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Neil Gaiman, segunda parte: guía audiovisual.

Los protagonistas de la adaptación televisiva de Buenos Presagios (en preparación)

En el post sobre Neil Gaiman hablé de su producción escrita, que es mucha y variada. Aquí hablaré de la audiovisual, que también tiene miga. Como la vez anterior, no es una guía completa, solo lo que me parece más interesante.

Los audiolibros.

Que yo sepa, todos los libros de Gaiman (los cómics no, claro) están disponibles en inglés en forma de audiolibro. Casi siempre los lee él (hay excepciones como la edición de Coraline que lee Dawn French). Tiene una voz bonita, una dicción clara, y un acento británico suavizado por décadas de vivir en Estados Unidos. Es perfecto si estas empezando a escuchar inglés sin apoyo visual, como subtítulos. Aquí un vídeo para que te hagas una idea:

(Resumo; Neil cuenta qué tres libros le cambiaron la vida, y son las Crónicas de Narnia, Stormbringer de Michael Moorcock y el cómic de Alan Moore La Cosa del Pantano)

Yo es que soy muy fan, pero de verdad, hay cosas de Gaiman, sobre todo los cuentos, que mejoran cuando las lee. Tengo por ahí una actividad nivel A2 con The Day I Swapped My Dad For Two Goldfish que… pero bueno, sigamos.

Música.

An evening with Neil Gaiman and Amanda Palmer y A Prelude to an evening with Neil Gaiman and Amanda Palmer (2011-2012). Neil y Amanda se fueron de gira y combinaron los espectáculos de ella con las lecturas de él en un show mixto. Hay canciones de Amanda Palmer, populares e inéditas hasta el momento; colaboraciones de ambos en canciones cómicas; Gaiman leyendo cuentos, alguno inédito, y algún poema también; diálogo humorístico; interacción con el público. Es larguísimo todo, casi siete horas en total. También me parece una buena introducción a Amanda Palmer, con arreglos que me gustan más que algunos de los discos originales.

Radioteatro.

La diferencia con los audiolibros es que son versiones para la radio, resumidas, con actores para los diversos personajes. Todas son de la BBC. Son muy entretenidos pero más difíciles de entender que un audiolibro porque te tienes que hacer al acento de cada actor, y en algunos casos varían muchísimo.

Neverwhere (2013): Dramatización de la novela. El acento escocés del actor que hace del protagonista, James McAvoy, puede echar para atrás pero dentro de lo escocés es bastante accesible. También están Natalie Dormer, Sophie Okonedo, Benedict Cumberbatch… toda una superproducción. 6 episodios de unos 45 minutos (es decir casi 4 horas; el libro leído son casi 14, para que te hagas una idea de lo resumido que está).

Anansi Boys (2017). Lo tengo a medio escuchar. Es muy entretenido. Han puesto cuidado en dar papeles a actores y actrices con acentos representativos y auténticos, más o menos (africanos, caribeños),  y a veces puede ser un poco difícil de seguir si no estás acostumbrado. Después de un episodio lo pillas bien.

How the marquis got his coat back (2016): un cuento situado en el mundo de Neverwhere. El original solo está disponible en una antología de temática picaresca editada por George R. R. Martin, Rogues, y en algunas reediciones nuevas de Neverwhere.

Stardust (2016) y Good Omens (2017): No las he escuchado y los actores no son muy famosos, pero aquí os la dejo para que sepáis que existen.

Ahora las cosas que puedes ver dobladas.

Televisión.

American Gods (2017). Adaptación de la novela. El libro da pie a según lo interpretes a más humor, más terror… la serie lo coge todo por un lado más de sexo-y-violencia. Alguien lo interpretó como influencia de Juego de Tronos; a mí estas cosas siempre me parecen un intento de conseguir prestigio atrayendo público más adulto. En cualquier caso, yo aviso. Me encanta el libro, pero no pasé de un capítulo de la serie. Demasiado violenta para mí.

Cine

Por orden de edad recomendada de visionado, como siempre.

Coraline. (2009) Adaptación de cuento infantil. Una película buenísima aunque odio el final (no quiero reventártelo, pero es distinto del libro).

Mirrormask / La máscara de cristal (2005): Guión. Dirigida por el ilustrador Dave McKean. No está basada en una historia original. Tiene un aire a película de fantasía de los 80, con efectos especiales cutrecillos y mucho encanto.

