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Qué es de verdad el fracaso escolar.

Se habla de fracaso escolar sin saber lo que es.Es muy importante tener en cuenta que en 3º y 4º de ESO existe una variante llamada «Diversificación» donde entran alumnos de buena conducta y malos resultados que hayan repetido algún curso. Eso supone un seguro anti-fracaso para los alumnos que se esfuerzan (hasta aquí, todas las estupideces que digan los políticos sobre la cultura del esfuerzo), y todo lo que se nos escurre entre los dedos ocurre antes, a veces muchísimo antes.

Estas son todas las principales causas de fracaso escolar que he encontrado como profesora:

Un 10% de alumnos que dejan de venir a clase alrededor de los 12 a 14 años. Eso significa entre 6º de Primaria y la edad a la que estarían en 2º de ESO si no hubieran repetido nunca. Los centros de enseñanza avisan a los Servicios Sociales del Ayuntamiento de que los alumnos no vienen a clase, y es lo último que sabemos de ellos.

Un 10% de alumnos que no quiere hacer nada, por pura desgana y desinterés, y punto. A veces son chicos y chicas listos que podrían aprobar si trabajaran un poquito. No es una cuestión de metodología: asisten a clase obligados, no trabajan con ningún profesor en ninguna materia, y en su personalidad oscilan entre inquietos y muy pasivos.

Aproximadamente un 5% tiene una dificultad de aprendizaje, o una discapacidad intelectual, detectada tarde, mal o nunca por el sistema educativo. Cuando nos damos cuenta, la criatura tiene lagunas en su educación de entre uno y tres años.Esto no incluye a los alumnos con dificultades o discapacidades detectadas a tiempo y a los que se han puesto refuerzos, clases de apoyo, etc.

Otro 5% más o menos tiene problemas personales graves que les impiden asistir todos los días, atender en clase, hacer deberes… Me he encontrado cosas como depresiones provocadas por el divorcio de los padres, hermanos mayores (chicos y chicas) convertidos en cabezas de familia por enfermedad o abandono de los padres, cosas así. A veces estos problemas son relativamente breves y provocan como mucho repetir un curso. Si se prolongan, ya tenemos un absentista más.

Unos poquitos tienen tan claro su futuro en un trabajo concreto, no cualificado, que no le ven sentido ninguno a conseguir el título en ESO.

Un número muy variable, que no puedo precisar pero que en un centro que funciona es menor del 10%, está al filo de necesitar un apoyo, un refuerzo, un pequeño extra de atención, que no se les da por falta de tiempo, por negligencia, porque no dan guerra, porque son casos límite y aprueban unas cuantas….

Nada, NADA, nada de todo esto puede corregirlo una ley educativa que modifique las rutas que siguen actualmente los alumnos. Y cualquier político o educador que diga lo contrario miente, o no sabe de lo que habla.

La LOMCE y la primaria.

Quería comentar la LOMCE de un tirón, pero es demasiado larga, así que iré por bloques.

Primaria.
LOE: Art. 17. Objetivos de la Educación Primaria. b) Desarrollar hábitos de trabajo individual y de equipo, de esfuerzo y responsabilidad en el estudio, así como actitudes de confianza en sí mismo, sentido crítico, iniciativa personal, curiosidad, interés y creatividad en el aprendizaje.
LOMCE: añade «… y espíritu emprendedor». Esto es, creo, una chapuza tirando a demagógica, porque, que alguien me explique qué es un emprendedor a los ocho años si no es una criatura con curiosidad e iniciativa personal.

LOE art 18. Las materias en Primaria son:
Conocimiento del medio natural, social y cultural.
Educación artística.
Educación física.
Lengua castellana y literatura y, si la hubiere, lengua cooficial y literatura.
Lengua extranjera.
Matemáticas.
(condenso) En 5º o en 6º, Educación para la ciudadanía y los derechos humanos.
(condenso) Desde 5º o 6º, las Administraciones educativas podrán añadir una segunda lengua extranjera.
(condenso) Religión o Alternativa.
LOMCE: Materias de Primaria (condenso)
a) Ciencias de la Naturaleza.
b) Ciencias Sociales.
c) Lengua Castellana y Literatura.
d) Matemáticas.
e) Primera Lengua Extranjera.
Educación Física.
Religión, o Valores Culturales y Sociales.
Además, en función de la regulación y de la programación de la oferta educativa que establezca cada Administración educativa y de la oferta de los centros docentes, los alumnos cursarán al menos una de las siguientes áreas del bloque de asignaturas específicas:
a) Educación Artística
b) Segunda Lengua Extranjera.
Además, los alumnos podrán cursar como máximo otra área más (…)

Ahora mismo, en Primaria, se cursan entre siete y diez asignaturas. Segunda Lengua Extranjera no es optativa respecto a nada, aunque como evidentemente los alumnos que la aprenden no tienen horas extras, los demás pueden estar dando un extra de alguna de las otras materias. No dar Religión puede suponer cualquier cosa que el centro decida: deberes y estudiar un rato, una especie de recreo, actividades semilúdicas… La LOMCE aumenta la carga en una materia más, porque Religión es alternativa a una materia de cultura y sociedad, con lo que el mínimo de materias pasa a ser ocho. Además, esta medida parece dirigida a estimular Religión, porque si en alternativa no se da clase, los alumnos la cogen simplemente para echar un buen rato con los amigos, pero si va a ser una extensión de Sociales, aaaaah, entonces la cosa cambia.

