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En un estado hembrista

Hace semanas, Miranda pensaba cómo sería un Estado hembrista, y comentaba algunas de las características de dicho régimen en su blog. Eso me hizo reflexionar. Hubo un hashtag en twitter, #EnUnEstadoHembrista, al que contribuí poco, porque casi todo lo que se me ocurría que pasaría no era solamente una versión femenina del patriarcado, sino un mundo con más igualdad, y no tiene porqué ser así. Desengañémonos: un mundo hembrista sería la tiranía de las blancas y ricas sobre las demás mujeres, y más abajo de la pirámide social, los hombres. Es cuestión de imaginación si los hombres blancos y atractivos según los deseos de las mujeres privilegiadas estarían en medio o abajo de la pirámide. Imagino que en una sociedad con mayor peso del capitalismo, los hombres ricos, pareja de mujeres ricas, estarían un poco más arriba que las mujeres pobres, obreras o extranjeras, mientras que en una sociedad donde el capitalismo pesara menos que la religión o la tradición, la jerarquía no estaría tan clara.

A continuación, algunas de las opiniones dadas en twitter sobre un posible mundo hembrista, con el permiso de las autoras. ¿Algún parecido con la realidad?

Sobre prestigio social y poder

En un estado hembrista habría pobreza, racismo, transfobia y homofobia, y sería un asco, porque las desigualdades se interrelacionan.

En un estado hembrista, las religiones mayoritarias serían cultos de la Gran Madre. El dios fecundador tendría un papel menor, accesorio. Las sacerdotisas de religiones mayoritarias serían ricas. Sus sirvientes serían hombres castrados, con ropa fea.

Se diría que los hombres son “muy listos”, pero serían minoría en las ciencias, tecnología, y en ser dueños de la propiedad privada. Koolasuchus

Del hombre que lograra demostrar más conocimientos sobre algo que una mujer, se deduciría que lo habría aprendido de otra. Koolasuchus. Cuando un hombre accediera al ámbito académico/laboral, se le obstaculizaría y se devaluaría su mérito a arribismo. (Sibylbanshee)

En un estado hembrista, las mujeres ganarían alrededor de un 50% más que los hombres, ya que las madres sostienen el hogar.

Habría techo de cristal y doble jornada laboral masculina, y al hombre explotado por su género se le llamaría ‘superman’. Koolasuchus

Habría algún que otro ministro varón. dejamehablarr

Un muñeco de palo se interpretaría automáticamente como mujer. Dejamehablarr

Sobre sexo y violencia sexual:

Habría libros y manuales destinados a hombres jóvenes para no ser violados, agredidos o perseguidos por mujeres. Los hombres tomarían muchas precauciones y distancias por “lo que provoca su cuerpo”. (_bitterswt)

‘Homosexual’ sería sobreentendido principalmente sólo como sinónimo de ‘lesbiana’.(dejamehablarr)

Dos mujeres besándose se consideraría algo asqueroso o incómodo de ver. Dos hombres besándose sería un acto sólo tolerable a modo de fantasía erótica para satisfacer a mujeres heteros. (Koolasuchus)

Las nazis hubieran experimentado con lesbianas y mandado a los hombres gays a un correccional. (dejamehablarr)

Habría un mercado para el fetichismo con hombres trans. A muchas mujeres les parecerían amantes deseables.

Se harían chistes sobre hombres trans “engañando” a mujeres cis. (ComandanteVimes)

Si se agrediera o vejara a un hombre, se relativizaría, se le culparía o se le acusaría de denunciar falsamente. (Sybilbanshee)

La sexualidad masculina se limitaría a la reproducción y la satisfacción femenina, siendo un tabú y estigma social (Sibylbanshee)

Sobre los cuidados:

Se reconocería que la crianza es, ante todo, muy dura. Tendría fuerte apoyo estatal o la harían sólo las pobres.

