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Una unidad didáctica para inglés: Buffy Cazavampiros.

En los últimos años, he repetido una actividad con bastante éxito en 4º de la ESO. Ahora que han pasado por ella grupos muy diferentes, la voy a compartir. El interés de esta entrada para quien no sea docente es que voy a hablar de algunos de los prejuicios sexistas que tienen mis alumnos, y sobre la maravilla que es Buffy Cazavampiros. Dejo cómo incorporarlo a una programación a quien quiera utilizarla; no me voy a detener en indicar gran cosa sobre objetivos / contenidos / competencias. Que la adapte a su gusto quien la utilice. Y lo voy a explicar todo en español, para facilitar la lectura. Si vas a usar esta tarea en clase de inglés, es sencillísimo de traducir.

Nivel: Básico; más que elemental y menos que intermedio; alrededor de A2; alrededor del First Certificate; más de 14 años hasta adultos, es decir, entre 3º de ESO y quizá 1º de Bachillerato, aunque esta actividad es poco útil para los propósitos de Bachillerato. Imagino que con otro enfoque se puede usar en Lengua Castellana

Recursos y materiales: Un ordenador con proyector, o una pizarra digital. La serie de imágenes que verás a continuación (si quieres la presentación de OpenOffice que uso yo, déjame un email en los comentarios y te la paso). El capítulo “Hush” (cuarta temporada, décimo episodio) de la serie Buffy Cazavampiros, en versión original subtitulada. Los alumnos necesitan algo con lo que apuntar (papel u ordenadores, según sea la clase).

Qué vamos a aprender o practicar: Cómo describir a personas. Los personajes de una narración (héroe, heroína, protagonista, etc). Revisar nuestras preconcepciones sobre cómo son y deben ser los personajes (y actores) de series y películas. Relaciones de pareja y de amistad. Crear narraciones. La historia del desarrollo de las series en EEUU.

La Actividad.

1. Introducción. Repasar, si es necesario y como nos parezca más conveniente, cuatro áreas de vocabulario: la descripción física, la ropa y la moda, la descripción psicológica, y los personajes de la narración. Yo lo hago más o menos así:

  1. La descripción física: brainstorm. Voy escribiendo en la pizarra, ordenadamente, lo que la clase me dice de forma desordenada, usando a compañeros o profesores como ejemplo (“Describidme a la conserje. ¿cómo tiene el pelo? Etc).
  2. Para ropa y moda me limito a darles un par de ejes: formal/casual y fashionable / out of fashion. El resto, a este nivel lo presupongo.
  3. Para la descripción psicológica convierto la pizarra entera en un eje cartesiano que vamos rellenando, así:
    Mood, positive:
    Happy
    Personality, positive:
    Generous
    Personality, neutral: shy.
    Mood, negative:
    Sad
    Personality, negative:
    selfish.
  4. Para los personajes voy definiendo estos conceptos y les pido a ellos los ejemplos. Si hace falta, los pongo yo. Te dejo unas pistas, pero se pueden modificar al gusto. Se les puede pedir que investiguen, claro. Un buen lugar donde hacerlo es TvTropes si tienen nivel suficiente como para leerla.

Protagonist (only one or two; The Simpsons doesn’t have one).
Main characters (the Simpsons family)
Secondary characters.
*

Hero (male, active, positive)
Heroine (The hero’s prize; tends to be passive).
Female hero (Lisa Simpson)
Villain (Mr Burns)
Antihero (Homer Simpson)
Ally.

2 Pre-escritura. Si queremos dirigir la clase hacia la creación de narraciones, demostrar cómo si creamos un personaje determinado y lo ponemos en una situación determinada, lo siguiente es pensar en un conflicto, y eso será lo que produzca nuestra historia. Por ejemplo:

  1. Imagina un personaje que quieres que sea central. (los alumnos ponen sus ejemplos y tú te quedas con uno que te guste).
  2. Decidme cosas que puedes esperar que le pasen (ejemplos) y alguna que sea una sorpresa (ejemplos).
  3. Va a ocurrir algo sorprendente. Este personaje está donde no debe, sabe cosas que no debería…..
  4. Ahora el conflicto: Este personje quiere algo que no tiene. O tiene un problema.

Una estructura así de simple les evita el síndrome de la página en blanco; es muy elemental, pero da algo con lo que empezar.

La descripción física puede ocupar entre media hora y una hora dependiendo de cuánto sea necesario repasar y lo participativo de la clase. Si el repaso de la descripción psicológica es exahustivo, también coge una hora. Los personajes de la narración y el ejemplo de estructura narrativa pueden llevar una hora si la clase es participativa, mucho menos si no lo es.

3. Debate. Se acabaron los pasos previos. Lo siguiente es decir que vamos a ver una película (sí, es mentira, es para despistar) y proyectar estas imágenes con las siguientes instrucciones:

  1. Describe físicamente a estos personajes (no es tan obvio; hay opiniones encontradas).
  2. Imagina cómo son psicológicamente. Luego imaginaremos sus relaciones.
  3. Olvídate de la verdad. Si sabes quiénes son, no lo digas (esto me ha pasado con dos alumnos en seis grupos)

Las imágenes las he proyectado en este orden, que en otra ocasión alteraré para ver si modifica los resultados. Os voy indicando algo sobre los personajes y sobre qué opinan los alumnos de ellos. Puedes ver el capítulo de Buffy sin saber nada más sobre la serie, así que para reducir al mínimo los spoilers, cuento aquí lo que se puede deducir de “Hush”, y nada más.

1 Tara

1. Tara es un personaje muy secundario. Hush es su primera aparición. Es dulce y tímida; se convierte deprisa en el personaje de la serie al que querrías dar un colacao y un abrazo. Mis clases nunca se han puesto de acuerdo sobre si es guapa o fea, y a veces les cae antipática, pero tienden a coincidir en que es “la amiga de alguien”, “buena”, y “tímida”.

2. Giles es uno de los dos adultos fijos de la serie. Es el Guardián de Buffy, la protagonista. Es mago pero usa muy poco sus poderes. Mis alumnos tienen una intuición sorprendente para ver relación entre él y Buffy: es su profesor, su padre, su enemigo, da igual pero está íntimamente relacionado con ella. A veces creen que es el malo, pero cuando ven la foto de Spike se les pasa.

3 Anya

3. Anya es otro personaje secundario. En el pasado lejano fue un demonio, y un accidente en la serie la convirtió en humana. Más adelante pasó a ser la pareja de Xander. Como no está acostumbrada a relacionarse con humanos, es muy bocazas. La actriz es 3 años mayor que las demás mujeres de la serie. Mis alumnos varían entre considerarla muy fea o muy sexy, nunca “guapa”. Los que la consideran fea creen que tiene mal cáracter. Todos suelen creer que es la madre de alguien, y aquí se observa cómo de condicionados los tiene Hollywood: cualquier mujer demasiado mayor o fea para ser protagonista es la madre de alguien.

4 Riley

4. Riley aparece en esta temporada y llegará a ser el novio de Buffy. Mis clases piensan, sin apenas excepciones, que es el protagonista y un héroe sin ambigüedades. Siempre. No son capaces de inventarle defectos.

