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Pasar a la acción.

Es fácil encontrar por internet explicaciones a la violencia contra la mujer ilustradas por imágenes similares a ésta:

piramide-de-la-violencia-contra-la-mujer es decir, el mensaje más sencillo consiste en que los micromachismos o formas sutiles de discriminación son muy importantes porque sustentan el resto.  Ten en cuenta este dato para continuar leyendo.

Si eres feminista, te sugiero que te plantees algunas cosas:

  1. Cuál crees que es el problema más grave de las mujeres (o del feminismo) ahora. De todas en general.
  2. Cuál crees que es el problema más grave de las mujeres que hay en tu entorno.
  3. Cuál crees que es el problema de las mujeres (o del feminismo) que es más fácil de arreglar.
  4. ¿Tu práctica feminista, tu activismo, es coherente con tu respuesta a las tres cuestiones anteriores?

Ahora, vuelve a la pirámide. Le falta una cosa. Piensa cuál es. La voy a escribir en blanco y para leerla tienes que seleccionar texto. No hay indicativo alguno de pobreza o de desigualdad económica.

Lo dicho. Piensa en qué necesitas, qué necesitamos y qué estás haciendo. No pido milagros, solo coherencia y que no te rindas.

Y no, no estoy hablando solamente de feminismo.

¿Sirve al feminismo que las mujeres lleguen al poder?

Un encuentro de la Unión Europea en Alemania, 2013.
Un encuentro de la Unión Europea en Alemania, 2013.

Cuando una mujer obtiene poder político, a veces se celebra como si fuera un triunfo de todas. Otras veces tenemos a los medios de comunicación y a los políticos ocupados con las cuotas para mujeres y con las listas cremallera. Se discute sobre si eso es positivo para las instituciones que lo practican, o si es justo. Es de justicia que las mujeres lleguen al poder y no discuto eso, sino algo más profundo: ¿beneficia al conjunto de la sociedad, o de las mujeres, que haya algunas en posiciones de poder político o económico? Veamos algunos de los argumentos que he escuchado alguna vez.

1. Las mujeres en el poder son como mínimo un síntoma de que se ha alcanzado la igualdad ante la ley, aunque luego socialmente se comentan todo tipo de discriminaciones e injusticias.
Bueno… esto es verdad. A menos que el cargo sea heredado. Ser la hija del rey, del ministro o del empresario, que tienen poder para cambiar o retorcer las leyes, puede conceder muchas ventajas respecto al conjunto de las mujeres y no “abrir camino” para nadie más. Antes de alegrarnos por la situación de ninguna mujer concreta, habría que preguntarse si la pusieron donde están sus relaciones familiares. En tal caso, no se trata de un logro “para la mujer” en absoluto. Te recomiendo comprobar cuántas de las mujeres más ricas del mundo lo son por herencia, ahí está la lista Forbes.

En cualquier caso, la llegada al poder por méritos propios de mujeres en un sistema democrático y con igualdad ante la ley es síntoma de que algunas mujeres han sido capaces de sortear las zancadillas que la vida les ha puesto a ellas y a las demás, ya sean en forma de discriminaciones directas, acoso, dificultades para trabajar y cumplir a la vez con otras obligaciones, etc. No quiere decir que esos obstáculos hayan desaparecido, ni que vayan a desaparecer, ni que otras mujeres tengan sus estrategias o su suerte.

2. Las mujeres con poder son más sensibles que los hombres. Más “femeninas”. Más colaboradoras, menos autoritarias.
Esto es una estupidez. A las mujeres se nos educa en eso, hasta ahí es verdad. Pero no todas somos así. Y cuando no lo somos, cuando una mujer es “dura”, se enfrenta a acusaciones de que no es una “verdadera mujer”. Una mujer no es lo que tú digas, ni lo que se ajuste a tu concepto de feminidad. Hay libros y debate sobre esto, pero no existe la ética femenina, la sensibilidad femenina, ni ninguna de esas patochadas que nos han hecho creer. Si fuera así, no habrían existido ni Isabel Bathory, ni Bloody Mary, ni Pilar Primo de Rivera, ni las monjas que torturaban niños en orfanatos franquistas. Ni Christine Lagarde. Todas estas son tan mujeres como la que más.

3. Bueno va, pero contribuyen a la conciliación. Y les preocupan los temas “femeninos”. Tienen más empatía con las “cosas de mujeres”.
Perdonadme que recurra al estereotipo más fácil. La medida que hizo famosa a Margaret Thatcher como ministra de Educación fue eliminar un suministro de leche gratis en los colegios. Y además del conjunto de su carrera, está la famosa declaración de que “la sociedad no existe. Hay hombres y mujeres individuales, y luego hay familias”, que en contexto quería decir que el Estado no tiene la obligación de velar por nadie, ni por los más débiles ni por nadie. La carrera entera de Margaret Thatcher es una demostración de que esa empatía y preocupación está subordinada a las ideas políticas previas. También dijo que no le debía nada al feminismo; la mayoría de la gente piensa que se ha ganado lo que tienen por sus propios logros individuales, y las mujeres poderosas no son la excepción.

Otro ejemplo más cercano son las diputadas del Partido Popular que votaron a favor de una ley del aborto que nos habría obligado a llevar a término y parir en todos los casos de malformación, incluidos los más graves, y dijeron que eso era apoyo a la maternidad. Hasta aquí la empatía y la solidaridad.

Sobre contribuir a la conciliación y demás problemas asociados a la mujer: la realidad es que las mujeres ricas lo tienen más fácil. Han podido pagar cuidados para sus hijos, han tenido familias que las han apoyado (si no, difícilmente estarían donde están), y luego llaman “organización” a renunciar al permiso de maternidad y a seguir trabajando quince horas diarias. Ojo, no critico: que cada una se organice como quiera y pueda. Solo que este estilo de vida desmiente que tener mujeres en puestos de poder contribuya a una mayor sensibilidad hacia los problemas de las demás.

