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El sueño de los bebés, una guía para no-padres.

Disclaimer: Este post no es una guía para dormir bebés. Es lo que le diría a la Eugenia del pasado, cuando le preguntó a una amiga: “pero a ver, ¿los niños cuándo duermen?” sin entender muy bien el porqué de los chistes sobre la falta de sueño.

Hace poco estuve en una tienda de segunda mano de cosillas de bebé, y había un estante entero de libros de crianza. La mitad estaba dedicada a libros especializados en el sueño de los bebés. Y esto es de lo que más te dicen cuando estás embarazada: que el niño no te va a dejar dormir. Y piensas que qué exagerados, que en algún momento dormirán, ¿no? Bueno, sí duermen. Eso no significa que lo hagas tú.

El primer problema: los estilos personales.

Piensa en qué necesitas tú para dormir. Tu cama, tu almohada, esa postura, una determinada temperatura, la ventana abierta o cerrada, luz u oscuridad, silencio total, leer un rato… algunos podemos dormir en un medio de transporte y otros no. Pues los bebés igual, con una diferencia. Por razones que no vienen al caso, casi siempre se duermen mejor en movimiento. Pero el bebé no te puede decir que tiene frío, o calor, o que estaría más cómodo un poquito incorporado, ni nada; además, los recién nacidos tienen muy poco control de su cuerpo y no se pueden colocar espontáneamente en una postura más cómoda. Así que al principio se tarda un poco en aprender cómo le gusta adormecerse, y esos gustos cambian en el tiempo. Igual tienes una criatura que pasa hora y media llorando desesperada y de repente se queda frita porque has dado con La Postura. Añade otra complicación: dependiendo del niño y de sus gustos, pasan meses o años hasta que si se despierta o se desvela, se puede distraer mirando algo. Tú puedes leer en la cama o contar ovejitas, un niño de seis meses no. A lo mejor le gusta mirar un móvil o escuchar una canción, pero no tiene por qué.

Con algunos niños y bebés funciona dejarlos a su bola en la cuna, y solamente vigilarlos para que no trepen, calmarlos si lloran, o cambiarlos si hay algún accidente (algunos vomitan en la cuna).  En un rato se duermen. Con otros no: se echan a llorar desesperadamente, o simplemente se quedan despiertos. Entonces cada familia tiene una técnica: cogerlos en brazos, mecerlos, o lo que sea.

Otra cuestión es si los bebés, igual que tú, son de mucho o poco dormir, de sueño ligero o pesado, y más nocturnos o diurnos. Lo que la gente suele llamar “un bebé muy bueno” es uno que no sólo duerme mucho, sino además pesadamente y de noche. Ahora piensa: de los adultos que han convivido contigo, ¿cuántos conoces cuyo sueño reúna las tres características? ¿por qué iban a tener que ser los niños más predecibles y uniformes que los adultos?

Otra razón importante por la que a los bebés les puede resultar difícil conciliar el sueño, esta sí distinta de los adultos, es que chupar algo puede formar parte del mecanismo de relajarse. No solo chupete; muchos bebés se quedan dormidos en mitad de una toma (de pequeñines) o con el biberón de la cena (cuando ya son grandes y hacen comidas diferenciadas). A veces se desvelan justo después y entonces ya no hay quien los duerma: pierden interés en el biberón porque ya no tienen hambre, y mamá se ha quedado sin su mejor técnica.

Más diferencias: los bebés tienen mucha necesidad de contacto físico y algunos lo requieren para dormir. Hay quien los duerme en brazos y entonces los pasa a la cuna, y quien directamente los mete en la cama familiar. Desgraciadamente nos hemos educado con teorías según las cuales los niños que duermen así ya no van a saber (no, nunca, nunca jamás) dormirse de otra manera, y si es bueno o malo para los niños compartir cama con sus padres es una idea bastante discutida. Ahora mismo, digamos que está de moda. No es la panacea: mi bebé cree que mi cama es para jugar y si lo meto conmigo, se desvela del todo.

Por último, queda la cuestión de las interrupciones del sueño. Los recién nacidos no pueden dormir mucho rato seguido, porque les entra hambre. Tienen un estómago muy pequeño, la leche materna se digiere muy bien, y en una o dos horas piden más. Se suele decir que los niños que toman biberón duermen un poco más seguido y también son más predecibles porque la composición de la leche siempre es la misma. Este ritmo (suponte media hora despierto, dos horas dormido) va concentrando leeeeentameeeeente bloques de sueño más largos. Cada niño es diferente, pero con un poco de suerte, entre uno y dos meses duermen de noche un par de períodos largos (de tres a cinco horas) y los períodos diurnos se van volviendo más cortos y más predecibles. Cuando tienen entre seis meses y un año, aún no son capaces de dormir de un tirón. Pueden pasar muchas cosas: lloran, los calmas, se duermen. Se desvelan y ya no se duermen en un buen rato (o hasta el día siguiente!). Algo cambia, como que se les cae el chupete de la boca o cogen frío, y protestan. Tienen pesadillas y lloran, en sueños o despiertos. Tienen hambre. Tienen ganas de teta, que no es lo mismo. A esas alturas, con suerte es llevadero para quien los cuide porque se despiertan pocas veces y poco rato. Volvemos a lo que es paralelo en niños y adultos: a ti te despierta una pesadilla, el frío, el calor, la sed, el pis… mil cosas. Vas al baño y sigues durmiendo. El bebé no puede, y aunque a lo mejor se calma solo, de paso nos despertará a todos.