5 Willow

5. Willow es la mejor amiga de la protagonista. Es algo alocada, extravagante (algo que los alumnos siempre adivinan) y muy optimista, positiva y fuerte. A veces, a mis clases les cae mal.

6 Spike

6. Spike es un vampiro. Quiere matar gente, pero por circunstancias que en este episodio de Buffy no vienen al caso, no puede. Es un enemigo recurrente de los protagonistas aunque ahora esté, puntualmente, conviviendo con ellos. Mis clases siempre, siempre, lo consideran El Malo, el villano principal.

7 Buffy

7. Buffy es la protagonista de la serie. Caza vampiros e impide el fin del mundo con regularidad. Su único poder obvio es la superfuerza pero quizá también cura muy rápido. Intenta compaginar su destino de cazavampiros con una vida normal y completa de adolescente y estudiante; a veces le sale, pero normalmente no. A mis clases, al verla en foto, les cae mal instantáneamente. Es tonta. Es la mala. Se dedica al acoso escolar. Es una robanovios, o pierde a su novio (que SIEMPRE es Riley) por egoísta y no cuidarlo. Vamos: es la protagonista de Mean Girls. Esta reacción es unánime.

8 Xander

8. Xander es el mejor amigo de Willow, y luego el mejor amigo de Buffy. Dentro de una pandilla que se dedica a matar monstruos, a veces no lleva bien ser el único que no tiene poderes especiales y no es especialmente listo. Mis alumnos a veces creen que tienen cara de tonto pero suelen creer que es “el amigo de alguien”, “buenazo”, “el que se muere”.

A comentar todo esto se dedica fácilmente una hora y a veces falta tiempo; depende de lo grande que sea el grupo y cuántas ganas tengan de hablar.

Buffy Full cast

A continuación repasamos las relaciones. Esto es el esquema de lo que opinaron dos grupos este año:

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A: protagonistas, pareja principal.
B: Villanos.
C: Figuras mentoras.
D: el mejor amigo de alguien.
“most likely to die”: Quién es más probable que se muera.

DSC_0155

Hay cierta tendencia a construir que Buffy y Riley son una pareja que rompe, ella se queda sola al final, y él consigue una pareja más generosa, cariñosa y buena, que siempre es Tara o Willow y nunca Anya.

Hay poca tendencia a observar amistades entre personajes de distinto sexo, aunque Giles es casi siempre una figura protectora. También hay una mínima tendencia a considerar relaciones homosexuales; la única que se les ocurre espontáneamente es asociar a Spike con Xander, algo que ha ocurrido un par de veces.

3 – Dedicamos una sesión a ver el capítulo. Se pueden comentar algunos aspectos culturales (yo defino “college”, “midterms”, “finals”, “Wicca”, y “Weetabix”).

4- y otra sesión más para comentar:

– Si les ha gustado la serie y por qué.
– Identificarla: que es el 10º capítulo de la 4º temporada de Buffy the Vampire Slayer. La sitúo en el tiempo. Les cuento que es una de las series de la “transición” a la actual moda de series complejas y creativas orientadas a un público adulto. Buscamos otros ejemplos: Menciono Los Soprano si no la conocen, y Sexo en Nueva York. Comentamos qué series les gustan a ellos ahora. Me cuentan de qué tratan esas series. Comparamos con cómo el cine se ha vuelto cada vez más infantil; puede ser útil comentar la cartelera de cine de la zona para tener un ejemplo.
– Comentar los errores y aciertos de su forma de analizar las relaciones entre personajes:
– Su sorpresa al ver lo que ocurre entre Tara y Willow; su incapacidad para detectarlo, en algunos casos.
– Cómo efectivamente algunos personajes con “cara de buenos” son buenos (Tara, Xander). Buenas elecciones de casting con actores que son lo que aparentan… o no.
– Sus prejuicios contra las mujeres que no sean muy jóvenes (Si no es de mi edad es que es la Madre de alguien)
– La misoginia que hay en suponer todas las virtudes en un hombre muy guapo (siempre que sea hipermasculino) y todos los defectos en una mujer muy bella.
– El acierto en suponer un rol protector para Giles. Figuras adultas positivas que no son tu familia.
– Tal como trata el capítulo, incomunicación. ¿Por qué se nos quedan cosas sin decir?

5 – Por último, deberes. Yo suelo mandar una redacción para casa, de tema libre, siempre que sea una narración. Si el autor o autora anda escaso de creatividad, me puede resumir el argumento de una película que le guste.

No siempre hago un trabajo tan exhaustivo, pero esta es, para mí, la manera correcta de trabajar con películas en clase de inglés. Hablar sobre ellas, que no es difícil; sacar temas para el debate; repasar contenidos “secos” tipo vocabulario y gramática; relacionarlas con la experiencia personal; y hacer trabajos que vayan más allá de opinar sobre si te han gustado.

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Literatura

James Joyce, una introducción.

james-joyce-640James Joyce mirándote fijamente.

Esta semana ha sido el «Bloomsday», un día celebrado por los fans de James Joyce porque… bueno, eso luego.

James Joyce es el mejor escritor en inglés de la literatura irlandesa (Oscar Wilde no cuenta), y junto con Virginia Woolf, el mejor autor de prosa de las vanguardias de principios de siglo. He dicho. Su obra no es muy abundante, debido a su perfeccionismo, sus problemas de salud, y que por falta de éxito comercial tuvo que trabajar en otras cosas casi toda su vida.

A continuación un repaso, no de sus obras completas sino de las que a mí me parecen interesantes o recomendables, con algún toque biográfico.

Dublineses (Dubliners, 1914). Hay varias traducciones al español y la de Alianza no está mal. Es una colección de cuentos que en su momento fueron considerados naturalistas, situados alrededor de una década antes de la fecha de publicación. Pretenden denunciar lo que para el autor era la parálisis en la que vivían los dublineses. En muchos cuentos algún personaje quiere hacer algo y ni lo intenta, o sale mal. La intención es reflejar este proceso en todas las edades: cuentos sobre la infancia, juventud, madurez, y el último, The Dead, «Los Muertos».

  • Recomendado si: te gustan el naturalismo, el realismo muy contenido, las películas donde «parece que no pasa nada», la precisión lingüística, los finales tristes.
  • Películas: The Dead (1987) de John Huston es fabulosa. Digamos que es como El Festín de Babette pero al revés: una fiesta donde las buenas intenciones se quedan en nada. Todo sutileza.

Retrato del artista adolescente (A Portrait of the Artist as a Young Man, 1916). Recomiendo la traducción de Dámaso Alonso, disponible en Alianza y también en RBA. Alonso consultó sus dudas al traducir al propio Joyce. El Retrato pertenece a un género literario muy concreto: el Künstlerroman. Bildungsroman es una novela sobre el paso de la juventud a la madurez; por ejemplo, Jane Eyre, o por decir algo mucho más moderno, El Juego de Ender. Lo vemos mucho en películas, se me ocurre El Indomable Will Hunting. Künstlerroman es una historia así pero con un artista, que pasa de la niñez a la juventud, o de la juventud a la madurez, y descubre su destino de artista. Un ejemplo inglés muy optimista es David Copperfield. El Retrato es una Kunstlerroman terriblemente cínica, que machaca pero bien a su protagonista, Stephen Dedalus, un alter ego del autor, que aprovecha la distancia de sus treintaypocos años y su absoluto convencimiento de su genialidad para burlarse, y mucho, de cómo era él de jovencito. Un pringao. Muy, muy pringao.

