Archivo de la etiqueta: feminismo de tercera generación

Test: ¿qué tipo de feminismo practicas?

Este test, apto para todos los públicos incluso los que no se consideran feministas, te puede enseñar qué punto de la evolución histórica del feminismo se ajusta más a tus ideas. Las soluciones se pueden interpretar si dejas preguntas en blanco, y puedes contestar 2 de 4 opciones si estás muy indeciso, pero eso hará que el resultado sea algo más impreciso. Aunque esté formulado en femenino, está pensado para que lo puedan hacer hombres y mujeres. Aquí tienes las soluciones. ¡Cuenta qué te ha salido en los comentarios!

NOTA: Desde que lo creé, este test ha recibido varias críticas, entre las que destacan que los lectores no se sienten identificados con todas las opciones,  es decir, que a veces echan en falta un “niguna de las anteriores”; y que está sesgado o que pretendo criticar lo que sólo estoy exponiendo. Este test no está pensado para adivinar o diagnosticar nada, sino para mostrar con un ejemplo que dentro del feminismo hay ideas contradictorias porque es un movimiento muy amplio. Todas las respuestas del test son ideas que han defendido activistas feministas en algún momento de los últimos 50 años. No pasa nada si no te identificas con una respuesta por cada pregunta o con un movimiento coherente. Casi nadie lo hace y eso es lo mejor.

Y sobre que este test pretende ser una crítica sutil y retorcida, pues no. El blog está lleno de críticas, unas explícitas y otras retorcidas. Este test no es una de ellas. Si os sirve de algo, la segunda ola es como la típica madre de los chistes machistas sobre madres pesadas: le debo la vida y la quiero un montón, pero me tiene harta y no la aguanto.

1 Los objetivos del feminismo son:
1 La igualdad entre hombres y mujeres.
2 Compensar la discriminación histórica de la mujer.
3 La destrucción del patriarcado, es decir, todo el sistema de opresión visible e invisible que afecta a toda la sociedad, a las mujeres más que a los hombres.
4 Un principio necesario pero parcial e insatisfactorio para resolver el conjunto de las injusticias sociales.

2 ¿Qué opinas de la discriminación positiva y las cuotas?
1 Sólo benefician a las mujeres que ya han llegado a “casi” lo más alto, que son una minoría privilegiada.
2 Estoy en contra. La igualdad ante la ley y la aplicación de méritos objetivos debería ser más que suficientes.
3 Estoy a favor. Es necesario que haya mujeres en las altas esferas de poder.
4 Estoy a favor, pero no me parecen una solución suficiente.

3 Contra la violencia de género:
1 Leyes específicas y medidas de protección concretas.
2 Información, independencia económica de la mujer, garantizar que los mecanismos legales de separación, denuncia por lesiones, etc. funcionen bien. Sin leyes específicas.
3 Las medidas legales son un parche, necesario pero parche. Es vital destruir el concepto del amor romántico y la feminidad sumisa.
4 No terminará hasta que cambie el concepto de masculinidad patriarcal. Hay que trabajar mucho con los hombres.

4 Prostitución:
1 Es el horror. Una muestra palpable de la opresión patriarcal.
2 Existe porque hay pobreza y miseria. Sería deseable que no existiese, pero mejor que prohibir la prostitución, arregla la pobreza.
3 Si hay igualdad entre hombres y mujeres, que haya prostitución masculina también.
4 Criticar la prostitución es insultar a las que la ejercen libremente. Que opinen ellas.

5 La pornografía.
1 Es irrelevante a los intereses del feminismo.
2 Puede ser no sólo feminista, sino además una expresión del feminismo.
3 No me gusta, pero eh, libertad de expresión.
4 Es una expresión de misoginia.

6 Espacios segregados:
1 Sí. A veces hay que descansar de tener tanto machote alrededor. Yo por mí me iba a una comuna lesbiana.
2 Están bien cuando no hay igualdad, pero cuando ya se ha conseguido la igualdad, debemos eliminarlos.
3 No. Las mujeres tienen que entrar en los espacios masculinos.
4 Puede haber quien los necesite. Si se trata de una necesidad cultural, por ejemplo.

7 Se le puede criticar al feminismo:
1 No ha conseguido que la mujer consiga igualdad en aspectos básicos como el laboral.
2 No ha conseguido la unidad de las mujeres contra el patriarcado.
3 No tiene en cuenta que los intereses de las mujeres poderosas (blancas, ricas, occidentales, heterosexuales) van directamente en contra de las demás mujeres.
4 Muchas de sus reivindicaciones están desfasadas o son extremistas.

8 El lenguaje inclusivo o no sexista:
1 Es una estupidez porque desvirtúa el lenguaje y sólo lleva a malentendidos y cursilerías.
2 A mí me va a dar igual que digas “personas en situación de pobreza” o “personas negras” si no vas a solucionar la pobreza y el racismo.
3 Puede ser conveniente y útil.
4 Es una necesidad y una prioridad.

9 ¿Dónde quieres ver a muchas feministas?
1 En el barrio chungo de mi ciudad, no “ayudando”, sino aprendiendo.
2 En la Universidad.
3 En los consejos de ministros.
4 En el Vaticano. Con motosierras.

10 “Una mujer donde tiene que estar es en casa con sus hijos”.
1 No, si contrata ayuda externa.
2 Ojalá. Hay muchas que quieren dedicarse más a su vida doméstica, pero no pueden.
3 Desgraciadamente, una mujer puede elegir entre la vida familiar o el éxito.
4 El hogar y la domesticidad son inventos del patriarcado.

11 Una afirmación como “Si las mujeres mandasen no habría guerras”.
1 Es falsa. Existirían discriminaciones por raza, clase social, etc. sobre las que se basarían nuevos conflictos.
2 No es cierta. Si ocupamos el mismo lugar de poder que los hombres haríamos lo mismo, porque somos iguales.
3 Es intrigante.
4 Es cierta, o al menos habría menos conflicto, porque el patriarcado provoca muchos de ellos.

12 Los ideales de belleza sobre la mujer:
1 Se usan para oprimirnos. Ser fea y aceptarlo es una liberación, ¡vivan las feas!
2 Para muchas son una opresión, pero también son un arma que se utiliza en contra de mujeres a los que jamás son aplicables. Las que no son blancas, por ejemplo.
3 Son injustos. No puede ser que tu vida entera dependa de ser guapa o fea.
4 Son arbitrarios, reivindico que cualquier mujer puede ser bella.