Stardust (2007). Adaptación de novela infantil-juvenil. Recuerda, de nuevo, a historias del tipo de La Princesa Prometida. Cine de palomitas del mejor.

Beowulf (2007). Guión, a partir de poema épico del S XI (aprox). Se toma muchas libertades con el texto del poema y la estética, en fin, se hace rara. A mí me gustó pero no soy imparcial.

En preparación están una serie y una película. La serie se basa en Buenos Presagios y es de la BBC. Gaiman adapta su novela coescrita con Terry Pratchett y produce. Se emitirá en 2019. La película es una adaptación de su cuento How to talk to girls at parties y se estrena en primavera. El cuento es divertidísimo así que sin saber más, me parece recomendable.

Hala, ya podéis ir buscando algo para ver o escuchar, que hay mucho donde elegir.

Dinámicas adolescentes y grupos de rock.

Esta es una experiencia que he tenido varias veces en grupos de 2º ciclo de la ESO, normalmente mi tutoría, pero también ha venido al caso en grupos de los que era simplemente la profesora de inglés. Aquí voy a poner solo la “teoría” del asunto, de una forma esquemática y simple, y si alguien quiere convertirlo en algo más interactivo y que genere participación guiada de los alumnos, me encantará conocer vuestras opiniones.

Se parte de haber escuchado música rock de buena calidad en clase. Puede haberse usado como ejercicios de comprensión auditiva en clase de inglés, como fondo agradable mientras estudian o hacen ejercicios, o para trabajar valores diversos. Mientras lees, te recomiendo que escuches cualquier canción de Queen, que son un ejemplo válido para lo que voy a contar.

A la clase les cuento lo siguiente: en un grupo de rock tienes casi siempre cuatro miembros (a veces tienes tres, como en The Police), y cada uno de ellos tiene una personalidad, y unas fortalezas y flaquezas que afectan al grupo. Lo importante no son las personalidades, porque esto no es un horóscopo, sino las dinámicas que se crean.

El cantante quiere el protagonismo. Es un MÍRAME A MÍ, SÍ, A MÍ. Puede que tenga un talento especial o puede que no, pero sabe ser la estrella, y tiene capacidades de liderazgo. Normalmente ha creado el grupo (hay excepciones, como Bono, cantante de U2, que contestó a un anuncio que puso Larry Mullen Jr, que acabó de batería). Esta necesidad de atención genera tensiones con el antilíder o contra-líder: el guitarrista. Éste es “el segundo”, quizá el mejor amigo del cantante, pero también su rival. Tiene algún tipo de talento fácil de identificar, pero suele faltarle esa chispa (hay muy pocas excepciones, diría que una es Sid Vicious). ¿Cómo resolver esto? En lo musical, con el solo de guitarra a mitad de canción. El guitarrista tiene su medio minuto de protagonismo, en el concierto los fans le aplauden, el cantante recupera su micro para redondear y cerrar la canción, y todos contentos. Y en lo no musical, seguro que si se plantea en clase todo el mundo puede pensar en momentos en los que hace falta ceder protagonismo.

Luego tenemos a la parte que lleva el ritmo. Un cantante solo no hace nada, necesita un batería y un bajo, y a veces una segunda guitarra. Vayamos a por el bajo: los bajistas son “los raros”. Son gente original y creativa que toca un instrumento bastante cerebral, acotado, que da ritmo pero que no se descontrola, no aparenta mucha energía como la percusión. En el ejemplo para mis clases el bajista es “como ese amigo nuestro que va un poco a su rollo pero cuando está todo sale mejor”, o “como ese amigo que ni se lo nota pero a veces tiene un momentito fugaz, brillante, y deja a todos con la boca abierta”. El ejemplo musical de “protagonismo” del bajo serían estas canciones que empiezan con el bajo casi solo, y una vez todos escuchan y la pauta está marcada, entran cantante y guitarra a sacar pecho. El bajo está tranquilo y feliz porque sabe que sin él se llevarían a matar y habría una cacofonía horrorosa. Siempre hay excepciones, como Paul McCartney, Sting o Roger Waters, de bajistas que cantan o componen.

El batería, finalmente, es el pegamento del grupo. Sin bajo te las apañas mal; sin percusión no tienes rock, tienes otra cosa. Es el que lo mantiene todo unido y el que más se nota si no está, incluso más que el cantante: hay música instrumental, pero no hay música sin ritmo. Como me ha dicho Diego P Castro, los baterías son gente muy energética y activa; en mi analogía no se trata de si tienen esa característica en su personalidad sino de si prefieren trabajar en grupo, discretamente y sin destacar por algo personal.

