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Hipogalactia, lactancia mixta, y otras cosas que no existen.

En las clases de preparación al parto me lo dijeron bien claro: no existe la “leche materna de mala calidad”. Me hablaron de buena parte de los problemas que pueden surgir en una lactancia exitosa, y hala, a casa. Leí algún libro, popular y prestigioso, que explicaba que por razones evolutivas las madres que no dieran leche verían morir a sus hijos por lo que “el gen de tener poca o ninguna leche” desaparecería por selección natural (si ves el fallo de este argumento tan bonito, premio para ti).  Así que iba yo tan contenta, algo preocupada por si dolería, por el enganche, pero ya está. Y luego resultó que no. Que lo que nadie decía claramente, ni muchísimo menos al principio de la discusión, es esto: existe la baja producción de leche materna, temporal o permanente.

Algunas causas de hipogalactia.

Se llama hipogalactia, es bastante rara, y puede tener que ver con problemas “externos”, como la técnica al dar el pecho, aunque también puede ser que sea una circunstancia de la madre. Una causa posible de esto último es el hipotiroidismo, que no es tan raro. Otra es tener poco tejido mamario, que no tiene nada que ver con tener poco pecho. Hay pechos pequeños con una cantidad adecuada de tejido mamario; los pechos con este problema tienen forma cónica o casi “tubular”,

Extraído de la web de una clínica de estética. 

De Alba Lactancia Materna.
Indico esto para descartar el “pecho pequeño” sin más. Con el pecho pequeño se puede dar de mamar. Resumiendo: hay causas de base, características de la madre, que te tienes que comer con patatas. Las puedes mitigar con diversas medidas, así que si ya embarazada ysabes que tienes una de estas circunstancias, puedes ir previniendo los problemas y buscando soluciones. Tranquilamente, pero preparada. El enlace de Alba de arriba es útil.

Ahora veamos causas que no son las condiciones previas de la madre. En primer lugar, las circunstancias del nacimiento. El parto inducido, la cesárea, y la separación de la madre y el recién nacido dificultan la producción del cóctel hormonal que provoca la subida de la leche. Cuando no puede haber parto natural, la manera de mitigar esto es darle el bebé a la madre lo antes posible y que mame a menudo. Cógelo antes de que llore y pida. Y no tengas miedo: retrasar el contacto inmediato tras un parto natural no significa que no vayas a tener leche. Han dado el pecho madres adoptivas, incluso. Solo quiere decir que tal vez haya dificultades al principio.

En segundo lugar, tenemos la “subida de la leche tardía”. Al principio no hay leche, hay calostro, luego leche de transición y luego leche madura. El resultado cada vez tiene más calorías. La “subida de la leche” suele producirse entre 1 y 3 días después del parto… menos cuando no. Yo noté sensación de “aaaah, ESTO era la subida” cuando el niño tenía tres semanas. Es decir, a lo mejor la primera semana parece que no tienes leche, el niño no coge peso, todo parecen problemas, y en unos días BOOM. En serio, si tienes tiempo de amamantar, ganas, y ayuda, y tu único problema es que parece que no tienes leche, espera unas semanas.

Pero, ¿cómo sabes que está mamando lo suficiente?

Los recién nacidos pasan muchísimo tiempo al pecho, y a veces lloran sin que sepamos por qué. Así que empiezo por descartar.

Pistas que NO sirven para saber si tienes leche o no. Repito: te las van a sugerir, y engañan.

  • El bebé quiere estar mucho tiempo al pecho.
  • Quiere estar muchas veces al pecho.
  • No hace caca.
  • Llora mucho.
  • Llora más o parece más nervioso cuando lo coges tú. Se impacienta y rechaza el pecho.
  • Con el sacaleches sale poco.

Sobre lo primero no te puedo decir gran cosa; mi bebé era lento. Cada uno tiene su ritmo. Del segundo hablé un poco en una entrada más general: es lo normal, también con biberón. Sobre las cacas, hay bebés que hacen poca y no muy a menudo y otros que son más efusivos. Se dice que hacen poca porque de la leche materna lo aprovechan todo. Sobre que lloren, pide consejo. Y la pista falsa del bebé que te rechaza o llora te la explican en Alba Lactancia Materna. Son las “crisis” o picos de demanda. Resumo: la lactancia exitosa con leche “de sobra” no es fácil, y siempre está el riesgo de confundir cualquiera de sus muchas dificultades con “poca leche”.