No es una novela fácil de leer, sobre todo las primeras páginas. No está en primera persona, pero sí en un estilo indirecto en el que el narrador se adapta al lenguaje que utilizaría Stephen en cada momento de su vida. Así que al principio, se expresa como un niño pequeño.

  • Recomendado para: aficionados a literatura vanguardista y juegos retóricos sin pasarse mucho. Interesados en novelas sobre adolescencias cutres.

Ulises (Ulysses, 1918-1922). Hay varias traducciones, al menos tres. Esto son ya palabras mayores y aquí está el Bloomsday del principio. Toda la novela, y es bien larga, ocurre en un solo día: 16 de junio de 1904. Según a quién le preguntes tiene uno o dos protagonistas. Yo interpreto que son dos: Stephen Dedalus de nuevo, pobre mío, y Leopold Bloom, un comercial que trabaja en un periódico, captando anunciantes.

La novela tiene 18 capítulos, más o menos uno por hora con un salto atrás: primero leemos la mañana de Stephen, y el capítulo 4 salta tres horas atrás y el día vuelve a empezar con Leopold. Los dos están juntos desde el capítulo 15. Aquí hay una guía que puede facilitar la lectura, y en inglés recomiendo la edición anotada de Penguin. Cada uno de los capítulos está escrito en un estilo diferente, y sin embargo son extrañamente coherentes. Para mí destacan el 4º, que no es muy difícil de entender y hace que Bloom te caga irremediablemente simpático; el sexto, tristísimo, casi todo él un monólogo interior de Bloom en el cementerio; el 14º, en el que se hace un paralelismo entre un parto y la historia de la lengua inglesa, parodiando estilos de autores clásicos desde la Edad Media; y el último, un intento de reproducir el pensamiento libre, sin reglas gramaticales, de la mujer de Bloom justo antes de quedarse dormida.

  • Recomendado si: te gustó El Retrato del Artista Adolescente y quieres más.
  • Película: hay una protagonizada por Stephen Rea en el papel de Bloom (Bloom, 2003, dirige Sean Walsh) que no está mal, pero su estilo completamente realista, por más que sí recoja los acontecimientos, no refleja lo que el libro transmite. Puede que un buen orden sea leer el Retrato, ver esta película, y entonces leer Ulises porque ya vas a entender el argumento mucho mejor.

Finnegans Wake. Lo comento sólo como curiosidad. Es una obra experimental. El Retrato y con más profundidad Ulises juegan con el estilo, el punto de vista, y un poco, sólo un poco, con la sintaxis, pero no modifican el lenguaje: son novelas enteramente escritas en inglés perfectamente reconocible, con alguna licencia. Finnegans Wake no. Empieza así: » riverrun, past Eve and Adam’s, from swerve of shore to bend of bay, brings us by a commodius vicus of recirculation back to Howth Castle and Environs.» Es decir: cada palabra es un juego de palabras, una alusión o ambas cosas. A pesar de su enorme dificultad, es curioso leerlo en voz alta, o escucharlo.

  • Recomendado para: joyceanos recalcitrantes.

Biografías de Joyce: Comento tres:

  • La de Ellman. Un tocho inmenso, casi 750 páginas en mi edición, sin contar las notas al final. De Ellman tengo atascada la biografía de Oscar Wilde. Escribe de una manera fácil, pero con tantos, tantos datos que me pierdo. De nuevo: para estudiosos, recalcitrantes, y fans-muy-fans de leer biografía.
  • Dublinés, de Alfonso Zapico. Un cómic muy ameno y recomendable.
  • Nora, película de Pat Murphy protagonizada por Ewan McGregor y que se centra en la relación de Joyce con su mujer. No está mal. No la veas si no te gusta mucho McGregor.

Para concluir: Si te han dicho que James Joyce es un clásico y que hay que leerlo y bla bla bla, o si tienes curiosidad por lo que acabo de contarte, un orden cronológico te va a ayudar porque Joyce asume que conoces las obras anteriores. Incluso hay personajes de Dublineses que repiten en Ulysses. Además, el nivel de dificultad y de retorcimiento del lnguaje es progresivamente mayor. Busca ediciones anotadas y resúmenes online; algunos profesores universitarios odian esas ayudas porque como toda interpretación, son discutibles, pero muchos necesitamos las pistas que dan.

Para terminar con la aplicación en educación secundaria: creo que Dublineses puede estar al alcance de un nivel 2º de Bachillerato al que guste mucho leer y quiera iniciarse con la literatura adulta. Y también el cómic de Zapico.

 

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Feminismo

La naturaleza de los privilegios, y sobre su renuncia.

En cualquier lucha contra la discriminación en la que se cuente como aliados con quienes no la sufren puede surgir el problema de si los mismos pueden “renunciar” a sus privilegios. Esto genera fricción entre oprimidos y aliados, que se preguntan si para ser un activista “de verdad” van a tener que renunciar a algo que consideran parte de su identidad. Hay muchas opiniones sobre ello; la mía es que el conflicto viene del complejo significado de la palabra “privilegio”. Son varias cosas: en primer lugar, una característica a veces irrenunciable. Por ejemplo, ser hombre, ser heterosexual, ser cis…. de todas ellas, la única renunciable es ser rico y algunas son modificables, como no estar discapacitado. Cuando hablamos de “renunciar a privilegios” no nos referimos a esto.

En segundo lugar, tenemos la jerarquía que convierte las características personales en ventajas. El patriarcado sitúa al hombre sobre la mujer, el capitalismo genera desigualdad social, el racismo establece una raza superior, y así sucesivamente. Renunciar al privilegio es combatir la jerarquía.

Por último, si sumamos nuestra característica personal a la jerarquía, las consecuencias son las ventajas concretas que tenemos. Ya he hablado sobre las mías. Citemos algunas de los hombres: se les consiente más agresividad, se les presupone ser más racionales, se les escucha más. Sólo por decir algún ejemplo. Esto, las consecuencias, es privilegio en su tercera acepción.

Cuando queremos implicarnos en una lucha contra la discriminación, queremos ser activos (somos activistas, ¿no?) y queremos combatir a otros (la autocrítica es dura). Y nos fijamos en el segundo punto. Algunos grandes logros provienen de aliados, aunque solo sea porque tenían el poder y los apellidos: abolir la esclavitud, dar el voto a los pobres, dar el voto a la mujer, legalizar el matrimonio homosexual, y así. Esos son los logros que queremos, por supuesto, poder decir “yo he hecho”.