Desde estas cuatro pequeñas explicaciones, que se pueden acompañar de ejemplos musicales clásicos o modernos y conocidos por el alumnado, se pueden plantear dinámicas o debates sobre cómo se sienten ellos, cómo ven a sus amigos, qué pasa cuando todos queremos ser “estrellas del rock” y ocupar toda la atención todo el tiempo, qué pasa si todos queremos quedarnos en la sombra. Y hay que dejar claro que hablamos de roles en el grupo, no de características estables de la personalidad: los divos del aula quizá son el batería de su relación de pareja, por ejemplo.

El efecto de la metáfora sobre la clase es muy positivo. Los alumnos que siempre intentan acaparar la atención entienden que tienen que ceder y no se sienten ofendidos, sobre todo los que han sido ridiculizados por ello, y los que suelen mediar espontáneamente en sus peleas se sorprenden al descubrir que la profesora sabe que han estado ahí todo el tiempo. Los tímidos se sienten “baterías” y una parte valiosa del grupo. Y alguna vez me he enterado de que en sus perfiles de redes sociales han puesto después frases del estilo “Hoy me han dicho que soy una superestrella del rock… yeah”.

Trabajar con canciones en clase de lenguas entranjeras, 3: actividades.

Ya hemos visto cómo seleccionar canciones y cómo guardar lo que has seleccionado para que esté ordenado. Ahora, cómo crear buenas sesiones de trabajo con tus canciones. La cantidad de actividades distintas que puedes hacer es enorme, y su combinación infinita. Una cuestión importante es que no te tienes que atar a cubrir todas las posibilidades, a dedicar a una canción una clase entera, o incluso a trabajar con toda la canción. A veces te interesa solamente el principio o el estribillo.

He usado muchas de estas actividades con una de las canciones con las que más han aprendido mis alumnos. Nunca me canso de ella: Tom’s Diner de Suzanne Vega.

Actividades centradas en el nivel fónico.
  1. Rellenar huecos es el clásico. Puede ser tipo test, sacar las palabras de una caja, emparejar palabras que riman y entonces completar el texto (esto es lo que prefiero cuando es posible), o escuchar sin ninguna pista, en orden creciente de dificultad. Otra manera de hacerlo que me gusta es un tipo test con trampa: tres palabras posibles para dos huecos que riman, y la tercera palabra sobra. Por ejemplo:
    1. Just shoot for the stars if it __________________________
      Then aim for my heart f you ________________________
      (feel like / feel right / feel kind)
      And take me _______________________, make it okay
      I swear I’ll _____________________ (behave / away / stay)

    He visto fichas de otros profesores que ponían esos huecos en cualquier sitio; escoge palabras acentuadas, preferentemente al final del verso, o que te interese trabajar por cualquier motivo. No los pongas al tuntún. Aquí, en negro las palabras que son más obvias en la primera estrofa de Tom’s Diner.

I am sitting in the morning at the diner on the corner
I am waiting at the counter for the man to pour the coffee
and he pours it only halfway and before I even argue
he is looking out the window at somebody coming in.

2.Poner estrofas en orden. Para esto es mejor usar una canción más convencional que ésta, con estribillo. El siguiente paso en dificultad es poner versos en orden: presentar las estrofas separadas y para cada estrofa, los versos desordenados (esta actividad sí es adecuada con Tom’s Diner). Lo más difícil es presentar todos los versos de la canción en una sola lista (no es buena idea en canciones con más de 15-20 versos incluidas todas las repeticiones del estribillo).