(Del sacaleches hablamos luego).

Entonces, ¿cómo sabes que tu bebé no está bien alimentado? Fundamentalmente por el peso. Los recién nacidos pierden hasta un 10% de su peso al nacer en unos días, y luego lo recuperan. Si pierde más de un 10% en una semana, algo va mal. Debería recuperar el peso que tenía al nacer en un mes como mucho. A lo mejor tienes un bebé menudito que coge peso con dificultad, así que paciencia, pero este es el signo más objetivo. Otras pistas (algunas están aquí y otras me las dijo mi comadrona):

  • Después de una toma está nervioso, irritable, o llorón.
  • Hace poco pipí. Debería mojar media docena de pañales al día.
  • Siempre tiene sueño, tienes que despertarlo para que mame (está en modo ahorro de energía, el pobre; esto le pasaba al mío).
  • Su llanto es más como un gemido largo y débil.
  • Tiene la piel seca o escamosa, parece deshidratado.

Por contra, un bebé bien alimentado está contento después de mamar, si llora lo hace con energía y se va poniendo gordito o por lo menos con piel suave y rosita.

Mi experiencia fue: en el hospital, me indujeron, no funcionó, me hicieron una cesárea y cuando en un par de horas me dieron al bebé, enganchó bien. Desde el principio fue lento mamando, y muy dormilón. Al tercer o cuarto día, ya en casa, empezó a llorar inconsolable  entre quitármelo del pecho y que se quedara dormido. Cada toma podía durar una hora. El  quinto día de vida la matrona lo vio; lloraba sin parar, creo que recién amamantado. Atribuimos el llanto a cualquier otra cosa. Al octavo día de vida vi que había perdido el 20% de su peso.

Algunas soluciones para mejorar la producción de leche materna.

A partir de ahora, ¿qué hacemos para solucionar esto? Primero y muy importante: si para ti es muy importante dar el pecho y tu bebé no está cogiendo peso, no está todo perdido. Tienes que tener en cuenta que el problema puede ser temporal, circunstancial, debido a un mal acople, al uso de pezoneras, a que la leche te va a “subir” tarde. Tú no “tienes poca leche”, como que ya has nacido así, porque la producción se puede modular. Puede reducirse, y puede aumentar (*). Vamos a ver cómo conseguirlo.

Medida número uno: el enganche y el dolor. La producción de leche depende de la estimulación y para que ésta se produzca, la boca del bebé debe estar bien agarrada. Eso significa bien abierta. Si te duele, quiere decir que el niño no tiene la boca en la mejor postura, y si eso ocurre, no estás produciendo leche de la mejor manera posible. De los muchos vídeos que hay en Youtube te dejo uno que me ha parecido claro aunque esté en inglés:

Y te recomiendo muchísimo este hilo de Nyita en Twitter.

Segunda cuestión: las pezoneras. Si ya las usas, intenta prescindir de ellas, por la misma razón que ya te he dicho: el roce directo del pezón y la areola es lo que produce la leche, y con este chisme, vas a producir menos leche, o menos densa.

En algunos hospitales te las sugieren enseguida, para prevenir las grietas o por si tus pezones no son largos y grandes. Habrá a quien le vayan bien, pero estorban más que ayudan.  A lo mejor puedes empezar con ellas para ir aprendiendo, como con una bici con ruedines, y quitarlas si ves que no os van bien.

Tercera solución: sobreestimular, con tomas frecuentes o con sacaleches. Una explicación super rápida de cómo funciona la producción de leche: al principio de la toma, la leche es más ligera y dulce, y al final es más grasa y por lo tanto engorda más. Por eso no debemos interrumpir al niño, sino que mame lo que quiera. Lo que aumenta la producción no es una toma larga sino que sean frecuentes. Cuando la criatura está al pecho una hora entera te parecerá que “larga” y “frecuente” es incompatible y no hay horas en el día, y al principio algo de verdad es. Otro factor a tener en cuenta es que la leche tiene una proteína que inhibe la producción, con lo que si tu recién nacido no te deja el pecho vacío, estamos enviando un mensaje de “gracias, la próxima vez haz menos cantidad”.