Hay muchos ejemplos de países donde la participación política de las mujeres es alta y su desigualdad económico-laboral, también.

4. Ver que hay mujeres en el poder inspira respeto a los hombres porque demuestra que las mujeres pueden ser sus iguales o sus superiores. Ya no somos muñequitas sumisas.
Algunos países con participación política de las mujeres superior a la española (en términos relativos, comparadas con los hombres), son Nicaragua, Bolivia, Sudáfrica, India y Bangladesh. No parece que la existencia de mujeres poderosas influyan mucho en esos países, particularmente en los dos últimos, a la hora de respetar a las mujeres.

5. Que haya mujeres en el poder es un triunfo de todas que inspira solidaridad. Es un motivo de alegría porque es una de las nuestras.
No para mí, ya que estamos hablando de la pura subjetividad. Que haya mujeres capaces de reducir los salarios, de aumentar la desigualdad, de explotar laboralmente a otras mujeres, y así, no me llena de orgullo sino de desconfianza. Los mayores problemas de las mujeres están relacionados con la pobreza, la falta de independencia económica y la conciliación de todas nuestras obligaciones, y no veo que las mujeres con poder económico hagan nada por remediar esto. No son de las nuestras.

6. Las mujeres en el poder son un estímulo a las que vienen detrás. Ver que hay mujeres que mandan inspira a las niñas y jóvenes.
Pues no lo sé. A lo mejor. Sí que contribuye a la normalización. Esas fotos con 20 trajes grises y una sola chaqueta de color son muy tristes. Pero la foto con doce trajes grises y ocho chaquetas de colores es solo eso: una foto.

No al feminismo de la foto.

 

El informe sobre desigualdad de género según el Foro Económico Mundial

De vez en cuando, nos dicen que España ocupa el lugar número 12, o 20, o algo así, en una clasificación de los países según su grado de desigualdad entre hombres y mujeres. Se trata de un informe que realiza cada año el Foro Económico Mundial.

Esta institución se considera a sí misma una “asociación sin ánimo de lucro”, lo cual puede hacernos pensar que tiene algún noble propósito para el desarrollo internacional. No es el concepto que usamos coloquialmente de ONG: en realidad se trata de una asociación de grandes empresas, o de empresas más pequeñas que destaquen en su sector o en su región. Aquí se puede ver una lista de miembros: Audi, Coca-Cola, DuPont, Yahoo!, vamos, lo mejor de cada casa. El Foro sostiene que su objetivo es mejorar el mundo, realizando informes y “fomentando el diálogo”, y organizando reuniones en las que “expertos” van a comunicar a los líderes mundiales soluciones para resolver problemas. Resumiendo: organizan encuentros entre políticos y empresarios, con el objetivo de que el mundo en el que vivimos no cambie en un ápice en lo fundamental. Resumiendo más aún: son un lobby muy bien organizado aunque con unos intereses muy divergentes: ¿qué pueden tener en común Nestlé y Fujitsu? Si queréis sacar conclusiones propias, aquí está la declaración de intenciones.

Desde 2006, este Foro (WEF en sus siglas en inglés) realiza un informe sobre la desigualdad entre hombres y mujeres. España acaba de pasar del puesto 11 en 2010 al 30, lo que puede sonar preocupante. En realidad, el salto más grande se produjo entre 2011 (puesto 12) a 2012 (puesto 26). Veamos porqué. Estos son los factores que se miden:

  1. Participación económica e igualdad de oportunidades.
  • Participación: una comparación de la ocupación de hombres y mujeres. Más mujeres trabajando, menos  desigualdad.
  • Desigualdad en los ingresos: una ponderación entre los ingresos mediso de hombres y mujeres independientemente de a qué se dediquen, y de la desigualdad salarial en el mismo puesto de trabajo.
  • Brecha de poder: la proporción entre hombres y mujeres entre legisladores, altos cargos, y directivos.

2. Logros educativos.

  • Grado educativo logrado por las mujeres comparadas con los hombres, en educación primaria, secundaria y superior.
  • Tasa de alfabetización femenina comparada con la masculina.

3. Salud y supervivencia.

  • Proporción entre los sexos al nacer. Esto busca detectar el aborto selectivo de fetos hembra y el asesinato de niñas recién nacidas.
  • Diferencia entre la esperanza de vida de hombres y mujeres.

4. Poder político.

  • Qué proporción de ministerios los ocupan mujeres.
  • Qué proporción de parlamentarios son mujeres.
  • Ratio de los años ocupados por hombres y por mujeres como presidente o primer ministro en los últimos 50 años.

Se pueden observar aquí algunas cosas. En primer lugar, el fuerte peso que tiene que haya mujeres gobernando. También, el poder económico de las mujeres. Y también, que sólo se observan datos en los que se puede comparar fácilmente un dato femenino con uno masculino, y la falta de interés para el WEF de lo que llamamos en sentido amplio “conciliación de la vida laboral y familiar”. Acceso fácil al aborto legal, existencia o no de una baja maternal, son cuestiones que a esta organización no interesan. Puede verse en ello dos cuestiones. La primera, que “gender gap” o “desigualdad de género” la definen como en qué son diferentes hombres y mujeres cuando se puede comparar exactamente el mismo valor. Los hombres no se quedan embarazados, así que todo parámetro relacionado con un aspecto tan decisivo para la vida de la mujer queda fuera.