13 Hablemos de hombres:
1 No pintan nada en el feminismo. O muy difícilmente.
2 La igualdad jurídica y la existencia de una meritocracia verdadera requiere de su participación.
3 Deben ocuparse no sólo del feminismo sino de crear una masculinidad diferente. Y de las diferencias de raza y clase, que a veces dividen más que los sexos.
4 Deben sumarse al feminismo.

14 ¿Qué te inspira como feminista?
1 Las feministas radicales y los movimientos revolucionarios.
2 La lucha de las pioneras o de las mujeres en países en vías de desarrollo. Qué fuerza y qué valentía.
3 Las mujeres que consiguen poder en un mundo de hombres.
4 Luchas no necesariamente feministas, como el movimiento trans*, los derechos de los homosexuales, la lucha contra el racismo.

15 Eres concejal en tu pueblo y puedes financiar un curso. Escoge.
1 Talleres de economía y emprendimiento para amas de casa.
2 Talleres sobre anticonceptivos en el instituto.
3 Talleres de español para extranjeras.
4 Talleres de defensa personal.

16 ¿Qué ha contribuido más a liberar a la mujer?
1 Rebelarse
2 La lavadora.
3 El acceso a la educación.
4 ¿A qué mujeres?

17 Te enfadarías con una feminista porque:
1 Se dedique a intentar tener contento a todo el mundo. Con blanduras y simpatías no vamos a conquistar nada.
2 Traicione las raíces del movimiento con reivindicaciones superficiales. Esto es un asunto serio y lo que hay que cambiar son las leyes, no hacer chistecitos o criticar dibujos animados.
3 Es homófoba. O nos liberamos todos a la vez, o esto no va a ninguna parte.
4 Quiera pedirse dos años de baja de maternidad. ¿Para esto he luchado yo?

18 Recomiéndame algo para inspirar a mi sobrinita (suponte que todo va a ser de su gusto y apropiado a su edad).
1 El viaje de Chihiro.
2 Mafalda.
3 Buffy Cazavampiros.
4 Jane Eyre

19 Sólo una de estas reivindicaciones es extraordinariamente urgente (OJO: urgente no es lo mismo que importante)
1 Más gasto social.
2 Igualdad legal.
3 No a la violencia sexual.
4 Romper el techo de cristal.

20 Una feminista debería preocuparse…
1 Por si su liberación se basa en la explotación de otros/otras.
2 Por eliminar la acumulación de opresiones patriarcales en su día a día.
3 Por las corrientes tipo “crianza natural”. La reivindicación de la baja maternal de tres años es machismo.
4 Por liberar a las que aún están oprimidas en otros países donde no hay, por ejemplo, derecho al voto.

Varias preguntas son sugerencias de @undivaga. Gracias.

Mamasplaining

por @undivaga.

—Me encanta cuidar del niño. Han sido cuatro meses maravillosos, pero lo cierto es que estoy muy cansada, apenas puedo dedicarme tiempo a mí misma.
—¿El padre no se ocupa del niño?
—Sí, cuando viene de trabajar, encima como ahora las cosas están tan mal siempre tiene que hacer horas extra y se tira 12 horas fuera de casa. Pero cuando viene de trabajar se ocupa él y la verdad es que caigo redonda. Eso sí, de noche me despierto igual, porque claro, tengo que darle la teta.
—¡Anda! ¿No se pilló baja paternal para ocuparse de todo lo que no sea la teta y dejarte descansar?
—No, tuvo el permiso ese de 15 días y gracias, está la cosa como para pillarse baja paternal.
—¿Y una excedencia sin cobrar? Vuestro hijo es lo más importante y tú tienes unas ojeras tremendas, te tienen abandonada.
—Ojalá pudiera pillarse una excedencia. ¿De qué viviríamos?
—Bueno, mujer, podríais pedir un préstamo a vuestros suegros, que tienen una buena pensión. Vuestro hijo es lo más importante. Un niño debería tener a ambos progenitores cuidándole a él y tú también te mereces que tu pareja te quite carga de encima para que puedas recuperarte del parto.
—No sé, lo veo muy complicado. Aunque le concedieran la excedencia es probable que se viera perjudicado en su trabajo. No me quiero imaginar que le echaran.
—¿Es que vuestro hijo no es lo más importante para vosotros? Los trabajos vienen y van. Además, no hace falta tener tantas cosas. No os hace falta un coche. Podéis ir en metro.
–Gracias, pero ya estamos realmente muy apretados. No entiendo tanta insistencia.
—Pues nada, que siga perdiéndose a su hijo.
—¿A qué viene tanta insistencia? Te he dicho ya que no podemos, ojalá pudiéramos, él cuidaría de su hijo encantado.
—Si realmente quisiera, estaría cuidándolo. Siempre hay excusas.

——————————————

¿A que este diálogo os parece completamente fuera de lugar? ¿A que percibís una persecución injustificada contra un simple padre de familia? Leed este otro diálogo.

——————————————

—Ha sido maravilloso cuidar de nuestro hijo los últimos cuatro meses. Es una pena que el padre se tenga que reincorporar ya al trabajo, le va a echar mucho de menos.
—Y está enorme, ¡altísimo! ¡Y qué sano! ¡Y siempre riendo!
—Menos mal que el padre se levantaba todas las noches a darle el biberón, yo me quedé destrozada tras el parto. Las horas de sueño extra me vinieron de lujo.
—¿No le diste el pecho?
—No, qué va, yo no producía leche suficiente y además desarrollé mastitis en ambos pechos, por lo que tuve que desistir en los primeros días.
—Eso no es verdad.
—¿Cómo?
—Todas las madres tienen leche suficiente.
—Te dijo que mi hijo se deshidrataba por momentos hasta que decidimos empezar con apoyos de leche en jeringa y después biberones. Además, tengo el pezón plano.
—¿Usaste pezoneras para intentar sacar la leche?
—Sí, también probé con las pezoneras, pero nada. No he sentido un dolor mayor en mi vida.
—Otra cosa que puedes hacer es probar distintas posturas. Sería que no probarías las posturas adecuadas.
—Acudí a todos los cursos de lactancia habidos y por haber, donde me explicaron las distintas posturas, y después del parto intentaron ayudarme varias matronas.
—Mira, te explico lo que hay que hacer (cinco minutos con enumeración de las cosas que se pueden hacer para dar el pecho), lo hacías mal, seguro. Todas pueden.
—Oye, te estoy diciendo que yo no pude, ¿por qué insistes? Tomé una decisión razonada en unas determinadas circunstancias y haces que parezca un capricho.
——————————————

Precisamente, lo que diferencia a un capricho de una decisión es que el primero no requiere motivos, es simplemente un deseo irracional que el sujeto quiere llevar a cabo, mientras que las decisiones se toman basándose en hechos y argumentos racionales. Las decisiones que toman las mujeres, sin embargo, suelen considerarse como si fueran caprichos, porque se las toma por niñas incapaces de razonar y necesitadas de un adulto que les dicte lo que hay que hacer. No ocurre así con los hombres.