Resumiendo, entre los 6 meses y que los niños tienen varios años, sí que pueden dormir bastantes horas de noche, entre 9 y 12. Pero tardan en quedarse dormidos, y pueden despertarse varias veces todas las noches, necesitando un grado de atención en cada despertar muy variable. Y casi nunca vas a poder dormir tú hasta tarde. La cosa se termina de complicar cuando hay hermanos: imagina a los mayores durmiendo como acabo de describir y la llegada de un hermanito nuevo, que sigue su propio ritmo.

La última dificultad para que mamá pueda dormir es que como a los niños hay que dedicarles mucho tiempo y atención, los adultos solo pueden dedicarse a muchas tareas cuando los niños se duermen. Lo ideal es acostarse poco después de ellos, pero si son pequeños estará casi seguro toda la casa tirada, la cena sin recoger, la ropa de mañana sin preparar… y se te van una hora o dos entre eso y poner los pies en alto en el sofá a tener un momento de tranquilidad y adultez. Para esto, la solución es que el padre haga su parte y se repartan las tareas de forma que todo el mundo pueda dormir.

Tal vez te estás preguntando: ¿y los padres no se pueden turnar para dormir al bebé, o en los despertares nocturnos? Pues imagino que sí. En casa, yo me encargo de la cena o de la comida del día siguiente mientras el niño se duerme. Pero los despertares nocturnos y los desarreglos de la siesta son 100% cosa mía, siempre, porque tengo Sentido Espacial Mamá y el más mínimo ruido del bebé me despierta. Ya me podía haber tocado un superpoder menos pringao.

 

 

 

 

De adopciones, acogidas, y sus mitos.

annieAnnie (1982) y sus amigas del orfanato esperaban unas a sus padres y otras, una adopción.

Sobre la adopción y la acogida pesa un mito que se puede resumir así:

El mundo en general y los países pobres en general está lleno de niños que necesitan y desean ser adoptados. Si adoptar es caro y difícil, es porque hay graves restricciones a la demanda, es decir, porque para ser adoptante te “exigen” muchísimo.

Sobre la segunda mitad de este mito, no tengo nada que decir. Este post está encaminado a destripar la primera mitad. Es algo que trabajadores sociales y otros expertos seguro que harán mejor que yo, pero me lo he encontrado varias veces seguidas, y también es algo que las mujeres sin hijos nos encontramos cuando alguien bienintencionado nos dice: “¿has pensado en adoptar?”. Así que haré lo que pueda por aclarar un poco la cuestión.

En primer lugar, un concepto. “Acogida” puede significar “pre-adopción, adopción en pruebas” y también tener la guarda de un menor que ni es “tuyo”, en el sentido de que no le vas a poner tus apellidos, ni lo va a ser nunca. Hay acogidas puntuales (emergencias), temporales y permanentes según la legislación y las necesidades del menor. También hay acogida internacional para que niños de zonas del mundo muy concretas pasen sus vacaciones en España (dos ejemplos son los saharauis y sus “Vacaciones en paz” y los bielorrusos de la zona de Chernobyl). En este post usaré solo este significado y no el de “preadopción”.

Volviendo al principio: los niños. Para tener menores sin padres necesitas quitárselos a la familia, o que los abandonen padres desprovistos de una red de apoyo familiar. Otra opción es que la madre muera en ausencia de la mencionada red de apoyo. Os adelanto: en España es extraordinariamente raro, por no decir insólito, que a alguien “le quiten” los niños. Por ejemplo, no le quitan los niños a la gente que no los escolariza, ni a quienes les niegan tratamiento médico, ni a los maltratadores (o asesinos) de su pareja. Resumiendo, a casi nadie. Lo más frecuente que los niños completamente desatendidos queden de facto a cargo de un familiar. Sólo cuando toda la familia es un puro horror o cuando la madre está muy sola, sin abuelas ni tías ni amigas, se nota que hay niños desatendidos. En un sistema así, los servicios sociales se basan en que lo peor para los niños es el desarraigo familiar y que intervenir consiste en educar o apoyar a la familia. Puedes tener sistemas de servicios sociales que aparten a los hijos de los padres con más facilidad, pero corren un grave riesgo de ser clasistas y de centrarse en las familias pobres y en las madres solteras.

En cualquier caso, acabas teniendo menores institucionalizados porque algunos sí salen de esas familias que no cuidan de ellos. Estos niños no van a ser bebés: vas a tener una madre que por razones diversas no quiere o no puede cuidar de sus hijos, a veces varios, y desatiende a todos o a parte de ellos tras una temporada de intentarlo o de que la situación se le vuelva insostenible. Te preguntarás por qué cuando esos menores ingresan en algún centro, no se los “da” en adopción. Primero, porque la madre no ha perdido la “titularidad” última sobre ellos. Se espera que cuando salga del bache los reclame, se la evalúe y los recupere, y algunas de las situaciones que provocan estas acogidas son breves, o de naturaleza temporal. Segundo, porque pasada cierta edad se piensa que no es una gran idea dar en adopción. Ponte en el lugar de un niño de diez años: no quiere simplemente “amor adulto”, quiere el amor de SU madre, la que él conoce. No es tan sencillo decir “ah, qué bien, esta señora dice que ahora me va a querer ella”. Cada caso es diferente, por supuesto. Para esos niños, la acogida con familias voluntarias es el término medio que se va buscando: un ambiente familiar que se espera que sea temporal pero a veces no lo es. Resumiendo: no es nada fácil adoptar niños españoles porque apenas hay, y no los hay porque el sistema se basa en no quitárselos a sus padres biológicos y casi nadie los abandona, y mucho menos cuando son muy pequeños.

Mucha gente tiene la vaga noción de que no hay niños españoles adoptables, y entonces se plantea la adopción internacional. Y volvemos a las tres razones para que un niño no tenga padres: abandono o muerte en ausencia de familiares, y retirada por los poderes públicos. Vamos a por el primero: ¿por qué piensas que las mujeres extranjeras tienen más ganas que las españolas de abandonar a sus hijos? ¿por su particular cultura, o porque son pobres?