Yo no sería hembrista, porque tendría un papá que decidiría qué comer o cuándo cambiar las sábanas, ¿sabéis? dejamehablarr

Lo habitual sería que a las labores domésticas a las que no llegara papá, llegara el papá de papá, o un hombre contratado por papá. dejamehablarr

Los anuncios de comida precocinada estarían dirigidos a mujeres ‘singles’, el resto de comida estaría dirigida a papás. Dejamehablarr

Los ‘hombres casados con’ se dirían coloquialmente ‘el hombre de’, pues al casarse se comprometerían de pies a cabeza. dejamehablarr

En un estado hembrista, se diría que no te puedes fiar de alguien que no puede parir ni amamantar.

Sobre estética.

La ropa que llevaran los hombres se vería ridícula en una mujer y la gente se reiría de ello. dejamehablarr (históricamente, una mujer vestida como un hombre ha sido a veces un ser ridículo, pero ella como individuo, por tener tales pretensiones)

El color azul predominaría en los juguetes para niños y el resto de colores estarían en los de niñas o en los mixtos. Dejamehablarr

En un estado hembrista, lo masculino sería objeto de burla. Masculinizar sería denigrante. Las mujeres no se pondrían ropa masculina.

En un estado hembrista la ropa femenina sería siempre cómoda. Habría variedad en la ropa formal y elegante, cómoda.

Ocio y cultura.

Casi todos los personajes de ficción tenderían a ser mujeres. Koolasuchus

En un Estado hembrista habría muchas mujeres humoristas y guionistas de comedia, haciendo chistes sobre hombres egoístas y mentirosos.

Habría un subgénero dramático de denuncias falsas. Los hombres tendrían miedo de la calumnia, desde niños.

El canon artístico estaría plagado de fascinación por el cuerpo masculino mutilado (gaelx) a lo que yo añado, también el cuerpo masculino inconsciente.

Shakespeare habría sido maestro en Stratford, quizá.

Salud

En un estado hembrista, la pubertad masculina se viviría con vergüenza, la juventud con inseguridad y la madurez con medicalización.

Casi todas las enfermedades de los hombres tendrían algo que ver con el estrés o sus genitales.

Los genitales masculinos se considerarían algo no sólo vergonzoso, sino también sucio.

No tendríamos del todo claros los mecanismos de la erección y la eyaculación masculinas.

La denuncia falsa.

Había una vez una sociedad en la que las denuncias por violación o violencia de género tenían un peso social tan grande, y eran una acusación tan grave, con tal estigma, que los hombres vivían aterrorizados ante la posibilidad de la calumnia.

