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21 días, día 4. Miércoles musical.

Seguimos sin calefacción.

Le cuento al jefe de estudios el secreto que me dijeron ayer. No es algo muy importante, pero sí merece la pena vigilar.

El día empieza con una guardia. Un profesor falta desde hace un par de días. Es un imprevisto, por lo que no tengo tarea para los niños. No me gusta nada hacer guardia: los alumnos suelen portarse mucho peor que en clase. Les dejo que se queden los portátiles para jugar un rato, y pongo distintos juegos de freerice.com en la pizarra digital. Eso entretiene a unos cuantos.

Hoy en los grupos de 4º hacemos una tarea diferente. Tienen que extraer un vocabulario de un reportaje de prensa en español sobre derechos legales de los adolescentes, traducir ciertas expresiones sueltas y hacer un gráfico. Es la primera vez en mi carrera que pongo un ejercicio de traducción, aunque sea de palabras sueltas. En uno de los grupos funciona muy bien y trabajan muy deprisa. Ante la parte sobre edad del consentimiento para las relaciones sexuales, les aclaro algunas dudas sobre qué se quiere decir con ello. Les interesa muchísimo, las diferencias entre violación y abuso, sus derechos y ese tipo de cosas. En el tipo de pregunta comprometida que surge espontáneamente en clase, 1º es el año del racismo y la orientación sexual, 3º el del interés por las drogas y 4º el del sexo.

En una de las clases hay un problema. Una chica muy enfadada porque un compañero de trabajo en equipo ha dicho en una red social online algo ofensivo a las chicas. Como la chica da todos los detalles y nadie niega lo ocurrido, al final opto por la decisión salomónica de que los grupos tienen que seguir siendo mixtos y que las chicas decidirán entre ellas quién acepta trabajar con el chico. Creo que saberse juzgado va a ser suficiente sanción.

Es el único día de la semana en el que no paso el recreo en la biblioteca. Me voy a tomar un café con compañeros.

En 3º la clase transcurre sin novedad. Me he aburrido de la canción que estamos ensayando. Hoy estamos bastante pegados al libro.

En 1º están mucho más tranquilos de lo habitual aunque hay un par de personas que no paran de hablar en toda la hora. Alguien acaba castigado a sentarse solo. Leemos un texto del libro y hablamos sobre deportes que les gustan. Noto que entienden bien el texto y mal las preguntas. Pido que levanten la mano y confirman mi sospecha: entienden los textos de lectura mejor que los ejercicios. Les digo que si se portan bien, de ahora en adelante las preguntas de los textos del libro las pondré yo y serán tipo test, o verdadero o falso, algo simple que realmente demuestre que entienden lo que leen y no su habilidad para contestar preguntas retorcidas.

Están deseando grabar la canción que estamos ensayando. Ya no quieren cantar Starman así que votamos otra y gana “don’t worry, be happy”.

Horas lectivas: 4.
Horas no lectivas: 1
Horas reales: 5
Recursos que he echado en falta: La calefacción. Reproductor de sonido en las clases de 4º.

21 días, día 3. Los martes me matan.

Los martes pueden conmigo porque tengo un horario malísimo. Dos clases, tres huecos, una clase.

Según la AEMET, tenemos máximas de 14. No hay calefacción. En la calle hay hojas escarchadas. Llevo el jersey más gordo que tengo; los niños no se quitan los chaquetones en todo el día.

Primera clase: 3º. Me preguntan si hay huelga de alumnos de miércoles a viernes. Manejan información contradictoria de varios profesores y los rumores del otro instituto. No saben quién convoca las “huelgas de alumnos”, y su idea es que hay que obedecer la información de quienes hacen Bachillerato en el otro centro. Les explico, otra vez, que no son trabajadores y que sus paros y faltas a clase los regula la LOE, y cómo (no necesitan que convoque un sindicato, fundamentalmente). Se nos va el tiempo que habría que dedicar a cantar.