Observémoslo desde el principio. Para tener un sistema que facilite que se entreguen niños en adopción, necesitas un país que no esté en guerra para que la burocracia pueda funcionar eficazmente. También que no haya anticonceptivos fáciles de conseguir, ni aborto legal o accesible. Estar embarazada es molesto, y puede tener riesgos como que al padre no le guste la idea, o que te echen del trabajo. ¿Qué mujer mantendría un embarazo no deseado si puede evitarlo o terminarlo? Una vez nacido el niño, necesitas que la madre no pueda mantener a la criatura, es decir, que sea pobre,  y ausencia de red familiar de apoyo. Para facilitar el abandono, la entrega a las autoridades, o la retirada del menor, también debes tener una cultura entera con cierto desprecio por la vida, y un sistema social autoritario que se haga cargo de embarazadas, recién paridas y bebés. Para facilitar las adopciones internacionales necesitas que no haya familias locales que quieran quedarse con esos niños en su país de origen. Creer que el mundo está lleno de orfanatos como los de Annie, lleno de niños pequeños guapos y exóticos cuyo gobierno está encantado de venderte o regalarte es una idea muy colonialista, porque asume una serie de pequeños pensamientos, como ladrillos, para construir ese orfanato de tu mente: “las mujeres de países pobres no quieren o no saben usar anticoncepción. Esas mujeres abandonan bebés con gran facilidad, quizá es porque en sus culturas no se siente tanto amor por los niños. También es una cultura en la que a esposos, abuelos, etc., les parece bien que se abandone a los niños de la familia; o será porque nadie quiere a esas mujeres. Las autoridades que no tienen medios para cuidar de ella (trabajo, servicios sociales) sí los tienen para crear una red de orfanatos. Quizá lo que ocurre es que en su país, a las madres muy pobres o solteras el gobierno les roba a sus hijos, aunque eso no lo podemos saber y casi mejor que no enterarse. En cualquier caso, esos niños están mejor aquí que en su país. Quedarnos los niños es más inmediato que arreglar los problemas que los han sacado de su familia”.

Según las mujeres van consiguiendo más derechos, la cantidad de países que cumplen los requisitos indicados es cada vez más pequeña. Por eso la adopción internacional es cada vez más difícil, porque aunque nos guste pensar lo contrario, no existen esos orfanatos llenos a rebosar de bebés que nos esperan.

La gente que ya está embarcada en una adopción, internacional o no, tiene mi admiración por su valentía y su paciencia. Para los que se lo están planteando como una manera de arreglar el problema de la pobreza y el desamparo infantil, olvídate.  No sirve. Te propongo dos opciones: la fácil es colaborar con ONGs que se dediquen a promocionar la anticoncepción o a cuidar de niños. Dependiendo de la ONG y de ti puede ser colaborar en tiempo o en dinero. Evita que los niños de otros países necesiten llegar a ser adoptados. La difícil es informarte sobre las acogidas en tu comunidad autónoma. Puede que las haya temporales, urgentes, de larga duración… quizá puedas hacerle la vida más agradable temporalmente a un crío necesitado.

Las acogidas internacionales me las recordó @versoblanco.

Terry Pratchett y sus mujeres.

the witches of lancreLas brujas de Lancre y de la Caliza. Portada del juego de mesa de Treefrog “The Witches”.

Los fans de Terry Pratchett a menudo coincidimos en su arte como creador de personajes memorables, carismáticos, admirables pero con un punto de antihéroes (y a veces, más que un punto). Casi todos los personajes más populares de Mundodisco son profesionales, y excelentes en lo que sea que hacen. El Comandante Vimes es un policía muy bueno. Vetinari es un buen gobernante, por lo menos para lo que le conviene a él. Húmedo von Mustachen es un especialista en sobrevivir. Por contra, Mort, protagonista de una sola novela, es divertidísimo en su torpeza… y desaparece en el éter cuando pierde un trabajo. Casi todos los personajes más recordados de Pratchett son trabajadores, y los personajes femeninos no son menos.

El ambiente más feminizado de todos los descritos en Mundodisco es el de las brujas de Lancre, que se introducen en Ritos Iguales, el tercer libro. Ritos es un juego de palabras entre rights (derechos) y rites (ritos), y se trata de la historia de una niña que más que aptitudes para bruja, las tiene para maga. Hay más personajes femeninos que se abren paso en profesiones que en Mundodisco son masculinas, algo que se mezcla a veces con problemas derivados de que no son seres humanos; Angua y Jovial Culopequeño en la Guardia de Ankh-Morpork son los mejores ejemplos. El escritor las trata con bastante cariño y muchísima solidaridad, y su profesionalidad nunca se cuestiona.

Las trabajadoras a las que Pratchett presta más atención se parecen mucho a sus personajes masculinos: son muy inteligentes, perfeccionistas, poco sociables, a veces cortantes. Y le interesa más su trabajo que cualquier otro aspecto de sus vidas. Si nos fijamos en las brujas, tenemos a Yaya Ceravieja, que no parece tener aficiones ni vida privada. Es el centro de la acción. Tata Ogg sí tiene vida social, y una familia de la que el narrador nos habla pero a la que apenas vemos. Y finalmente, el puesto de bruja joven (porque son la virgen, la madre y… la otra, como a veces se nos recuerda) es de Magrat Ajostiernos, sustituida por Agnes Nitt/Perdita y luego por Tiffany Dolorido. Magrat intenta compaginar una aventura con su nuevo papel de madre en una novela (Carpe Jugulum), pero no me parece un intento muy logrado. Pratchett sí conseguiría hablar de forma divertida de conciliación familiar con Vimes, quizá porque tenía el intento previo ya hecho.