Los aliados, por otra parte, tienen un extra de trabajo, centrado en la tercera acepción. Supongamos un hombre feminista: su función, además de combatir el daño hecho a las mujeres por terceros, también es procurar no beneficiarse, por acción o por omisión, de ser un hombre. Esto es un trabajo imposible de hacer de forma completa, porque no depende de cada hombre cómo lo perciba el resto de la sociedad, a menos que se haga un esfuerzo muy grande para salir de la jerarquía. Además, es durísimo y desagradecido: si te callas, si no interrumpes, si das la razón, si dejas de llamar “ayudar” a tu parte de las tareas de la casa…. nadie se va a dar mucha cuenta, y no te lo va a agradecer nadie. No digo que sea fácil. E insisto: no sirve de mucho hacer una lista de tareas, porque es inacabable, y cada uno debe dedicarse a donde más útil resulte. Sólo digo que si no haces, aunque sea un poquito, el trabajo de ir perdiendo ventaja sobre mí, mal puedo considerarte mi aliado.

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Feminismo

Eso, por gorda.

El 31 de Agosto, en Twitter, tuvo lugar una larga conversación, con muchos participantes, sobre qué efectos sociales negativos tiene estar gorda. Esto fue a raíz de que un desconocido que no recuerdo dijera algo en la línea del tópico «las mujeres gordas son atractivas, no deben preocuparse tanto por gustar a los hombres», así que quise contar porqué para mí los problemas derivados de estar gorda tieen poco que ver con atraer a los hombres. Para muchas mujeres es parecido; al fin y al cabo, muchas gordas tenemos relaciones felices con hombres que nos quieren así.

Los problemas se pueden resumir en: los médicos te hacen poco caso, la mayoría de la gente asume que eres vaga y no tienes autoestima, las otras mujeres te tratan peor, y es muy difícil encontrar ropa de tu talla. Pero mejor lees lo que todos estos gordos y gordas tenemos que decir sobre nuestras vidas (mis observaciones son las que están sin firma). Gracias a los participantes, a los que he dejado fuera también, y a los delgados que dieron apoyo.

Comida, culpabilidad y educación.
Condenada a mantener una relación de amor-odio con la comida y tu cuerpo mientras la sociedad te prejuzga (@sibylbanshee)

Sentirte culpable al comerte un donut, porque tu madre lleva toda la vida diciéndote que tú lo que tienes q hacer es ponerte a dieta. (@Child_Deirdre)

Cuando una flaca come en el McDonalds, todo bien. Ven una gorda y piensan: «claro, por eso está así de gorda». (@Child_Deirdre)

Y ya no os hablo de la relación entre nivel económico y obesidad. «Pero la culpa es tuya, que no te sabes alimentar» (@AnaLangstrump)

Deporte.
Si estás gorda y corres por la ciudad, antes o después alguien se va a reír de ti. (@Child_Deirdre)

Y si ya te cuesta encontrar ropa de calle de tu talla, ni se te ocurra entrar en una tienda de ropa de deporte. (@Child_Deirdre)

Los gordos no corremos, ni jugamos al fútbol, o nos peleamos, somos patosos en gimnasia. Aunque seamos listos, nos tratan de gilis. (@carlos28051)

Os estoy leyendo con lo de #EsoPorGorda y me estoy acordando de las clases de gimnasia y el test de cooper con la alergia y el asma… (@LordTesla)

La gordura es un tabú. Porque sabéis que es un insulto aunque lo neguéis.
Cuando dices que estás gorda, te dicen «mujer, tú no estás gorda». Como si hubieras dicho algo terrible. (@Child_Deirdre)

No eres gorda, eres rellenita (@perdidiya)

Que la gente que te aprecia se espante cuando te autodefines como gorda, porque creen que es un insulto.

La ropa. La que no hay.
Comprar ropa es difícil, sobre todo si eres una mujer joven o quieres ropa que podríamos llamar pija, formal, o profesional. Tu talla no se encuentra. De la 46 o 48 en adelante, tienes ropa fea y conservadora pero sin llegar a elegante (resumiendo: “para viejas”), algo de ropa deportiva, y todo caro.

De bañadores mejor no hablar. Por encima de una determinada talla, todos son negros o marrones. Enterizos. Nada de bikinis.

¿No estará buscando ropa para usted, verdad? Aquí no tenemos esas tallas -No, estudio cómo se gana la vida una impertinente. (@De MadridAlCiel1)

Comprando ropa: «A ver si tengo algo, es que es usted tan… abundante» (@_equaliza)

– ¿Te llevas el vestido? – No me gusta cómo me queda. – Pues con esas anchuricas que tienes y este precio, no sé qué esperas. (@maiteolondriz)

Que preguntes por una talla y te miren como su estuvieras loca o te traten como si tuvieras la peste. (@annaga94)

Es difícil encontrar sujetadores por encima de la 95B. Cuando los hay, a menudo son caros, feos, o las dos cosas. Luego ya veremos si realmente sujetan.

Imposible encontrar un sujetador que no desborde, barato y que te siente bien. (@AnaLangstrump)

Estar gorda o delgada importa más que cualquier logro personal.
Oído por la calle: La celulitis de Serena Williams levanta el ánimo de cualquier chica (@rosarmario)

Marion Bartoli, campeona de Wimbledon, presentador de la BBC: te ha dicho tu padre que nunca serás un bombón? (@rosarmario)

Que se hable más del físico de Adele que de su música. (@LauraLunaMun)

Tu capacidad profesional está en entredicho. Y tu fuerza de voluntad, y tu disciplina.

Maneras de convencerte de que no vales. Las gordas somos tontas y raras.
«Que lástima que sea gorda, con la cara tan bonita que tiene» (@Analangstrump)

Tener miedo de encontrarte con chicas más delgadas que tú por la calle por si te miran con desprecio (@annaga94)

No eres una persona más, sino una víctima de estereotipos y menciones por tu peso y volumen como #EsoPorGorda (@sibylbanshee)

Sorprenderte a ti misma haciéndote chistes y insultos sobre tu peso para evitar el juicio de las delgadas (@Lasti_)

Que cada dos por tres el TT sea de chistes sobre gordas. (@LauraLunaMun)

Que tus amistades hagan «bromas» con tu cuerpo. (@annaga94)

Las niñas somos tontas, y los niños, empollones.

Nos consideran torpes, tontos, sudorosos…(@carlos28051)

Asociar obesidad y sobrepeso a dejadez, poca autoestima y poca higiene, y no, en su mayoría no (@AnaLangstrump)

No ver mujeres parecidas a ti en ningún medio de comunicación. Sólo de vez en cuando, y de “graciosas”. Siempre solteras.

No ver NIÑAS parecidas a ti en ningún medio de comunicación. Jamás.

Los niños gordos que salen en los medios de comunicación siempre son matones o tontos perdidos.

Los hombres empiezan contigo, o sin ti pero en tu presencia, conversaciones que no son asunto tuyo ni quieres oír sobre qué tipos de mujer les gustan.

Si tienes una enfermedad mental, la gente la asociará a tu gordura. Estás gorda porque no te quieres.

Otras personas hablan de ti a tus espaldas de problemas emocionales reales o imaginados que te impiden adelgazar.

Otras personas quieren opinar e incluso decidir sobre el ejercicio físico que haces.

