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Taller de haikus

El pasado abril fue la undécima edición de NaPoWriMo, o “National Poetry Writing Month”, una iniciativa de la poetisa Maureen Thorson para escribir un poema al día todo el mes de abril. Este año yo he intentado hacerlo con un taller de haikus, pensado para quienes no conocieran la forma. Me ha encantado leer en twitter los poemas del #tallerhaiku. Al final, no completé el mes, dejándolo en 25 sugerencias con su correspondiente poema de ejemplo. No todos son verdaderos haikus, alguno son repetitivos o bastante malos, pero me alegro de haber llegado a 25.

Esta es la lista de sugerencias que puse, con los ejemplos.  Especial cotillas: los que tienen un asterisco son cosas que vi u ocurrieron realmente, sin asterisco son sólo imaginadas. Es para que se vea que los poemas deben partir de la observación, que hay mucha más observación de lo que nos rodea que arte luego para componer.

1 Escribe una sola frase describiendo algo que causa emoción. Olvida la métrica. No nombres la emoción. Los haikus son, a menudo, una fotografía de un sentimiento. Nunca lo nombran. Ese efecto de “adivinanza” es lo que buscamos.

Un hojaldre relleno de crema de frutos secos tiene un ligero punto salado.*

Llevo todo el día posponiendo salir a hacer un recado, y justo cuando no debo entretenerme más, se pone a llover.*

Me estiro, me doblo sobre mí misma, llego mucho más lejos que la última vez, suspiro hondo.*

2 Una frase como la de ayer (expresa una emoción, olvida la métrica) que incluya alguna referencia estacional que te guste. Un haiku clásico incluye una referencia a la estación del año, que se llama “kigo”. Puede ser directa (mayo) o sutil (fresas).

En el suelo se confunde el arroz de la boda y los azahares caídos.
Voy a comer cerezas hasta decir basta.*
Vuelvo a coger mi abrigo favorito; tiene los bolsillos rotos por dentro y un euro entre la tela y el forro.
La tormenta mueve tanto las copas de los árboles que unas ramas rozan la ventana.

3 Toma alguna de las frases que has creado hasta ahora e intenta encajarlas en un esquema de 5/7/5 sílabas.

Puerta de iglesia
Azahar y arroz lanzado
se confunden.

4 Piensa en una yuxtaposición de al menos dos elementos que contrasten. Un objeto o persona en un lugar, o dos objetos juntos.

En el balcón
pajarito enjaulado
niña jugando.*

5 Crea una frase o haiku que transmita movimiento.

Cae la lluvia
Olas diagonales
viento visible*

6 Una frase o un haiku en el que la meteorología pueda conectarse con algún sentimiento.

En este sol
espaldas sudorosas
cerveza fría.

7 Describe a una persona realizando alguna actividad. No pares mucho en detalles: lo que importa es la actividad.

Habla el maestro
La niña hace dibujos
de calaveras.*

8 Un haiku con una larga enumeración de sustantivos.

Risas y gritos,
sudor, a veces sangre
los niños juegan.*

9 Escribe un haiku (o una frase si un haiku te resulta muy difícil) sobre un animal.

En la retama
escapada de un cuento
blanca lechuza.

10  Un haiku sobre la muerte. Propia o ajena. Evita las referencias a sentimientos.

Frente a tu tumba
respirando silencio
pasando frío

11 Escribe un haiku, o una frase, sobre algo que siempre ocurre por la mañana. El desayuno, el amanecer, lo que te motive.

Café hirviendo
las tostadas quemadas
lluvia de lunes.

12 Escribe un haiku sobre la primera señal de un cambio de estación. Un frío inesperado, las primeras sandalias….

Llegó el calor
sobran los calcetines
duelen los pies*

13 Un haiku sobre beber. Puede ser alcohol o no, o sobre tener sed.

Olor a sal.
Sientan bien en la playa
cervezas frías.

14 Un haiku sobre el tiempo. Llegar tarde, demasiado pronto, ir con prisas, el momento adecuado…..

Tarda en llegar,
primavera del norte.
No tiene prisa.

15 Piensa en un recuerdo de infancia. Congela una escena, en un haiku o en una sola frase si haiku es muy difícil.

En el parque,
mojándose entre aspersores,
dos niños.*

16 Un haiku o una frase sobre una tarea fastidiosa. Éste es fácil. Basta con nombrarla, se entenderá que es algo molesto.