Los personajes como Yaya Ceravieja o Angua parecen modelos algo anticuados de “supermujeres” que sacrifican lo personal, pero si las comparamos con masculinos equivalentes, como Vetinari, Vimes, o Ponder Stibbons, comprobamos que Pratchett se limita a crear, con gran acierto, versiones femeninas de sus modelos favoritos de trabajador incansable. Se dice de Jason Ogg “lo malo de ser el mejor herrero del mundo es tener que ser el mejor” y de ser bruja, “podías decir que era injusto, y lo era, pero al Universo le daba igual porque no sabía qué significaba la justicia. Es era el problema de ser bruja, que dependía de ti. Siempre dependía de ti”.  Da lo mismo ser herrero o policía o cocinera o bruja. No son simples caricaturas, tópicas “strong female character” cuya principal característica es resistir con entereza toda clase de desgracias haciéndolo todo muchísimo mejor que los hombres. Y algo maravilloso, por extraño que parezca, es que tienen defectos y aún así nos caen bien porque están retratadas con simpatía. En este sentido os recomiendo este artículo de aquí, que no habla de Pratchett sino de ese estereotipo de heroína de acción que está felizmente ausente de Mundodisco.

Un patrón que se repite con las suficientes variaciones como para que no canse son las mujeres que cuidan de los demás, unido a mujeres que tienen miedo de hacer daño. Entre las cuidadoras, por supuesto las hay profesionales (de nuevo, las brujas, que trabajan como parteras, médicas, veterinarias…) y otras que no. Lady Ramkin es criadora de dragones; es, en principio, una parodia del estereotipo de aristócrata británica dedicada a los caballos y los perros, pero en seguida trasluce una verdadera preocupación por el sufrimiento ajeno, animal o humano. No lo vemos mucho, pero sabemos que tiene amigas, algo que ya notó Virginia Woolf que era muy poco frecuente en la ficción.   También hay mujeres que tienen miedo de hacer daño a los demás, o de volverse malas. Yaya, la bruja más poderosa jamás conocida (hasta que Tiffany crezca un poco más), es una. Otros personajes dicen que no es mala porque elige no serlo. Angua la mujer loba es otra luchadora contra sus demonios internos, y también Agnes Nitt, que tiene una personalidad desdoblada. Su manifestación segura de sí misma, Perdita, es egoísta y demasiado cínica para la tranquilidad de Agnes.

Las relaciones amorosas en Mundodisco reciben un tratamiento variadísimo, y en mi opinión, comparado con su agudeza para observar todos los aspectos de las relaciones humanas, aquí falta algo. Veamos algunos casos: Mort hace muchas tonterías porque se enamora de una princesa, pero acaba emparejado con una chica con la que al principio se lleva fatal. Hasta ahí bastante clásico y bastante bien. El esquema de “pareja que desconfía, que se pelea, y luego se gusta” se repite de una manera muy diferente, muy bien llevada, en la relación de Húmedo von Mustachen y Adora Buencorazón. Angua y Zanahoria mantienen un noviazgo muy, muy largo, y muy muy cauteloso, provocado en parte por las circunstancias personales de Angua y en parte porque Carrot pone sus obligaciones por delante de lo personal. Magrat y Verencio se sobreponen a la tremendísima timidez de ambos. Y finalmente, el Comandante Vimes y Lady Sibyl Ramkin tienen una relación en la que se nos oculta todo el romance y se nos muestra la convivencia entre un hombre cariñoso pero demasiado ocupado y una esposa paciente y entregada pero que mantiene sus intereses anteriores al matrimonio. A veces tienen alguna escena tierna, más bien pequeños detalles que muestran que se quieren, más que diálogos o explicaciones del narrador. Es sutil y realista.

Las relaciones amorosas pratchettianas tienen, sin embargo, algunos puntos débiles. . Una novela, La Corona de Hielo, muestra varios de ellos de forma muy exagerada. Aquí, Pratchett recurre a un planteamiento de las relaciones entre hombres y mujeres que choca de lleno con la caracterización de muchos personajes creados anteriormente (aquí una reseña lo menciona de pasada, respecto al gato Greebo) . A saber: las hembras (mujeres y animales) nacen sabiendo seducir. Hay una sola manera femenina de seducir: la altivez, hacerse la estrecha. Esto siempre funciona: ante una mujer estirada, los hombres caen sin remedio. Además, los machos (incluye animales) son tontos, y enamorados más tontos. Y toleran la agresividad de las hembras que desean, se cohíben ante ellas. Un par de citas, que no son chistes sueltos sino que forman parte de una visión conjunta, coherente, que la novela da del amor.

“El cortejo es muy importante, tú sabes. Básicamente es la manera en la que el chico se puede acercar a la chica sin que ella lo ataque y le quiera sacar los ojos”.

 “Las chicas de la Creta no huían a menudo de un muchacho lo bastante rico como para tener su propio caballo – o no mucho rato y no sin dejarse alcanzar”. 

“No deberías tener miedo de él. Es él el que debería tener miedo de ti . . . ¡Porque eres una chica! Muy mal tienen que irnos las cosas si una chica lista no puede tener a un chico comiendo de su mano. Está loquito por ti. Podrías destrozarle la vida con una sola palabra”.

Aquí habla un Nac Mac Feegle intentando explicar a otro cómo funcionan las relaciones humanas (los Nac Mac Feegle tienen una especie de Abeja Reina por comunidad así que de amor humano no entienden nada), el narrador, y Tata Ogg, así que la visión es común a la novela entera, no simplemente una anécdota o la visión de un solo personaje. La Corona de Hielo es la 35º novela de Mundodisco, la tercera protagonizada por Tiffany, y la novena de las brujas, así que es poco probable que alguien empiece a leer por aquí. Como ya digo, chirría respecto al conjunto, aunque hay detalles que sí conocemos de antes, como la idea de que las personas enamoradas hacen muchas tonterías independientemente de su género.

