Archivo de la etiqueta: consentimiento sexual

Violencia de género y coerción reproductiva.

Un dato conocido por quienes estudian violencia entre parejas es que el embarazo dispara las posibilidades de que la pareja de una mujer la agreda. El embarazo de la mujer suele desencadenar o empeorar un ciclo de violencia. Hay muchos motivos para ello, dado que el nacimiento de un hijo puede desestabilizar una relación, cuanto más una tan tensa y frágil como las basadas en la dominación.  Esto puede ocultar una realidad: el embarazo también es un elemento de control de la mujer maltratada. En inglés se llama reproductive coercion a un aspecto de la VG: obligar a la pareja a tener hijos, o impedírselo contra su voluntad. Podemos llamar a esto coerción reproductiva, porque si hablamos de “violencia reproductiva” puede confundirse con “violencia obstétrica” (la ejercida por el sistema sanitario) o con la ejercida por instituciones públicas.

No es que los maltratadores no deseen ser padres. Eso para este caso es irrelevante, unos quieren serlo y otros no o les da igual. Lo importante en estos casos es que el maltratador desea controlar a la mujer y por ello un embarazo puede ser un medio de tener a su pareja sometida. Los agresores pueden utilizar estrategias como el chantaje emocional, con insistencias del tipo “si me querrías tendrías un niño conmigo”; sabotear la anticoncepción, estropeando o no poniéndose preservativos; o violar a su pareja.
La mujer embarazada que ya sufría de maltrato anteriormente está en una posición especialmente peligrosa. Arriesga su posición o su acceso al mercado laboral, y por lo tanto su posible independencia económica, y los hijos son legalmente de los dos por lo que tendrá con su agresor un vínculo permanente y obligaciones respecto a él incluso si se separa o divorcia. Los agresores no tienen por qué ser conscientes de todo ello, pero son factores que deben tenerse en cuenta.
¿Y la situación contraria, el agresor que impide a su pareja tener hijos? No se considera maltrato si un hombre no quiere ser padre, ya que es una decisión común de la pareja. Hablamos de coerción reproductiva o maltrato en caso de aborto contra la voluntad de la mujer (provocado mediante violencia física, amenazas, chantaje o engaño), o esterilización forzada.
No es nada fácil romper con una pareja que te maltrata. Con hijos en común, puede ser imposible. Así que esta es una razón más para salir de una relación abusiva cuanto antes.

¿No al sexting? Algunos consejos.

sexting policiaUna de las campañas intermitentes más constantes de la cuenta de twitter de la Policía Nacional es la relacionada con el sexting. Si quitamos los chistecitos, se resume así: para evitar que te chantajeen o avergüencen difundiendo tus fotos íntimas, no compartas fotos íntimas. Aquí se puede observar cómo, cuando el delito es de naturaleza sexual, la responsabilidad de evitarlo se atribuye socialmente a las víctimas potenciales. La policía no nos dice “para evitar que te roben en vacaciones, no viajes”: te recomiendan unas medidas de protección de tu casa que no son una molestia. No dicen “Para evitar que te atropelle un borracho, no salgas los fines de semana”, sino que hacen campañas contra quienes conducen tras beber o consumir drogas. Ni te dicen que no vayas al fútbol porque está lleno de ultras sedientos de sangre, sino que avisan discretamente de que hay que tener “respeto” y que allí están ellos vigilando los estadios.  Es una diferencia notable de la que ya he hablado antes.

Aquí se está perdiendo una buena oportunidad de educar de verdad sobre el sexting, así que lo vamos a intentar aquí. Estos consejos son, para variar, para la persona que envía sus fotos, o sus mensajes. No pretendo culpar a ninguna víctima de lo que le ocurra (suponiendo que las fotos que envíes sean mal utilizadas), sino ayudarte a que te diviertas con más seguridad.