– Pero vamos a ver, ¿tú qué le has hecho a ella para que te denuncie?
– ¿Yo? Yo, nada, de verdad tío, yo no le he hecho nada.
Bueno, algo le habrás hecho, ¿no? No te va a denunciar por las buenas, hay que calentar mucho a una mujer para que haga una cosa tan extrema como esa.
– En serio, que no. No le hice nada. Salimos a dar una vuelta, nos tomamos algo como siempre, la dejé en su casa como siempre, me fui, y lo siguiente que sé es que tengo a la policía en casa tomándome muestras biológicas hasta del cielo de la boca.
– Jodeeeeeerrrrrr, pero es que cómo se te ocurre. ¿Qué bebiste?
– Pero eso qué tiene que ver.
– Pues tiene todo que ver. Tú vas, te emborrachas, te pasas, te crees que ella tiene ganas, no las tiene, y ¡POM!, la violaste. Y encima es tu novia, o sea que es violencia de género. Da gracias a que la denuncia es por la violación nada más y no por maltratador.
– ¿Cómo te tengo que decir que no la violé? Que no es que ella no consintiera, que es que no hubo sexo, ni del bueno ni del malo. No. Sexo.
– Eso es lo que dices ahora, tío que soy tu amigo y creo que no tienes mala intención, pero si habías bebido, ¿cómo sabes que no la violaste?
– A ver, si te pones así, uno no está nunca seguro de nada, en fin, ni del suelo bajo los pies, yo qué sé, si hubiera habido sexo me acordaría.
– Aparte es que tú, también, es que da igual, es que eso es ir provocando. Vas y te tomas unas cervezas, y luego os vais a su casa, y claro, por aquellas calles tan vacías, pues ella, normal. Se asusta. Le entra miedo, y hace, pues lo normal en una situación así. Se asusta,  va y te denuncia.
– Pero ¿tú de parte de quién estás?
– Es que no es cuestión de parte de quién estoy, que sabes que eres mi amigo y me importa lo que te pase, pero es que tíos como tú sois los que nos dan mala fama a los demás. ¿Por qué no me llamaste para que fuera con vosotros? Yo también estaba por la parte de los bares, nos vamos los tres a su casa y ya está. Tienes tranquilidad, un testigo, y la seguridad de que no la violas. A ver, como si no te hubieran dicho mil veces que uno no se puede quedar solo con una mujer. Vamos, desde chicos en el colegio.
– ¿Y si nos acusa a los dos?
– Venga ya, que Silvia no es de esas. Silvia es legal.
– Será todo lo legal que tú quieras, ¡pero me acaba de calumniar!
– Ehhhhhh, que calumniar es una palabra muy gorda. Te ha denunciado.
– Me vas a venir a mí con qué palabras son gordas. ¡Que me han puesto un cartel al cuello!
– Venga, no dramatices. Espera a que se le pase un poco el enfado, hablas con ella, le pides perdón, y a ver si retira la denuncia, que yo creo que sí, que es una persona razonable y si le explicas tu versión, te comprenderá.
– Entre los que decís que algo hice y la culpa es mía, y los que decís que las mujeres no pueden evitarlo, y la culpa no es de ella, me tenéis todos harto ya. Voy a ver qué ponen en la tele.

En un canal de televisión hay un documental que se centra en los aspectos más tristes del día a día en prisión de hombres denunciados por violación y violencia de género. Todas las mujeres que aparecen son funcionarias de prisiones, juezas, y mujeres policía.

En otro canal están echando una comedia donde algunas actrices hacen chistes sobre un hombre que es demasiado feo para calumniarlo: no querrían que nadie las relacionara con él.

En otro canal donde también hay una película, es un drama romántico. Una mujer seduce a un hombre. Lo amenaza con denunciarlo, tras lo cual él se enamora de ella, seducido por su chantaje.

En otro canal hay un debate sobre la función que el sistema educativo debe tener enseñando a los chicos a evitar ponerse en situaciones que les lleven a ser calumniados, ya que se produce una escalada del “rumor” a la “acusación” al “chantaje” a la “denuncia” que los chicos deben saber detectar y frenar antes de que sea grave. En ningún momento se dice “las mujeres denuncian”, sino “los hombres reciben denuncias”.

– Estoy harto de toda la mierda antimasculina y calumniante que echan.
– Nah, no tendrías que ser tan radical. Tomátelo más a la ligera que no es algo personal, tío.

El fracaso de los consejos para prevenir violaciones.

Recientemente, me preguntaron si era comparable dar instrucciones y consejos para evitar el hurto, del tipo “cierra siempre el coche o la casa con llave”, y dar el mismo tipo de consejos para prevenir la violencia sexual. Ya hay un post magnífico en Me Han Violado sobre el tema, pero siempre se puede añadir algo más. Veamos porqué no es lo mismo, y si esos consejos resultan machistas.

Hay un ejemplo muy ilustrativo del tipo de consejos que se dan contra la violación cortesía del Ministerio de Interior. Os pongo una foto por si desaparece de la web:

prevenir violación1. Los consejos de la lista son inútiles porque la mayoría de las violaciones las hace un conocido. La mayoría de los hurtos, no. No nos protegemos de los conocidos; es más, cualquier consejo que demos sobre protegernos de nuestros conocidos puede ser entendido como paranoia o como misandria: “no te quedes nunca sola con un compañero de trabajo, o con un amigo”. “Nunca le des fotos íntimas o comprometidas a tu pareja; hay gente que las usa para hacer chantaje o acosar después de la ruptura”. Decir “consejos para evitar agresiones sexuales” es incompleto. Son consejos para evitar ser demasiado vulnerable ante agresiones de desconocidos, que son, que se sepa, menos del 40% del total de las agresiones sexuales.