Con el auge de la promoción de la lactancia materna (que, ojo, nadie duda de que a priori sea la mejor opción) existe un consenso no declarado en que lo racional es la lactancia materna (en adelante, LM) y que quien da lactancia de fórmula (en adelante, LF) lo hace por capricho. De cara a la galería se admiten unos pocos casos en los que es preferible la LF que pueden consultarse en este documento de la OMS  pero, claro, rara vez se le dirá a una madre con problemas reales para dar el pecho que ella se encuentra en uno de esos casos.

He visto, por ejemplo, auténticos ejercicios de tortura a mujeres con mastitis, que por cierto es un proceso muy doloroso, muchísimo, peor que el peor dolor de muelas. Dado que la OMS recomienda que se deje descansar la mama afectada según el criterio médico (en el criterio médico está el quid, es lo que permite todos los abusos) abre la puerta a la tortura de mujeres con dudoso criterio científico, porque la LM siempre es mejor, no importa cuánto duela, no importa cuánto sufrimiento provoque.

Las mujeres que abandonan la LM por diversos motivos (desde motivos laborales hasta una baja producción de leche) no suelen ser preguntadas acerca de estos motivos para incorporarlos a una estadística, a no ser que sean motivos de salud tan burros que no se puedan obviar fácilmente. Por ejemplo, un cáncer o una tuberculosis. Pero la inmensa mayoría de mastitis, pezones planos e hipogalactias pasarán a engrosar el capítulo de “vanos caprichos” de la madre, porque estos motivos sencillamente jamás aparecerán en un documento. Es más, cuando se realiza una búsqueda en Google de la palabra “hipogalactia” el primer resultado ya distingue entre hipogalactia verdadera e hipogalactia falsa, porque ya se sabe que las caprichosas mujeres no dudarán en exagerar o mentir con tal de satisfacer sus irracionales deseos.

hipogalactica

No existe el mismo grado de sospecha, ni por asomo, sobre los hombres que deciden no implicarse en el mismo grado que la madre en la crianza de sus hijos durante sus primeros meses de vida, que además son una inmensa mayoría. Si ellos dicen que no pueden, no pueden y punto. A ellos no se les pide que pasen a explicar por enésima vez todas las circunstancias que les llevaron a tomar esa decisión porque se les toma por adultos responsables. Nosotras, en cambio, debemos volver a explicarnos siempre, ante profesionales médicos, ante hombres y mujeres, ante amigas, incluso ante desconocidas. Y debemos estar dispuestas, siempre, a escuchar consejos ajenos ya cien mil veces escuchados. Porque somos niñas y porque somos ignorantes. Porque siempre lo seremos.

Guía práctica para prevenir las violaciones.

¿Quieres saber qué hay que hacer para evitar la violencia sexual? Es fácil. No violes.

Ah, que querías algo más detallado. Quizá, cómo evitar que otros violen. Pues aquí tienes una lista de consejos. Son muchos, son exigentes. Son pedir demasiado. A mí me han pedido muchas tonterías antes, así que si por exigirte algunas cosas a ti la próxima generación de niñas va a pasar menos miedo, pues estoy en la obligaciónde exigirte.

  1. Edúcate sobre el consentimiento entusiasta. Te resumo la teoría: el consentimiento libre, consciente y explícito es erótico. Aquí hay más información. Aprende algo más que a ser un seductor-conquistador. Cuando te hayas educado sobre el tema, práctícalo y educa a otros.
  2. Las violaciones no son sexys ni divertidas. Ante una letra de canción como “los besos más bonitos son los robados” o “qué culpa tengo yo de que a las niñas les salgan las tetas antes que los dientes” (estoy dando ejemplos de poca intensidad, lo sé), analiza, critica, comenta. No te limites a absorber el mensaje.
  3. Para evitar que las mujeres que conoces sean agredidas por desconocidos, acompañarlas es una recomendación estándar. Ve más allá, porque la agresión por un desconocido es estadísticamente poco frecuente. Para evitar agresiones de sus parejas, sé un buen amigo y procura estar atento a las señales de alerta que dan los maltratadores (y las personas maltratadas).
  4. No culpes a las víctimas ni pongas en duda su testimonio. Si quieres y se puede, haz preguntas, pero no la pongas en duda. Compara con que te describan un atraco: piensa si preguntarías “¿Tanto dinero llevabas en la cartera? ¿de verdad te robaron, seguro que no lo has perdido?”, si dirías “bueno, por lo menos no te pegó, ¿no?”. ¿A que no?
  5. No obligues a una víctima real o potencial a hablar del tema. Además de respetar el cuerpo hay que respetar el silencio. Estarás enseñando a esa persona que su intimidad es valiosa para ti.
  6. Nunca les digas a las mujeres qué tienen que hacer para protegerse. Intenta salir de la cultura que nos marca que los delitos sexuales se previenen con el control físico y mental de las víctimas potenciales.
  7. No entres en “es que yo no soy un maltratador”, “no me pongas bajo sospecha”. No nos hagas perder tiempo consolándote. Busca para eso, si quieres, a otros hombres, o a personas que no se sientan vulnerables.
  8. El sexo con drogas o alcohol puede estar muy bien, pero resérvalo para personas y ocasiones con mucha confianza previa. Drogado o bebido te va a resultar más difícil detectar la falta de consentimiento, parar a tiempo si no lo hay… Vas a ser menos consciente si la otra persona no se lo está pasando bien. Igualmente, evita el sexo con personas que no estén en plenas facultades (volvemos al consentimiento entusiasta)
  9. Si conoces casos, habla de ellos sin dar nombres y la víctima te da permiso. Elimina con ejemplos prácticos la idea de que los maltratadores son monstruos. Compartir con discreción las experiencias de las mujeres maltratadas que conoces puede ser educativo para otros.
  10. Jerarquía + secretismo = abusos. Jerarquía + secretismo + discriminación o represión sexual = violencia sexual. Si estás en una situación de poder, aumenta la transparencia, la autocrítica de los líderes, la diversidad en la entrada de miembros y en la directiva. Ten una política previamente publicada sobre abusos. Que los depredadores potenciales sepan que sabes que existen y que vas a por ellos. Quieren víctimas indefensas, no las quieren protegidas por ti.
  11. Si eres responsable de niños, enséñales cosas como “a la gente no se la toca sin permiso. Pide permiso. Respeta el espacio de los demás”. Esto incluye, por supuesto, predicar con el ejemplo.
  12. No excuses a los violadores. Trátalos como tratarías a alguien que roba carteras a punta de navaja, como mínimo. Entiendo que puede ser duro cuando el violador es tu amigo, o tu cantante favorito. No dejes que se sientan cómodos.