  1. El sexting resérvalo para gente que conozcas muy bien, preferiblemente quienes conozcas en persona. En internet es muy fácil asumir una personalidad falsa y hay quien lo hace expresamente para estas cosas. Es sencillísimo mentir por internet. Las personas más vulnerables a esto son los menores de edad, aunque nunca se sabe.
  2. Recorta tu cara o cualquier otra cosa que te identifique de las fotos que mandes. Si alguien insiste en pedir una foto en la que salga tu cara como prueba de confianza o algo así, HUYE. Nadie puede pedirte pruebas de confianza, de este tipo o de otro.
  3. Hablando de pruebas: si alguien te pide fotos porque tienes algo que demostrar, corta la relación con esa persona. Esto es como el consentimiento sexual: ni “si me quisieras lo harías”, ni “hazlo por mí”, ni “¿es que no confías en mí?”, ni nada. Si la relación depende de que cumplas los caprichos de quien te pide fotos, si por ejemplo te insulta o critica por no enviarlas (“reprimida, egoísta, presumida”), termina la relación. No es una cuestión de proteger tu intimidad, sino de que quieren manipularte y no te respetan.
  4. Repito: trata el envío de fotos sexys como tratarías el sexo. Hazlo cuando te apetezca a ti, sólo si a ti te resulta sexy y divertido. Tu misión no es complacer a la otra persona, sino disfrutar juntos.
  5. Del mismo modo, rompe una relación con alguien que te envía fotos no deseadas. Trata el envío de fotos no deseadas como tratarías el sexo no deseado. Por tanto, si quieres tomar la iniciativa tú, pregunta primero.
  6. Borra las imágenes. Conserva los chats. Releer chats e emails te puede dar mucha perspectiva cuando estés intentando decidir si estás o no a gusto en una relación.
  7. Y por supuesto, el momento de recurrir a la policía es tan pronto como te amenacen o chantajeen.

Evidentemente, lo más seguro de todo sería no mandar nunca imágenes sexuales. También sería más seguro no salir nunca de casa. Con esto, como con cualquier conducta sexual, primero la seguridad, luego el consentimiento de todos los participantes tú incluido, luego el placer. Si te falta alguno de esos tres elementos, no merece la pena.

La denuncia falsa.

Había una vez una sociedad en la que las denuncias por violación o violencia de género tenían un peso social tan grande, y eran una acusación tan grave, con tal estigma, que los hombres vivían aterrorizados ante la posibilidad de la calumnia.

– Pero vamos a ver, ¿tú qué le has hecho a ella para que te denuncie?
– ¿Yo? Yo, nada, de verdad tío, yo no le he hecho nada.
Bueno, algo le habrás hecho, ¿no? No te va a denunciar por las buenas, hay que calentar mucho a una mujer para que haga una cosa tan extrema como esa.
– En serio, que no. No le hice nada. Salimos a dar una vuelta, nos tomamos algo como siempre, la dejé en su casa como siempre, me fui, y lo siguiente que sé es que tengo a la policía en casa tomándome muestras biológicas hasta del cielo de la boca.
– Jodeeeeeerrrrrr, pero es que cómo se te ocurre. ¿Qué bebiste?
– Pero eso qué tiene que ver.
– Pues tiene todo que ver. Tú vas, te emborrachas, te pasas, te crees que ella tiene ganas, no las tiene, y ¡POM!, la violaste. Y encima es tu novia, o sea que es violencia de género. Da gracias a que la denuncia es por la violación nada más y no por maltratador.
– ¿Cómo te tengo que decir que no la violé? Que no es que ella no consintiera, que es que no hubo sexo, ni del bueno ni del malo. No. Sexo.
– Eso es lo que dices ahora, tío que soy tu amigo y creo que no tienes mala intención, pero si habías bebido, ¿cómo sabes que no la violaste?
– A ver, si te pones así, uno no está nunca seguro de nada, en fin, ni del suelo bajo los pies, yo qué sé, si hubiera habido sexo me acordaría.
– Aparte es que tú, también, es que da igual, es que eso es ir provocando. Vas y te tomas unas cervezas, y luego os vais a su casa, y claro, por aquellas calles tan vacías, pues ella, normal. Se asusta. Le entra miedo, y hace, pues lo normal en una situación así. Se asusta,  va y te denuncia.
– Pero ¿tú de parte de quién estás?
– Es que no es cuestión de parte de quién estoy, que sabes que eres mi amigo y me importa lo que te pase, pero es que tíos como tú sois los que nos dan mala fama a los demás. ¿Por qué no me llamaste para que fuera con vosotros? Yo también estaba por la parte de los bares, nos vamos los tres a su casa y ya está. Tienes tranquilidad, un testigo, y la seguridad de que no la violas. A ver, como si no te hubieran dicho mil veces que uno no se puede quedar solo con una mujer. Vamos, desde chicos en el colegio.
– ¿Y si nos acusa a los dos?
– Venga ya, que Silvia no es de esas. Silvia es legal.
– Será todo lo legal que tú quieras, ¡pero me acaba de calumniar!
– Ehhhhhh, que calumniar es una palabra muy gorda. Te ha denunciado.
– Me vas a venir a mí con qué palabras son gordas. ¡Que me han puesto un cartel al cuello!
– Venga, no dramatices. Espera a que se le pase un poco el enfado, hablas con ella, le pides perdón, y a ver si retira la denuncia, que yo creo que sí, que es una persona razonable y si le explicas tu versión, te comprenderá.
– Entre los que decís que algo hice y la culpa es mía, y los que decís que las mujeres no pueden evitarlo, y la culpa no es de ella, me tenéis todos harto ya. Voy a ver qué ponen en la tele.