Otras personas te dan consejos que no les has pedido, sobre lo que comes o sobre tu salud. (Añade @laeme: y sobre cualquier cosa)

La identificación tetas=sexo es tan intensa que si te pones la misma ropa que otra mujer, tú resultas basta, provocativa y poco profesional.

Hay gente que te recuerda como «la gorda». Te encasillan en un papel sobre cómo creen que deben ser los gordos.

Los médicos te toman menos en serio. Vas al médico porque tienes tos y te dice que pierdas peso.

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De todo un poco Feminismo

Entrevista a Pilar Bernal, asesora de compras.

Pilar_Bernal_Maya_Periodista

Pilar Bernal se dedica a una profesión poco común: es asesora de compras. La conozco desde hace bastante tiempo, y me ha ayudado a resolver algunos de mis problemas con la ropa. En mi opinión, su trabajo visibiliza que escoger la ropa adecuada y crear una imagen es algo que a las mujeres normalmente se nos presupone, y que por lo tanto tiene poco valor.

¿En qué consiste tu trabajo como asesora de compras? Mi trabajo va desde acompañar al cliente a tiendas, enseñarles con qué colores se pueden sacar más partido o qué cortes y tendencias son los que sientan mejor a su morfología corporal. También hablamos de cortes de pelo o maquillajes, tratamientos cosméticos/corporales… todo lo que sirva para mejorar su imagen o ayudarles a proyectarla para cumplir el objetivo que tengan entre manos, ya sea personal o laboral por ejemplo.

¿La gente suele repetir? Sí. Hay quien tiene pánico a ir de comprar porque no tiene tiempo o ganas, pero cada cierto tiempo tiene que renovar su armario o comprar un look para una boda o evento concreto. Así que repiten, porque en una hora se van con su ropa y accesorios comprados, y con la seguridad de que van perfectos.

¿Qué tipo de asesoría te piden más: para una ocasión especial, qué colores les van, renovar el armario…..? Un poco de todo, aunque en principio la mayoría quiere saber qué colores y tendencias les sientan mejor. Otros vienen con la prisa de que tienen un evento en pocos días y no tienen nada que ponerse, así que nos vamos de tiendas.

¿El centro comercial y tú en tu promoción personal anunciáis el servicio como unisex? sí.

Aquí me dio por comprobarlo, y pienso que se podría hacer explícito. Una entrevista al gerente de Airesur, y la publicidad en Facebook del servicio, utilizan el genérico masculino o estrategias como «tod@s», pero no hay una política explícita de publicidad para hombres.

¿Quieren ellos lo mismo que las mujeres? No exactamente. Ellos quieren agradar a alguien en concreto: su jefe, la familia de la pareja, a la pareja, o se visten para encontrarla si es que no la tienen. En general, son más inseguros con su imagen que las mujeres.

¿Son el mismo tipo de persona? Es decir, ¿Clientes y clientas suelen tener la misma edad, el mismo estilo… o no? No, qué va. Son de muy diferentes edades, estilos y poder adquisitivo. La mayoría de los hombres son jóvenes (de 20 a 40 años); sin embargo, he tenido clientas desde los 10 años, que vienen a comprar con su madre, hasta los 70. Hay quien llega muy perdido, sin saber ni qué estilo tiene, y esperan que yo los oriente a encontrarlo y sentirse bien, más seguros.

¿Recurren a ti personas, hombres y mujeres, a los que les cuesta trabajo encontrar ropa? ¿Por qué? Sí. Desde la talla 34 hasta más de la 50. Bajitos (de metro y medio) y muy altos (más de 1.90 m) Eso también es importante a la hora de elegir ropa y zapatos. Hay quién está acomplejado por tener una talla pequeña y unos pies demasiado grandes, por ejemplo, quien cree que no puede llevar pitillos denim porque tiene una 48 y no va a encontrarlos. Mi trabajo también les da confianza y les disipa dudas y miedos que no les permiten encontrarse a gusto con su talla/morfología corporal.

Saco como conclusión poco sorprendente de la experiencia profesional de Pilar Bernal que los hombres se sitúan en los extremos. La mayoría de las mujeres no tenemos problema en pedir consejo, y estamos preocupadas por nuestro aspecto: una asesora de compras gratuita es un capricho razonable que nos facilita la vida. Los hombres en cambio no sólo están educados en que la coquetería es femenina y su ropa, sencilla, sino también en no pedir ayuda y consejo: ellos siempre son los expertos. Por eso, un hombre que vaya de tiendas con asesoría tiene que ser joven, coqueto, preocupado por su aspecto (interesante que se estén vistiendo para una persona concreta) y además, lo bastante inseguro como para no fiarse de su propio criterio.

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Feminismo

Test: ¿qué tipo de feminismo practicas?

Este test, apto para todos los públicos incluso los que no se consideran feministas, te puede enseñar qué punto de la evolución histórica del feminismo se ajusta más a tus ideas. Las soluciones se pueden interpretar si dejas preguntas en blanco, y puedes contestar 2 de 4 opciones si estás muy indeciso, pero eso hará que el resultado sea algo más impreciso. Aunque esté formulado en femenino, está pensado para que lo puedan hacer hombres y mujeres. Aquí tienes las soluciones. ¡Cuenta qué te ha salido en los comentarios!

NOTA: Desde que lo creé, este test ha recibido varias críticas, entre las que destacan que los lectores no se sienten identificados con todas las opciones,  es decir, que a veces echan en falta un «niguna de las anteriores»; y que está sesgado o que pretendo criticar lo que sólo estoy exponiendo. Este test no está pensado para adivinar o diagnosticar nada, sino para mostrar con un ejemplo que dentro del feminismo hay ideas contradictorias porque es un movimiento muy amplio. Todas las respuestas del test son ideas que han defendido activistas feministas en algún momento de los últimos 50 años. No pasa nada si no te identificas con una respuesta por cada pregunta o con un movimiento coherente. Casi nadie lo hace y eso es lo mejor.

Y sobre que este test pretende ser una crítica sutil y retorcida, pues no. El blog está lleno de críticas, unas explícitas y otras retorcidas. Este test no es una de ellas. Si os sirve de algo, la segunda ola es como la típica madre de los chistes machistas sobre madres pesadas: le debo la vida y la quiero un montón, pero me tiene harta y no la aguanto.

1 Los objetivos del feminismo son:
1 La igualdad entre hombres y mujeres.
2 Compensar la discriminación histórica de la mujer.
3 La destrucción del patriarcado, es decir, todo el sistema de opresión visible e invisible que afecta a toda la sociedad, a las mujeres más que a los hombres.
4 Un principio necesario pero parcial e insatisfactorio para resolver el conjunto de las injusticias sociales.

2 ¿Qué opinas de la discriminación positiva y las cuotas?
1 Sólo benefician a las mujeres que ya han llegado a “casi” lo más alto, que son una minoría privilegiada.
2 Estoy en contra. La igualdad ante la ley y la aplicación de méritos objetivos debería ser más que suficientes.
3 Estoy a favor. Es necesario que haya mujeres en las altas esferas de poder.
4 Estoy a favor, pero no me parecen una solución suficiente.

