una mujer de negocios. Su mayor defecto es la avaricia, pero no es verdaderamente mala. No quiere causar daños innecesarios, y siempre cumple su palabra, aunque proteste de que eso la perjudica. Su hermana Zeniba irrumpe en la acción como antagonista, atacando a Haku y transformando al hijo de Yubaba en ratón, pero más tarde se vuelve amistosa y maternal, enfadada sólo con su hermana por haberle robado. Esto da complejidad e interés al personaje, mostrando que las abuelas cuidadoras y cariñosas también tienen intereses y necesidades.

En El Castillo Ambulante de Howl hay tres ancianas, en una relación no tan simétrica. La primera de ellas es Sophie, la protagonista, transformada en anciana por la Bruja del Oeste. Así empieza la parte central de la película, puesto que Sophie busca una forma de romper el hechizo, y así encuentra a Howl y su castillo. Como en El Viaje de ChihiroPonyo, el hechizo se rompe con amor, que no es precisamente muy original. Lo interesante de Sophia es cómo una chica tímida, práctica e insegura encuentra un trabajo doméstico que le gusta, en el que se encuentra cómoda, pero sólo después de un hechizo que la convierte en anciana. Esto, en el contexto del conjunto de la obra de Studio Ghibli, sugiere de nuevo la asociación entre la ancianidad y los valores de cuidado y ternura. Aquí están compensados por la Bruja del Oeste, un personaje poco común porque es mayoritariamente (o completamente) mala, sin rasgos positivos. Y finalmente, Madame Suliman, de edad indeterminada (tiene el pelo blanco pero parece más joven que las otras dos), una maga poderosa que fue la maestra de Howl.

captain dola

El Castillo en el Cielo incluye un personaje ambiguo que es, probablemente, la más divertida y transgresora de todas las ancianas de Studio Ghibli: Dola, pirata del aire. Inicialmente, parece un personaje negativo, pero más adelante se une a los protagonistas, Sheeta y Pazu, contra el verdadero villano de la historia, Muska. Como en cualquier historia de piratas, ella lo que quiere es robar tesoros. Muestra un gran amor por sus hijos, su marido actúa como un compañero en una relación compenetrada y positiva, y es amable con Sheeta mientras sigue siendo una auténtica pirata de película clásica. Es, probablemente, lo más memorable de esta película.

A pesar de la repetición de patrones, con todas estas brujas y abuelitas, la caracterización de las ancianas en la obra de Studio Ghibli nunca es estereotipada. Si las heroínas Ghibli muestran al público infantil que las niñas pequeñas pueden ser listas, valientes y admirables, estos personajes secundarios muestran que el encanto y el valor no se van con la edad.

Juno (Jason Reitman, 2007)

juno-11Género: Comedia.

Idioma original: Inglés americano.

Argumento:
Juno se queda embarazada con 16 años, y decide dar el bebé en adopción. Escoge a la familia a la que dará su bebé, y la cosa se complica cuando el futuro padre adoptivo está claramente poco dispuesto para la paternidad.

Cumple el Test de Bechdel: Sí.

Violencia sexual: Ninguna.

Otras formas de violencia: Durante un segundo sale un plano muy gráfico de película gore, pero nada más.

Usos en educación secundaria: Aunque a mí no me gustó, es una manera adecuada de iniciar un debate sobre el derecho a elegir. No sería viable quedarnos sólo en la proyección de la película. Si quieres saber porqué, aquí vienen los spoilers:

  1. Presenta un embarazo adolescente, con un parto en Mayo, como algo que no afecta a la buena marcha académica de la protagonista.
  2. El único y mínimo atisbo de rechazo social que sufre Juno es que le resulta incómodo ser el centro de atención del instituto. Pero aparte de eso, todo champán y rosas.
  3. Lo que en principio era un tonteo insustancial con el padre biológico se convierte en amor romántico y verdadero. Su relación se vuelve fuerte, madura y sincera hacia el final del embarazo y marca el fin de la película.
  4. La chica es capaz de librarse de su bebé con la cabeza muy fría y sin remordimientos ni ningún tipo de secuela posterior.

Guía práctica para prevenir las violaciones.

¿Quieres saber qué hay que hacer para evitar la violencia sexual? Es fácil. No violes.