El máximo aumenta también: de diez a once. Teóricamente, pueden ser hasta once materias desde los seis añitos. No entiendo mucho de Primaria, pero me parece una barbaridad. Es un absoluto disparate que Educación Artística pueda ser optativa respecto a nada, o que los alumnos que estudien una base de segunda lengua extranjera tengan que renunciar a otras materias por ello. Tras haber leído tres veces el párrafo que la introduce, veo que la potestad para tener Educación Artística, Segunda Lengua Extranjera, o ambas, la tienen la Administración Educativa y el centro. Ni familias, ni nada. Una locura.

 LOMCE art. 20.2. El alumno accederá al curso o etapa siguiente siempre que se considere que ha logrado los objetivos de la etapa y ha alcanzado el grado de adquisición de las competencias correspondientes. De no ser así, podrá repetir una sola vez durante la etapa, con un plan específico de refuerzo o recuperación. Se atenderá especialmente a los resultados de las evaluaciones de final de tercer curso y de sexto curso de Educación Primaria.

Aquí el añadido es la última oración. Espero que alguna maestra de Primaria me aclare si ocurre algo muy especial en 3º que lo señale como un curso más repetible que los demás.

LOMCE: Los centros docentes realizarán una evaluación individualizada a todos los alumnos al finalizar el segundo o el tercer curso de Educación Primaria, según dispongan las Administraciones Educativas, en (…) expresión y comprensión oral y escrita, cálculo y resolución de problemas (…). De resultar desfavorable esta evaluación, el equipo docente deberá adoptar las medidas ordinarias o extraordinarias más adecuadas.

Con la LOE se han hecho evaluaciones diagnósticas a los alumnos, pero sin consecuencias para ellos. Me parece bien que la Ley obligue a un diagnóstico de este tipo que pueda facilitar el refuerzo temprano.
Pero…

LOMCE Artículo 21. Al finalizar el sexto curso de Educación Primaria, se realizará una evaluación individualizada a todos los alumnos, en (….) la lengua materna, matemática y (…) ciencia y tecnología, así como el logro de los objetivos de cada curso o de la etapa.

A ver, ¿Hablamos de una prueba de tres materias, Lengua Castellana o Cooficial, Matemáticas y Ciencias Naturales? ¿Es una prueba de todas las materias de sexto curso? No queda claro.

Los criterios de evaluación y las características de las pruebas serán establecidas para todo el Sistema Educativo Español por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que también diseñará las pruebas y establecerá su contenido para cada convocatoria.

Una manera de que en sexto no perdamos ni un minuto más de lo necesario en hablar de cosas que conciernen a nuestra localidad o comunidad: el examen viene de Madrid, y punto.

Las pruebas (…) serán aplicadas y calificadas por profesorado externo al centro.

Es una mejora respecto a primer borrador, que hablaba de “expertos”, así que podían ser contratados sólo para esta tarea…

4.- El resultado de la evaluación se expresará en niveles: bajo, intermedio y alto. El nivel obtenido por cada alumno se hará constar en un informe, que será entregado a los padres o tutores y que tendrá carácter informativo y orientador para los centros en los que el alumno haya cursado sexto curso de Educación Primaria y para aquellos en los que curse el siguiente curso escolar, así como para los equipos docentes, los padres o tutores y los alumnos.
Las Administraciones educativas podrán establecer planes específicos de mejora en aquellos centros centros cuyos resultados sean inferiores a los valores que, a tal objeto, hayan establecido.

Es decir, que la única consecuencia de obtener malos resultados es que quizá a un colegio con resultados globales bajos participe en un plan de mejora que queda por explicar. Lo único que habremos conseguido, por tanto, es estresar a críos de entre diez y once años para que hagan un examen estandarizado que sólo sirve para que en su nuevo instituto vengan convenientemente etiquetados como Bajos Medios y Altos. ¿No sería mucho más fácil que los tutores de 6º hagan informes para las familias y el instituto donde van a hacer 1º de ESO? A mí me dice más sobre un niño una notita que diga “muy aplicado, pero se distrae con facilidad. Prefiere las ciencias. Tímido” que ninguna nota de un examen estandarizado.

De momento, una sola cosa indudablemente buena: la evaluación dirigida al refuerzo temprano entre 2º y 3º. Lo peor, el inútil examen final.