Pasamos al tema que toca: ver una lista de vocabulario. El del libro no me gusta nada: partes y funciones del teléfono móvil. Trabajamos de distintas maneras la lista que traigo yo para ampliar: cacharros electrónicos y electrodomésticos, y para qué sirven, cada nombre con su verbo. La tostadora sirve para tostar el pan.

Segunda clase: 4º B. Otro repaso a sus derechos porque no saben si mañana pueden faltar a clase o no. Cantamos Enjoy the Silence. Lo hacen muy bien. Les doy el último tema de gramática que vamos a ver este trimestre. En 4º no usamos libro, por lo que tiene que ir todo por apuntes. Tampoco tenemos pizarra digital (en todas las demás clases hay pizarra o proyector). Cuando terminamos el tema, hacemos un ejercicio que les pasé yo en una fotocopia, para repasar vocabulario y lectura de la semana pasada.

Ahora viene la primera de 3 horas y media sin dar clase. Un hueco, teóricamente dedicado a la jefatura del departamento. Este es un puesto que puede suponer mucho trabajo unos años y poco otros. Este año es de los tranquilos. Los martes me traigo mi portátil porque dos ordenadores estaban rotos. Uno de ellos está arreglado. Me voy a la sala de profesores a preparar un examen. El libro del profesor tiene muchos exámenes distintos que tengo en Word, y cortopego lo que me parece mejor de varios de ellos.

Viene un profesor que sustituye al recién jubilado. Lo avisaron el viernes y está trabajando desde ayer lunes. Es del norte de Córdoba y no tiene coche. Las sustituciones llegan así.

Hoy me puedo comer el bocadillo en este hueco, y menos mal porque en la biblioteca es no parar. Los alumnos no captan la idea de trabajar en silencio, y los sitios que más les gustan son los de en medio del paso. Le digo a alguien que no pongan sillas en el pasillo 4 veces en 20 minutos. Vienen algunos alumnos que no quieren leer ni estudiar, sólo molestar a los que están trabajando. Mantengo el orden, coloco libros en las estanterías, doy tareas a tres ayudantes y los vigilo, registro préstamos en el ordenador, recomiendo un libro, enseño a usar la enciclopedia de papel.

4º hora: Alternativa, es decir la clase de los que no tienen religión. Es un grupo guerrillero. Pongo películas mientras ellos estudian. Algunos charlan. Hoy empezamos El Viaje de Chihiro. Tengo que disolver una pela por el método de sacar a los dos implicados al pasillo: sin público se desinflan.

5º hora: guardia. Es una hora para vigilar a las clases en las que falta un profesor. Dedico 5 minutos a hacer de carcelera: los niños quieren salir de su aula a estar en el pasillo, impidiendo el paso de los profesores y de quienes tienen un cambio de aula. No obedecen. Cuando el profesor correspondiente ha entrado en cada clase, como no tengo que irme a vigilar a nadie me vuelvo a la biblioteca y ordeno. Coloco libros en estanterías (estoy reordenando) y quito basura del estante de los expurgos. Acabo cansada.

6º hora: 1º. Cuando llego, hay mesas y sillas volcadas a consecuencia de una pelea entre dos niños normalmente buenos. Una “pelea en broma” que ha terminado mal. Esas peleas en broma son constantes. Hoy he visto al menos seis. Todos hablan a la vez y un niño me agarra. Le grito (mal, lo sé) que no se toca. Mando callar y sentarse a todo el mundo. Siguen interrumpiéndose. Riño a los que hablan, a los que peleaban, a los que me llevan la contraria. No les hago nada más a los que se estaban peleando. Cuando todos están callados, les digo que se organicen en los grupos habituales. Les encanta trabajar así: los grupos son fijos, y se ayudan unos a otros trabajando en lo que más les apetezca. Los favoritos son los ejercicios simples con el ordenador, y la lectura libre. Yo voy de grupo en grupo comprobando que trabajan o sugiriendo tareas a los que no saben qué hacer.