Elaborado con la colaboración e inspiración de mis alumnos y alumnas del IES González de Aguilar; mi marido; @jaustral; @cora_alvarez; @ComandanteVimes; @minimaiko; @shakesphobic; @510nm; @undivaga; @ptraci. Muchísimas gracias.

Lo aprendimos en secreto.

AVISO: hablo de las experiencias que suele tener una mujer occidental, heterosexual, criada en una familia sana, y que no fue víctima de abusos en su infancia, vamos, tu idea de una mujer normal . Es una visión incompleta pero es la que yo puedo conseguir. Si no quieres revivir experiencias traumáticas, aquí hay fotos de gatitos y aquí una web donde pedir ayuda.

En inglés, lo llaman “rape culture”, “la cultura de la violación”, y a veces se traduce como “la cultura de la violencia”. Es esa especie de niebla densa, de clima bochornoso, en el que vivimos. Se expresa de muchas maneras además de como violencia física real; por ejemplo, en lo que hoy os presento, el Manual de Instrucciones de la Cultura de la Violación. Son ideas, prejuicios, y normas, transmitidos a las mujeres. Los hay útiles, inútiles, y falsos. Ser mujer siempre incluye conocerlos todos, tanto si los crees y los aplicas como si no. No se puede escoger no saber. Es muy difícil comprobar cuáles son erróneos sin haber sido violada.

  1. En primer lugar, se adquiere una definición de violación teórica, sin ejemplos prácticos, por ejemplo a través de las noticias. En mi caso, la definición llegó cuando no tenía del todo claro cómo funcionaba el sexo en la práctica, así que debía tener más de ocho y menos de once años.
  2. Asociar el concepto teórico de violación con cosas reales que le ocurren a tu cuerpo o que ves en medios de comunicación. ¿Lo que veo en tal película es una violación? ¿Lo que me acaban de hacer es una violación?
  3. Adquisición de conductas de evitación. Las principales conductas de evitación son dos: no seas o parezcas sexualmente disponible, y no estés sola en lugares poco transitados.

avoid rapeNo salgas sola. No bebas demasiado. Cierra la puerta con llave. No mires a los ojos. No vayas a ese barrio. No salgas de noche. No te pongas esa minifalda. No te fíes de esos tíos. No vivas sola. No invites a hombres a tu casa. No le des tu teléfono. No vayas andando por esa calle. No bajes la guardia. No sonrías. Lleva un spray antivioladores. No abras la puerta. No vayas a su casa. No llames la atención. (No te sientas segura)

4. Es posible, pero no necesario, que la fase más intensa de aprendizaje que conductas de evitación coincida con la pubertad. Simultaneas familiarizarte con las nuevas funciones y sensaciones de tu cuerpo con aprender a ocultarlo y protegerlo.

5. Doblepensar. Debes estar prevenida siempre, porque la prevención se basa en hábitos. Los hombres que conoces no son violadores. Simultanea tus relaciones sanas y fluidas con hombres (familia, amigos, amantes, compañeros de trabajo) con la idea, sostenida en todas partes, de que la violación es posible y aleatoria.

6. Algunos conceptos, a veces incoherentes, sobre cómo predecir quién es un violador en potencia. Lo más génerico es “varón, joven pero no mucho, a solas, no-blanco, pobre”.

7. Cómo mostrarte disponible sí-pero-no cuando un hombre te resulta atractivo. Aprendes las diferencias entre ponerte guapa e “ir de loba herida” (el término que se usaba en mis recreos). Aprendes qué es “dar pie” y “dar mucho o demasiado pie”.

8. Desarrollo de un Plan B anticonceptivo, al menos teórico, en caso de que seas violada y te quedes embarazada. Como mínimo, tienes una opinión para distinguir o no distinguir “qué es moralmente correcto hacer en caso de embarazo por accidente” y “qué es moralmente correcto hacer en caso de embarazo tras una violación”. Puede que tengas información sobre tus derechos legales en ese caso.

9. Qué hacer si crees que estás a punto de ser violada, para evitar serlo. Más doblepensar de mensajes contradictorios sobre el efecto del intento de violación en la víctima, a veces vista como un trauma equivalente a la violación misma.

10. Qué hacer si no vas a poder evitar ser violada. Cómo salir viva de ésta, o la idea de que no merece la pena salir viva de ésta.

11. Información sobre qué debes hacer tras ser violada, a quién y a dónde acudir.

12.  Aprendizaje de quién tiene la culpa de que haya violaciones. Generalmente, las mujeres violadas.

13. El concepto de denuncias falsas, la idea de que una acusación falsa destruye a hombres inocentes, y la idea de que una violación es muy difícil de demostrar.Más doblepensar: él no lo hizo y la culpa fue de ella.

14. Más doblepensar: uso de palabrotas, chistes, y otros elementos culturales que equiparan la violación a la derrota o el fastidio. Pensar a la vez que la violación es Lo Peor Que Te Puede Pasar y algo parecido a suspender en un examen. Es imprescindible una desconexión mental y emocional entre los dos conceptos.

15. Transmisión de estos conocimientos a la siguiente generación, a ser posible en secreto.

Creado con ideas y colaboración de mi marido, @undivaga, @potipotiinlove, y @hablaqueescucho. Beta-readers: @ardeluxe y @pnique. Gracias.

Lo que dice el privilegiado.