En un canal de televisión hay un documental que se centra en los aspectos más tristes del día a día en prisión de hombres denunciados por violación y violencia de género. Todas las mujeres que aparecen son funcionarias de prisiones, juezas, y mujeres policía.

En otro canal están echando una comedia donde algunas actrices hacen chistes sobre un hombre que es demasiado feo para calumniarlo: no querrían que nadie las relacionara con él.

En otro canal donde también hay una película, es un drama romántico. Una mujer seduce a un hombre. Lo amenaza con denunciarlo, tras lo cual él se enamora de ella, seducido por su chantaje.

En otro canal hay un debate sobre la función que el sistema educativo debe tener enseñando a los chicos a evitar ponerse en situaciones que les lleven a ser calumniados, ya que se produce una escalada del “rumor” a la “acusación” al “chantaje” a la “denuncia” que los chicos deben saber detectar y frenar antes de que sea grave. En ningún momento se dice “las mujeres denuncian”, sino “los hombres reciben denuncias”.

– Estoy harto de toda la mierda antimasculina y calumniante que echan.
– Nah, no tendrías que ser tan radical. Tomátelo más a la ligera que no es algo personal, tío.

El fracaso de los consejos para prevenir violaciones.

Recientemente, me preguntaron si era comparable dar instrucciones y consejos para evitar el hurto, del tipo “cierra siempre el coche o la casa con llave”, y dar el mismo tipo de consejos para prevenir la violencia sexual. Ya hay un post magnífico en Me Han Violado sobre el tema, pero siempre se puede añadir algo más. Veamos porqué no es lo mismo, y si esos consejos resultan machistas.

Hay un ejemplo muy ilustrativo del tipo de consejos que se dan contra la violación cortesía del Ministerio de Interior. Os pongo una foto por si desaparece de la web:

prevenir violación1. Los consejos de la lista son inútiles porque la mayoría de las violaciones las hace un conocido. La mayoría de los hurtos, no. No nos protegemos de los conocidos; es más, cualquier consejo que demos sobre protegernos de nuestros conocidos puede ser entendido como paranoia o como misandria: “no te quedes nunca sola con un compañero de trabajo, o con un amigo”. “Nunca le des fotos íntimas o comprometidas a tu pareja; hay gente que las usa para hacer chantaje o acosar después de la ruptura”. Decir “consejos para evitar agresiones sexuales” es incompleto. Son consejos para evitar ser demasiado vulnerable ante agresiones de desconocidos, que son, que se sepa, menos del 40% del total de las agresiones sexuales.

2. Me he encontrado muchos hombres que ante nuestra aplicación habitual de ese tipo de consejos, se ha sentido ofendido, personalmente atacado porque le parece que nos estamos protegiendo de él. Son medidas de uso secreto, discreto. Si hay hombres que te conocen y saben que las usas, pueden tratarte como a una maleducada, misándrica, o cosa similar.