Un niño me pide “una historia cortita, como la del otro día”. Quiere leer ficción ultracorta y en los libros de texto no hay. Le digo que la buscaré. La clase termina con problemas. Una niña quiere hacer algo que tiene prohibido y e insiste por más que le digo que no. Se pone violenta. Me da un últimatum, y yo otro: si no se calla, se llevará un “parte” (un aviso a los padres que supone una expulsión, si se acumulan). Se calla. Al final, una niña rezagada me dice que alguien la ha amenazado si me cuenta un secreto, y me lo cuenta. Tengo que decidir si informar al Jefe de Estudios.

Acabo el día con un dolor de garganta que aquí sigue, horas después de terminar la jornada.

Descanso fuera de horario: 15 minutos.
Horas lectivas: 4.
Horas no lectivas: 2 y media.
Horas reales: 6 y cuarto.
Recursos que he echado en falta: La calefacción. El ordenador del departamento de inglés está roto.

 

 

21 días, día 2. Un lunes tranquilo.

Los lunes son, para mí, el mejor día. Son tranquilos.

Hoy no hay calefacción, algo frecuente. Según la web de la AEMET, tenemos máximas de 14 grados. El IES tiene fachada norte y aulas orientadas al norte o al sur. Llevo un jersey de cuello vuelto y tengo las manos heladas. La sala más cálida es la sala de profesores, con un radiador, y la biblioteca porque es pequeña y tiene orientación sur.

Mis clases de hoy son 4º A, 3º, 1º. En la primera, a las 8.30 de la mañana, algunos que no suelen participar están especialmente comunicativos y atentos. Empezamos con un discursito sobre las obligaciones de los famosos, porque un corrillo está leyendo una fotocopia en defensa de Justin Bieber después de que lo pillaran conduciendo bebido. Seguimos cantando. Estamos con “Love is all around”. Cantar les motiva y ha mejorado enormemente su pronunciación; todas mis clases cantan unos 10 minutos al principio de la sesión. Dedicamos la segunda mitad de la clase a empezar con “Romeo + Julieta”, la versión de Baz Luhrmann.  Empiezo situando la película en su contexto (Leonardo di Caprio no era famoso, el director es el de Moulin Rouge….) a Shakespeare (no, no es un autor romántico, es contemporáneo de Cervantes). Y luego hago pausas para ver si se van enterando y no han aprovechado para echarse una siesta.

Ahora tengo la única hora dedicada oficialmente a llevar la biblioteca de toda la semana, aparte de los recreos. Catalogo libros y ordeno un poco.

En 3º, lo primero es cantar. Los chicos son minoría y algunos enredan. Uno acaba con una nota en la agenda para que la firmen los padres. Suelo seguir una política de tres avisos y el tercero ha sido por pelearse a manotazos; siempre dicen que es en broma.

Después de cantar, pasamos a un tema algo árido. Aunque teóricamente no debería, doy explicaciones teóricas de gramática. Me ocupan alrededor de una clase de cada diez. Hablo en español, escribo toda la teoria y todos los ejemplos en inglés en la pizarra, y los alumnos lo copian porque el libro de texto no tiene explicaciones teóricas de gramática. Al final del trimestre me entregarán el cuaderno pasado a limpio.

Recreo. Me como un bocadillo en la puerta de la biblioteca (no, no tengo ningún descanso). Se va formando un corrillo de niñas para que les abran la puerta del servicio, porque ese servicio de niñas solo abre los recreos. Entro en la biblioteca para dar instrucciones a mis dos ayudantes voluntarios de hoy, que están encargados de la pesada tarea de pegar cada tejuelo a su libro correspondiente. No uso papel pegatina para imprimir, sino folios normales y cinta adhesiva. La sala tiene una mezcla de estudiosos y niños que se aburren en el patio y no quieren dejar estudiar. Nadie está callado. Hago un par de préstamos.Cuando toca el timbre, lo dejo todo tirado, con montoncitos de libros que hay que colocar en su lugar correcto.