3 Contra la violencia de género:
1 Leyes específicas y medidas de protección concretas.
2 Información, independencia económica de la mujer, garantizar que los mecanismos legales de separación, denuncia por lesiones, etc. funcionen bien. Sin leyes específicas.
3 Las medidas legales son un parche, necesario pero parche. Es vital destruir el concepto del amor romántico y la feminidad sumisa.
4 No terminará hasta que cambie el concepto de masculinidad patriarcal. Hay que trabajar mucho con los hombres.

4 Prostitución:
1 Es el horror. Una muestra palpable de la opresión patriarcal.
2 Existe porque hay pobreza y miseria. Sería deseable que no existiese, pero mejor que prohibir la prostitución, arregla la pobreza.
3 Si hay igualdad entre hombres y mujeres, que haya prostitución masculina también.
4 Criticar la prostitución es insultar a las que la ejercen libremente. Que opinen ellas.

5 La pornografía.
1 Es irrelevante a los intereses del feminismo.
2 Puede ser no sólo feminista, sino además una expresión del feminismo.
3 No me gusta, pero eh, libertad de expresión.
4 Es una expresión de misoginia.

6 Espacios segregados:
1 Sí. A veces hay que descansar de tener tanto machote alrededor. Yo por mí me iba a una comuna lesbiana.
2 Están bien cuando no hay igualdad, pero cuando ya se ha conseguido la igualdad, debemos eliminarlos.
3 No. Las mujeres tienen que entrar en los espacios masculinos.
4 Puede haber quien los necesite. Si se trata de una necesidad cultural, por ejemplo.

7 Se le puede criticar al feminismo:
1 No ha conseguido que la mujer consiga igualdad en aspectos básicos como el laboral.
2 No ha conseguido la unidad de las mujeres contra el patriarcado.
3 No tiene en cuenta que los intereses de las mujeres poderosas (blancas, ricas, occidentales, heterosexuales) van directamente en contra de las demás mujeres.
4 Muchas de sus reivindicaciones están desfasadas o son extremistas.

8 El lenguaje inclusivo o no sexista:
1 Es una estupidez porque desvirtúa el lenguaje y sólo lleva a malentendidos y cursilerías.
2 A mí me va a dar igual que digas “personas en situación de pobreza” o “personas negras” si no vas a solucionar la pobreza y el racismo.
3 Puede ser conveniente y útil.
4 Es una necesidad y una prioridad.

9 ¿Dónde quieres ver a muchas feministas?
1 En el barrio chungo de mi ciudad, no «ayudando», sino aprendiendo.
2 En la Universidad.
3 En los consejos de ministros.
4 En el Vaticano. Con motosierras.

10 “Una mujer donde tiene que estar es en casa con sus hijos”.
1 No, si contrata ayuda externa.
2 Ojalá. Hay muchas que quieren dedicarse más a su vida doméstica, pero no pueden.
3 Desgraciadamente, una mujer puede elegir entre la vida familiar o el éxito.
4 El hogar y la domesticidad son inventos del patriarcado.

11 Una afirmación como “Si las mujeres mandasen no habría guerras”.
1 Es falsa. Existirían discriminaciones por raza, clase social, etc. sobre las que se basarían nuevos conflictos.
2 No es cierta. Si ocupamos el mismo lugar de poder que los hombres haríamos lo mismo, porque somos iguales.
3 Es intrigante.
4 Es cierta, o al menos habría menos conflicto, porque el patriarcado provoca muchos de ellos.

12 Los ideales de belleza sobre la mujer:
1 Se usan para oprimirnos. Ser fea y aceptarlo es una liberación, ¡vivan las feas!
2 Para muchas son una opresión, pero también son un arma que se utiliza en contra de mujeres a los que jamás son aplicables. Las que no son blancas, por ejemplo.
3 Son injustos. No puede ser que tu vida entera dependa de ser guapa o fea.
4 Son arbitrarios, reivindico que cualquier mujer puede ser bella.

13 Hablemos de hombres:
1 No pintan nada en el feminismo. O muy difícilmente.
2 La igualdad jurídica y la existencia de una meritocracia verdadera requiere de su participación.
3 Deben ocuparse no sólo del feminismo sino de crear una masculinidad diferente. Y de las diferencias de raza y clase, que a veces dividen más que los sexos.
4 Deben sumarse al feminismo.

14 ¿Qué te inspira como feminista?
1 Las feministas radicales y los movimientos revolucionarios.
2 La lucha de las pioneras o de las mujeres en países en vías de desarrollo. Qué fuerza y qué valentía.
3 Las mujeres que consiguen poder en un mundo de hombres.
4 Luchas no necesariamente feministas, como el movimiento trans*, los derechos de los homosexuales, la lucha contra el racismo.

15 Eres concejal en tu pueblo y puedes financiar un curso. Escoge.
1 Talleres de economía y emprendimiento para amas de casa.
2 Talleres sobre anticonceptivos en el instituto.
3 Talleres de español para extranjeras.
4 Talleres de defensa personal.

16 ¿Qué ha contribuido más a liberar a la mujer?
1 Rebelarse
2 La lavadora.
3 El acceso a la educación.
4 ¿A qué mujeres?

17 Te enfadarías con una feminista porque:
1 Se dedique a intentar tener contento a todo el mundo. Con blanduras y simpatías no vamos a conquistar nada.
2 Traicione las raíces del movimiento con reivindicaciones superficiales. Esto es un asunto serio y lo que hay que cambiar son las leyes, no hacer chistecitos o criticar dibujos animados.
3 Es homófoba. O nos liberamos todos a la vez, o esto no va a ninguna parte.
4 Quiera pedirse dos años de baja de maternidad. ¿Para esto he luchado yo?

18 Recomiéndame algo para inspirar a mi sobrinita (suponte que todo va a ser de su gusto y apropiado a su edad).
1 El viaje de Chihiro.
2 Mafalda.
3 Buffy Cazavampiros.
4 Jane Eyre

19 Sólo una de estas reivindicaciones es extraordinariamente urgente (OJO: urgente no es lo mismo que importante)
1 Más gasto social.
2 Igualdad legal.
3 No a la violencia sexual.
4 Romper el techo de cristal.

20 Una feminista debería preocuparse…
1 Por si su liberación se basa en la explotación de otros/otras.
2 Por eliminar la acumulación de opresiones patriarcales en su día a día.
3 Por las corrientes tipo «crianza natural». La reivindicación de la baja maternal de tres años es machismo.
4 Por liberar a las que aún están oprimidas en otros países donde no hay, por ejemplo, derecho al voto.

Varias preguntas son sugerencias de @undivaga. Gracias.

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Guía práctica para prevenir las violaciones.

¿Quieres saber qué hay que hacer para evitar la violencia sexual? Es fácil. No violes.

Ah, que querías algo más detallado. Quizá, cómo evitar que otros violen. Pues aquí tienes una lista de consejos. Son muchos, son exigentes. Son pedir demasiado. A mí me han pedido muchas tonterías antes, así que si por exigirte algunas cosas a ti la próxima generación de niñas va a pasar menos miedo, pues estoy en la obligaciónde exigirte.