3. Los consejos dan la sensación, falsa, de que la violación es evitable. No lo es, porque no depende de tomar medidas de seguridad, depende de estar cerca de un violador. Es más fácil evitar el hurto: los ladrones son un colectivo reducido, y no hay muchos ladrones ocasionales. En cambio, protegerte de la violación de manera efectiva requeriría no hacer vida social (como parece indicar el Ministerio del Interior)

4. Los consejos sugieren que la violación es culp de una víctima que no tomó todas las posibles medidas de seguridad. Si vienen de una autoridad, pueden desanimar a denunciar o a pedir ayuda, no vaya a ser que te pregunten qué hacías allí sola a esas horas.

5. Incluso cuando son útiles, los consejos son hipócritas cuando vienen de cuerpos de seguridad que se burlan de las víctimas, no las creen, o intentan disuadir de que denuncies cuando te presentas en comisaría.

6. La policía y demás cuerpos de seguridad hacen un trabajo constante de lucha contra la clase criminal. Esto se puede decir que empieza con la socialización en Infantil (usa tus cosas, no cojas nada sin permiso, devuelve lo prestado….) El civismo está orientado a respetar la propiedad. No existe tal lucha, social o estatal, contra los violadores. Cuando te proteges contra el hurto, tú haces tu parte, y el Estado la suya. Pero nadie está haciendo ninguna campaña, buena o mala, contra la violación, y menos que nadie los poderes públicos. Ante la agresión sexual, la víctima potencial está sola. Los consejos son un recordatorio de ello. Defiéndete, porque a tu violador no le hemos metido miedo a que lo pillemos.

Aquí se puede poner el ejemplo de las normas de tráfico. Cualquier conductor sabe que su integridad depende de: su habilidad como conductor, la protección que le ofrece su vehículo, y la habilidad de los demás conductores. Por eso tenemos formación de conductores, medidas de seguridad obligatorias en los coches, y a veces, campañas de publicidad sobre conductas que nos ponen a todos en peligro. Poca gente se siente ofendida ante un anuncio que diga “si bebes no conduzcas, porque matarás gente”. Nadie se siente ofendido porque los coches tengan que tener cinturones de seguridad. En cambio, las políticas de prevención anti-violación nunca se centran en el daño que podemos hacer, sólo en protegernos del que podemos recibir. Su equivalente son campañas de tráfico que nos animen a mirar muy bien antes de cruzar para que no nos atropellen.

7. Los ladrones tienen una gran desventaja respecto a los violadores: el botín es más difícil de alcanzar si se siguen las precauciones. Puedes poner tus pertenencias en un lugar seguro. Las vaginas, en cambio, no son de quita y pon, no se cierran con llave, y no se puede disimular que estan en nuestra posesión. Todas las mujeres somos accesibles; algunas un poco más y otras un poco menos. Pero ninguna puede protegerse de verdad y para siempre.

Como conclusión, contestemos a la pregunta: ¿los habituales consejos anti-violación son machistas? Cuando provienen de instituciones públicas o de educadores, es machista que sean el único enfoque que se trata. Es machista que se tome como algo natural que las mujeres perdamos la libertad de circular libremente. Y se observa que los únicos consejos de prevención que se dan son para proteger la propiedad, y para evitar la violación. Es decir: a todos nos enseñan a proteger nuestras cosas, y sólo a las mujeres, a intentar proteger nuestro cuerpo. Los hombres, que yo sepa, no reciben consejos contra las agresiones que les puedan venir (que les vienen, otra cosa es que de ello no se hable).

Cuando provienen de amigos o conocidos, son una inutilidad bienintencionada, y como tal se reciben. No es que sean machistas, pero al igual que cuando vienen de policías o educadores, se echa en falta la otra conversación. Esa que tendrías con tu amigo sobre que el sexo sin consentimiento activo es violación, aunque ella esté borracha o sea su mujer.

Test: ¿qué tipo de feminismo practicas?