Para mantener el pecho estimulado la solución más directa es coger al niño, y hala. Mínimo cada dos horas. Pero suponte que no es posible, o que no es lo bastante rápido, o cualquier otra razón, como que tu bebé duerme tres o cuatro horitas y no hay quien lo despierte, o que uno de los dos está ingresado. Lo que sea. Aquí es cuando te viene bien un sacaleches. En Alba Lactancia Materna lo explican con detalle y yo aquí solo te resumo mi experiencia. Necesitas ayuda doméstica porque entre alimentar al bebé si está contigo,sacarte leche y limpiar el aparato vas a estar ocupada casi todo el día. Encarga comida para llevar, o que cocine otro. Y durante dos días y una noche como mínimo, tres días y dos noches como máximo, extrae leche 5 minutos de cada pecho cada hora. De noche, deja pasar como mucho cuatro horas. “5 minutos cada hora” en realidad es un momento para montar el trasto, 5 minutos cada pecho, y el tiempo de lavarlo: 20 minutos de cada hora. Búscate una buena serie o película, un sacaleches de muy buena calidad y silencioso, y hazte a la idea de pasar esos dos días tirada en el sofá. Es duro, y es imprescindible estar acompañada, pero puedes doblar o triplicar la producción. A mí me la alargó un mes en una lactancia muy problemática.

Tu otra opción con el sacaleches es que en momentos tranquilos del día hagas una extracción breve para asegurarte de que tienes el pecho vacío. Yo lo hice en ocasiones como después de una toma, con el niño dormido de puro cansancio; antes de acostarme por la noche, para irme a la cama cómoda; cuando el bebé empezó a rechazar el pecho en serio.

No calcules cuánta leche produces a partir de cuánto sale del sacaleches. Es menos efectivo succionando que el niño, siempre, y esto también es así cuando se fabrica leche de sobra.

¿Y las “ayuditas”? ¿Le doy un biberón?

  • Todos los de llevar encima biberones, polvitos, refrigerar leche materna, etc. Es engorroso. Y lento, porque no es buena idea recortar del tiempo que el niño pasa al pecho. Para mí, una toma no bajaba de una hora (pecho, biberón, a veces después sacaleches).
  • Es más fácil tomar biberón que mamar. Es menos cansado. Existe el riesgo de que rechacen el pecho. Una manera de evitar esto es darles la leche con cucharita o con una jeringa. Yo usé cucharita. Da un poco de pena verterla gota a gota por los labios de esa boquita… aquí hay una buena explicación de la técnica de la jeringa.
  • Si dejas al niño muy lleno, tardará más en volver a pedir, y si quieres que la lactancia mixta sea solo una medida transitoria, tiene que mamar tan a menudo como sea posible. Yo para paliar esto le daba con interrupciones, lo justito para que dejara de llorar.

Si tu intención es usar la lactancia mixta o suplementada como un apoyo puntual y librarte de ella cuanto antes, nunca la uses en lugar de tomas de pecho. Tu cuerpo se acostumbrará rapidísimo a no producir a esas horas, o dejará de producir y ya. Para favorecer la lactancia materna mientras haya suplementos, primero das el pecho, y entonces el extra en la forma que mejor te vaya.

Cómo empezar de cero una biblioteca escolar.

La biblioteca que coordino, lista para empezar el curso.

Casi todos los bibliotecarios escolares que he conocido fueron el primero de su centro, o el primero en muchos años, y comenzaron con una biblioteca que era un almacén de trastos hasta que la pusieron en marcha. No sé si eso será la norma, pero sí es muy frecuente. Además, la legislación educativa nacional no dice casi nada de las bibliotecas escolares, cuyo día a día queda a criterio de las comunidades autónomas. Que alguien me corrija si me equivoco, pero en ninguna parte de España existe la figura del bibliotecario escolar, es decir, una persona con esas funciones exclusivas o casi. Lo que tenemos son “coordinadores de biblioteca”, profesorado que dedica parte de su horario a esa función. En este post sobre las guardias explico cómo nuestro horario se divide en clases, guardias, reuniones, y diversas tareas. Pues cuando llevas la biblioteca, normalmente se hace en el horario en el que no das clase; en algunos centros estar en la biblioteca es un tipo de guardia y le toca por turnos a todo el mundo.