Pratchett nos ha dejado. Se ha ido al mismo sitio que Aristófanes,  Fernando de Rojas, William Shakespeare, Jane Austen, Roald Dahl, Astrid Lindgren, y durante muchas generaciones leeremos a Yaya Ceravieja y a todas las demás como a la Celestina, Pippi Calzaslargas, Portia, Lizzie Bennett, Matilda, o Lisístrata. Todas ellas divertidas, reales, originales y al mismo tiempo un espejo en el que mirarnos. Gracias, Terry Pratchett.

Feminismo interseccional, cuestión de vida o muerte.

kasturbaUn paritorio en Nueva Delhi. Fotografía de Lynsey Addario.

El feminismo es una cuestión de vida o muerte. Cuando se es una mujer blanca, con trabajo, razonablemente sana y que no pasa hambre, las cuestiones de vida o muerte se reducen, pero una mirada a la prensa nos recuerda de dónde venimos, y también, que la lucha feminista no nos afecta a todas por igual. Por ejemplo, publicaba El País hace un par de días que entre los “Objetivos del Milenio”, el quinto, la mejora de la salud materna, no se está cumpliendo según lo previsto. “Mejora de la salud materna” es una manera afirmativa de decir “que las mujeres no se mueran en el embarazo, el parto, o poco después de parir”.

En este riesgo de muerte entran muchos factores. Es transversal y terrorífico. A continuación voy a desmenuzar algunas de las causas por las que parir en muchas partes del mundo es jugarte la vida.

Si las niñas estudian, retrasan el matrimonio y el primer hijo. Ello repercutirá en su salud. Que ello ocurra depende de que la educación sea gratuita o barata, que la familia disponga de medios para gastos escolares, que los padres no piensen que vender a su hija les reportará un beneficio, y de que los padres consideren que las niñas merecen una educación, tanto si van a ser amas de casa como si no. Casi todos estos factores son económicos, o de clase. Algunos pueden afectar a niños y a niñas: se puede organizar un sistema público de educación que sea mixto, igualitario, segregado, con medidas específicas de apoyo para las niñas…. En muchos países, subvencionar los comedores escolares o el uniforme de todos o de las niñas puede hacer que las niñas sean menos vistas como una carga.

Puede que tengas acceso a un sistema de salud decente, y puede que no. En algunos países no lo hay para nadie, pero lo normal es que los ricos y sus mujeres sí tengan sanidad a su disposición. La salud también depende de la higiene: tener agua corriente, cuartos de baño. Esto también es cuestión de clase.

Una cuestión que no es tanto de clase es que la medicina trata a la mujer como un hombre con mamas y útero. Se toman los valores normales para los hombres, se observa su efecto en el sistema reproductor femenino, y ya tienes lo que la medicina considera la normalidad. En ese punto de vista, una embarazada no es un ser humano: es un útero con patas.El artículo enlazado señala cómo está poco estudiado el efecto de la maternidad en enfermedades infecciosas.

Además, ¿hay presión social para tener muchos niños? Más partos, más riesgo. Donde eso ocurre, suele ser porque los niños trabajan o son considerados, da igual por qué motivo, una inversión. Por ejemplo, porque cuidarán de sus padres cuando sean viejos. Porque se asume que van a morir varios, así que mejor tener trece y que sobrevivan cinco. Donde los niños y niñas no trabajan, donde las niñas no tienen que cuidar de sus hermanitos, donde hijos o hijas no son un seguro para la vejez, hay menos necesidad de tener muchos hijos.

¿Cómo son los primeros días o semanas tras el parto? ¿La recién parida puede descansar? ¿Puede ir al consultorio? ¿Puede comer adecuadamente? ¿Hay personas que pueden cuidarla a ella o a los hijos pequeños mientras ella se encarga del recién nacido? Aquí pesa la clase y también la familia. El padre, ante todo, o la red familiar que la mujer tenga. Quién se haga cargo dependerá de cada cultura. Sería ideal que estos cuidados fueran profesionales. Lo que sí va a depender más del padre es que la familia pueda prescindir del trabajo de la mientras descansa o va al consultorio. En algunos casos, será incluso concienciar a los hombres no para que se encarguen ellos de lo doméstico, sino para que den permiso a sus esposas. Esta tarea de educación no se puede dejar exclusivamente en la interesada. Corresponde a la sociedad… a los otros hombres.

También dependerá de factores económicos y de la educación de los hombres el acceso a anticonceptivos.

Por terminar con una reflexión, ¿estamos en una sociedad que valora a las mujeres como seres humanos, o como mulas y parideras? ¿interesa que sobrevivamos?

Morir tras parir en un país pobre es una situación extrema, pero ejemplos hay a patadas. Vayamos al otro extremo, a la situación de mujeres blancas y ricas. Cuenta Verónica del Carpio en su blog que el 50% de la judicatura en España son mujeres. Y muy pocas llegan a la élite: Tribunal Supremo, etc. El blog facilita un par de datos objetivos sobre la evolución de la carrera profesional de las juristas. Hace décadas que las mujeres son mayoría entre quienes se licencian en Derecho, por una parte, y la inmensa mayoría de las excedencias por cuidado de hijos entre jueces y fiscales se las cogen mujeres y no hombres.