Este test, apto para todos los públicos incluso los que no se consideran feministas, te puede enseñar qué punto de la evolución histórica del feminismo se ajusta más a tus ideas. Las soluciones se pueden interpretar si dejas preguntas en blanco, y puedes contestar 2 de 4 opciones si estás muy indeciso, pero eso hará que el resultado sea algo más impreciso. Aunque esté formulado en femenino, está pensado para que lo puedan hacer hombres y mujeres. Aquí tienes las soluciones. ¡Cuenta qué te ha salido en los comentarios!

NOTA: Desde que lo creé, este test ha recibido varias críticas, entre las que destacan que los lectores no se sienten identificados con todas las opciones,  es decir, que a veces echan en falta un “niguna de las anteriores”; y que está sesgado o que pretendo criticar lo que sólo estoy exponiendo. Este test no está pensado para adivinar o diagnosticar nada, sino para mostrar con un ejemplo que dentro del feminismo hay ideas contradictorias porque es un movimiento muy amplio. Todas las respuestas del test son ideas que han defendido activistas feministas en algún momento de los últimos 50 años. No pasa nada si no te identificas con una respuesta por cada pregunta o con un movimiento coherente. Casi nadie lo hace y eso es lo mejor.

Y sobre que este test pretende ser una crítica sutil y retorcida, pues no. El blog está lleno de críticas, unas explícitas y otras retorcidas. Este test no es una de ellas. Si os sirve de algo, la segunda ola es como la típica madre de los chistes machistas sobre madres pesadas: le debo la vida y la quiero un montón, pero me tiene harta y no la aguanto.

1 Los objetivos del feminismo son:
1 La igualdad entre hombres y mujeres.
2 Compensar la discriminación histórica de la mujer.
3 La destrucción del patriarcado, es decir, todo el sistema de opresión visible e invisible que afecta a toda la sociedad, a las mujeres más que a los hombres.
4 Un principio necesario pero parcial e insatisfactorio para resolver el conjunto de las injusticias sociales.

2 ¿Qué opinas de la discriminación positiva y las cuotas?
1 Sólo benefician a las mujeres que ya han llegado a “casi” lo más alto, que son una minoría privilegiada.
2 Estoy en contra. La igualdad ante la ley y la aplicación de méritos objetivos debería ser más que suficientes.
3 Estoy a favor. Es necesario que haya mujeres en las altas esferas de poder.
4 Estoy a favor, pero no me parecen una solución suficiente.

3 Contra la violencia de género:
1 Leyes específicas y medidas de protección concretas.
2 Información, independencia económica de la mujer, garantizar que los mecanismos legales de separación, denuncia por lesiones, etc. funcionen bien. Sin leyes específicas.
3 Las medidas legales son un parche, necesario pero parche. Es vital destruir el concepto del amor romántico y la feminidad sumisa.
4 No terminará hasta que cambie el concepto de masculinidad patriarcal. Hay que trabajar mucho con los hombres.

4 Prostitución:
1 Es el horror. Una muestra palpable de la opresión patriarcal.
2 Existe porque hay pobreza y miseria. Sería deseable que no existiese, pero mejor que prohibir la prostitución, arregla la pobreza.
3 Si hay igualdad entre hombres y mujeres, que haya prostitución masculina también.
4 Criticar la prostitución es insultar a las que la ejercen libremente. Que opinen ellas.

5 La pornografía.
1 Es irrelevante a los intereses del feminismo.
2 Puede ser no sólo feminista, sino además una expresión del feminismo.
3 No me gusta, pero eh, libertad de expresión.
4 Es una expresión de misoginia.

6 Espacios segregados:
1 Sí. A veces hay que descansar de tener tanto machote alrededor. Yo por mí me iba a una comuna lesbiana.
2 Están bien cuando no hay igualdad, pero cuando ya se ha conseguido la igualdad, debemos eliminarlos.
3 No. Las mujeres tienen que entrar en los espacios masculinos.
4 Puede haber quien los necesite. Si se trata de una necesidad cultural, por ejemplo.