3. Cantar o recitar. Se puede trabajar leyendo o sin leer, solo repitiendo tras escuchar un modelo.

Actividades centradas en la morfosintaxis.
  1. Rellenar huecos con el tiempo verbal adecuado. Puedes facilitar el verbo, o hacer un ejercicio más difícil no indicándolo. Esta es una de mis actividades favoritas.
    1. I ………………………(sit) in the morning at the diner on the corner
      I ………………………(wait) at the counter for the man to pour the coffee
      and he ……………..(pour) it only halfway and before I even ……………….. (argue)
      he ………………….. out the window at somebody coming in.
  2. Una variante del anterior es usar una canción que sea fundamentalmente narrativa y que tenga muchos verbos para trabajar el Past Simple tanto si aparece en la canción como si no. He hecho esto por ejemplo con Last Christmas y Someone like you (que parece un ejercicio de verbos irregulares, tiene muchísimos).
  3. Ejercicios de repetición y copia de un modelo, lo que en inglés se llaman “drills”.
  4. Utilizar trozos de canciones como modelo y ejemplo cuando se trabajen otras actividades gramaticales, como recurso mnemotécnico. Esto sirve cuando a los alumnos les gusta mucho la canción.
Actividades centradas en el vocabulario.
  1. Cuando entreguemos una fotocopia con la letra de la canción, completa o con huecos para rellenar, debemos preguntar qué dudas hay con el vocabulario, qué palabras son nuevas o no se comprenden.
  2. Si la canción tiene muchos adjetivos, u otras palabras que se presten a ello, emparejar antónimos. Los antónimos pueden estar extraídos del texto (Hello Goodbye de los Beatles es el ejemplo más fácil), pueden estar en un cajetín aparte, o pueden estar ausentes para que los alumnos los recuerden.
  3. En una canción que incluya una cantidad significativa de frases hechas, conectarlas con su significado. Sacamos todo esto en “Roar” de Katy Perry:
    1.  Bite your tongue
      hold your breath
      rock the boat
      Make a mess
      breaking point
      Earn your stripes (Stripes = military titles)
    2. Wait impatiently
      Be silent
      too much tension or pressure.
      Learn by experience.
      Create problems.
      Change things violently; ask for a big change.

4. En general cualquier actividad que podamos basar en el vocabulario de un texto: definir, etc.

Actividades relacionadas con la comprensión lectora y auditiva.

Me refiero a la comprensión auditiva más allá de la capacidad de comprender e identificar sonidos.

  1. Preguntas muy generales para deducir tanto de la música como del texto: ¿es alegre, o triste? ¿cuántos personajes o voces hay?
  2. Todas las preguntas que podemos hacer sobre un texto de lectura las podemos hacer sobre una canción, especialmente si tiene algo de narrativo. Si es más lírica, como las canciones de amor, podemos preguntar sobre cómo se siente el cantante: si es un amor que parece correspondido o no, etc.
Actividades de escritura y de expresión semilibre.

Las actividades de escritura condensan todas las habilidades, porque es necesario escuchar la canción y leer el resultado

  1. Dictogloss. Es una actividad que consiste en escuchar un texto (una vez o varias) y a continuación intentar recomponer, de memoria, un resumen. Es adecuado con canciones fáciles, lentas, repetitivas. Lo he usado con Imagine y con Here comes the sun.
  2. Entregamos una versión de la canción tan “censurada” que sea casi imposible de completar: Sólo algunos principios de versos, el principio del estribillo… Y en grupos o parejas mejor que individualmente, proponemos que compongan un poema. Luego se puede leer en clase, escoger el mejor, decorar la clase con ellos… Esta actividad puede hacerse antes o después de escuchar la canción pero yo prefiero hacerla antes. La he usado con There is a light that never goes out; a los alumnos suele gustarle la actividad pero no la voz de Morrissey.
  3. Esta puede ser de vocabulario, de escritura o de expresión oral. Si tenemos un título sugerente, podemos preguntar a la clase qué les inspira. Yo lo he hecho con Perfect Day de Lou Reed (sí, Lou Reed en 1º de ESO, qué pasa) y mi preparador de oposiciones con Beautiful Day de U2. Mi actividad consistió en usar la canción como esquema-modelo para una redacción sobre justo eso, un día perfecto en la vida de los alumnos. La de mi profesor, más fácil pero más colaborativa, fue preguntar “elementos de un día bonito”, apuntar todas las palabras sueltas y expresiones, y componer un mural.
  4. Si la canción lo permite podemos contar o escribir qué creemos que va a pasar a continuación. Puede ser en prosa o en verso.
  5. Si nuestros alumnos tienen clase de Plástica o son pequeños y les gusta dibujar, se pueden hacer dibujos o collages representando algo que aparezca en la canción.
Actividades relacionadas con los contenidos culturales.
  1. Presentar una mini biografía de los intérpretes. Esto puede ser una presentación nuestra oral o escrita (en el caso de Suzanne Vega, los alumnos difícilmente la conocen), o preguntarles qué saben decirnos (si la canción es de Katy Perry o de los Beatles lo más probable es que sí tengan algo que decir). Si lo presentamos por escrito puede incluir sus propios ejercicios como cualquier texto de lectura, o no.
  2. Información sobre el estilo de la canción y su historia. Con Vega, Perry o Los Beatles hay poco que decir, hacen pop (más o menos) y los alumnos saben lo que es (también, más o menos) pero si presentamos, por ejemplo, Stand by me será necesario hablar del Soul. Si la canción es originalmente de una banda sonora, podemos hablar de la película, etc.
  3. Información sobre aspectos culturales presentes en la canción misma. En el caso de Tom’s Diner, qué es un diner, qué se come y se bebe allí, cómo son los restaurantes americanos, cuál es nuestro equivalente, etc.
Organización de las actividades.