¿Qué lleva a las chicas que acaban la carrera de Derecho a no sacarse unas oposiciones? El machismo de los tribunales de oposición, quizá. También lo caro que sale prepararse unas oposiciones. La necesidad de dedicarte en cuerpo y alma a estudiar, mucho más que durante la carrera, y además sin becas. Una vez en la judicatura, ¿qué? De nuevo: cuestión de clase: ¿puedo permitirme preparar esa oposición, esa mudanza, ese dejar a los niños solos? Y también un problema con los hombres. Novios, esposos, el padre de los hijos, que no ponen las cosas fáciles. Nos encontramos el machismo en la carrera profesional, pero el dato sobre excedencias para cuidar de los hijos revela que también lo tenemos en casa.

Yo lo tengo claro. Si el feminismo va a llegar a alguna parte, va a ser teniendo en cuenta la intersección género/clase, e implicando a los hombres hasta en lo más pequeño. Eso no significa que deje de hablar de series de TV, chistes, o zapatos. Me refiero a dónde está la solución de los problemas graves. Y en un mundo con muchas mujeres con dinero/tiempo de ocio (¡clase!) y facilidad para producir cultura (¡clase!), imaginad qué películas habría.

Test: ¿qué tipo de feminismo practicas?

Este test, apto para todos los públicos incluso los que no se consideran feministas, te puede enseñar qué punto de la evolución histórica del feminismo se ajusta más a tus ideas. Las soluciones se pueden interpretar si dejas preguntas en blanco, y puedes contestar 2 de 4 opciones si estás muy indeciso, pero eso hará que el resultado sea algo más impreciso. Aunque esté formulado en femenino, está pensado para que lo puedan hacer hombres y mujeres. Aquí tienes las soluciones. ¡Cuenta qué te ha salido en los comentarios!

NOTA: Desde que lo creé, este test ha recibido varias críticas, entre las que destacan que los lectores no se sienten identificados con todas las opciones,  es decir, que a veces echan en falta un “niguna de las anteriores”; y que está sesgado o que pretendo criticar lo que sólo estoy exponiendo. Este test no está pensado para adivinar o diagnosticar nada, sino para mostrar con un ejemplo que dentro del feminismo hay ideas contradictorias porque es un movimiento muy amplio. Todas las respuestas del test son ideas que han defendido activistas feministas en algún momento de los últimos 50 años. No pasa nada si no te identificas con una respuesta por cada pregunta o con un movimiento coherente. Casi nadie lo hace y eso es lo mejor.

Y sobre que este test pretende ser una crítica sutil y retorcida, pues no. El blog está lleno de críticas, unas explícitas y otras retorcidas. Este test no es una de ellas. Si os sirve de algo, la segunda ola es como la típica madre de los chistes machistas sobre madres pesadas: le debo la vida y la quiero un montón, pero me tiene harta y no la aguanto.

1 Los objetivos del feminismo son:
1 La igualdad entre hombres y mujeres.
2 Compensar la discriminación histórica de la mujer.
3 La destrucción del patriarcado, es decir, todo el sistema de opresión visible e invisible que afecta a toda la sociedad, a las mujeres más que a los hombres.
4 Un principio necesario pero parcial e insatisfactorio para resolver el conjunto de las injusticias sociales.

2 ¿Qué opinas de la discriminación positiva y las cuotas?
1 Sólo benefician a las mujeres que ya han llegado a “casi” lo más alto, que son una minoría privilegiada.
2 Estoy en contra. La igualdad ante la ley y la aplicación de méritos objetivos debería ser más que suficientes.
3 Estoy a favor. Es necesario que haya mujeres en las altas esferas de poder.
4 Estoy a favor, pero no me parecen una solución suficiente.

3 Contra la violencia de género:
1 Leyes específicas y medidas de protección concretas.
2 Información, independencia económica de la mujer, garantizar que los mecanismos legales de separación, denuncia por lesiones, etc. funcionen bien. Sin leyes específicas.
3 Las medidas legales son un parche, necesario pero parche. Es vital destruir el concepto del amor romántico y la feminidad sumisa.
4 No terminará hasta que cambie el concepto de masculinidad patriarcal. Hay que trabajar mucho con los hombres.

4 Prostitución:
1 Es el horror. Una muestra palpable de la opresión patriarcal.
2 Existe porque hay pobreza y miseria. Sería deseable que no existiese, pero mejor que prohibir la prostitución, arregla la pobreza.
3 Si hay igualdad entre hombres y mujeres, que haya prostitución masculina también.
4 Criticar la prostitución es insultar a las que la ejercen libremente. Que opinen ellas.

5 La pornografía.
1 Es irrelevante a los intereses del feminismo.
2 Puede ser no sólo feminista, sino además una expresión del feminismo.
3 No me gusta, pero eh, libertad de expresión.
4 Es una expresión de misoginia.

6 Espacios segregados:
1 Sí. A veces hay que descansar de tener tanto machote alrededor. Yo por mí me iba a una comuna lesbiana.
2 Están bien cuando no hay igualdad, pero cuando ya se ha conseguido la igualdad, debemos eliminarlos.
3 No. Las mujeres tienen que entrar en los espacios masculinos.
4 Puede haber quien los necesite. Si se trata de una necesidad cultural, por ejemplo.

7 Se le puede criticar al feminismo:
1 No ha conseguido que la mujer consiga igualdad en aspectos básicos como el laboral.
2 No ha conseguido la unidad de las mujeres contra el patriarcado.
3 No tiene en cuenta que los intereses de las mujeres poderosas (blancas, ricas, occidentales, heterosexuales) van directamente en contra de las demás mujeres.
4 Muchas de sus reivindicaciones están desfasadas o son extremistas.