La segunda cuestión es que el informe probablemente sirve como herramienta eficaz para que una empresa sepa la probabilidad de que sus usuarios, clientes, empleados, ejecutivos, y legisladores a los que hacer lobby sean mujeres. Esto permite, imagino, decidir dónde quieres poner una fábrica, utilizar la disparidad salarial a tu favor, entender dónde no es probable que las mujeres tengan poder adquisitivo para adquirir tus productos, etc. Es un medidor aceptable de la relaciones mujeres-empresa.

El puesto de España se desglosa así: si convertimos la igualdad entre hombres y mujeres en un 1, en España sería del 0,7266. Participación económica: puesto 76, proporción 0,6521. Educación, puesto 40, teniendo en cuenta que 25 países empatan en primera posición,0,9971. Salud y supervivencia, puesto 75, otro caso con muchos empates, proporción del 0,973 y finalmente, poder político, puesto 27, proporción 0,2841.

De aquí se puede deducir: que aunque las mujeres españolas están logrando una educación cada vez mejor, eso no se convierte en ventajas laborales ni salariales, comparadas con las de otros países. Los países que tienen un nivel económico y una cultura comparables, y mayor desigualdad en ingresos, son Italia (puesto 97), Grecia (puesto 75) y Malta (108). Ya fuera de nuestro entorno cultural,  Japón (104) Corea (118) Omán (123) y Arabia Saudí (134). Peor desigualdad estudios/ingresos que en España, siempre en países en nuestro grupo por renta per cápita, se halla en Eslovaquia (86/1), República Checa (95/1) Emiratos Árabes Unidos (122/1) y Kuwait (115/57).

Eso no son indicadores de la posición absoluta de las mujeres, repito, sino de su posición de desigualdad respecto a los hombres. Es decir: España es el tercer país de Europa, después de Eslovaquia y la República Checa, con mayor desigualdad salarial a pesar del buen nivel de estudios. Y también somos el sexto país de Europa, y el octavo país rico y democrático, con mayor desigualdad salarial del mundo, sin tener en cuenta el aspecto de los estudios.

Entrando al análisis de algunos de los factores: Aquí tenéis una bonita captura de la página 340 del informe: WEF gender gap SpainAnalicemos punto por punto: Descartemos salud y supervivencia. La tasa de esperanza de vida es buena y la ratio de sexos al nacer podemos atribuirla al azar (dudo mucho que en España se practique el aborto selectivo, al menos de manera significativa).

Yendo al principio, a participación económica, observamos un buen dato: hay paridad en lo que el informe llama “professional and technical workers”, es decir, profesionales, y personal altamente cualificado. No es del todo mala la proporción respecto a la población activa: 0.82. Los problemas nos los encontramos en: desigualdad salarial ante el mismo trabajo, 0,54. Ingresos respecto a los hombres, 0,59 y altos cargos, 0,48. Es decir: las mujeres llegamos a profesionales y a trabajadoras cualificadas, pero no a altos cargos, y ganamos alrededor de un 60% de lo que ganan los hombres. Es, creo, el peor dato de todos en lo que afecta al día a día de más mujeres.

En educación, si algo falla es que la alfabetización es muy ligeramente menor en las mujeres que en los hombres. Resulta preocupante que los hombres estudien menos en la universidad que ellas.

Por último, en poder político: el PP, que ahora tiene mayoría absoluta, tiene como política de igualdad abierta y declarada no utilizar cuotas de representatividad, lo que se traduce en que la representación de las mujeres es inferior a la de los hombres aunque sin desaparecer. También está la cuestión de que en España, el jefe del ejecutivo nunca ha sido una mujer.

Resumiendo: Aunque el WEF no incluya algunos indicadores de igualdad y de bienestar que serían muy útiles, como los relacionados con la salud sexual y reproductiva, parece más bien un indicador de hasta qué punto es probable que las mujeres estén en la misma situación económica que los hombres de su misma clase social (esa es otra cuestión: aquí no se miden indicadores de desarrollo, sólo comparaciones hombre/mujer). Sería deseable incorporar estos factores sociales a un índice más

Respecto a España, si nos atenemos estrictamente a este índice, estamos en una posición relativamente buena, aunque nuestro mercado laboral es abismalmente injusto.

Una nota en 2016: Cuando hice este post no me fijé en la gran diferencia entre el factor “Participación política”, que en España es alto (puesto 26), y el de “Participación económica” que está en la zona media de la tabla (puesto 67). Algunas consideraciones con los datos de 2015: España es un país con muchas mujeres ricas en el poder, y con mujeres mucho más pobres que los hombres. En España, a la mujer media le afecta bastante poco el poder político de las burguesas. Los países con más participación política y más desigualdad económica que España en 2015 son: Nicaragua, Bolivia, Cuba, Argentina y Costa Rica en América; Cabo Verde y Sudáfrica, en África. India y Bangladesh, en Asia. Italia es el único país europeo y con una economía comparable a la nuestra en el que el poder político de las burguesas no se corresponde con una mejora de las condiciones de vida del resto de las mujeres.

Los países con alta participación política y también en los factores más sociales son: los escandinavos, Irlanda, Eslovenia, Suiza, Alemania, Holanda, Filipinas y Nueva Zelanda.

Comunismo para torpes, 2. Conciencia de clase.

La conciencia de clase, en una definición muy sencilla, consiste en saber cuál es tu lugar en los procesos económicos y cuáles son las consecuencias de ello. Es saber quién es el enemigo. Aquí no hablamos de clase baja, media o alta, sino de clase obrera o burguesa. Los obreros son todos los empleados. Sí, todos. Aquí es fácil caer en la trampa de “yo no soy un obrero porque gano mucho”; o “yo no soy un obrero porque trabajo sentado”; o “yo no soy una obrera porque tengo estudios”. Que no. Tú trabajas y otro, cuyo trabajo es exclusivamente supervisarte, gana dinero. Eso es ser un obrero. Para más información, te lees esto que es corto o esto que es más largo, tiene más mala idea y está muy orientado a gente con estudios superiores.