¿Formación? La que hagamos voluntariamente. Cuando estudias y opositas, las bibliotecas escolares no existen. ¿Medios? Los que ponga el equipo directivo de cada centro. La biblioteca existe solamente por la buena voluntad de quienes participan en ella. ¿Y por qué lo hacemos? Por gusto, para no hacer otro tipo de tareas no lectivas, porque da puntos para el concurso de traslado, o porque nos lo han pedido. Aclarado esto, me voy a dirigir a un profesor que llega nuevo al centro, pregunta por la biblioteca y le dicen que no se usa.

Lo primero, dile al equipo directivo que quieres hacerte cargo. Los primeros días del curso hace falta adjudicar jefaturas de departamento, coordinaciones, y otros asuntos de ese estilo. Si nadie mantiene la biblioteca abierta, estás resolviendo un problema. Entérate de cuál es tu reducción horaria. Puede que sean 2 o 3 horas de la parte no lectiva del horario, o quizá tengan que asignarte menos guardias; dependerá de la comunidad autónoma. Decide si quieres que esas horas sean en el recreo, para abrir al público, o si el primer año no vas a abrir. Yo que tú abría 4 recreos, que son dos horas. Y claro, que no te pongan en el cuadrante de las guardias de recreo. Según cómo sean las cosas en tu comunidad autónoma, busca un equipo de apoyo, es decir, más profesorado que se comprometa a ayudarte aunque sea un poquito. En qué te van a ayudar va a depender de lo que necesites y lo que ellos sepan y puedan hacer, así que ahí no entro aún. En fin, este es el momento de mirar la legislación que se te aplique en tu comunidad, que seguramente te diga que tienes que hacer un plan de trabajo. A veces se te exige un formato concreto; al menos como documento para ti, como una especie de programación de aula, te propongo un esquema. Intento que mis posts sean muy ordenados, pero por una cuestión de fluidez desde aquí va a haber un poco de desajuste entre el orden del esquema, que me parece claro cuando ya tienes las ideas hechas, y el orden en el que os expongo cómo puedes actuar.

  1. Evaluación de la situación previa.
  2. Nombre y funciones del profesorado de apoyo.
  3. Funciones del alumnado de apoyo.
  4. Objetivos.
    1. Medios básicos y acondicionamiento de la sala.
    2. Organización del fondo.
    3. Formación bibliotecaria del alumnado.
    4. Comunicación con el profesorado y los departamentos.
    5. Relación con el resto de la comunidad educativa (familias, antiguo alumnado).
    6. Relación con la comunidad (bibliotecas públicas y otras instituciones).
  5. Criterios para la adquisición de nuevos fondos.
  6. Criterios para el expurgo.
  7. Calendario de actividades.
  8. Actividades extraescolares.
  9. Autoevaluación.

En esta web de la Junta de Andalucía hay algunos manuales de referencia, muy elementales, en los que destacan los dos primeros para estas tareas iniciales.

Además de un plan de trabajo más o menos teórico, te recomiendo usar un cuaderno, un simple cuaderno de papel o quizá tu medio electrónico favorito, y cada vez que hagas una tarea, lo apuntes, con su fecha. Lo que completas se vuelve invisible y la sensación de que no has progresado desmotiva mucho.

A continuación mira a ver la sala y saca sin compasión la basura. Todo lo que esté roto, o se arregla o fuera. Todo lo que no te haga falta en la biblioteca, se lo dices al secretario y que vaya a otro sitio. No puedo insistir suficiente: una biblioteca no puede funcionar bien con trastos estorbando. Tiene que ser un sitio acogedor. Si las estanterías tienen cristales, FUERA. No quieres que se den un cabezazo con ellas. Con los recursos materiales que tengas ahora mismo, según empiezas, plantéate dividir zonas de trabajo para los alumnos, y tu esquina. Necesitas un escritorio, y un ordenador a ser posible con conexión a internet. Vas a necesitar sitio y materiales para escribir a mano, y una impresora, aunque no tienes por qué tenerla aquí si la hay común en otra parte del centro.