Y por último 1º. En la clase de después del recreo siempre están muy alborotados. Mando callar muchas veces. La última, me tiro cinco minutos de brazos cruzados esperando que se callen y tengan todo el material preparado en la mesa. Unos niños me devuelven hechas unas líneas copiadas, un castigo de último recurso que puse la semana pasada. Un par de personas no paran de hablar en toda la clase, pero son casos donde reñir demasiado no sirve de nada: mejor que hablen y trabajen poco a castigar y que no trabajen nada.

Primero cantamos (cómo no). Estamos terminando con esta canción y no tengo claro cuál sera la siguiente. Hacemos una prueba con el estribillo de Starman. Corean el estribillo después de mí y les pongo la canción entera re ruido de fondo mientras hacen un ejercicio. Les ha gustado. Starman, pues.

Tenemos una sesión de las que más me gustan: vocabulario. Uso el tema del libro, los deportes, y alguno de los ejercicios, pero hacemos más ejercicios y vemos más palabras.

Y ahí quedó. A casa.

Horas lectivas: 3
Horas no lectivas: 1:30
Horas reales trabajadas: 4:30
Recursos que he echado en falta: Calefacción.

21 días en un instituto de secundaria

Con idea de que se vea desde fuera qué pasa en el día a día de una profesora de secundaria, voy a dedicar tres semanas a una pequeña crónica, lo más objetiva posible.

En Ayamonte hay dos institutos de secundaria, el grande y el pequeño. Yo estoy en el pequeño: sólo tenemos la Secundaria Obligatoria. Unos 300 alumnos repartidos en 13 grupos. Yo le doy clase a 75 alumnos que están en cuatro grupos (1º, 3º, dos grupos de 4º). Doy clase de inglés, de alternativa a la religión y soy la coordinadora de la biblioteca del centro. Tengo 30 compañeros profesores, dos conserjes, y un administrativo. Hay cafetería dentro del instituto, y ninguna externa cerca. Estamos a cinco minutos en coche de la frontera con Portugal.

Va a ser, al menos en la cuenta diaria, una crónica bastante mecánica. Me voy a fijar en el número de horas que trabajo dentro y fuera del aula, el comportamiento de los alumnos en la medida que no invada su intimidad, el proceso de evaluar, y todas las veces en las que me falten medios y recursos para hacer mi trabajo con normalidad. Por ejemplo, tener que imprimir algo en casa porque en el trabajo no funciona la impresora.

Los tuits sobre el trabajo serán pocos y estarán programados. La crónica estará aquí, breve, con conclusiones al final. Allá vamos.

This is just to say – ejemplos.

Estos son algunos de los poemas basados en This is Just to Say de William Carlos Williams que he compuesto en clase, con mis alumnos, en una lección basada en el mismo. Los originales son las versiones en inglés; los cambios en las traducciones son deliberados.

***
You will find
frozen soup, pizza and icecream,
enough for two days
while I’m away.
Buy fruit.
Wash up.
Think of me.
I’ll miss you.

En el congelador tienes
sopa, pizza y helado,
que deberían bastar
hasta que vuelva.
Compra fruta.
Friega los platos.
Te echaré de menos.
Piensa en mí.

***************

The technician came
and fixed the heater.
You know what?
I’m cold, even so.

Maybe you’re to blame.
Maybe the stone walls.
I’m not staying to figure it out.

I’m not sorry.
I want softness.
I need warmth.

Vino el técnico
y arregló la caldera.
¿Sabes qué pasó?
Sigo teniendo frío.

No sé si es culpa tuya.
No sé si es la humedad.
No me voy a quedar para averiguarlo.

No lo siento.
Quiero algo suave.
Necesito calor.

******************

There was a cat
barely a kitten
skinny but clean
out in the hallway.

I have locked it
in the bathroom,
the only place
with nothing to scratch.

Forgive me
if it’s too sudden.
Its green eyes
are so like yours.