Los no empleados pueden ser empresarios, que viven del trabajo de los demás, o autónomos, pequeños empresarios, que son un término medio: pueden estar viviendo del trabajo de otros, pero su posición puede ser bastante dura en competición con los empresarios más asentados, y toman iniciativas que no toma nadie más. La empresa privada muy pequeña existió en la RDA y en la URSS con Lenin, así que tampoco nos vamos a poner muy puristas.

Yo adquirí conciencia de clase de una manera intuitiva, no verbal, y muy frustrante, cuando era profesora en el IES González de Aguilar, en Estepa. La mitad de mis alumnos eran hijos de mantecaeras y olivareros. El pueblo tiene más de 20 fábricas de dulces navideños, muchos minifundios de aceituna, y una cooperativa que produce el mejor aceite de oliva del mundo. El pueblo es próspero, con muchísimo pequeño comercio.

Estaba yo un día en una cafetería playera, lejos de casa, con un grupo grande de gente poco conocida, y un imbécil que estaba un escaloncito por encima de las familias de mis alumnos dijo, muerto de risa, “Qué lástima. Acabar dando clase a las futuras mantecaeras, pobre”. Y me di cuenta de que yo estaba orgullosa de un trabajo que otros despreciaban.

Los profesores de secundaria somos personas con poca conciencia de clase. Nos hemos creído casi todos que la carrera universitaria que se pagó con el sudor de nuestros padres, y la nómina que nos paga la Administración educativa en lugar de un empresario de carne y hueso, nos colocan en esa ansiada clase media. Eso hace que en el mejor de los casos, deseemos para nuestros alumnos lo mismo. Se podría vivir el proceso Primaria -> Secundaria -> fábrica de mantecados como nuestro fracaso. Puede serlo, si la alumna tenía un potencial que yo no supe descubrir y despertar, o si ella en realidad quería estudiar pero no ha podido porque en su casa no había dinero. Pero aquella tarde, escuchando a aquel idiota que insultaba a mis futuros olivareros y mecánicos, entendí que mi trabajo no es entrenar una nueva generación de futuros médicos o profesores. Mi trabajo es guiarlos a todos hasta la siguiente fase, la que ellos elijan libremente, dándoles toda la información que pueda antes de que tomen esa decisión. Que estudien, sí. Pero que no vivan la fábrica o el barco pesquero como un fracaso, y desde luego, que sepan que yo estoy de su parte. Tengo claro que ni ellos ni sus padres son mi enemigo.

 La información sobre autónomos y PYMES me la aclararon @NewIlluminatus y @Enderrap. Gracias. 

Control del discurso: un ejemplo.

Cada vez que ocurre una gran desgracia con efectos masivos, viene en tres partes: la noticia, enterarnos de porqué pasó lo que pasó y si se podría haber evitado, y el funeral. Las consecuencias del suceso, la segunda y tercera parte, sobre todo el funeral, en España siempre hay un conflicto muy grave entre los defensores del statu quo y los ateos y/o republicanos, y este conflicto tiene a su vez dos aspectos. Primero, los ateos, los republicanos, y la gente sensible y afín en general vemos un derecho pisoteado: el simple derecho a velar a unos muertos como a los familiares, o en el caso de tragedias muy graves, al país, le dé la gana, no se cumple.

El segundo conflicto serio, que es al que voy, es la posesión del discurso por el statu quo. Todos los conceptos son suyos y sólo ellos tienen derecho a hablar. Todos los seres infectos que estos días defienden un funeral católico-monárquico para las víctimas del tren de Santiago dicen lo mismo una y otra vez:

1) las palabras son mías y significan lo que yo quiera.
2) cállate.
3) escúchame 3b) Habla de lo que yo quiera, cuando yo quiera, si te pregunto.
4) tengo derecho a seguir hablando para siempre.

Este “El discurso es mío, en cantidad y en calidad” es característico de TODOS los opresores. Y me repugna. Mandar callar es un acto de violencia. Pero, a pesar de esa violencia, y de la pena que siento, observo con curiosidad cómo las respuestas que mis amigos ateos se llevan estos días son iguales a las que las mujeres, feministas o no, aguantamos a diario, sobre todo cuando el argumento contrario es una definición, puesto que sólo si controlas el discurso confías en esa técnica. La historia la escriben los vencedores, y también los diccionarios.

Para Ilse.

¿Qué clase de feminista eres?

Una crítica que las feministas recibimos a menudo es que deberíamos estar luchando para resolver otros problemas distintos. Que hay hombres maltratados, o que nos preocupamos por tonterías. Otros se meten en enredos lingüísticos sobre la igualdad y el hembrismo. Además están los desacuerdos entre las propias feministas. Es difícil evitar las discusiones improductivas en estos casos.

Leer ciertos debates online me ha hecho pensar mucho en qué clase de feminista soy, y cómo quiero ser. Escribirlo ordena las ideas, contarlo es un posicionamiento. Sigo estando a mitad de camino de todo, como siempre.

Ante cualquier conflicto de género, mi reacción visceral es cómo afecta a mi experienciay mi primer pensamiento es cómo influye ello en las vidas de mis alumnos, chicos y chicas. Por eso, estas son mis prioridades, aunque no están en orden.