El trabajo con una canción va a depender de todos los factores implicados: la naturaleza de la canción, el nivel y el interés de los alumnos, y naturalmente el profesor. No necesitas atarte al formato “fotocopia de la letra y rellenar huecos, y el tiempo que sobre de clase cantamos la canción”. Te indico varias de las estructuras que puedes usar a modo de guía para que programes como mejor te venga:

  1. Dedicamos los primeros 5-10 minutos de clase a cantar. Luego pasamos a otros asuntos que no tienen nada que ver con la canción.
  2. Dividimos una ficha de trabajo en dos días: uno para una introducción cultural, para leer algunos datos de la biografía del cantante, y para actividades de preparación del vocabulario. El segundo día, escuchar la canción, rellenar huecos / ordenar versos, y preguntas de comprensión global de la canción.
  3. Trabajamos una estructura gramatical con ejemplos sacados de varias canciones. Escuchamos entera y hacemos algunas actividades solo con una de ellas, la que más nos guste a nosotros o a la clase si les dejamos votar.
  4. Días “tontos” previos a navidad en los que vienen pocos alumnos a clase. Tenemos preparadas tres canciones que tienen letra, tema y estructuras simples. Empezamos por una, si les gusta la repetimos y si no, pasamos a otra.

Y hasta aquí. Seguramente se puede hacer más, o describir alguna de estas actividades con más detalle, pero he preferido hacer el listado más exhaustivo posible. Para cualquier pregunta, ahí están los comentarios.

Cómo trabajar con canciones en lenguas extranjeras: la selección.

Las canciones son un material muy valioso en la clase de lenguas extranjeras. En este post voy a dar unos criterios sobre cómo escogerlas y algunas ideas sobre qué tipo de actividades hacer con ellas. Por si los vídeos no te cargan, te indico qué canción es en cada momento. Por supuesto, todo esto es aplicable a idiomas que no son el inglés, pero he preferido usar ejemplos reales que he utilizado en clase.

Primero, y aunque parezca una tontería obvia, la canción te tiene que gustar, y mucho. Da igual que le guste a los alumnos o que cumpla cualquier otro requisito: la vas a escuchar un montón de veces los próximos días, y si sale bien a lo mejor quieres repetir el año que viene, así que más te vale que te guste. Yo he acabado por aborrecer algunos de los clásicos de estas cosas, como por ejemplo Imagine. Llevo cuatro años con los alumnos porfiando para que la escuchemos en clase. No. Me niego. Si de mí depende no la volveré a escuchar nunca más.

John Lennon – Imagine.

Esto enlaza con la siguiente cuestión: ¿clásicos, o las canciones más modernas que los alumnos ya conocen? Es necesario encontrar un equilibrio. Las canciones más modernas pueden resultar motivadoras, pero puede que el año que viene ya no estén de moda y tu nueva clase vea tu magnífica “ficha” sin ningún entusiasmo. También puedes tener un poco de conflicto entre partidarios y enemigos de la estrella pop de turno, mientras que si les presentas una canción desconocida la recibirán sin ideas preconcebidas. Truco que me enseñó mi preparador de las oposiciones: si suena un clásico en un anuncio, no desaproveches la ocasión. Les encantará.

Queen – Don’t stop me now.

El siguiente aspecto no me he lo encontrado en ninguna guía. El alumnado de la ESO, acostumbrado a voces muy juveniles, rechaza las voces graves, roncas o ásperas. Les gustan las femeninas y luminosas. Por eso, si quieres poner un clásico con voces profundas de hombre adulto, busca alguna versión por ahí y presentas a la clase las dos para que conozcan el original pero trabajen la versión con voz clara y juvenil. En Youtube hay cosas sorprendentes, y en Spotify también. Poner en Google  “(title) cover versions” ayuda. Pon en favoritos la lista de canciones que se han ido cantando en la serie Glee. Y aquí un ejemplo que he usado con éxito.