Tarde tranquila.
Justo cuando hago planes
llegan visitas.*

17 Escribe un haiku sobre algo que está solo, desconectado, desparejado.

Azul, naranja
y una sola flor blanca
en el jardín

Irises-Vincent_van_Gogh

18 Piensa en un autor favorito. Piensa en uno de sus temas favoritos. Escribe un haiku sobre ese mismo tema.

(este fue el único haiku que no me salió en ese momento; quizá la idea inicial era demasiado amplia)

19 Escribe un haiku sobre una bebida alcohólica.  Puede serlo también sobre estar borracho. En mi caso, evitaré que sea sobre cerveza para no repetirme.

Cocinando
un poco de vino al guiso
y más para mí.*
*
Copa de vino
La luna en la terraza
limpia de niebla.

20 Escribe un haiku sobre dormir o descansar. Puede ser sobre tener sueño, ver dormir a otra persona….

Madre cansada.
Tras un largo viaje,
niño insomne.

21 Un haiku o una sola fresa descriptiva sobre una casa. U otro lugar donde se vive, una madriguera por ejemplo.

Llegar a casa.
Quitarme los zapatos
y los disfraces.*

22 Un haiku o una frase sobre lo que inspira escuchar o tocar música.

Auriculares.
Un punto de baile en los pies
y en la sonrisa.*

23Un haiku sobre elementos naturales que no sean seres vivos. Arena, nubes…

Pies descalzos.
Arena entre los dedos
cosquillas de agua.

24 no forma parte estrictamente del haiku clásico, pero intentemos erótico. Mantengamos la regla: descripción -> sentimiento. Así que adjetivos los justitos, y nada de decir cómo te sientes. La imagen habla sola.

Me acerco
sudor, temblor, un beso
me alejo.*

25 Un haiku sobre algo que está vacío. O sobre una ausencia.

Juegos de gatos
tirado por el suelo
nido vacío. *

Y para terminar, algunas introducciones teóricas al haiku.

Guía para componerlos.
Una lista poco ordenada de reglas que pueden ser utilizadas como guía de composición.

Haikus de barrio

Al principio, mis haikus eran todos retratos de personas (y ahora puedo decirlo, bastante malos). Más adelante empezaron a ser sobre sentimientos. Llevaba escritos cosa de 30 o 40 haikus a lo largo de más o menos un año cuando empecé a describir, de vez en cuando, las cosas que me rodeaban.

Ahora vivo en un barrio con mucha animación. Siempre hay gente en la calle. Mucho material para cualquiera con un mínimo interés en el costumbrismo. Creo que el haiku se da bien a esas viñetas. Y esta es una selección de lo que he escrito sobre mi barrio.

Niños discuten.
Gorrioncillos ruidosos
en la placita.

Cafetería.
Abuelas desayunan,
libres al fin.

Ropa tendida.
A lo lejos se oye un trueno,
maldiciones cerca.

Bajo la lluvia
rebusca en la basura
el gitanillo.

¿Lengua de signos?
No, el corro de vecinas
se escandaliza.

Ellos al fútbol
ellas con muñequitas
la estatua mira.

Niños en bici,
Niñas sobre patines.
Mirar furtivo.

Fachada oeste
Las sillas a la calle
Tarde de barrio

Por alegrías.
Patio de vecinas
media mañana.

Abuelo fuma
el niño con chupete
niña con chicle

Entre jazmines,
murmurando a la sombra
“y ella me dijo…”

A la luz rosa
mujer del moño alto
chilla a los niños.

Coche amarillo
muchachito rapado
que lo contempla.

Terraza del bar
“no tengo nada que decir”
pero lo dice.

Hierve el puchero
Se oyen las lavadoras
de mis vecinas.

Haikus de día de playa.

Todos compuestos en una vista a Praia do Barril, Julio 2013. No son una secuencia.

Peleas de machos.
Tragedias en la orilla.
Cangrejo manco.

El niño huye
rebozado de arena
sin calzoncillos.

Sopla con fuerza.
Atraviesa, poniente,
cuerpos y penas.

Cielo plateado.
Olas transparentes,
La mente en blanco.

Flota en el agua,
como un mal pensamiento,
una medusa

Rodeada de azul
surfea en el horizonte
la vela roja.

Dirty Old Town

Cuando yo rondaba los diez años, ponían en la televisión la tarde de los viernes un programa musical llamado “Plastic”. Creo que lo presentaban un hombre rubio y otro moreno, muy jóvenes, y una mujer que a veces sobraba. Lo veíamos con la merienda mi padre, mi hermano, y yo. Y si con mi madre aprendí a disfrutar de los libros, con mi padre aprendí a disfrutar de la música. Él era fan de Sting y me enseñó a reconocer un bajo dentro de las canciones, y ahora yo enseño a mis alumnos a decir “bass guitar”. Escuchaba The Wall y yo tarareo Nobody Home cuando me deprimo. Plastic duró poco, pero las meriendas de los viernes de aquellos meses las recuerdo bien.