  1. La integridad física. Es decir, la libertad sexual, sobre todo de las mujeres; la violencia de género; la vulnerabilidad de los varones jóvenes ante la delincuencia.
  2. Destruir los estereotipos que nos afectan aquí y ahora, el concepto occidental-español-andaluz de feminidad y masculinidad. Esto quiere decir que estoy en contra del esencialismo. No creo en una naturaleza femenina o masculina y rechazo cualquier planteamiento místico-pagano de la feminidad.
  3. El clasismo. La manera en la que el sexismo intersecciona con la clase social o la pobreza para perjudicar a los más pobres.
  4. La construcción de la masculinidad, sobre todo en los niños y adolescentes.
  5. La salud sexual y reproductiva de las mujeres cis. Eso incluye el derecho al aborto.
  6. Presiones en el entorno laboral para quienes no somos ricos. Conciliación, “mansplaining”, minusvaloración de las habilidades femeninas, acoso.
  7. El uso de lenguaje inclusivo, cuando éste sea descriptivo y eufónico.
  8. La captación de indecisos; el feminismo para principiantes.

Hay algunos temas que considero muy importantes pero en los que tengo poca formación o no me tocan. Son cuestiones que me importan ante todo en la medida en la que afecten a mis alumnos, o para estudiar e informarme. Otros son asuntos que me parecen interesantes, pero no tanto como la primera lista.

  1. Los derechos de los homosexuales, sobre todo los más jóvenes, y de los trans. El derecho a definir (¡que NO es lo mismo que decidir!) el propio género y la orientación sexual, sin violencia y sin presiones.
  2. La representación de los géneros en la ficción. Me resulta muy entretenida pero ha dejado de parecerme de lo más importante.
  3. Los trastornos alimentarios. La presión por ser bella.
  4. Los movimientos de liberación de la mujer no europea.
  5. Educación sexual más allá de la importancia del consentimiento.
  6. El feminismo de tradición francesa.

Finalmente, alguno de los temas usuales que no me interesan son éstos. Unos no me importan, otros son debates que tienen su importancia, pero me mantengo al margen.

  1. De qué sexo son las personas que ocupan el poder. Las mujeres ricas.
  2. Los debates terminológicos.
  3. Cualquier cosa escrita entera en polisílabos.
  4. Cualquier cosa que esté escrita en jerga política.
  5. Las acciones que van claramente dirigidas a llamar la atención. El activismo que busca un shock.
  6. La visibilización de la menstruación.
  7. El estatus legal de la prostitución más allá de evitar el tráfico de personas, la esclavitud, y la explotación.
  8. Los debates sobre si la pornografía o determinadas prácticas sexuales como el BDSM entre otras son buenas o malas para las mujeres.
  9. La pureza de mis aliados, ideológica o de otro tipo. Si hay que compartir lucha con un hombre de derechas que en cuestiones puntuales defiende los mismos intereses que yo, pues se comparte.
  10. Cualquier intersección entre religión y feminismo, con alguna pequeña excepción.
  11. Los espacios segregados, a menos que estemos hablando de educación (estoy en contra de casi todos, y si son educativos más).
  12. No creo (mucho) en las revoluciones. Prefiero las reformas.

Margaret Thatcher y el feminismo.

Margaret Thatcher, primera ministra británica entre 1979 y 1990, murió hace un par de semanas y se ha hablado algo, poco, sobre su relación con el feminismo, la feminidad, y las mujeres. La primera conclusión es que Thatcher no era feminista; así lo declaró abiertamente. Es normal: como conservadora, estaba en contra de cualquier movimiento de lucha por la justicia social. Creía firmemente en el individualismo, y en la capacidad de autosuperación, y para ser feminista es necesario partir de que las mujeres tenemos una desventaja y que para remediarla hace falta organizarse de algún modo.

Más extraño es que declarase que el feminismo no había hecho nada por ella. Esto es, sencillamente, una falta de visión histórica. Primero, nació tres años antes de que las mujeres tuvieran derecho al voto en las mismas condiciones que los hombres, y cinco años después de que se permitiera que las mujeres pudiesen graduarse en Oxford, donde estudió. Estos son derechos muy característicos del triunfo de la primera ola feminista: la concesión de la ciudadanía plena a las mujeres, beneficiosa sobre todo para las más ricas, que podían conservar sus bienes después de casarse, ir a la universidad, y acceder a las profesiones.

Por otra parte, la Primera Ministra fue un producto revelador de la Segunda Ola feminista. Triunfó en un mundo de hombres, a costa de perder su vida privada en favor de la pública y de comportarse “como un hombre”. Identificarse con una estética o con estereotipos masculinos no tiene nada de malo en sí, como decisión individual; lo malo es cuando las mujeres, para ser aceptadas y triunfar en recintos masculinos, sólo pueden hacerlo desde ese molde. En la larga década de gobierno de Thatcher, exactamente eso fue lo que ocurrió. Fue responsabilidad de muchos (y muchas), y aún vivimos las consecuencias.

 

Feminismo: un glosario.

En construcción. Perdona el desorden y ten cuidado de no tropezar.

Abolicionismo. En un contexto feminista, suele referirse al deseo de que la prostitución desaparezca. No implica estar de acuerdo con que la prostitución sea ilegal. El abolicionismo tiene diversas fuentes: hay quienes piensan que la prostitución es, o genera, violencia sexual. Otros piensan que es una consecuencia de necesidades económicas, y asumen que todas las prostitutas, incluso las que no son víctimas de trata y explotación sexual, hacen su trabajo obligadas. Hay abolicionistas que quieren ilegalizar la prostitución, pero también es muy normal buscar que sea más difícil de ejercer, ilegalizando la publicidad, el proxenetismo o contratar servicios sexuales, por ejemplo.

Aliado Calco del inglés “ally”. Quien no puede pertenecer a un activismo, porque no forma parte del colectivo reivindicante, pero lo apoya. Se discute si los hombres pueden ser feministas; pero yo, evidentemente, sólo puedo ser aliada en la defensa de los derechos, por ejemplo, de los gitanos, porque soy paya.