Violeta (no es la de Disney) – Friday I’m in love.

La canción tiene que ser razonablemente lenta. Da igual cuánto guste una canción demasiado rápida, va ser muy difícil que puedan seguir el ritmo. Seguramente tendrás alumnos que te propongan escuchar rap en clase; suele ser un fracaso. A mí me ha funcionado más o menos bien un par de veces. Una de ellas, la ficha de trabajo la desarrolló un alumno muy valiente.

Eminem – Lose Yourself.

Es mejor escoger canciones que tengan un tema claro; yo no usaría, por ejemplo, Beetlebum de Blur. Si la canción significa algo, en un ejercicio de escuchar el contexto ayudará a completar palabras o frases, y además podremos trabajar la comprensión lectora o global. Eso sí, las canciones sin sentido o extremadamente simples también pueden ser útiles para practicar pronunciación, o cantar por placer. Scar Tissue no es nada fácil de entender pero una vez se la aprendió un grupo de 4º y creo que fue productivo.

Blur- Beetlebum

Scar Tissue -Red Hot CHili Peppers

Las estructuras sintácticas deben ser de un nivel que los alumnos puedan entender: no es en absoluto necesario que puedas usar la canción como ejemplo para machacar una estructura lingüística, y a veces nos podemos pasar un poco de dificultad por arriba, pero es mejor evitar canciones que no se pueden entender sin dominar contenidos mucho más difíciles. Por ejemplo: Someone like you se puede trabajar sin haber visto el futuro con “will” en clase, pero si tampoco se conocen los pronombres indeterminados el trabajo se hará muy cuesta arriba.

Por último, es importante que la canción no tenga un mensaje ofensivo, racista, sexista… Esto puede ser obvio o no, por eso es importante que te leas bien la letra antes de comenzar cualquier actividad. Las palabrotas en sí para mí no son un problema; los mensajes sí.  Si la canción es una propuesta de la clase, es bueno aprovechar para comentar la situación. Yo descarté All about the bass para 2º de ESO porque habla de “skinny bitches”, “zorras canijas”, y la clase estuvo de acuerdo en que no era necesario insultar a las chicas delgadas para dar un mensaje de autoestima. Hay ejemplos peores, por supuesto; este es el último que me he encontrado en clase.

Meghan Trainor – All about the bass.

Bien, hasta aquí claro. La canción, clásica o moderna, tiene que tener una voz juvenil y alegre, ser razonablemente lenta y bien vocalizada, con una letra que signifique algo y que no sea ofensiva. No es necesario que “eduque en valores”, ni que trabaje una estructura gramatical concreta. Ya tienes tu canción, ¿y ahora qué? Tendrás que esperar al próximo post.

Cómo trabajar con canciones en lenguas extranjeras.

Al usar canciones en la clase de inglés, después de algunos años se plantea un problema práctico: cómo guardar las fichas de trabajo o las ideas para trabajar en el futuro en el ordenador. Ahora mismo tengo fichas de trabajo hechas por mí de más de 30 canciones, no todas con el mismo nivel de profundidad ni igual de buenas, pero son demasiadas para acordarme de todas y guardarlas en una carpeta con otras actividades para el mismo curso no funciona porque hay canciones que se prestan muy bien a trabajar en más de un nivel: un 2º de la ESO puede tener su primer contacto con los verbos irregulares con una canción que en 4º es sólo para repasar. Un 3º de la ESO rellena huecos y en Bachillerato usamos la canción como base para componer poemas. Por eso lo mejor es crear una hoja de cálculo que incluya datos importantes de cada canción.
Las columnas de mi hoja de cálculo son:

  1. Título.
  2. Intérprete.
  3. Nivel mínimo requerido.
  4. Nivel máximo (para el que la canción tiene interés) Esto puede expresarse como alto-medio-bajo, o por niveles como 1º ESO, o afinando: 4º ESO repaso. 3º eso alto.
  5. Gramática (no siempre hay una gramática concreta que la canción trabaje especialmente, pero si lo hay, hay que indicarlo)
  6. Vocabulario (lo mismo)
  7. Fonética (lo mismo; puede ser útil recordar el acento del cantante).
  8. Duración de la actividad. No todas las fichas de trabajo duran lo mismo. Lo ideal es una hora.
  9. Momento indicado del curso. Depende: puede ser “después de haber trabajado el pasado simple”, por la gramática; “en primavera”; “para el Día de la Paz” por el tema.
  10. Observaciones. Aquí pongo si la canción ya tiene ficha de trabajo hecha.