Había un gatito
cosita de nada
canijo, limpito
en la calle.

Está encerrado
en el baño.
Es el único sitio
fácil de limpiar.

Lo siento
por no avisar.
Tiene los ojitos verdes
como tú.

********************

Your mother called
with news.
I’m afraid your dad
is worse.
Your sister picked up
the kids.
Go to the hospital,
now.

Llamó tu madre
a las tres.
Dicen que tu padre
va peor.
Tu hermana se llevó
al bebé.
Vete al hospital,
ya.

This is just to say – lección.

Nivel: 2º ESO en adelante. Se requiere comprender el Present Perfect.
Gramática: Present Perfect, Past Simple, relativo “which”.
Vocabulario: no se trabaja un área concreta, pero puede ser un punto de partida para comida o la cocina. También se pueden trabajar conceptos de métrica como free verse, blank verse, stanza, etc.
Destrezas: Todas.
Duración: una hora, quizá tiempo extra para presentar el trabajo hecho por los alumnos.

1. En primer lugar, dictamos este poema de William Carlos Williams. Repetimos cada verso dos o tres veces y al final, el poema entero seguido. Vocabulario previo: poem, dictation, dictate, title, line, blank verse, free verse, stanza. syllable, rhyme, rhythm.

This is just to say

I have eaten
the plums
that were in
the icebox
and which
you were probably
saving
for breakfast
Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold

2. A continuación pedimos voluntarios para leernos el poema y escribirlo en la pizarra, para que lo puedan corregir. Aclaramos los problemas con el vocabulario (eaten, plums, icebox), la ortografía, (eaten, which, delicious, breakfast), y la pronunciación (just, plums, probably, delicious). Esto podemos practicarlo con la repetición o no, según cómo sea la clase y sus necesidades.

3. Comprobamos la comprensión del texto con algunas preguntas, orales o por escrito. Where would you find this? (in a post-it note) What type of person can write this? What sort of person is it intended for? Do you like it? (mis alumnos suelen estar de acuerdo en que la nota la ha dejado un hermano pequeño, o un hijo a una madre: de alguien mimado para alguien que supuestamente tiene más autoridad en la familia).

4. Por último, animamos a los alumnos a componer, solos o en grupo, sus propios poemas-nota. Yo recomiendo que empiecen por pensar quién es la “voz” del poema. Por ejemplo, ellos. Y a quién se dirigen: por ejemplo, a su madre. A continuación, escribir toda la nota seguida, y entonces, recortar y añadir para dar una forma con cierto ritmo. También pueden escribir espontáneamente, o si tienen poca destreza, imitar el modelo.

Es una buena idea que el profesor componga también, al mismo tiempo que los alumnos, o o por lo menos antes de que los alumnos compartan su trabajo.

A continuación: ejemplos de trabajo de alumnos.
*
I am going to the
Cinema
I am buying
Popcorn
I’ll come back
later
Good night
Mum.

*

Life road
you decide it
with sweat and effort
you do it
until the sun hides.

Love the fun moments
with your friends and family
because for some life starts
for others it ends.

*
Note from a cousin.
I used all the hot water, so if you have a shower it’s gonna be cold. I’m sorry, but this is life when you share a flat, and if you get angry, have a shower, but the water will be cold.
*

I have eaten strawberries,
because I was hungry, that were cold.
And I ate them with cream.
They were delicious.

*

Sorry Angela, I have eaten
your favourite cereal.
Sorry.
I hope you
don’t get angry at me.
Sorry, I couldn’t
resist the temptation.
I promise you
When I go to the shopping centre
I’ll buy you a present.

*

Attention!
Is dangerous for you
if you try to pass.
You can lose your life
But think, you can win!
It’s so difficult, because
that is an attraction.

poem chicken

 

 

Cómo trabajar con canciones en lenguas extranjeras.