7 Se le puede criticar al feminismo:
1 No ha conseguido que la mujer consiga igualdad en aspectos básicos como el laboral.
2 No ha conseguido la unidad de las mujeres contra el patriarcado.
3 No tiene en cuenta que los intereses de las mujeres poderosas (blancas, ricas, occidentales, heterosexuales) van directamente en contra de las demás mujeres.
4 Muchas de sus reivindicaciones están desfasadas o son extremistas.

8 El lenguaje inclusivo o no sexista:
1 Es una estupidez porque desvirtúa el lenguaje y sólo lleva a malentendidos y cursilerías.
2 A mí me va a dar igual que digas “personas en situación de pobreza” o “personas negras” si no vas a solucionar la pobreza y el racismo.
3 Puede ser conveniente y útil.
4 Es una necesidad y una prioridad.

9 ¿Dónde quieres ver a muchas feministas?
1 En el barrio chungo de mi ciudad, no “ayudando”, sino aprendiendo.
2 En la Universidad.
3 En los consejos de ministros.
4 En el Vaticano. Con motosierras.

10 “Una mujer donde tiene que estar es en casa con sus hijos”.
1 No, si contrata ayuda externa.
2 Ojalá. Hay muchas que quieren dedicarse más a su vida doméstica, pero no pueden.
3 Desgraciadamente, una mujer puede elegir entre la vida familiar o el éxito.
4 El hogar y la domesticidad son inventos del patriarcado.

11 Una afirmación como “Si las mujeres mandasen no habría guerras”.
1 Es falsa. Existirían discriminaciones por raza, clase social, etc. sobre las que se basarían nuevos conflictos.
2 No es cierta. Si ocupamos el mismo lugar de poder que los hombres haríamos lo mismo, porque somos iguales.
3 Es intrigante.
4 Es cierta, o al menos habría menos conflicto, porque el patriarcado provoca muchos de ellos.

12 Los ideales de belleza sobre la mujer:
1 Se usan para oprimirnos. Ser fea y aceptarlo es una liberación, ¡vivan las feas!
2 Para muchas son una opresión, pero también son un arma que se utiliza en contra de mujeres a los que jamás son aplicables. Las que no son blancas, por ejemplo.
3 Son injustos. No puede ser que tu vida entera dependa de ser guapa o fea.
4 Son arbitrarios, reivindico que cualquier mujer puede ser bella.

13 Hablemos de hombres:
1 No pintan nada en el feminismo. O muy difícilmente.
2 La igualdad jurídica y la existencia de una meritocracia verdadera requiere de su participación.
3 Deben ocuparse no sólo del feminismo sino de crear una masculinidad diferente. Y de las diferencias de raza y clase, que a veces dividen más que los sexos.
4 Deben sumarse al feminismo.

14 ¿Qué te inspira como feminista?
1 Las feministas radicales y los movimientos revolucionarios.
2 La lucha de las pioneras o de las mujeres en países en vías de desarrollo. Qué fuerza y qué valentía.
3 Las mujeres que consiguen poder en un mundo de hombres.
4 Luchas no necesariamente feministas, como el movimiento trans*, los derechos de los homosexuales, la lucha contra el racismo.

15 Eres concejal en tu pueblo y puedes financiar un curso. Escoge.
1 Talleres de economía y emprendimiento para amas de casa.
2 Talleres sobre anticonceptivos en el instituto.
3 Talleres de español para extranjeras.
4 Talleres de defensa personal.

16 ¿Qué ha contribuido más a liberar a la mujer?
1 Rebelarse
2 La lavadora.
3 El acceso a la educación.
4 ¿A qué mujeres?

17 Te enfadarías con una feminista porque:
1 Se dedique a intentar tener contento a todo el mundo. Con blanduras y simpatías no vamos a conquistar nada.
2 Traicione las raíces del movimiento con reivindicaciones superficiales. Esto es un asunto serio y lo que hay que cambiar son las leyes, no hacer chistecitos o criticar dibujos animados.
3 Es homófoba. O nos liberamos todos a la vez, o esto no va a ninguna parte.
4 Quiera pedirse dos años de baja de maternidad. ¿Para esto he luchado yo?