8 El lenguaje inclusivo o no sexista:
1 Es una estupidez porque desvirtúa el lenguaje y sólo lleva a malentendidos y cursilerías.
2 A mí me va a dar igual que digas “personas en situación de pobreza” o “personas negras” si no vas a solucionar la pobreza y el racismo.
3 Puede ser conveniente y útil.
4 Es una necesidad y una prioridad.

9 ¿Dónde quieres ver a muchas feministas?
1 En el barrio chungo de mi ciudad, no “ayudando”, sino aprendiendo.
2 En la Universidad.
3 En los consejos de ministros.
4 En el Vaticano. Con motosierras.

10 “Una mujer donde tiene que estar es en casa con sus hijos”.
1 No, si contrata ayuda externa.
2 Ojalá. Hay muchas que quieren dedicarse más a su vida doméstica, pero no pueden.
3 Desgraciadamente, una mujer puede elegir entre la vida familiar o el éxito.
4 El hogar y la domesticidad son inventos del patriarcado.

11 Una afirmación como “Si las mujeres mandasen no habría guerras”.
1 Es falsa. Existirían discriminaciones por raza, clase social, etc. sobre las que se basarían nuevos conflictos.
2 No es cierta. Si ocupamos el mismo lugar de poder que los hombres haríamos lo mismo, porque somos iguales.
3 Es intrigante.
4 Es cierta, o al menos habría menos conflicto, porque el patriarcado provoca muchos de ellos.

12 Los ideales de belleza sobre la mujer:
1 Se usan para oprimirnos. Ser fea y aceptarlo es una liberación, ¡vivan las feas!
2 Para muchas son una opresión, pero también son un arma que se utiliza en contra de mujeres a los que jamás son aplicables. Las que no son blancas, por ejemplo.
3 Son injustos. No puede ser que tu vida entera dependa de ser guapa o fea.
4 Son arbitrarios, reivindico que cualquier mujer puede ser bella.

13 Hablemos de hombres:
1 No pintan nada en el feminismo. O muy difícilmente.
2 La igualdad jurídica y la existencia de una meritocracia verdadera requiere de su participación.
3 Deben ocuparse no sólo del feminismo sino de crear una masculinidad diferente. Y de las diferencias de raza y clase, que a veces dividen más que los sexos.
4 Deben sumarse al feminismo.

14 ¿Qué te inspira como feminista?
1 Las feministas radicales y los movimientos revolucionarios.
2 La lucha de las pioneras o de las mujeres en países en vías de desarrollo. Qué fuerza y qué valentía.
3 Las mujeres que consiguen poder en un mundo de hombres.
4 Luchas no necesariamente feministas, como el movimiento trans*, los derechos de los homosexuales, la lucha contra el racismo.

15 Eres concejal en tu pueblo y puedes financiar un curso. Escoge.
1 Talleres de economía y emprendimiento para amas de casa.
2 Talleres sobre anticonceptivos en el instituto.
3 Talleres de español para extranjeras.
4 Talleres de defensa personal.

16 ¿Qué ha contribuido más a liberar a la mujer?
1 Rebelarse
2 La lavadora.
3 El acceso a la educación.
4 ¿A qué mujeres?

17 Te enfadarías con una feminista porque:
1 Se dedique a intentar tener contento a todo el mundo. Con blanduras y simpatías no vamos a conquistar nada.
2 Traicione las raíces del movimiento con reivindicaciones superficiales. Esto es un asunto serio y lo que hay que cambiar son las leyes, no hacer chistecitos o criticar dibujos animados.
3 Es homófoba. O nos liberamos todos a la vez, o esto no va a ninguna parte.
4 Quiera pedirse dos años de baja de maternidad. ¿Para esto he luchado yo?

18 Recomiéndame algo para inspirar a mi sobrinita (suponte que todo va a ser de su gusto y apropiado a su edad).
1 El viaje de Chihiro.
2 Mafalda.
3 Buffy Cazavampiros.
4 Jane Eyre

19 Sólo una de estas reivindicaciones es extraordinariamente urgente (OJO: urgente no es lo mismo que importante)
1 Más gasto social.
2 Igualdad legal.
3 No a la violencia sexual.
4 Romper el techo de cristal.

20 Una feminista debería preocuparse…
1 Por si su liberación se basa en la explotación de otros/otras.
2 Por eliminar la acumulación de opresiones patriarcales en su día a día.
3 Por las corrientes tipo “crianza natural”. La reivindicación de la baja maternal de tres años es machismo.
4 Por liberar a las que aún están oprimidas en otros países donde no hay, por ejemplo, derecho al voto.

Varias preguntas son sugerencias de @undivaga. Gracias.

Mamasplaining

por @undivaga.

—Me encanta cuidar del niño. Han sido cuatro meses maravillosos, pero lo cierto es que estoy muy cansada, apenas puedo dedicarme tiempo a mí misma.
—¿El padre no se ocupa del niño?
—Sí, cuando viene de trabajar, encima como ahora las cosas están tan mal siempre tiene que hacer horas extra y se tira 12 horas fuera de casa. Pero cuando viene de trabajar se ocupa él y la verdad es que caigo redonda. Eso sí, de noche me despierto igual, porque claro, tengo que darle la teta.
—¡Anda! ¿No se pilló baja paternal para ocuparse de todo lo que no sea la teta y dejarte descansar?
—No, tuvo el permiso ese de 15 días y gracias, está la cosa como para pillarse baja paternal.
—¿Y una excedencia sin cobrar? Vuestro hijo es lo más importante y tú tienes unas ojeras tremendas, te tienen abandonada.
—Ojalá pudiera pillarse una excedencia. ¿De qué viviríamos?
—Bueno, mujer, podríais pedir un préstamo a vuestros suegros, que tienen una buena pensión. Vuestro hijo es lo más importante. Un niño debería tener a ambos progenitores cuidándole a él y tú también te mereces que tu pareja te quite carga de encima para que puedas recuperarte del parto.
—No sé, lo veo muy complicado. Aunque le concedieran la excedencia es probable que se viera perjudicado en su trabajo. No me quiero imaginar que le echaran.
—¿Es que vuestro hijo no es lo más importante para vosotros? Los trabajos vienen y van. Además, no hace falta tener tantas cosas. No os hace falta un coche. Podéis ir en metro.
–Gracias, pero ya estamos realmente muy apretados. No entiendo tanta insistencia.
—Pues nada, que siga perdiéndose a su hijo.
—¿A qué viene tanta insistencia? Te he dicho ya que no podemos, ojalá pudiéramos, él cuidaría de su hijo encantado.
—Si realmente quisiera, estaría cuidándolo. Siempre hay excusas.