Al usar canciones en la clase de inglés, después de algunos años se plantea un problema práctico: cómo guardar las fichas de trabajo o las ideas para trabajar en el futuro en el ordenador. Ahora mismo tengo fichas de trabajo hechas por mí de más de 30 canciones, no todas con el mismo nivel de profundidad ni igual de buenas, pero son demasiadas para acordarme de todas y guardarlas en una carpeta con otras actividades para el mismo curso no funciona porque hay canciones que se prestan muy bien a trabajar en más de un nivel: un 2º de la ESO puede tener su primer contacto con los verbos irregulares con una canción que en 4º es sólo para repasar. Un 3º de la ESO rellena huecos y en Bachillerato usamos la canción como base para componer poemas. Por eso lo mejor es crear una hoja de cálculo que incluya datos importantes de cada canción.
Las columnas de mi hoja de cálculo son:

  1. Título.
  2. Intérprete.
  3. Nivel mínimo requerido.
  4. Nivel máximo (para el que la canción tiene interés) Esto puede expresarse como alto-medio-bajo, o por niveles como 1º ESO, o afinando: 4º ESO repaso. 3º eso alto.
  5. Gramática (no siempre hay una gramática concreta que la canción trabaje especialmente, pero si lo hay, hay que indicarlo)
  6. Vocabulario (lo mismo)
  7. Fonética (lo mismo; puede ser útil recordar el acento del cantante).
  8. Duración de la actividad. No todas las fichas de trabajo duran lo mismo. Lo ideal es una hora.
  9. Momento indicado del curso. Depende: puede ser “después de haber trabajado el pasado simple”, por la gramática; “en primavera”; “para el Día de la Paz” por el tema.
  10. Observaciones. Aquí pongo si la canción ya tiene ficha de trabajo hecha.

Esta es la pinta que tiene el principio de mi clasificación: excel listening cancionesEspero que os resulte útil.

 

 

La selección de cursos en Secundaria

Me ha pasado varias veces que en Junio, alguna familia me pregunta si el curso próximo voy a volver a dar clase a sus hijos. Es uno de mis mayores orgullos como profesora: que los niños y las familias quieran repetir. En esos casos, yo siempre tengo que contestar “espero que sí, lo sabremos en Septiembre”.

La elección de grupos de cada mes de Septiembre la espero con los nervios con los que esperaba cualquier primer día de curso cuando era pequeña. tenemos que escoger en Septiembre por dos motivos. El primero es que algunos profesores, por razones administrativas que no vienen al caso, no llegan al centro educativo hasta Septiembre. El segundo, que a veces no sabemos seguro cuántos grupos va a haber de cada nivel. Por ejemplo, dependiendo de la matriculación podemos tener 3 o 4 grupos de 1º de ESO y no lo sabemos con seguridad hasta Septiembre.

Bien, para escoger grupos nos reunimos todos los profesores del mismo departamento, y nos repartimos las clases, a veces con un poco de fricción y a veces amistosamente. El proceso se supone que es consensuado, y algo de debate siempre hay. Si no es posible escoger simplemente por consenso, primero escogen los catedráticos, luego los profesores definitivos por orden de antigüedad y luego los interinos. Pero esto la norma no lo explica muy claro, y puede ser que Andrés escoja lo que quiera, y luego Bea y Carlos se queden con las migas, o puede ser que se haga como repartiendo naipes: escoge Andrés, luego Bea, luego Carlos. Otra vez Andrés y así hasta que nos hemos repartido todos los grupos. A esto se llama “hacer rondas” y es el método más frecuente. De hecho, en casi todos mis repartos hasta ahora, primero se hace ronda, y luego se hacen algunos cambios si la ronda ha dejado cosas mejorables.

Es normal tener en cuenta que haya continuidad, si se puede: si Andrés el año pasado dio 2º de la ESO, este año es normal que quiera dar 3º. No a todo el mundo le importa este criterio. Hay profesores que después de haber tenido buenos resultados con unos materiales y recursos concretos, tengan ganas de reutilizarlos con alumnos nuevos. También hay gente que quiere dar la menor cantidad posible de niveles distintos, y gente a la que no le importa tener cursos de muchos niveles. Aquí, mis preferencias personales son: dar pocos niveles, y tener continuidad, en ese orden. Me agota tener más de tres niveles distintos. He llegado a tener cinco.