A continuación, mi traducción de este magnífico post. Quise ordenarla temáticamente, pero al final la dejé tal como estaba. Me ha hecho recordar discriminaciones concretas que he sufrido, sí, pero también me he sentido aludida. Un texto largo y fácil de comprender, difícil de digerir, para pensar y releer.

El privilegio dice que sólo escucharé a los oprimidos si dan soluciones prácticas a los problemas que describen.

El privilegio dice que aprendas mi idioma, mis costumbres, y mi manera de rezar. Así podremos disfrutar de estar unidos.

El privilegio dice que todos los problemas se resolverían si todo el mundo fuera como yo.

El privilegio dice que me puedo vestir como un pordiosero y que me califiquen de “único”, “transgresor” o “no materialista”, y no de “mendigo”.

El privilegio dice que sólo escucharé a los oprimidos si se comunican de una forma que me resulte fácil de entender.

El privilegio dice que yo no tengo una identidad cultural.

El privilegio dice que debería venir gente más diversa a mi iglesia, a mi terreno, a donde yo estoy a gusto.

El privilegio dice que todo lo que tengo, me lo he ganado.

El privilegio dice que las características de Jesucristo que son más evidentes en mi cultura son las más importantes.

El privilegio dice que ¿por qué los oprimidos están siempre hablando de su opresión? ¿es que no podemos llevarnos bien y ya está?

El privilegio dice que tu perspectiva está contaminada por tu cultura (o por tu identidad, si lo dices así). La mía no, es la verdad objetiva.

El privilegio dice que sólo escucharé a los oprimidos si describen sus experiencias negativas con mucha esperanza y me dejan sintiéndome súper lleno de esperanza.

El privilegio dice que los oprimidos me discriminan.

El privilegio dice que escucharé a los oprimidos si vienen a mis encuentros profesionales. No creo que se arriesguen a ser marginados si lo hacen.

El privilegio dice que sólo escucharé a los oprimidos si tienen el tipo de currículum que valoro.

El privilegio dice que sólo voy a escuchar a los oprimidos que me escuchen a mí.

El privilegio dice que quienes no están de acuerdo conmigo, están enfadados.

El privilegio dice que puedo ir a una iglesia que me acepte a mí y a mi familia.

El privilegio dice que yo escucharía a los oprimidos, pero es que ellos lo ven todo desde el punto de vista único de su cultura, y yo veo toda la cuestión globalmente.

El privilegio dice que tendré amigos oprimidos, siempre y cuando jamás me digan que soy el opresor.

El privilegio dice que tu opinión es importante, pero no tanto como la mía.

El privilegio dice que mi cultura tiene más cualidades cristianas y que eso es natural.

El privilegio dice que sólo escucharé a los oprimidos si hablan con calma (y qué es la calma lo defino yo).

El privilegio dice que vamos a organizar un encuentro y que luego añadimos a gente más diversa para dar un toque de color.

El privilegio dice que tener tanta gente distinta por aquí es incómodo. Me voy.

El privilegio dice que la historia que cuenta esta persona oprimida es deprimente. ¿No puede ser más optimista y agradecida?

El privilegio dice que claro que seguiría a un líder negro, o pobre, o mujer. Simplemente no ha ocurrido todavía.

El privilegio dice que merezco reconocimiento por mi amistad con gente oprimida.

El privilegio dice que yo, la raza de la gente ni la noto.

El privilegio dice que sólo escucharé a los oprimidos si afirman, repetidamente, que soy buena persona, distinto de los demás opresores.

El privilegio dice que todos tenemos igualdad de oportunidades.

El privilegio dice que yo no tengo una identidad cultural, pero la gente que es distinta de mí, sí.

El privilegio dice que yo no tengo privilegios.

Los privilegios en acción: ejemplo práctico.

Nuestro primer encuentro con el concepto de “privilegio” puede ocurrir en áreas que produzcan mucha división social, áreas muy visibles como el género o la riqueza. Siel primer ejemplo que alguien conoce son sus propios privilegios, esto puede generar algo de resentimiento y una tendencia a ponerse a la defensiva. Yo entré por el camino fácil, leyendo sobre feminismo, donde evidentemente la privilegiada no soy yo, sino los hombres.Llevaba bastante tiempo leyendo sobre las consecuencias de ser una persona privilegiada cuando me di en las narices con algunos blogs transexuales, y entendí qué puede sentir un hombre al que se le dicen que tiene privilegios cuando leí sobre los privilegios cis. Aquí tenéis un ejemplo en inglés.

¿Es culpa mía, o de otras personas parecidas a mí, que ser trans* sea a menudo un asco tan grande? Pues no. Yo no decidí que sexo = género, ni soy la psiquiatra que quiere decididir si esa persona es hombre o mujer. Pero tengo privilegio cis, porque mi vida es más fácil que si no lo fuera, y porque ser cis no es mérito mío. Ea, ya tienes una definición de privilegio que excluye toda culpa y responsabilidad.  Ahora yo puedo elegir ser opresora, en este caso transfóbica, o ser cómplice y pasar del tema, o ser aliada y hacer lo que se pueda por los trans*, consiguiendo así reducir el privilegio cis o su impacto.

Un catálogo completo de privilegios sería, en la sociedad occidental moderna, varón, cis, blanco, nacional (no extranjero), heterosexual, rico, diestro, sin discapacidades, adulto joven, atractivo. Para terminar de explicarlo, aquí va un repaso de cuántos tengo yo, y algunos ejemplos de qué me benefician habitualmente.

Ser mujer no es un privilegio. Ser cis, sí, muchísimo. Puedo moverme por espacios femeninos sin ningún problema, y nunca tengo que dar explicaciones sobre la conjunción nombre-aspecto externo-personalidad-genitales. Hay más, pero os recomiendo que lo estudiéis vosotros. Ahí hay otro privilegio: puedo hablar de algunos no-privilegiados alegremente y mi opinión contará más que la de ellos, aunque yo tengo poca o ninguna experiencia, porque tengo formación académica y porque asumís mi objetividad.

Soy blanca según y cómo. En el sur de Europa es indudable (además soy paya); en el Reino Unido me aplican estereotipos bienintencionados de fiestera y alegre, por ser sureña; en Estados Unidos soy blanca hasta que abro la boca o el pasaporte, y entonces soy latina. Personalmente, me identifico con unas etiquetas o con otras dependiendo del contexto. A veces leo las experiencias negativas de no-blancas en Estados Unidos y pienso “eso me ha pasado a mí”. Pero en general, el privilegio de blanca es más beneficioso que cualquier lastre. Sirve, por ejemplo, para poder encontrar con facilidad novelas que me representan a mí y a mi experiencia de la vida; para que la gente asuma que soy nacional; participo en un sistema educativo que enseña a los niños las cosas que ha hecho gente como yo.