18 Recomiéndame algo para inspirar a mi sobrinita (suponte que todo va a ser de su gusto y apropiado a su edad).
1 El viaje de Chihiro.
2 Mafalda.
3 Buffy Cazavampiros.
4 Jane Eyre

19 Sólo una de estas reivindicaciones es extraordinariamente urgente (OJO: urgente no es lo mismo que importante)
1 Más gasto social.
2 Igualdad legal.
3 No a la violencia sexual.
4 Romper el techo de cristal.

20 Una feminista debería preocuparse…
1 Por si su liberación se basa en la explotación de otros/otras.
2 Por eliminar la acumulación de opresiones patriarcales en su día a día.
3 Por las corrientes tipo “crianza natural”. La reivindicación de la baja maternal de tres años es machismo.
4 Por liberar a las que aún están oprimidas en otros países donde no hay, por ejemplo, derecho al voto.

Varias preguntas son sugerencias de @undivaga. Gracias.

Consentimiento entusiasta: introducción y verbalización.

El consentimiento entusiasta es la traducción de “enthusiastic consent”, un término que he encontrado fundamentalmente en activistas por la libertad sexual y contra la violación. Se intenta que dejemos de pensar en la violencia sexual como “sexo + violencia”, o como “violencia sexualizada” para pensar en “sexo sin consentimiento” y a definir qué es eso del consentimiento sexual. Puede ser problemático, porque hay quien malinterpreta que este entusiasmo consiste en pedir permiso de manera explícita, mecánica y fría. No es eso: el consentimiento entusiasta simplemente no se presupone, y se busca como un elemento fundamental de la relación sexual. Es eliminar la noción de conquista, con una parte invasora activa y otra receptora pasiva, y sustituirlo por una cooperación en la que todas las partes han podido decidir qué desean, y qué no desean; lo han podido comunicar; han sido escuchadas y aceptadas; y cada una de las fases de este proceso ha sido erótica.

Esta comunicación puede ser larga y compleja, necesitada de negociación, o puede ser muy simple. Eso dependerá de si las personas implicadas se conocen bien o no, de sus gustos, y de lo que en ese momento les apetezca. También depende de sus personalidades, porque hace falta cierta madurez y asertividad para tener claro lo que quieres, y comunicarlo. Ahí tenemos una dificultad, pues si la idea de comunicar abiertamente qué deseas, rechazar lo que no te gusta, y negociar términos medios, no te sale cuando el tema no es el sexo, quizá deberías practicar en otros aspectos de tu vida. Si te han educado para ser una persona pasiva, aprende a pedir. Si te han educado para exigir y tomar siempre la iniciativa, aprende a preguntar y a esperar. Puedes seguir en tu pasividad o en tu dominación, por supuesto, siempre y cuando sepas, repito: decidir dentro de tu cabecita qué quieres, comunicarlo, aceptar los deseos ajenos.

Muy importante también: el consentimiento entusiasta ni siquiera tiene por qué ser un disfrute entusiasta. Es más fácil aún. Es posible pensar “hago esto con todas mis ganas a pesar de que no me gusta mucho porque quiero verte disfrutar; quiero comprobar qué salió mal antes; quiero probar algo nuevo; luego vamos a hacer algo que sí me gusta mucho”. Lo importante aquí es la falta total de coacciones.

Para terminar y como ejemplo, una de las muchas maneras posibles de llevar a la práctica este consentimiento con ganas es la verbalización: tan simple como preguntar. Si vas a hacerlo, y esperas una respuesta verbal, pienso que es mejor decirlo de maneras que tengan una respuesta fácil: sí o no. No hay que dar largas explicaciones. Algunas maneras de buscar un sí son:
¿Puedo?
¿Sigo? ¿Quieres que siga?
¿Te gusta?
¿Quieres esto? ¿Quieres más?
¿Has pensado si quieres…..?
¿Te gustaría…?

Y algunas maneras de buscar un no son:
¿Quieres que pare?
Si no te gusta, paro.
¿Quieres otra cosa?
¿Te molesta?
¿Te desagrada?

Hay quien opina que todo esto no se puede hacer de forma erótica y placentera; mentiras para egoístas y vagos. Si podemos cantar dime que me quieres, podremos susurrar “dime que me deseas”.