También es importante que las horas de clase sumadas de cada profesor sean 20 o 21. En mi departamento de Inglés tenemos bloques de 2, 3, y 4 horas semanales, así que la suma no siempre es sencilla.

Finalmente, ¿por qué el reparto no es fácil? Porque los cursos superiores tienen fama de mejores: niños menos rebeldes y contenidos más estimulantes para los profesores. No es tan simple, os lo cuento curso por curso.

Primero de la ESO es duro, porque los alumnos son niños, no son adolescentes, y no saben estar en el aula. Hay gente a la que les gusta su falta de cinismo, y la posibilidad de hacer con ellos actividades más o menos infantiles (dibujitos, Halloween, etc).

Segundo de ESO puede hacerse más duro que 1º porque es el tapón de atascado de repetidores y del alumnado más conflictivo. No tiene por qué ser malo, pero si hay problemas, van a estar aquí. Es un motivo para preferir 1º.

Tercero de ESO es mi curso favorito. Los alumnos son definitivamente adolescentes, no niños, pero la mayoría aún no ha pegado el estirón definitivo, y como no son los mayores, todavía te tienen cierto respeto. En mi asignatura, inglés, es un año crítico para enseñar a redactar. Hay profesores, en cambio, a los que precisamente no les gusta ese carácter indeterminado, “a medio hacer”, del quinceañero, y evitan este curso y 4º también.

Cuarto de ESO tiene un enorme ventaja: las características del sistema de repetición de cursos hace que muy raramente haya alumnado conflictivo aquí. Es el año con menos repetidores. Es un año a veces un poco difícil porque definitivamente, ya no son niños y se pueden subir un poco a las barbas por esa razón. Empiezan a sentirse adultos.

Primero de Bachillerato es la gran estrella, el año favorito de casi todos. Inconveniente: demasiados alumnos llegan con mal nivel desde la ESO. Ventaja: A algunos profesores les parece que el nivel que se imparte en Bachillerato es más complejo y estimulante que el trabajo en la ESO. Yo no estoy entre esos profesores; no me divierte más trabajar la pasiva que trabajar el presente continuo.

Finalmente, en segundo de bachillerato vas a tener un alumnado con mucha motivación para terminar, sin conflictos graves, y donde se supone (puede ser mucho suponer) que la gente tiene las ideas claras y va a trabajar. Inconveniente: lo más seguro es que te mates a corregir exámenes y trabajos.

Así que por eso, cuando los profesores terminamos un curso, no tenemos ni idea de si vamos a repetir con las mismas clases al año siguiente. Depende de nuestros gustos, y también de hacer un reparto justo con los compañeros de departamento.

Comunismo para torpes, 2. Conciencia de clase.

La conciencia de clase, en una definición muy sencilla, consiste en saber cuál es tu lugar en los procesos económicos y cuáles son las consecuencias de ello. Es saber quién es el enemigo. Aquí no hablamos de clase baja, media o alta, sino de clase obrera o burguesa. Los obreros son todos los empleados. Sí, todos. Aquí es fácil caer en la trampa de “yo no soy un obrero porque gano mucho”; o “yo no soy un obrero porque trabajo sentado”; o “yo no soy una obrera porque tengo estudios”. Que no. Tú trabajas y otro, cuyo trabajo es exclusivamente supervisarte, gana dinero. Eso es ser un obrero. Para más información, te lees esto que es corto o esto que es más largo, tiene más mala idea y está muy orientado a gente con estudios superiores.