Cronología del fracaso escolar.

Casi todas las medidas relacionadas con la educación que se han aplicado en España y han salido en los medios de comunicación en los últimos 20 años se han centrado en los extremos del sistema, y en la etapa favorita de los políticos de todas las tendencias: 3º y 4º de la ESO, que se hacen con la edad de los antiguos 1º y 2º de BUP, es decir, 14-16 años.

Recapitulando, primero se alargó la educación obligatoria de los 14 a los 16, una medida que muchos criticaron. La clave es que esos dos años favoritos de los políticos pasaron a formar parte de la educación obligatoria y nadie se ha planteado nunca en serio que dejen de serlo. Simultáneamente, se redujo cuántas veces se podía repetir curso, hasta el punto de que según la leyenda urbana en el sistema actual no se repite nunca.

Se mejoró y amplió la educación pre-obligatoria, que ahora se llama Infantil. Aquí, la tendencia ha sido el electoralismo de «los niños están recogidos para que las madres puedan ir a trabajar». Ojo que no hablo de nadie más que de los políticos. Han visto que la salida más fácil al conflicto entre madres, niños, el resto de la familia, trabajo, salario, y que el día sólo tiene 24 horas es ésa.

Yendo al otro extremo del sistema, hace 20 años que tenemos un Bachillerato corto. El PP tiende a cuidarlo (que en este país quiere decir cambiarlo, o intentar cambiarlo) más que el PSOE. Pero no hay mucho que hacer por ahí mientras siga siendo corto y con Selectividad fijada por las Universidades y no por el Ministerio de Educación. Un Bachillerato de dos años es un Curso de Acceso a la Universidad Para Menores de Edad.

Así que los esfuerzos de los políticos se han centrado en universalizar la fase de la educación en la que los niños son más problemáticos: cuando son muy pequeños. Y en decir que les gustaría que el Bachillerato fuera como el que hicieron ellos: años largos y dorados en el recuerdo, de estudiar cosas teóricas que sirven para poco o nada en el mercado laboral. Y finalmente, en cambiar una y otra vez qué hacen los estudiantes en el final de la obligatoria. Cuando los alumnos tienen… ¿cuántos años dije al principio? ¿Entre 14 y 16? Perdón. Entre 14 y 18, si contamos a los repetidores. Resumiendo, la fase de la vida más problemática para los padres después de que los niños sepan hablar y no usen pañales.

Todos los esfuerzos de los políticos se centran en los bebés y en la adolescencia por la sencilla razón de que de los 5 a los 11 años, los niños dan pocos problemas y los padres piden pocas soluciones. Pero lo que ocurre en la práctica con todas las medidas y cambios que nos proponen en 3º de la ESO es que a menudo llegan tarde. Dos ejemplos prácticos.

Por las razones que sea, Pepe aprende despacio. Repitió un curso de primaria. No se entera bien de lo que se explica cuando es todo teórico. Si las cosas son prácticas, se equivoca varias veces hasta que le sale. Esto significa que tarda tranquilamente casi el doble que sus compañeros en asimilar cada contenido en muchas materias. Sus profesores de 1º de ESO tienen poco tiempo para prestarle atención personalizada, aunque tiene apoyo en Lengua y Matemáticas. ¿Repite 1º? ¿Repite 2º? Si repite un curso, llega a 3º con 16 y con vistas a graduarse con 18. Si repite 1º y también 2º, no nos salen las cuentas.  De todas formas, lo mejor que le puede pasar es que lo metamos en Diversificación, con grupo reducido y menos profesores no sólo para lengua y matemáticas, sino para la mitad de las materias. Diversificación existe para 3º y 4º.

Otro ejemplo. Loli dice que no quiere estudiar. Conducta, un desastre. Actitud, bajo cero. Puede que sepa en qué quiere trabajar y puede que no, pero el caso es que aquí y ahora no quiere ni abrir el libro. Repite una vez primero, una vez 2º, cumple 16, y desaparece del instituto como si la hubiéramos dejado salir de la cárcel. Da igual qué medidas tengamos pensadas en el final de la obligatoria.

En la ESO, el «curso tapón» es 2º porque es donde cumplen 16 años los alumnos que han repetido dos veces. Esto es algo que los políticos que quieren arreglar el fracaso escolar no ven: el problema no está en el curso que Loli no alcanza a hacer. No tenemos que hacer que el final de la obligatoria sea más fácil o más corto. Tenemos que conseguir «pescar» a los fracasados potenciales en la primer vez que cursan el primero de los dos años que repiten. Sería fácil coger una estadística y ver cuál es el año más repetido en la obligatoria, primaria y secundaria, y concentrar algunos recursos más en ese año y en el inmediatamente anterior. Y ya está. Sólo pido eso. Aunque el año clave sea 1º de la ESO y mi propuesta suponga dar un empuje extra a un año tan poco fotogénico como 6º de Primaria.