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¿A que este diálogo os parece completamente fuera de lugar? ¿A que percibís una persecución injustificada contra un simple padre de familia? Leed este otro diálogo.

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—Ha sido maravilloso cuidar de nuestro hijo los últimos cuatro meses. Es una pena que el padre se tenga que reincorporar ya al trabajo, le va a echar mucho de menos.
—Y está enorme, ¡altísimo! ¡Y qué sano! ¡Y siempre riendo!
—Menos mal que el padre se levantaba todas las noches a darle el biberón, yo me quedé destrozada tras el parto. Las horas de sueño extra me vinieron de lujo.
—¿No le diste el pecho?
—No, qué va, yo no producía leche suficiente y además desarrollé mastitis en ambos pechos, por lo que tuve que desistir en los primeros días.
—Eso no es verdad.
—¿Cómo?
—Todas las madres tienen leche suficiente.
—Te dijo que mi hijo se deshidrataba por momentos hasta que decidimos empezar con apoyos de leche en jeringa y después biberones. Además, tengo el pezón plano.
—¿Usaste pezoneras para intentar sacar la leche?
—Sí, también probé con las pezoneras, pero nada. No he sentido un dolor mayor en mi vida.
—Otra cosa que puedes hacer es probar distintas posturas. Sería que no probarías las posturas adecuadas.
—Acudí a todos los cursos de lactancia habidos y por haber, donde me explicaron las distintas posturas, y después del parto intentaron ayudarme varias matronas.
—Mira, te explico lo que hay que hacer (cinco minutos con enumeración de las cosas que se pueden hacer para dar el pecho), lo hacías mal, seguro. Todas pueden.
—Oye, te estoy diciendo que yo no pude, ¿por qué insistes? Tomé una decisión razonada en unas determinadas circunstancias y haces que parezca un capricho.
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Precisamente, lo que diferencia a un capricho de una decisión es que el primero no requiere motivos, es simplemente un deseo irracional que el sujeto quiere llevar a cabo, mientras que las decisiones se toman basándose en hechos y argumentos racionales. Las decisiones que toman las mujeres, sin embargo, suelen considerarse como si fueran caprichos, porque se las toma por niñas incapaces de razonar y necesitadas de un adulto que les dicte lo que hay que hacer. No ocurre así con los hombres.

Con el auge de la promoción de la lactancia materna (que, ojo, nadie duda de que a priori sea la mejor opción) existe un consenso no declarado en que lo racional es la lactancia materna (en adelante, LM) y que quien da lactancia de fórmula (en adelante, LF) lo hace por capricho. De cara a la galería se admiten unos pocos casos en los que es preferible la LF que pueden consultarse en este documento de la OMS  pero, claro, rara vez se le dirá a una madre con problemas reales para dar el pecho que ella se encuentra en uno de esos casos.

He visto, por ejemplo, auténticos ejercicios de tortura a mujeres con mastitis, que por cierto es un proceso muy doloroso, muchísimo, peor que el peor dolor de muelas. Dado que la OMS recomienda que se deje descansar la mama afectada según el criterio médico (en el criterio médico está el quid, es lo que permite todos los abusos) abre la puerta a la tortura de mujeres con dudoso criterio científico, porque la LM siempre es mejor, no importa cuánto duela, no importa cuánto sufrimiento provoque.

Las mujeres que abandonan la LM por diversos motivos (desde motivos laborales hasta una baja producción de leche) no suelen ser preguntadas acerca de estos motivos para incorporarlos a una estadística, a no ser que sean motivos de salud tan burros que no se puedan obviar fácilmente. Por ejemplo, un cáncer o una tuberculosis. Pero la inmensa mayoría de mastitis, pezones planos e hipogalactias pasarán a engrosar el capítulo de “vanos caprichos” de la madre, porque estos motivos sencillamente jamás aparecerán en un documento. Es más, cuando se realiza una búsqueda en Google de la palabra “hipogalactia” el primer resultado ya distingue entre hipogalactia verdadera e hipogalactia falsa, porque ya se sabe que las caprichosas mujeres no dudarán en exagerar o mentir con tal de satisfacer sus irracionales deseos.

hipogalactica

No existe el mismo grado de sospecha, ni por asomo, sobre los hombres que deciden no implicarse en el mismo grado que la madre en la crianza de sus hijos durante sus primeros meses de vida, que además son una inmensa mayoría. Si ellos dicen que no pueden, no pueden y punto. A ellos no se les pide que pasen a explicar por enésima vez todas las circunstancias que les llevaron a tomar esa decisión porque se les toma por adultos responsables. Nosotras, en cambio, debemos volver a explicarnos siempre, ante profesionales médicos, ante hombres y mujeres, ante amigas, incluso ante desconocidas. Y debemos estar dispuestas, siempre, a escuchar consejos ajenos ya cien mil veces escuchados. Porque somos niñas y porque somos ignorantes. Porque siempre lo seremos.