  1. Edúcate sobre el consentimiento entusiasta. Te resumo la teoría: el consentimiento libre, consciente y explícito es erótico. Aquí hay más información. Aprende algo más que a ser un seductor-conquistador. Cuando te hayas educado sobre el tema, práctícalo y educa a otros.
  2. Las violaciones no son sexys ni divertidas. Ante una letra de canción como “los besos más bonitos son los robados” o “qué culpa tengo yo de que a las niñas les salgan las tetas antes que los dientes” (estoy dando ejemplos de poca intensidad, lo sé), analiza, critica, comenta. No te limites a absorber el mensaje.
  3. Para evitar que las mujeres que conoces sean agredidas por desconocidos, acompañarlas es una recomendación estándar. Ve más allá, porque la agresión por un desconocido es estadísticamente poco frecuente. Para evitar agresiones de sus parejas, sé un buen amigo y procura estar atento a las señales de alerta que dan los maltratadores (y las personas maltratadas).
  4. No culpes a las víctimas ni pongas en duda su testimonio. Si quieres y se puede, haz preguntas, pero no la pongas en duda. Compara con que te describan un atraco: piensa si preguntarías «¿Tanto dinero llevabas en la cartera? ¿de verdad te robaron, seguro que no lo has perdido?», si dirías «bueno, por lo menos no te pegó, ¿no?». ¿A que no?
  5. No obligues a una víctima real o potencial a hablar del tema. Además de respetar el cuerpo hay que respetar el silencio. Estarás enseñando a esa persona que su intimidad es valiosa para ti.
  6. Nunca les digas a las mujeres qué tienen que hacer para protegerse. Intenta salir de la cultura que nos marca que los delitos sexuales se previenen con el control físico y mental de las víctimas potenciales.
  7. No entres en “es que yo no soy un maltratador”, “no me pongas bajo sospecha”. No nos hagas perder tiempo consolándote. Busca para eso, si quieres, a otros hombres, o a personas que no se sientan vulnerables.
  8. El sexo con drogas o alcohol puede estar muy bien, pero resérvalo para personas y ocasiones con mucha confianza previa. Drogado o bebido te va a resultar más difícil detectar la falta de consentimiento, parar a tiempo si no lo hay… Vas a ser menos consciente si la otra persona no se lo está pasando bien. Igualmente, evita el sexo con personas que no estén en plenas facultades (volvemos al consentimiento entusiasta)
  9. Si conoces casos, habla de ellos sin dar nombres y la víctima te da permiso. Elimina con ejemplos prácticos la idea de que los maltratadores son monstruos. Compartir con discreción las experiencias de las mujeres maltratadas que conoces puede ser educativo para otros.
  10. Jerarquía + secretismo = abusos. Jerarquía + secretismo + discriminación o represión sexual = violencia sexual. Si estás en una situación de poder, aumenta la transparencia, la autocrítica de los líderes, la diversidad en la entrada de miembros y en la directiva. Ten una política previamente publicada sobre abusos. Que los depredadores potenciales sepan que sabes que existen y que vas a por ellos. Quieren víctimas indefensas, no las quieren protegidas por ti.
  11. Si eres responsable de niños, enséñales cosas como “a la gente no se la toca sin permiso. Pide permiso. Respeta el espacio de los demás”. Esto incluye, por supuesto, predicar con el ejemplo.
  12. No excuses a los violadores. Trátalos como tratarías a alguien que roba carteras a punta de navaja, como mínimo. Entiendo que puede ser duro cuando el violador es tu amigo, o tu cantante favorito. No dejes que se sientan cómodos.

Elaborado con la colaboración e inspiración de mis alumnos y alumnas del IES González de Aguilar; mi marido; @jaustral; @cora_alvarez; @ComandanteVimes; @minimaiko; @shakesphobic; @510nm; @undivaga; @ptraci. Muchísimas gracias.

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¿Qué clase de feminista eres?

Una crítica que las feministas recibimos a menudo es que deberíamos estar luchando para resolver otros problemas distintos. Que hay hombres maltratados, o que nos preocupamos por tonterías. Otros se meten en enredos lingüísticos sobre la igualdad y el hembrismo. Además están los desacuerdos entre las propias feministas. Es difícil evitar las discusiones improductivas en estos casos.

Leer ciertos debates online me ha hecho pensar mucho en qué clase de feminista soy, y cómo quiero ser. Escribirlo ordena las ideas, contarlo es un posicionamiento. Sigo estando a mitad de camino de todo, como siempre.

Ante cualquier conflicto de género, mi reacción visceral es cómo afecta a mi experienciay mi primer pensamiento es cómo influye ello en las vidas de mis alumnos, chicos y chicas. Por eso, estas son mis prioridades, aunque no están en orden.

  1. La integridad física. Es decir, la libertad sexual, sobre todo de las mujeres; la violencia de género; la vulnerabilidad de los varones jóvenes ante la delincuencia.
  2. Destruir los estereotipos que nos afectan aquí y ahora, el concepto occidental-español-andaluz de feminidad y masculinidad. Esto quiere decir que estoy en contra del esencialismo. No creo en una naturaleza femenina o masculina y rechazo cualquier planteamiento místico-pagano de la feminidad.
  3. El clasismo. La manera en la que el sexismo intersecciona con la clase social o la pobreza para perjudicar a los más pobres.
  4. La construcción de la masculinidad, sobre todo en los niños y adolescentes.
  5. La salud sexual y reproductiva de las mujeres cis. Eso incluye el derecho al aborto.
  6. Presiones en el entorno laboral para quienes no somos ricos. Conciliación, «mansplaining», minusvaloración de las habilidades femeninas, acoso.
  7. El uso de lenguaje inclusivo, cuando éste sea descriptivo y eufónico.
  8. La captación de indecisos; el feminismo para principiantes.

Hay algunos temas que considero muy importantes pero en los que tengo poca formación o no me tocan. Son cuestiones que me importan ante todo en la medida en la que afecten a mis alumnos, o para estudiar e informarme. Otros son asuntos que me parecen interesantes, pero no tanto como la primera lista.

  1. Los derechos de los homosexuales, sobre todo los más jóvenes, y de los trans. El derecho a definir (¡que NO es lo mismo que decidir!) el propio género y la orientación sexual, sin violencia y sin presiones.
  2. La representación de los géneros en la ficción. Me resulta muy entretenida pero ha dejado de parecerme de lo más importante.
  3. Los trastornos alimentarios. La presión por ser bella.
  4. Los movimientos de liberación de la mujer no europea.
  5. Educación sexual más allá de la importancia del consentimiento.
  6. El feminismo de tradición francesa.

Finalmente, alguno de los temas usuales que no me interesan son éstos. Unos no me importan, otros son debates que tienen su importancia, pero me mantengo al margen.