Ah, que querías algo más detallado. Quizá, cómo evitar que otros violen. Pues aquí tienes una lista de consejos. Son muchos, son exigentes. Son pedir demasiado. A mí me han pedido muchas tonterías antes, así que si por exigirte algunas cosas a ti la próxima generación de niñas va a pasar menos miedo, pues estoy en la obligaciónde exigirte.

  1. Edúcate sobre el consentimiento entusiasta. Te resumo la teoría: el consentimiento libre, consciente y explícito es erótico. Aquí hay más información. Aprende algo más que a ser un seductor-conquistador. Cuando te hayas educado sobre el tema, práctícalo y educa a otros.
  2. Las violaciones no son sexys ni divertidas. Ante una letra de canción como “los besos más bonitos son los robados” o “qué culpa tengo yo de que a las niñas les salgan las tetas antes que los dientes” (estoy dando ejemplos de poca intensidad, lo sé), analiza, critica, comenta. No te limites a absorber el mensaje.
  3. Para evitar que las mujeres que conoces sean agredidas por desconocidos, acompañarlas es una recomendación estándar. Ve más allá, porque la agresión por un desconocido es estadísticamente poco frecuente. Para evitar agresiones de sus parejas, sé un buen amigo y procura estar atento a las señales de alerta que dan los maltratadores (y las personas maltratadas).
  4. No culpes a las víctimas ni pongas en duda su testimonio. Si quieres y se puede, haz preguntas, pero no la pongas en duda. Compara con que te describan un atraco: piensa si preguntarías “¿Tanto dinero llevabas en la cartera? ¿de verdad te robaron, seguro que no lo has perdido?”, si dirías “bueno, por lo menos no te pegó, ¿no?”. ¿A que no?
  5. No obligues a una víctima real o potencial a hablar del tema. Además de respetar el cuerpo hay que respetar el silencio. Estarás enseñando a esa persona que su intimidad es valiosa para ti.
  6. Nunca les digas a las mujeres qué tienen que hacer para protegerse. Intenta salir de la cultura que nos marca que los delitos sexuales se previenen con el control físico y mental de las víctimas potenciales.
  7. No entres en “es que yo no soy un maltratador”, “no me pongas bajo sospecha”. No nos hagas perder tiempo consolándote. Busca para eso, si quieres, a otros hombres, o a personas que no se sientan vulnerables.
  8. El sexo con drogas o alcohol puede estar muy bien, pero resérvalo para personas y ocasiones con mucha confianza previa. Drogado o bebido te va a resultar más difícil detectar la falta de consentimiento, parar a tiempo si no lo hay… Vas a ser menos consciente si la otra persona no se lo está pasando bien. Igualmente, evita el sexo con personas que no estén en plenas facultades (volvemos al consentimiento entusiasta)
  9. Si conoces casos, habla de ellos sin dar nombres y la víctima te da permiso. Elimina con ejemplos prácticos la idea de que los maltratadores son monstruos. Compartir con discreción las experiencias de las mujeres maltratadas que conoces puede ser educativo para otros.
  10. Jerarquía + secretismo = abusos. Jerarquía + secretismo + discriminación o represión sexual = violencia sexual. Si estás en una situación de poder, aumenta la transparencia, la autocrítica de los líderes, la diversidad en la entrada de miembros y en la directiva. Ten una política previamente publicada sobre abusos. Que los depredadores potenciales sepan que sabes que existen y que vas a por ellos. Quieren víctimas indefensas, no las quieren protegidas por ti.
  11. Si eres responsable de niños, enséñales cosas como “a la gente no se la toca sin permiso. Pide permiso. Respeta el espacio de los demás”. Esto incluye, por supuesto, predicar con el ejemplo.
  12. No excuses a los violadores. Trátalos como tratarías a alguien que roba carteras a punta de navaja, como mínimo. Entiendo que puede ser duro cuando el violador es tu amigo, o tu cantante favorito. No dejes que se sientan cómodos.

Elaborado con la colaboración e inspiración de mis alumnos y alumnas del IES González de Aguilar; mi marido; @jaustral; @cora_alvarez; @ComandanteVimes; @minimaiko; @shakesphobic; @510nm; @undivaga; @ptraci. Muchísimas gracias.