Archivo de la etiqueta: dinero

El precio de la naturalidad

Es fácil observar que las mujeres dedicamos más dinero y más tiempo al cuidado personal que los hombres. Pero surge una duda si queremos analizar esto en serio desde mi punto de vista feminista tirando a radical: ¿cuánto de esa diferencia es necesaria para estar integradas en la sociedad sin tener mucho problema? Hagamos una comparación entre un hombre y una mujer lo más parecidos posible, en una situación que requiere buena presencia un poco conservadora, como un trabajo cara al público o una entrevista de trabajo.

La mujer va a ser una concreta: yo. Esta es mi lista de la compra, de momento.

  • Pelo: Mi pelo es rizado, seco, y canoso. Necesito tinte (tengo demasiadas canas para ir 100% natural sin parecer hippy). Vaselina para no macharme de tinte. Champú y acondicionador para pelo seco o teñido. Algún tipo de producto de peinado, tipo espuma. Un peine de púas muy anchas. Si quiero ir verdaderamente conservadora necesitaría un cepillo, un secador y una plancha.
  • Cara. Necesito una limpiadora o jabón suave, una hidratante con protector solar y otra sin él. Unas pinzas de depilar. Bandas de cera fría.
  • Cuerpo. Desodorante. Cuchillas de afeitar. Una pastilla de jabón que huela bien. Una hidratante corporal (necesaria si me depilo o afeito las piernas). Bandas de cera fría.
  • Manos y pies. Cortauñas. Lima. Alicates. Crema de manos.
  • Maquillaje: mantendré esta cuenta separada de las demás, porque podría considerarse opcional, y en el mínimo de productos que uso cuando quiero estar «maquillada pero natural». Base, corrector, eyeliner, colorete, una sola barra de labios. Desmaquillador de ojos. Algodones.

El hombre equivalente necesita:

  • Pelo: Necesariamente corto. Champú, gomina.
  • Cara.
  • Cuerpo. Desodorante. Una pastilla de jabón que huela bien.
  • Manos y pies. Cortauñas.

Las condiciones de la «compra» son:

  • Ver tres listas paralelas en un supermercado barato (Dia), uno intermedio (Mercadona, Carrefour) y uno caro (Corte Inglés).
  • No voy a comprar nada para enseñaros el ticket después, os vais a tener que fiar de que voy a la tienda y tomo notas.
  • Buscaré precios intermedios. Marca blanca donde la haya

¿Me falta algo?

Recortes y empleo

Pongámonos en lo peor. Esto no es una cuestión de rigor periodístico, ni nada parecido. Es una profesora de secundaria poniéndose en lo peor.

Primero, el sueldo. La bajada del año pasado no fue de un 5% en mi caso, fue de un 8%, que yo siento como la pérdida de una nómina completa al año.

La inflación ha sido poco más o menos del 3%. Eso supone una pérdida de poder adquisitivo acumulada del 11%. En mi caso es más porque con un traslado forzoso, ahora pago un 20% más de alquiler.

Subamos el IVA. Ha subido cuánto, ¿dos puntos? Vale, redondeemos hacia arriba. Pérdida de poder adquisitivo del 15%.No sé cuánto me van a subir el IRPF, así que lo dejo así.

Supongamos (y esto es adelantar acontecimientos) que desmantelan MUFACE y se cargan la sanidad pública. Me busco un seguro privado que me sale por el equivalente de media nómina al año. Eso es un 4% del salario con el que empecé. Recorte total de mi poder adquisitivo de un 19%.

Redondeemos esto al 25% imaginando se sube la gasolina, la luz, el gas, etc. Mi capacidad de ahorrar, que es mucha, desaparecería. Muchos gastos comunes ahora (una cervecita, comprarme un libro, salir de tiendas, ir al cine, viajar), también.

Me olvido de los principios, de mis ideas políticas, de la hemeroteca, porque hay otra cuestión económica importante: mi marido está en paro desde hace dos años. Llega un punto en el que acabo por pensar que si todo lo que se está haciendo va a servir, de algún modo indirecto que no entiendo, para que aumente el empleo y él encuentre trabajo, pues irá una cosa por la otra. Pero por otra parte, con el nivel actual de recortes y el sueldo que puede esperar ahora, estaremos sólo un poquitín mejor que en sus primeros meses de desempleo.