Alienación: situación de la persona oprimida que interioriza y comparte el sistema de creencias del opresor. Eso supone no ser consciente de sufrir tal opresión, o incluso negarla. Una mujer machista o sexista estaría, por lo tanto, alienada.

Androfobia: Ver misandria.

Androsexual: persona con atracción sexual hacia los hombres. Es decir, los hombres homosexuales, y las mujeres heterosexuales.

Antifeminismo, antifeminista: Juicio de valor. No es un tecnicismo; es la palabra que uso para referirme a quienes se oponen al feminismo como teoría, independientemente de cómo sea su conducta. Seguro que tienes amigas o familia que ES feminista en su día a día, pero dice que no lo es. Pues esa gente.

Biohombre, biomujer: Persona cis. Término que sólo he visto utilizado por feministas radicales. No lo uso, y lo desaconsejo. Lo contrario de bio ¿qué es? ¿artificial, mecánico, sintético? ¿El cuerpo es biología y la mente no?

Cis: Abreviatura de Cisexual, lo contrario de transexual.

Consentimiento entusiasta: Siempre se refiere a consentimiento sexual. Es la idea de que debe ser libre, consciente, y explícito para ser erótico. Más información.

Discurso: Término filosófico asociado a Foucault y su pensamiento. El sistema de ideas que una sociedad tiene alrededor de un concepto. El discurso no tiene por qué ser coherente y organizado, pero puede serlo. Dicho de otro modo, hace falta que 1) muchas personas, quizá la mayoría o al menos las que controlan la comunicación 2) sepan lo que es una cosa 3) tengan una opinión sobre ella 4) la difundan por ahí. Por ejemplo: en Occidente existe un discurso acerca de la menstruación pero no acerca de la ovulación.

Doblepensar: La hipocresía es creer en un principio moral que se aplica a todo el mundo menos a ti, porque te conviene. La doble moral es juzgar situaciones iguales de distinta manera. El doblepensar es creer dos cosas contradictorias, que no tienen por qué ser juicios de valor, porque le conviene a los sistemas de poder (en el caso que nos ocupa, el patriarcado). La alienación puede requerir doblepensar.

Esencialismo: Esta palabra quiere decir mil cosas, pero en estudios de género, es la posición que argumenta que el comportamiento y pensamiento de las personas está predeterminado. Los esencialistas pueden ser religiosos o laicos, y eso distingue si atribuyen características a los sexos a “la naturaleza humana”, “la voluntad de Dios / la Creación”, “la evolución”, “la biología”… El resultado es el mismo: los esencialistas creen que todo o parte del patriarcado es, por decirlo de manera burda, “natural”.

Estudios de Género: Ciencia social transversal que observa la construcción de los géneros, y el efecto que ello tiene en las personas y en las diversas ramas del saber. Casi siempre asume que “Ciencia X” no es un estudio de la Humanidad, sino de los hombres como ser humano por defecto, y que para completar dicha ciencia es necesario un estudio objetivo de la mujer. Otros intereses y ramas: el estudio de cómo se crea el género, lo queer, la masculinidad, las relaciones entre hombres y mujeres. No confundir con “ideología de género”, término utilizado por machistas y muy especialmente por la Iglesia Católica.

Exoticismo: El exotismo es la cualidad de lo exótico y lo exótico es lo ajeno, sobre todo si es atractivo. Hasta ahí fácil. El exoticismo es una variante de racismo en la que se atribuyen características positivas a una cultura ajena que desconocemos. Es un intento de procurar que El Otro siga estando alejado, siga siendo un desconocido, y siga siendo inferior, pero depositando en él cualidades que no deseamos observar en nuestra cultura. Un ejemplo sencillo son todos los fetiches sexuales con mujeres no-blancas: la oriental sumisa, la Latina sensual.

Genderqueer o de género no binario: la situación de personas que no tienen género ni masculino ni femenino. Pueden ser personas que no tienen género, ya que no se identifican ni con el femenino ni con el masculino, mientras que otros son parcialmente femeninos y masculino. Hay quienes en su género no-binario se identifican con los intereses del colectivo trans*, pero también hay gente que no. Contrasta con intersex.

Estudios de la masculinidad; Masculinidad. El estudio de la construcción social del concepto de hombre, es decir, los ideales, prejuicios, etc. que una sociedad considera que forman parte de ser varón. Michael Kimmel es un buen autor de referencia. No confundir con masculinismo.

Feminismo de segunda generación o de segunda ola: Surge en los años 1950. La idea de que las mujeres heterosexuales, blancas y ricas deben tener los mismos derechos que los hombres blancos y ricos.

Feminismo de tercera generación o de tercera ola: Movimiento reciente. Un intento variopinto de compensar las discriminaciones internas del feminismo estándar.

Feminismo radical Movimiento que comenzó en los 70 que se caracteriza por el anticapitalismo y el mayor protagonismo (históricamente) de las lesbianas y de mujeres que no quieren imitar los ideales masculinos. Puntos flacos: transfobia y un pesimismo que llega a la misandria.

Género: Con el sexo se nace. El género es una construcción social. El género es el conjunto de ideas, expectativas, acciones, que crean los conceptos de hombre o mujer típicos o atípicos.

Ginesexual: persona con atracción sexual hacia las mujeres. Es decir, las lesbianas y

Hembrismo: La idea de que las mujeres merecen privilegios por serlo, o son superiores a los hombres. Frecuente ataque de los antifeministas al feminismo. No existe como tal movimiento.

Ideología de género: Nombre que dan algunos antifeministas, particularmente del entorno de la iglesia católica o a veces MRA, al feminismo, los movimientos queer y cualquier movimiento antipatriarcal o por la igualdad de género. En inglés, “gender ideology” son las actitudes que tiene un individuo o una sociedad sobre cuáles son los roles apropiados para cada género.