Ser nacional está estrechamente relacionado, pero si pensamos en los gitanos, que son nacionales pero no son considerados socialmente como blancos, vemos las diferencias. Si yo fuera la misma persona, pero gitana, probablemente recibiría comentarios condescendientes sobre lo bien que he “superado los estereotipos”, y bla, bla, bla. En el trabajo la gente me pediría mi opinión sobre Los Gitanos con mayúscula y cualquier cosa que hiciera que se saliera un poco del tiesto se atribuiría a mi origen.

Yendo a mis privilegios por ser nacional: es uno de los que más disfruto de tener, lo reconozco. Me encanta vivir en un sitio donde nadie me considera forastera y creo que he tenido mucha suerte por no tener que emigrar lejos. Mi familia está a una hora en coche. Domino el idioma, el lenguaje corporal y otras idiosincrasias de casi todas las personas que me rodean. Compartimos una cultura. El Estado del Bienestar, o lo que queda de él, está pensado para mí.

Mi educación es de clase media, y no paso hambre, así que digamos por simplificar que soy de clase media. Además, el azar me ha dado acento del norte de España, que en Andalucía Occidental significa “pijo”. De mi origen social he sacado educación superior, que me ha permitido acceder a trabajos estimulantes y motivadores, conocer a gente estupenda, y poder escoger con quién me relaciono y con quién no. La gente suele tomarme en serio cuando hablo. He observado algo parecido en algún otro norteño transplantado al sur. Ah: no se nos considera “inmigrantes”, por supuesto. Ir del norte al sur no es como ir del sur al norte.

El triángulo mujer-blanca-clase media suma “inofensiva y respetable”. La policía me hace más caso, y tienden a dejar pasar infracciones de tráfico. Me han hecho dos controles de alcoholemia en mi vida: me paran, y cuando me ven, me dicen que siga. Casi siempre llevo una navaja suiza en el bolso, y no me preocupa que me registren. No me vigilan en las tiendas, de hecho, lo normal es que me hagan caso.

Soy diestra y además no tengo discapacidades físicas. Bueno, tengo dolores que pueden cronificar si no dedico bastante tiempo a cuidarlos. Pero después del yoga y los analgésicos, el mundo está hecho a mi medida, literalmente. La cama, la mesa, los cacharros para comer y cocinar, el coche, TODO está pensado para mí y mi comodidad.

Adulta, joven: tengo todos los privilegios de los adultos, entre los que agradezco especialmente que está peor visto que me agredan mis cuidadores si los tengo, que tengo más derecho a mantener un espacio personal, que los desconocidos no hablan conmigo por la cara, y que mis rutinas diarias las creo yo. ¿Te parece que estoy diciendo una tontería? Piensa en la diferencia entre una enfermedad mental en un niño y en un adulto. Piensa en un niño con malos cuidadores. Piensa en la diferencia entre una niña y una mujer violadas. Hay cosas que no son mera consecuencia de la inmadurez física y mental, sino construcciones culturales y privilegios. Pasemos a que soy joven: por un lado tenemos joven-y-en-forma: volvemos a que no tengo discapacidades, o como dicen algunos, soy bípeda. Por otra parte, soy joven-y-atractiva. Creo que la principal consecuencia de ello es que caigo mejor que si fuera fea o mucho más mayor. Y me hace visible, literalmente. He visto a dependientes en tiendas ignorar a mi madre (atraversarla con la mirada, no oírla, una cosa extrema) y contestarme a mí a la primera. Además, creo que cierto aire de indefensión y bondad que no sé si retrendré para siempre suele despertar ganas de ayudarme en hombres y mujeres mayores que yo.

Delgada, lo que es delgada, no estoy. Estoy en el punto en el que personas sin formación médica opinan sobre mi comida, y antes del punto en el que una enfermedad mental se asociaría con mi cuerpo (“está gorda porque no se cuida porque no se gusta porque está deprimida” “está gorda porque no le gustan los hombres porque una vez….”).

Da igual si soy heterosexual o no: lo parezco porque estoy casada con un hombre y porque doy una imagen femenina. Me voy a repetir: casi toda la ficción romántica, casi toda la poesía, está pensada para mí. Puedo ser cariñosa con hombres, empezando por mi marido, en público, sin temor a represalias. El personal médico respeta mi sexualidad.  En el curriculum educativo que enseño, existimos yo y otros como yo (la soltería o el celibato no se presentan jamás como opciones deseables). Nadie cuestiona porqué estoy con mi pareja o porqué elegí a un hombre.

La suma de mis privilegios me hace visible. Soy la mujer por defecto, soy en lo que piensas cuando piensas “mujer”. Me ves y piensas “mujer”; las demás etiquetas están muy al fondo del cajón. Un político dice “ayudas a la mujer” y habla de mí. Un cantante dice “A esa mujer” y sabes que habla de mí. Abres el periódico, y salgo yo. Soy visible, soy de verdad, soy normal, soy neutra. Si has leído hasta aquí, observarás que nada de todo esto es culpa mía. Aún así, es de justicia que quiera cambiarlo; y no perderé nada que es mío cuando otros ocupen el lugar que merecen.

Entrada realizada con colaboración de Jorge Fuentes.

¿Es posible hacer chistes sobre violaciones?

Hace unas semanas, preguntaba Doszak que cuál era el problema con los chistes sobre violencia sexual y porqué ése es El Gran Tema Tabú para el humor entre las feministas. Sinceramente, no lo entendía. Me pilló con ganas de hablar y fui soltando motivos. Ahora los recompongo y esto no lo podría haber escrito sin su ayuda y su oído. Gracias. Gracias también a @losaeduguada por puntualizarme donde resulté poco convincente, a @AdriaMartiV que dio uno de los motivos (el segundo),  @Luzhilda, que además de animarme mucho me recordó los Safety Tips for Ladies, y @enderrap, que me pasó alguno de los enlaces de chistes sexistas enlazados más abajo.