  1. De qué sexo son las personas que ocupan el poder. Las mujeres ricas.
  2. Los debates terminológicos.
  3. Cualquier cosa escrita entera en polisílabos.
  4. Cualquier cosa que esté escrita en jerga política.
  5. Las acciones que van claramente dirigidas a llamar la atención. El activismo que busca un shock.
  6. La visibilización de la menstruación.
  7. El estatus legal de la prostitución más allá de evitar el tráfico de personas, la esclavitud, y la explotación.
  8. Los debates sobre si la pornografía o determinadas prácticas sexuales como el BDSM entre otras son buenas o malas para las mujeres.
  9. La pureza de mis aliados, ideológica o de otro tipo. Si hay que compartir lucha con un hombre de derechas que en cuestiones puntuales defiende los mismos intereses que yo, pues se comparte.
  10. Cualquier intersección entre religión y feminismo, con alguna pequeña excepción.
  11. Los espacios segregados, a menos que estemos hablando de educación (estoy en contra de casi todos, y si son educativos más).
  12. No creo (mucho) en las revoluciones. Prefiero las reformas.
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Feminismo

La carga del hombre blanco

En cualquier activismo feminista, es frecuente encontrar hombres con la colección completa de privilegios, que nos dicen «el patriarcado también me oprime a mí». Queridísimo compañero, aliado en potencia, quién sabe si amigo: no vuelvas a decirme esa tontería nunca más si valoras mi tiempo. No vas a conseguir nada bueno.

Estás hablando con feministas. Sabemos de qué hablamos, conocemos el patriarcado y sus estrategias. No necesitamos tu explicación. Y no tienes que convencernos de nada: unas estamos de acuerdo y otras consideramos que tú pretensión es ridícula. Y qué? Te vamos a valorar por otras cosas. No hace falta que estés oprimido para formar parte de la lucha.

Muy importante: ninguna de nosotras, ni siquiera la más implicada en la transformación de la masculinidad, puede hacer nada por ti que no esté haciendo ya. Para luchar contra los estereotipos que te oprimen, debes cambiar TÚ el mundo que te rodea. Sin esperar reconocimiento alguno por ello, por supuesto.

Otra cuestión importante es que casi todos los ejemplos que pones de opresión masculina lo son en realidad de misoginia (no se te permite «feminizarte») o de homofobia. ¿Por qué no intentas colaborar con el movimiento homosexual? Lee, infórmate, apúntate a una asociación en la que gusten los aliados heteros. Lucha para que nadie llame maricón a ese niño hetero que no juega al fútbol. Contigo llegaron tarde. No lo dejes tirado a él, a qué esperas.

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Feminismo Política

Aliados, compañeros, y otras cosas que llamar a los hombres.

En los últimos días, han pasado varias cosas como para hacerme reflexionar sobre cómo nos relacionamos las feministas y otros movimientos anti-opresión con quienes forman parte de grupos privilegiados y se quieren unir a la causa. En primer lugar, durante la ceremonia de los Oscars, la web The Onion creyó que insultar por Twitter a Quvenzhané Wallis, una niña de nueve años, era divertido, o satírico, o quién sabe.

Traduzco: «Parece que a todo el mundo le da miedo decirlo, pero Q W es un poco (…), ¿no?» La palabra escogida se podría traducir por «coño» y es oficialmente el insulto más fuerte que se le puede llamar a alguien, hombre o mujer, en inglés. Obsérvese el éxito del chiste, al que yo personalmente no le veo la gracia. Esto provocó un debate entre mujeres no-blancas en Twitter y ahí fue donde yo me enteré de puntos de vista que conocía un poco sobre la distancia entre el feminismo de las blancas y el de las demás. Eso también me permitió conocer a la maravillosa @graceishuman

En segundo lugar, una serie de tuiteros, mujeres y hombres, casi todos con muchos puntos en común, se pelearon por cuál debería ser el papel de los hombres dentro del feminismo, o sin etiquetas, de los movimientos por los derechos de la mujer (el feminismo no es el único). No tengo ganas de dar citas,  os vais a tener que fiar de mí. Había dos posiciones fundamentales: según @luzhilda, siguiendo una línea clásica en feminismo radical, los hombres no tienen cabida en el feminismo. Apoyo sí, parte del movimiento no. Y su opresión, caso de que exista, es irrelevante para nosotras. Según @MordorMirror, que no recuerdo que se refiriera a los problemas de la masculinidad para nada, defendía que los hombres pueden y deben ser feministas.

Y por último, ayer leí un tweet absolutamente magistral de @scaTX.

Traduzco: Si eres feminista, y blanca, y una mujer que no es blanca dice «El feminismo de las blancas no ha hecho X» y tú SÍ lo hiciste, esa mujer no está hablando contigo.

Esto tan sencillito de decir es muy difícil de tragar. A saber: la idea de que cuando un grupo oprimido protesta, no se está refiriendo a todos y cada uno de los miembros del colectivo opresor, o privilegiado por esa opresión. Cuando las feministas hablamos del patriarcado, no estamos culpando de todas las discriminaciones a todos los hombres. Y la conversación en la que estaba @scaTX me incluye en la parte culpable: como mujer blanca (a los efectos de esta discusión), lo único que puedo hacer si quiero tener un mínimo de ética es «oscurecer» los espacios que ya ocupo, no acudir en modo Gran Salvadora Blanca a donde están trabajando las demás, que bastante tienen con lo suyo.

En fin. Entiendo a las dos partes: el conflicto feministas radicales / hombres, y activistas no-blancas / mujeres blancas. Eso no quiere decir que esté de acuerdo con todo lo que dicen. Desde la parte que me toca como feminista blanca, creo que hay más razones para incluir a los hombres que para dejarlos de lado. Pero con condiciones.

Lo primero, los hombres feministas tienen que callarse y escuchar. Tienen que saber qué quieren las que elaboran sesudas teorías y qué necesitan las que no saben ni leer. «Tener lo mismo que ellos» dejó de ser la respuesta hace 50 años. Además,  deben entender que desde su posición de privilegio (que sí, que no es culpa suya, pero lo tienen) todo lo que digan va a ser más escuchado que lo que digamos las mujeres y que es inevitable que eso produzca resentimiento. Es muy normal que cuando una mujer dice algo, no se entere nadie, y cuando un hombre dice que está de acuerdo, la gente lo oiga como idea de él. ¿Cómo evitar eso? pues de nuevo, escuchando más.

Más. Antes me he referido a los espacios. Es ya un tópico del feminismo que no queremos que los hombres vengan a donde estamos nosotras, sino que hagan feministas los lugares que ocupan ellos. Un hombre que irrumpe en una conversación real o virtual entre feministas no nos está haciendo un favor. Que coja sus ideas  y se las lleve a donde no haya nadie hablando de igualdad salarial. O a donde haya gente diciendo burradas machistas.

Que no espere premios. Se los van a dar, pero que no los espere. A mí nadie me ha dado las gracias todavía por intentar ser una persona semidecente, ¿por qué te las íbamos a dar a ti?

De todas maneras, necesitamos a los hombres. Los hombres tienen el dinero, tienen el poder, tienen la tecnología y los medios de producción. Los hombres tienen hijas y esposas, y la construcción de la masculinidad de la que algunos protestan no sólo les da esa famosa incapacidad para mostrar sus sentimientos. La masculinidad mata, hombres y mujeres, pero más mujeres. Y la masculinidad sí que no la vamos a cambiar las mujeres solas.

Y como no me puedo resistir, para terminar le cederé la palabra a este grupito de hombres.