Una sección del programa eran los videoclips subtitulados. Uno a la semana nada más, para una niña que estaba justo empezado a aprender inglés. Y pusieron éste:

Y yo me quedé prendada, alucinada, con aquel tipo tan feo que cantaba con tanto odio. Mi padre me explicó algo, la letra, el grupo, no sé; yo estaba hipnotizada por el sentimiento con el que Shane McGowan maldecía su ciudad.

Mi padre no me enseñó a traducir, pero me animó a ser una buena traductora y a tomarme libertades según me pareciera. Así que aquí está mi versión, algo libre, de la letra de esta canción. Con versión haiku de propina.

Quedé con mi amor junto a la fábrica de gas,
Tuve un sueño junto al canal.
Besé a mi chica junto al muro de la fábrica,
mierda de pueblo,
pueblo de mierda.

Las nubes pasan y tapan la luna,
los gatos hacen la ronda,
la primavera es una fulana nocturna.
Mierda de pueblo,
pueblo de mierda.

Oí una sirena en el muelle,
vi un tren, una noche en llamas,
Se olía la primavera en el viento.
Mierda de pueblo,
pueblo de mierda.

Me voy a hacer un hacha bien grande.
Acero brillante, forjado en la fragua.
Te partiré a cachos como árbol podrido.
Mierda de pueblo
pueblo de mierda.

*
Gas, humo, muerte.
Noche de primavera
sin redención.

Sírveme lo de siempre.

Nací con predestinación nómada. Todos mis abuelos, y mi madre (mi padre, curiosamente, no) fueron emigrantes. Nací en una ciudad, eché a andar en otra, aprendí a leer en la siguiente. Pasé la adolescencia cerca de lo que siempre pensé que era el punto origen, y nunca me sentí tan fuera de lugar como esos años.

 Entré en la universidad y me dio por viajar, a veces poco tiempo y a veces instalándome en ciudades nuevas. Con becas, con mochila, con trabajillos de camarera, viví en dos ciudades europeas, visité media docena más, y le dije a un amigo escocés que todo lo que necesitaba para sentirme como en casa era una ciudad con río, zonas verdes, y cafeterías.

 Al empezar a trabajar, mi alumnos me preguntaban de dónde era, y yo contestaba que era de donde hay un bar donde me sirven “lo de siempre”.

 Ahora que paso todos los recreos en la biblioteca del instituto, algunos alumnos y yo tenemos una rutina para que me traigan el café de la cafetería. El dueño tiene una curiosa distinción entre “leche manchada” (leche con una gota de café), “manchado” (lo que en cualquier otro bar sería una leche manchada fuertecita) y “café con leche” (Apenas distinguible del manchado, pero con algo menos de leche). Algún alumno de pulso firme va a la cafetería, me pide “un manchado” y me lo traen a la biblioteca, con el azúcar ya vertido, y me lo bebo en el banquito del pasillo para dar ejemplo. En la biblioteca no se come.

 Un día, le pedí a una niña que me trajera otra cosa, porque no tenía ganas de café. Fui a hacer una llamada de teléfono, y cuando volví me encontré un manchado. Vaya, se habrá equivocado la niña. Una semana más tarde, tenía ganas de leche manchada, y mandé con el encargo a una chiquitaja de 1º de ESO. Volvió con un manchado y cara de agobio. “Maeehtra, que dice el del bar que me he equivocado y que esto es lo que tomas tú. Es lo que él me ha dado”. Así que ya estoy donde debo estar: en mi biblioteca, donde hay un bar donde me sirven lo de siempre.

Apátrida
me sirven ‘lo de siempre’
y aquí me quedo.

Feliz Día del Libro

Mi madre siempre ha celebrado el día del libro como si fuera Navidad o el cumpleaños de un miembro honorario de la familia (la biblioteca, claro). Tengo recuerdos borrosos de Días del Libro cuando yo era muy, muy chica. Como mi madre salía del trabajo un par de horas antes de que mi hermano y yo saliéramos del colegio, iba al centro, y compraba libros para ella y para nosotros. Ese día, llegar a casa a comer era como una segunda parte de la mañana de Reyes. Mis padres no nos hacían regalos fuera de ocasiones señaladas, y mi cumpleaños es en diciembre, así que esos libros eran aún más especiales por lo extraordinario de la ocasión.