Volvamos a la zona que usan los alumnos. Debería haber mesas grandes, o pupitres agrupados. No debe parecer un aula, aunque sea necesario usarla a veces para dar clase (los profesores que la utilicen se adaptarán a ella, y no al revés). Y por supuesto, no debe usarse NUNCA como el cuarto al que se manda a los alumnos expulsados de clase. Si a la biblioteca se va castigado, no se irá a otra cosa. Al principio de todo tu objetivo es que se pueda entrar sin ningún obstáculo, que no haya nada que no deba estar allí, y que haya sitios en los que sentarse a charlar tranquilos, leer o hacer un trabajo en equipo. La decoración mejor la pospones o la delegas, a menos que te guste mucho.

Ahora vamos a fijarnos en los libros. En dos aspectos: qué tenemos y si está catalogado en un programa informático útil. El que se nos recomienda es ABIES. Reconozco que hay detalles técnicos que olvido de una vez para otra, como por ejemplo la instalación de una lista de alumnos. Pero Abies es fácil de usar una vez que te pones a ello. Si no lo tienes, solicítalo. No te doy un enlace porque depende, de nuevo, de tu comunidad autónoma. Si lo tienes, enhorabuena. Te toca comprobar si los libros están catalogados. ¿Que sí? Bueno… a menos que la biblioteca estuviera en uso, te recomiendo comprobar que las fichas están bien hechas. En mi biblioteca había duplicados porque se había intentado poner en marcha en 2005 y 2010, y muchas incoherencias con libros introducidos como “Historia Interminable, La” o “La Historia Interminable”. En serio, repásalos. Y ni que decir tiene que un catálogo en fichas de papel solo te sirve a la desesperada. Usa el programa que quieras, pero hazlo a ordenador.

Si el catálogo no está hecho o está incompleto, es la tarea prioritaria. Habrá quien piense que hay que involucrar al alumnado, a las familias, hacer actividades de fomento de la lectura, y cosas así. Todo eso es muy importante, pero tu primera responsabilidad es la biblioteca y sin catálogo, lo que tienes un almacén desordenado. Es una tarea invisible y lenta, así que te puedes organizar para hacer, si tienes 3 horas por ejemplo, dos de catalogar y una de otras actividades. Date tiempo y no te agobies.

Cuando empieces a catalogar, empieza por tener claro cómo quieres clasificar. Te explico cómo lo hago yo. Uso la CDU, la Clasificación Decimal Universal, con algunas modificaciones. Tenemos una sección de narrativa juvenil que incluye libros infantiles; narrativa general, con los libros “adultos”. Siempre hay solapamiento, así que ante la duda el libro es juvenil, porque narrativa adulta puede intimidar un poco. Se me ocurren algunas circunstancias en las que necesites distinguir infantil de juvenil:

  1. En un colegio de Infantil y Primaria.
  2. En un centro rural que imparta hasta 2º de ESO.
  3. En un centro privado o concertado de los que tienen a los niños desde los 3 a los 18 años.
  4. En un Instituto de Secundaria con muchos alumnos con trastornos de aprendizaje. Es una pena que haya pocas lecturas muy fáciles que no tengan temática infantil, pero bueno.
  5. En un Instituto de Secundaria donde se impartan algunos ciclos formativos de la familia profesional de servicios socioculturales y a la comunidad, como por ejemplo el de educación infantil.

Si estás en un instituto de Secundaria, tanto si hay Bachillerato como si no, no te molestes. De verdad.

Aparte de esas narrativas, tenemos cómic, poesía y teatro. Y luego, todo lo demás está organizado según la CDU. Eso significa que si tienes una colección, por ejemplo Las Maravillas de la Naturaleza, no se guarda como colección. Separas Física de Biología de Matemáticas de Astronomía.  Algunos solapamientos: como si se tratara de un juego de piedra, tijera, papel, cómic gana a todo. Si parece un cómic da igual si es Historia o Matemáticas: va a Cómic. ¿Por qué? Porque es la categoría más popular. Así mientras buscan un Astérix, o un bikini furtivo, o -dios mío- un desnudo, se encuentran con la biografía de Marie Curie. Y si cuela, cuela.  Y ya puedes ponerte a clasificar y a poner tejuelos.