Esta es la pinta que tiene el principio de mi clasificación: excel listening cancionesEspero que os resulte útil.

 

 

La música de Trainspotting

Me refiero solamente a la novela, no a la película. La banda sonora de Trainspotting (la peli) es magnífica; muchas de sus canciones son muy buenas, y todas, incluso las que no me gustan mucho para escuchar, quedan perfectas en su contexto, en cada escena. El libro, por otra parte, también tiene banda sonora, porque los personajes escuchan música a menudo. En Spotify, he creado una lista de reproducción a la que iré añadiendo cada referencia musical del libro, en Youtube otra, y aquí pondré comentarios y enlaces a Youtube. Mientras no termine el libro, disculpa el polvo y el desorden.

La primera referencia musical del libro se da bien pronto, en la página 7: “Ah’m seek ay that new Elvis Costello, bit ah cannae stoap playing the cunt”. Eso lo dice Johnny Swan, la Madre Superiora, el camello de la pandilla. Traducido, “estoy harto del nuevo de Elvis Costello, pero no puedo dejar de escuchar al cabrón”. Como quien no quiere la cosa, esto pone fecha al libro. Elvis Costello publicó Blood & Chocolate en 1986 y Spike en 1989, y como sabemos que la acción ocurre a finales de los 80, es quizá más acertado pensar que Swanney se refiere al disco más antiguo de los dos. La segunda referencia es a Heroin, el clásico de The Velvet Underground. Renton, el narrador, deja claro que se trata de una versión en directo de Lou Reed en solitario. Le gusta la canción, pero no quiere escucharla mientras se pincha.

Más adelante se repite que Renton, en pleno mono y buscando droga, oye una canción que le gusta pero no quiere oír en ese momento: Golden Years, de David Bowie, de fondo en los auriculares del Walkman de una chica en el autobús.

Pasamos a Sick Boy. Su monólogo interior tiene más referencias a cine que a música. Cuando Renton y él están haciendo planes para quedar, y viendo pasar a las chicas, nuestro baboso ligón recuerda una energética canción de Kiss, “I Was Made for Lovin’ You”. Mucha testosterona. También piensa en una horterez horrible de Kool & The Gang, que sirve para que el lector con buena cultura musical ochentera vea que el gusto de Renton es mejor y más variado.

“Victory on New Year’s Eve” sucede en una fiesta de Nochevieja. Steve no está tan borracho como los demás, está de visita porque ahora vive en Londres, y el ambiente lo deprime, incluidas las canciones patrióticas como “I loved a lassie”, muy antigua, y otras más modernas, de los Wolfe Tones. Steve se anima y pone The Proclaimers cuando se siente más integrado en la fiesta.

Iggy Pop sale en el libro también, no sólo en la película. Pero no Lust for Life, sino con Neon Forest. “La selva de neón es mi hogar” Tommy es un chico menos drogado que los demás. Tras el concierto de Iggy Pop eso va a cambiar.

Spud es el narrador de un capítulo centrado en el aburrimiento y la violencia que se va incubando un día pegajoso de verano. Su verdadero nombre es Danny, y cuando va de visita, su abuela le canta Danny Boy, la canción tradicional. Spud recuerda a su abuelo, que lo sentaba en sus rodillas y le cantaba “rebel songs”. Más tarde, se cruza con un grupo de nazis y de unionistas que cantan canciones racistas o contra el IRA.

El cap. “el primer polvo en siglos” (The first shag in ages) además de ser muy divertido, tiene mucha música. Empieza en un bar; canijo y pelirrojo, Renton quiere parecerse a Ziggy Stardust. En el bar suena The Farm. Renton piensa que para eso, mejor escuchar techno. A Dianne le gustan los Simple Minds y Renton no hace mejor cosa que ponerlos a parir. Y nos lo pone peor comparando a Simple Minds con U2. Llenar estadios es mal. ¿Renton es hipster? Al final del capítulo, mientras ven discos en una tienda, a Dianne le gusta casi todo, y a él nada.