No es cuestión de temas, sino de tratamiento. En primer lugar, es posible hacer chistes sobre violaciones que sean graciosos y que no resulten ofensivos ni para las feministas ni para las víctimas. Lo que ocurre es que muchos chistes de violaciones no son tales chistes; son una explotación de tópicos falsos, o se basan en la exageración o la ironía para describir algo que no es cómicamente exagerado, sino terroríficamente real. Un ejemplo reciente lo vemos en The Onion. Voy a traducir el titular y un extracto.

Chris Brown, destrozado, siempre creyó que acabaría matando a palos a Rihanna.

Brown, 24, dijo en una entrevista por radio que aún siente algo violento por su ex-novia y que conserva la esperanza de poder volver a meterle un puñetazo algún día. “Es duro saber que hay otro tío por ahí que puede dejarla inconsciente a golpes”.

Entiendo que esto es un intento de humor, comprendo su mecanismo: la exageración, y el uso fuera de lugar de lenguaje romántico. Pero falla, porque la exageración no funciona muy bien en el humor sobre cosas crueles: conocemos ejemplos idénticos que no son divertidos. Y la mezcla de lenguaje romántico y violento es tan vieja como la literatura. Lo que se presenta como un chiste se cae de boca, porque hay hombres que dicen completamente en serio lo que reproduzco. Y el contexto no intenta, en ningún momento, añadir un elemento de absurdo, por ejemplo.

Otro motivo es que la mayoría de la gente no tiene miedo de la mayoría de los temas objeto de humor duro. Un atentado terrorista, el cáncer, la muerte, nos pueden pasar a cualquiera, pero no es algo que nos preocupe a todos, todo el día, todos los días. En cambio, muchas mujeres tememos la violación. Desde muy jóvenes, se nos dice que debemos ocultar nuestro cuerpo y tomar medidas de seguridad, para mantenernos a salvo. Todas sabemos desde la primera vez que nos pusieron un bikini sin tener tetas, que si nos violaran, sería culpa nuestra. Pocos hombres violan, pero salvo felices excepciones, las mujeres sentimos la violación como instrumento de control y terror. Y es más frecuente de lo que se cree: aproximadamente el 25% de las mujeres son víctimas de violación en algún momento de su vida. ¿Harías un chiste sobre algo muy desagradable si supieras que le ha pasado a la cuarta parte de quienes te oirán?

Un punto muy importante es que casi siempre, los chistes de violaciones cuentan el punto de vista agresor: las víctimas en realidad disfrutan o desean la violación, la violación es en sí un hecho divertido, el acto violento se confunde con un acto sexual normal. Esto no tiene nada de transgresor: hay un acto violento con agresor y víctima, y los testigos se burlan. Vieeeeejo. Aburriiiiiiiido. Es posible hacer chistes sobre temas difíciles. Un ejemplo: “ya tengo drogas y rock&roll. Dame sexo”, dicho por una enferma de cáncer enchufada a la quimio y con música puesta. O los “Safety tips for ladies”, tuits que satirizaban con mucha ironía lo que las mujeres no debemos hacer para ser violadas (por ejemplo, volar, o no conocer a nadie). O el glorioso monólogo de Wanda Sykes sobre qué pasaría si las vaginas fueran de quita y pon.Son chistes que no ridiculizan a la víctima o al enfermo. Están hechos desde dentro. Es posible ridiculizar la cultura del abuso sexual sin ridiculizar a las victimas.

Es decir: Los chistes de violaciones más habituales están contados desde el punto de vista de los agresores, suelen usar estrategias que en realidad no tienen mucha gracia, como la exageración o que el elemento humorístico/sorpresivo es que la víctima disfruta de la violación, y además se refieren a un fenómeno que es mucho más frecuente de lo que se reconoce. Por último, aceptar sin crítica los chistes sobre violencia sexual reafirma a los depredadores sexuales en su visión del mundo: lo que ellos hacen, en realidad, no es para tanto, y total, todo el mundo lo hace. Si hasta es de chiste.

¿Quieres hacer chistes sobre la violencia sexual? Perfecto. Pero piensa: ¿eres capaz de hacer un chiste que provoque carcajadas en una víctima y haga sentirse incómodo a su violador?

Angelina Jolie, una privilegiada elegante.

Angelina Jolie acaba de contar que se ha hecho una operación quirúrgica poco común, porque es preventiva y muy invasiva. Además, no nos lo ha contado en una entrevista sino escribiendo un artículo para un periódico. A mí me ha llamado la atención la manera elegante y respetuosa con la que muestra que es consciente de sus privilegios y de otras circunstancias personales . Voy a citar su artículo cada vez que note uno:

On April 27, I finished the three months of medical procedures that the mastectomies involved. During that time I have been able to keep this private and to carry on with my work.

“He podido mantener esto en privado y seguir trabajando”. La formulación da a entender que los tres meses de operaciones has sido a consecuencia de poder permitirse esa privacidad y de crear su propio horario y agenda.

Nine weeks later, the final surgery is completed with the reconstruction of the breasts with an implant. There have been many advances in this procedure in the last few years, and the results can be beautiful.

(…)

On a personal note, I do not feel any less of a woman. I feel empowered that I made a strong choice that in no way diminishes my femininity.

Insiste en que ella, personalmente, no se siente menos mujer por haberse operado. Es optimista respecto al aspecto estético de la operación pero subraya que se siente bien ella.

I am fortunate to have a partner, Brad Pitt, who is so loving and supportive. So to anyone who has a wife or girlfriend going through this, know that you are a very important part of the transition.

Tiene el privilegio de tener una pareja del sexo opuesto, y la suerte de que es un tío decente que la quiere mucho. “Partner” y “anyone” no tienen género gramatical, así que incluye, tácitamente, a las mujeres cuyas parejas pasan por esta operación.

 I want to encourage every woman, especially if you have a family history of breast or ovarian cancer, to seek out the information and medical experts who can help you through this aspect of your life, and to make your own informed choices.

Recomienda buscar información y consejo médico antes de tomar decisiones sobre el cáncer: de nuevo, reconoce que su solución no es apta para todo el mundo.

Breast cancer alone kills some 458,000 people each year, according to the World Health Organization, mainly in low- and middle-income countries. It has got to be a priority to ensure that more women can access gene testing and lifesaving preventive treatment, whatever their means and background, wherever they live. The cost of testing for BRCA1 and BRCA2, at more than $3,000 in the United States, remains an obstacle for many women.

Deja bien claro que sabe que ha podido pasar por este proceso porque es rica. Defiende el derecho a la vida, la salud, y la información médica, para todas las mujeres del mundo.