Igualdad: El feminismo bien entendido puede combatir dos cosas: la discriminación de la mujer en acciones concretas (machismo) y el conjunto de sistemas de opresión (patriarcado). “Luchar por la igualdad” es utópico, y además entramos en el espinoso terreno de la igualdad de quiénes (déjame adivinar: ¿la de las mujeres que conoces y los hombres que conoces? Eso se llama “segunda ola” y se nos ha quedado antiguo). “Combatir el patriarcado” expresa mejor el objetivo el feminismo de los últimos 40 años.

Intersexual: Una persona cuyo sexo biológico no es enteramente femenino o masculino. El sexo lo determinan muchos factores: los cromosomas, los genitales externos, los internos, y las hormonas. Cuando hay algún tipo de variación respecto a lo que nos enseñaron en Ciencias Naturales de Primaria, la persona puede ser intersex. Esta variación puede darse en uno solo de estos factores o en varios a la vez. Si afecta a los genitales externos, puede ser difícil para los padres y el personal médico determinar el sexo de los bebés. La intersexualidad no tiene porqué afectar a la identidad, de modo que alguien con una presentación ambigua puede tener clarísimo que es totalmente binaria. Por ejemplo, un hombre cis. O una mujer trans. Resumiendo: intersex no es lo mismo que genderqueer.

Kink: actividades sexuales que no siguen el estándar social. Todos los fetichismos, el sado-maso, etc. Las rarezas. No incluye la orientación sexual; véase queer.

Lenguaje inclusivo también llamado lenguaje no sexista. Decir “la gente” en vez de “los hombres”.

Machismo, machista:juicio de valor. Actitud o conducta que presupone defectos, o virtudes envenenadas como la paciencia y la abnegación, en la mujer. Actitud o conducta de discriminación de la mujer. Puede ser explícita o implícita.

Mansplaining La conducta de un hombre que “explica” a una mujer cosas que ella entiende mejor que él. No ser consciente de estar hablando a alguien que podría ser una experta.

Masculinismo: Depende de a quién le preguntes. Hay dos ideas diferentes: los estudios de la masculinidad, y la idea de que los hombres necesitan defender sus derechos de un supuesto ataque del feminismo. Sobre esto, Ver Varonismo.

Micromachismo: conductas poco perceptibles, cotidianas, y en su definición inicial, en el ámbito doméstico, que limitan la libertad o dañan a las mujeres. Por ejemplo: tu pareja no pone la lavadora porque “no sabe”. Este texto lo explica muy bien: Micromachismos, por Luciano Fabbri
.

Misandria: Término creado por oposición a misoginia. El odio o prejuicio contra los hombres por ser hombres, o contra un determinado modelo de masculinidad.

MRA: Men’s Right Activist. Ver Varonismo.

“Nice Guy”: el equivalente más cercano en español es “pagafantas”. Hombre que cree que es justo realizar con una mujer un intercambio de amistad por sexo y se siente defraudado cuando la mujer le devuelve amistad con amistad. La expresión en inglés es más negativa que la española.

Opresión, oprimidos: Las personas que no tienen privilegios y su relación con quienes sí los tienen. Es decir: las mujeres, los homosexuales, los pobres, etc. son los oprimidos. Prefiero esta palabra a “minoría” porque algunos no-privilegiados somos mayorías (los pobres, los no-blancos, las mujeres) y porque la reclamación de nuestros derechos no debe depender de si somos muchos o pocos.

Pansexual: persona que siente atracción sexual indistintamente del sexo que tengan los objetos de su deseo. Es un calificativo usado por quienes rechazan que sólo haya dos géneros, y por eso no quieren ser llamados “bisexuales”.

Patriarcado: Si el machismo fuera robar, el patriarcado es la propiedad privada. El machismo es una agresión concreta; el patriarcado es el sistema completo de opresión que establece, en primer lugar, los privilegios del hombre frente a la mujer, y después todos los demás privilegios que se derivan de ahí (heterosexualidad,primar ciertas cualidades sobre otras, etc). El patriarcado explota a todas las mujeres todo el tiempo, y a parte de los hombres parte del tiempo.

Privilegio: Ventajas innatas que no te has ganado. El conjunto completo aquí y ahora es: varón, cis, blanco, nacional (no extranjero), heterosexual, rico, diestro, sin discapacidades, adulto joven, atractivo. Tener privilegios no es malo porque normalmete no los puedes evitar. Suponer que no son importantes, sí.

Queer: lo contrario de heterosexual. Es decir: gay, o lesbiana, o bisexual, o dudoso, o un “Hoy no me puedo etiquetar”. Véase Kink.

Ricos: en el contexto de este blog, si llegas a fin de mes eres rico. Las “mujeres blancas y ricas” son las principales beneficiarias del feminismo.

Sexismo, Sexista: juicio de valor. Actitud que discrimimina o difunde estereotipos sobre hombres o sobre mujeres. No tiene por qué tener una intención negativa: por ejemplo, asumir que una niña es obediente, o que un niño es más de Ciencias que de Letras es sexista.

Sororidad: del latín sor, hermana. Amistad y solidaridad entre mujeres, o específicamente entre feministas. Parafraseando “De la solidaridad a la sororidad”, surge de la toma de conciencia de nuestra discriminación y de las necesidades comunes de las mujeres, entre las que está la solidaridad,  .

Terrorismo machista: estrategias de agresión a la mujer dirigidas a mantener un clima de permanente alerta, control y terror en la población femenina.

Transexual: Persona que ha nacido con un sexo físico que no se corresponde con el sexo que tiene en la mente. Por favor, no los llames “A atrapados en un cuerpo de B”. Hay transexuales hetero, homo y bisexuales. Se los puede considerar dentro del ámbito queer.