Los no empleados pueden ser empresarios, que viven del trabajo de los demás, o autónomos, pequeños empresarios, que son un término medio: pueden estar viviendo del trabajo de otros, pero su posición puede ser bastante dura en competición con los empresarios más asentados, y toman iniciativas que no toma nadie más. La empresa privada muy pequeña existió en la RDA y en la URSS con Lenin, así que tampoco nos vamos a poner muy puristas.

Yo adquirí conciencia de clase de una manera intuitiva, no verbal, y muy frustrante, cuando era profesora en el IES González de Aguilar, en Estepa. La mitad de mis alumnos eran hijos de mantecaeras y olivareros. El pueblo tiene más de 20 fábricas de dulces navideños, muchos minifundios de aceituna, y una cooperativa que produce el mejor aceite de oliva del mundo. El pueblo es próspero, con muchísimo pequeño comercio.

Estaba yo un día en una cafetería playera, lejos de casa, con un grupo grande de gente poco conocida, y un imbécil que estaba un escaloncito por encima de las familias de mis alumnos dijo, muerto de risa, “Qué lástima. Acabar dando clase a las futuras mantecaeras, pobre”. Y me di cuenta de que yo estaba orgullosa de un trabajo que otros despreciaban.

Los profesores de secundaria somos personas con poca conciencia de clase. Nos hemos creído casi todos que la carrera universitaria que se pagó con el sudor de nuestros padres, y la nómina que nos paga la Administración educativa en lugar de un empresario de carne y hueso, nos colocan en esa ansiada clase media. Eso hace que en el mejor de los casos, deseemos para nuestros alumnos lo mismo. Se podría vivir el proceso Primaria -> Secundaria -> fábrica de mantecados como nuestro fracaso. Puede serlo, si la alumna tenía un potencial que yo no supe descubrir y despertar, o si ella en realidad quería estudiar pero no ha podido porque en su casa no había dinero. Pero aquella tarde, escuchando a aquel idiota que insultaba a mis futuros olivareros y mecánicos, entendí que mi trabajo no es entrenar una nueva generación de futuros médicos o profesores. Mi trabajo es guiarlos a todos hasta la siguiente fase, la que ellos elijan libremente, dándoles toda la información que pueda antes de que tomen esa decisión. Que estudien, sí. Pero que no vivan la fábrica o el barco pesquero como un fracaso, y desde luego, que sepan que yo estoy de su parte. Tengo claro que ni ellos ni sus padres son mi enemigo.

 La información sobre autónomos y PYMES me la aclararon @NewIlluminatus y @Enderrap. Gracias. 

La Biblioteca recomienda… terror.

Biblioteca recomienda terrorLos libros fueron seleccionados entre los fondos de la biblioteca escolar del IES González de Aguilar, por los alumnos del equipo de asistentes. Unos libros se los han leído, y otros simplemente les llamó la atención su título o su portada.

Stephen King – La danza de la muerte. Una novela bastante larga, sobre la que hay una miniserie de televisión, sobre los efectos de una epidemia que mata a casi toda la humanidad.

El Fantasma de la Ópera – Gaston Leroux. Es más de intriga que de miedo. Un ser misterioso vive en la Ópera de París y se obsesiona con la bella e inocente cantante Christine…. una historia de amor tormentoso con un musical teatral de mucho éxito. Una versión para cine no adapta la novela, sino este musical.

Otra Vuelta de Tuerca – Henry James. Una niñera está al cuidado de dos niños en una casa encantada. ¿O es que ve visiones?

El Secreto del Hombre Muerto. Joan Manuel Gisbert. Un autor español de libros infantiles y juveniles preciosos y con mucha fantasía. Las chicas escogieron éste por su título y porque ocurre en Venecia. Uuuuhhh, secretos en Venecia. Me lo leo seguro. ¿O es que la maestra no puede leer libros infantiles?

La Leyenda de Sleepy Hollow. Washington Irving. A muchos alumnos les gusta la historia porque tenemos una adaptación muy fácil para leer en inglés, de nivel 1º de ESO. Si se portan bien, les podemos poner la película de Tim Burton.