Jolie nació con todos los privilegios de la colección menos uno: ser mujer. Es fantástico comprobar que incluso en el aire enrarecido de Hollywood es posible ser consciente de los privilegios e intentar usarlos para cosas positivas.

 

Tacones y hijabs

Me pregunto cuándo se le va a ocurrir a alguien prohibir los tacones altos. Porque ya sé que taparse la cara y taparse la cabeza no son lo mismo, pero si me pongo a comparar el velo con los tacones, no hay color.

Primero las diferencias.

1. Los tacones altos hacen que duelan los pies, las rodillas y las lumbares. El velo no duele.

2. Los tacones pueden provocar lesiones permanentes e irreversibles en las articulaciones. El velo, no (taparse la cara imagino que puede hacer perder visión).

3. Los tacones limitan la movilidad. Con ellos no se puede correr, ni agacharse, entre otros movimientos. El velo no afecta a la movilidad (taparse la cara, sí, por la pérdida de visión periférica).

4. El tacón es sexy y se inventó para ser sexy. El velo, por el contrario, generalmente des-sexualiza a quien lo lleva.

5. El tacón no tiene absolutamente nada que ver con la religión. El velo sí.

6. No todas las mujeres pueden ponerse tacones, por los motivos de salud dichos al principio. El velo, en cambio, se lo puede poner todo el mundo.

7. Un velo es más barato que un par de zapatos de tacón, y mucho más barato que un par de zapatos de tacón de buena calidad.

8. Un tacón es un accesorio exclusivamente femenino. En el islam, los hombres no se cubren la cabeza, aunque en otras religiones sí (judíos y sikhs).

Ahora algunas semejanzas:

1. Es opinión mayoritaria pero controvertida que los tacones son bonitos en sí mismos, y que realzan la belleza de quien se los pone. Los velos pueden ser bonitos, y también es una opinión discutida que puede embellecer a quien lo lleva. Eso depende del tipo de velo.

2. El tacón es un identificativo cultural. El velo también, pero mucho más intensamente.

3. El tacón es a veces obligatorio, por ejemplo por razones profesionales. El velo también. Todas las musulmanas se lo ponen como mínimo para rezar.

4. El tacón es una obligación social. Si está de moda, es el único calzado disponible para ir vestida elegantemente. Forma parte de algunos uniformes. El velo puede ser, también, una obligación social. Sí, sé que hay diferencias de grado.

¿Qué clase de feminista eres?

Una crítica que las feministas recibimos a menudo es que deberíamos estar luchando para resolver otros problemas distintos. Que hay hombres maltratados, o que nos preocupamos por tonterías. Otros se meten en enredos lingüísticos sobre la igualdad y el hembrismo. Además están los desacuerdos entre las propias feministas. Es difícil evitar las discusiones improductivas en estos casos.

Leer ciertos debates online me ha hecho pensar mucho en qué clase de feminista soy, y cómo quiero ser. Escribirlo ordena las ideas, contarlo es un posicionamiento. Sigo estando a mitad de camino de todo, como siempre.

Ante cualquier conflicto de género, mi reacción visceral es cómo afecta a mi experienciay mi primer pensamiento es cómo influye ello en las vidas de mis alumnos, chicos y chicas. Por eso, estas son mis prioridades, aunque no están en orden.

  1. La integridad física. Es decir, la libertad sexual, sobre todo de las mujeres; la violencia de género; la vulnerabilidad de los varones jóvenes ante la delincuencia.
  2. Destruir los estereotipos que nos afectan aquí y ahora, el concepto occidental-español-andaluz de feminidad y masculinidad. Esto quiere decir que estoy en contra del esencialismo. No creo en una naturaleza femenina o masculina y rechazo cualquier planteamiento místico-pagano de la feminidad.
  3. El clasismo. La manera en la que el sexismo intersecciona con la clase social o la pobreza para perjudicar a los más pobres.
  4. La construcción de la masculinidad, sobre todo en los niños y adolescentes.
  5. La salud sexual y reproductiva de las mujeres cis. Eso incluye el derecho al aborto.
  6. Presiones en el entorno laboral para quienes no somos ricos. Conciliación, “mansplaining”, minusvaloración de las habilidades femeninas, acoso.
  7. El uso de lenguaje inclusivo, cuando éste sea descriptivo y eufónico.
  8. La captación de indecisos; el feminismo para principiantes.

Hay algunos temas que considero muy importantes pero en los que tengo poca formación o no me tocan. Son cuestiones que me importan ante todo en la medida en la que afecten a mis alumnos, o para estudiar e informarme. Otros son asuntos que me parecen interesantes, pero no tanto como la primera lista.

  1. Los derechos de los homosexuales, sobre todo los más jóvenes, y de los trans. El derecho a definir (¡que NO es lo mismo que decidir!) el propio género y la orientación sexual, sin violencia y sin presiones.
  2. La representación de los géneros en la ficción. Me resulta muy entretenida pero ha dejado de parecerme de lo más importante.
  3. Los trastornos alimentarios. La presión por ser bella.
  4. Los movimientos de liberación de la mujer no europea.
  5. Educación sexual más allá de la importancia del consentimiento.
  6. El feminismo de tradición francesa.

Finalmente, alguno de los temas usuales que no me interesan son éstos. Unos no me importan, otros son debates que tienen su importancia, pero me mantengo al margen.

  1. De qué sexo son las personas que ocupan el poder. Las mujeres ricas.
  2. Los debates terminológicos.
  3. Cualquier cosa escrita entera en polisílabos.
  4. Cualquier cosa que esté escrita en jerga política.
  5. Las acciones que van claramente dirigidas a llamar la atención. El activismo que busca un shock.
  6. La visibilización de la menstruación.
  7. El estatus legal de la prostitución más allá de evitar el tráfico de personas, la esclavitud, y la explotación.
  8. Los debates sobre si la pornografía o determinadas prácticas sexuales como el BDSM entre otras son buenas o malas para las mujeres.
  9. La pureza de mis aliados, ideológica o de otro tipo. Si hay que compartir lucha con un hombre de derechas que en cuestiones puntuales defiende los mismos intereses que yo, pues se comparte.
  10. Cualquier intersección entre religión y feminismo, con alguna pequeña excepción.
  11. Los espacios segregados, a menos que estemos hablando de educación (estoy en contra de casi todos, y si son educativos más).
  12. No creo (mucho) en las revoluciones. Prefiero las reformas.