Varonismo. También conocido por sus siglas en inglés MRA (men’s rights activism, activismo por los derechos masculinos). Movimiento de defensa de algunas reivindicaciones muy concretas: las denuncias falsas por violación y violencia de género, la custodia compartida por defecto en caso de divorcio o separación, y la violencia doméstica sufrida por hombres. Tales reivindicaciones serían dignas y necesarias si sus puntos de partida no fueran la misoginia, y el intento de equiparar la cantidad, gravedad y naturaleza de la violencia sufrida por hombres y mujeres.

Violencia de género: Teóricamente, la que se comete contra una persona por la específica razón de qué género tiene o aparenta. Eso supondría: toda agresión misógina contra mujeres, las agresiones contra los hombres porque no parecen lo bastante machos para el gusto del agresor, y toda la transfobia. Pero en lugar de eso, que a mí la verdad, me gustaría, llamamos “violencia de género” a la violencia en relaciones íntimas de hombres a mujeres, incluyendo a las ex-parejas.

Violencia doméstica: Antes llamábamos así a la violencia de género. Es mejor dejar el término para incluir toda la violencia en el entorno familiar. De padres a hijos y viceversa, incluye la violencia en relaciones íntimas. Borra las causas de las agresiones, así que no es la mejor manera de llamarlas.

Violencia en relaciones íntimas: la que comete un novio, novia, esposo, esposa, contra la otra parte. Puede ser de hombre a mujer, y viceversa, y en relaciones homosexuales.

Violencia machista: violencia contra las mujeres porque son mujeres, ya sean familia del agresor o no. Incluye, por principio, toda violencia hombre-> mujer en relaciones íntimas. Es una etiqueta que no uso.

Violencia patriarcal: Un equivalente de violencia machista que pone el origen de la violencia contra la mujer en el patriarcado. Tampoco lo uso porque es demasiado ambiguo, pues tiene todos los inconvenientes de “violencia de género”.

Violencia sexual: actos sexuales que se realizan sin el consentimiento, o contra la voluntad, de la víctima.

Womanism, mujerismo:corriente de defensa de los derechos de las mujeres no blancas, creada por afroamericanas que se sentían traicionadas por las feministas blancas.

Cuando estalle la revolución.

20110925081

Cuando llegue la revolución
y me pille trabajando,
o peleando con la musa,
o dando caricias,
saldré a la calle a ver cómo la montáis.

Entre las cosas que haré durante la revolución
está bailar.
No he planeado si sola o acompañada.
Pienso cocinar.
Sí, para vosotros.
No te sorprendas;
Alguien tiene que hacerlo.
Siempre hay alguien que hace café mientras los demás tienen una catarsis.

Por último,
me sentaré
con alguien que se deje mimar.

Cuando haya estallado la revolución
venid,
sentaos conmigo,
contadme cómo lo habéis hecho.

Poema escrito en sincronía con “Cuando llegue la revolución“, de @mmisery, a partir de estos tuits:

mermelada y revolucióncuando llegue la revolución

Qué es de verdad el fracaso escolar.

Se habla de fracaso escolar sin saber lo que es.Es muy importante tener en cuenta que en 3º y 4º de ESO existe una variante llamada “Diversificación” donde entran alumnos de buena conducta y malos resultados que hayan repetido algún curso. Eso supone un seguro anti-fracaso para los alumnos que se esfuerzan (hasta aquí, todas las estupideces que digan los políticos sobre la cultura del esfuerzo), y todo lo que se nos escurre entre los dedos ocurre antes, a veces muchísimo antes.

Estas son todas las principales causas de fracaso escolar que he encontrado como profesora:

Un 10% de alumnos que dejan de venir a clase alrededor de los 12 a 14 años. Eso significa entre 6º de Primaria y la edad a la que estarían en 2º de ESO si no hubieran repetido nunca. Los centros de enseñanza avisan a los Servicios Sociales del Ayuntamiento de que los alumnos no vienen a clase, y es lo último que sabemos de ellos.

Un 10% de alumnos que no quiere hacer nada, por pura desgana y desinterés, y punto. A veces son chicos y chicas listos que podrían aprobar si trabajaran un poquito. No es una cuestión de metodología: asisten a clase obligados, no trabajan con ningún profesor en ninguna materia, y en su personalidad oscilan entre inquietos y muy pasivos.

Aproximadamente un 5% tiene una dificultad de aprendizaje, o una discapacidad intelectual, detectada tarde, mal o nunca por el sistema educativo. Cuando nos damos cuenta, la criatura tiene lagunas en su educación de entre uno y tres años.Esto no incluye a los alumnos con dificultades o discapacidades detectadas a tiempo y a los que se han puesto refuerzos, clases de apoyo, etc.

Otro 5% más o menos tiene problemas personales graves que les impiden asistir todos los días, atender en clase, hacer deberes… Me he encontrado cosas como depresiones provocadas por el divorcio de los padres, hermanos mayores (chicos y chicas) convertidos en cabezas de familia por enfermedad o abandono de los padres, cosas así. A veces estos problemas son relativamente breves y provocan como mucho repetir un curso. Si se prolongan, ya tenemos un absentista más.

Unos poquitos tienen tan claro su futuro en un trabajo concreto, no cualificado, que no le ven sentido ninguno a conseguir el título en ESO.

Un número muy variable, que no puedo precisar pero que en un centro que funciona es menor del 10%, está al filo de necesitar un apoyo, un refuerzo, un pequeño extra de atención, que no se les da por falta de tiempo, por negligencia, porque no dan guerra, porque son casos límite y aprueban unas cuantas….

Nada, NADA, nada de todo esto puede corregirlo una ley educativa que modifique las rutas que siguen actualmente los alumnos. Y cualquier político o educador que diga lo contrario miente, o no sabe de lo que habla.