Ah, los tejuelos. Se pueden imprimir pegatinas y códigos de barras. Yo, como no tengo lector de códigos de barras y tengo alumnos dispuestos a hacer de voluntarios con cinta adhesiva, imprimo en folios y recortamos. Abies te genera los pdf de tejuelos automáticamente. Yo los imprimo cada vez que catalogo 20 o 30 libros, los recorto, los meto en la primera página del libro correspondiente, y le doy el montón a un grupo de voluntarios para que los peguen. Si usas pegatinas, yo que tú usaba cinta adhesiva o forro encima del lomo, porque del manoseo se ponen feas.

Recapitulemos un poquito. Tienes otros profesores que pueden ayudarte, una sala sin basura (no hemos mirado los libros todavía) y sabes cómo catalogar o corregir el catálogo que ya tienes. Siguiente paso: el expurgo, que debes hacer antes de catalogar, o al mismo tiempo. Expurgar es quitar de la biblioteca los materiales que no sirven. En mi primer expurgo hacía las dos cosas a la vez: pila de libros, cogía uno, y lo catalogaba o al montón. Antes de empezar debes tener una lista de criterios, por ejemplo:

  1. Material obsoleto.
  2. Material deteriorado.
  3. Ejemplares repetidos dependiendo de su interés (a lo mejor es un libro muy demandado o una lectura obligatoria; yo no tendría repetido Anna Karenina, pero Colmillo Blanco sí).

Puedes tener más criterios. Es conveniente ponerlos por escrito. En serio, si te parece que en la vida lo va a querer coger nadie, FUERA. Lo que esté en buen estado pero no coincida con vuestros intereses se puede vender en un mercadillo y así tienes dinero para comprar.

Ah, comprar libros. Al principio tómatelo con calma. Tienes que familiarizarte con lo que hay, con las necesidades de los profesores y los intereses de los alumnos.  Cuando te parezca que ya controlas la situación, le preguntas al secretario con cuánto puedes contar. Si la biblioteca no la ha llevado nadie en mucho tiempo, será insuficiente. Si tienes tiempo y ganas, pide libros directamente a quien te los pueda dar: alumnado y familias que den libros que ya no quieren, un mercadillo con los expurgos o con donaciones… yo he pedido con cierto éxito en redes sociales y a algunas editoriales. También puedes hablar con los departamentos que tienen lecturas obligatorias, para que dediquen parte de su presupuesto a comprar unos cuantos ejemplares pero que estén en la biblioteca. No puedo darte de sopetón unos criterios sobre qué adquirir, porque cada centro es diferente. Un buen objetivo son 10-15 libros por alumno, de manera que si en tu centro hay 200 alumnos empezarás a notar que tienes una colección adecuada a partir de los dos mil ejemplares. También deberías buscar un equilibrio entre los libros populares entre los alumnos, libros de estilo similar que ellos no conocen y podrían gustarles, las partes de la colección que no son narrativa juvenil, las lecturas obligatorias y los libros de consulta. Pero todo esto es a largo plazo.

Han pasado diez días sin sentir, y empiezan las clases. Las decisiones que tienes que tomar son:

  1. ¿Vas a abrir la sala? ¿los recreos o en algún otro horario? ¿con qué reglas? Mi sugerencia es la más laxa: prohibido comer y molestar. Se puede trabajar, leer, charlar, y si crees que funciona, jugar a juegos muy tranquilos que requieran una mesa.
  2. ¿Vas a prestar libros desde el principio?¿Con qué reglas?
  3. ¿Decoras? ¿Tú, el alumnado, o mitad y mitad?
  4. ¿Vas a buscar un equipo de apoyo de alumnos que hagan tareas auxiliares?
  5. ¿Por qué medio vas a informar al alumnado de las funciones de la biblioteca? Una posibilidad es una pequeña circular, o cartelesYo hago un miniconcurso para los de 1º de ESO, un pequeño cuestionario que dejan en una urna, y entre las respuestas correctas rifo un desayuno en la cafetería, o material escolar.

Y ya tienes todo lo básico para empezar tu “año cero”. Tómatelo con calma. Luego ya podrás colaborar con la biblioteca municipal, hacer extraescolares y crear todo tipo de actividades. La biblioteca puede ser el corazón del instituto o simplemente un rincón tranquilo para refugiarse del alboroto del patio.  Te deseo muchos buenos momentos en ella.