Años más tarde, mi madre esperaba a la tarde del 23 de Abril o al fin de semana más cercano para llevarnos a mi hermano y a mí de librerías. Ahora leo más en pantalla, y me paso la vida leyendo pedacitos, pero no devoraría libros como lo hago si no fuera por mi madre. Ahora nos recomendamos libros. Yo le digo cuáles de mis novelones victorianos le pueden gustar y ella me persiguió hasta que me leí Falsa Identidad de Sarah Waters. Que mi propia madre me dé a conocer a Sarah Waters es una buena medida de lo estupenda que es (¿cuántas madres recomiendan a sus hijas novelas de amor de escritoras lesbianas militantes?).

Mañana es el Día del Libro, y yo me voy a pegar tres horitas de carretera no para comprar libros simplemente, sino para comprarlos con ella.¿Qué le puedo recomendar hoy? Hace años, traduje para ella este pedacito deThe House on Mango Street de Sandra Cisneros:

Siempre nos dijeron que algún día nos mudaríamos a una casa, una casa de verdad que sería nuestra para siempre, y que no nos tendríamos que volver a mudar de año en año. Y nuestra casa tendría agua corriente y las tuberías funcionarían. Y por dentro habría escaleras de verdad, no para llegar a la casa, sino escaleras dentro de la casa, como en la tele. Y tendríamos un sótano y por lo menos tres cuartos de baño, para que cuando fuéramos a bañarnos no tuviéramos que avisar a todo el mundo. La casa sería blanca con árboles alrededor, un patio enorme y césped, pero sin verja. Papa hablaba de esta casa cuando tenía un billete de lotería, y Mama hablaba de la casa cuando nos contaba cuentos antes de ir a dormir.

Y un haiku:

 La biblioteca
como hijas queridas
todos mis libros.

Poetisa recién casada

bajo limoneros

Tengo, comparativamente, pocos haikus dedicados a mi marido. Esto no es una secuencia ordenada; son, simplemente, algunos de los haikus que tienen que ver directamente con él o con nuestra vida juntos.

Más invitados que camas.
Rincones para dormir.
Pausa en la fiesta.

En el hospital,
el olor de las flores.
Respiro hondo.

 

Sí,
Ya,
Esto
Sabe bien
Pimienta verde
Sal, laurel, y muchos besos.

Pimienta verde.
Me besas en la cocina.
Esto sabe bien.

Bajo la manta
No se puede ver nada
Sólo sentir.

Ni mar ni río
La piscina del vecino
Nos arrulla.

Dulce y salado:
Besos en la cocina,
Pan con aceite.

En la cocina
Manos calentitas
Pies fríos.

Cien personas
Me verán darte un anillo
Y bailaremos.

Tápame bien,
Aleja pesadillas.
Dame de dormir.

Con cascos puestos,
Limpiando los cristales
casi bailando.

Despertador.
Beso sudoroso
y un dilema.

Ropa tendida.
A lo lejos se oye un trueno,
Y maldiciones cerca.

 Ducha y abrazos
mañana de domingo
dulce y eterna.

Oigo la maquinilla.
¿Entrevista de trabajo,
o espera besos?

Haikus y sexo.

Cuando llevaba poco tiempo componiendo haikus, empecé a convertirlos en estrofas de poemas más largos, a los que llamé ciclos. Andan por ahí, muchos de ellos, en un blog en el que sólo publicaba poesía. Algunos eran historias de amor con principio y final, o varias instantáneas de la misma situación.

Lo de hoy no es un ciclo, pero podría llegar a serlo. Son casi todos los haikus que he escrito que tienen algo que ver con una visión muy determinada del sexo obsesivo y dominante.  O dominado.

1
La ternura ya ha muerto.
Cuerpos feroces,
Puro deseo.

2 Santoka
“Mastico la luminosidad”
del dolor con placer.
Mi cuerpo está lleno de ti.

3
Tus blancas manos.
Envueltas en mi cinturón.
Sé que te duelen.

4
Más te odio y necesito
Que a las musas,
Que al bolígrafo.

5
No lo conozco.
Me atrae sin saber por qué.
Materia oscura.

6
Mi cuerpo sabe
De dónde sale esta pena.
Haz que se calle.

7.
El depredador
Se asoma a los ojos
De los chiquillos.

8.
Disimulando.
Sabes por qué tiemblo
Y no es de frío.

9.
En mi defensa
Los amantes me inspiran
A ti, te amo.

10.
Labios de papel.
Dientecitos tan blancos.
Preciosas marcas.

11.
Déjate llevar.
Sólo duele un instante,
te lo aseguro.

12.
De nada te sirve
desviar la mirada:
miro tu cuello.

13 Pedro Salinas.
Sí, soy culpable.
“Horizontal, sí, te quiero”.
Sí, todo el tiempo.