2. Me he encontrado muchos hombres que ante nuestra aplicación habitual de ese tipo de consejos, se ha sentido ofendido, personalmente atacado porque le parece que nos estamos protegiendo de él. Son medidas de uso secreto, discreto. Si hay hombres que te conocen y saben que las usas, pueden tratarte como a una maleducada, misándrica, o cosa similar.

3. Los consejos dan la sensación, falsa, de que la violación es evitable. No lo es, porque no depende de tomar medidas de seguridad, depende de estar cerca de un violador. Es más fácil evitar el hurto: los ladrones son un colectivo reducido, y no hay muchos ladrones ocasionales. En cambio, protegerte de la violación de manera efectiva requeriría no hacer vida social (como parece indicar el Ministerio del Interior)

4. Los consejos sugieren que la violación es culp de una víctima que no tomó todas las posibles medidas de seguridad. Si vienen de una autoridad, pueden desanimar a denunciar o a pedir ayuda, no vaya a ser que te pregunten qué hacías allí sola a esas horas.

5. Incluso cuando son útiles, los consejos son hipócritas cuando vienen de cuerpos de seguridad que se burlan de las víctimas, no las creen, o intentan disuadir de que denuncies cuando te presentas en comisaría.

6. La policía y demás cuerpos de seguridad hacen un trabajo constante de lucha contra la clase criminal. Esto se puede decir que empieza con la socialización en Infantil (usa tus cosas, no cojas nada sin permiso, devuelve lo prestado….) El civismo está orientado a respetar la propiedad. No existe tal lucha, social o estatal, contra los violadores. Cuando te proteges contra el hurto, tú haces tu parte, y el Estado la suya. Pero nadie está haciendo ninguna campaña, buena o mala, contra la violación, y menos que nadie los poderes públicos. Ante la agresión sexual, la víctima potencial está sola. Los consejos son un recordatorio de ello. Defiéndete, porque a tu violador no le hemos metido miedo a que lo pillemos.

Aquí se puede poner el ejemplo de las normas de tráfico. Cualquier conductor sabe que su integridad depende de: su habilidad como conductor, la protección que le ofrece su vehículo, y la habilidad de los demás conductores. Por eso tenemos formación de conductores, medidas de seguridad obligatorias en los coches, y a veces, campañas de publicidad sobre conductas que nos ponen a todos en peligro. Poca gente se siente ofendida ante un anuncio que diga “si bebes no conduzcas, porque matarás gente”. Nadie se siente ofendido porque los coches tengan que tener cinturones de seguridad. En cambio, las políticas de prevención anti-violación nunca se centran en el daño que podemos hacer, sólo en protegernos del que podemos recibir. Su equivalente son campañas de tráfico que nos animen a mirar muy bien antes de cruzar para que no nos atropellen.

7. Los ladrones tienen una gran desventaja respecto a los violadores: el botín es más difícil de alcanzar si se siguen las precauciones. Puedes poner tus pertenencias en un lugar seguro. Las vaginas, en cambio, no son de quita y pon, no se cierran con llave, y no se puede disimular que estan en nuestra posesión. Todas las mujeres somos accesibles; algunas un poco más y otras un poco menos. Pero ninguna puede protegerse de verdad y para siempre.

Como conclusión, contestemos a la pregunta: ¿los habituales consejos anti-violación son machistas? Cuando provienen de instituciones públicas o de educadores, es machista que sean el único enfoque que se trata. Es machista que se tome como algo natural que las mujeres perdamos la libertad de circular libremente. Y se observa que los únicos consejos de prevención que se dan son para proteger la propiedad, y para evitar la violación. Es decir: a todos nos enseñan a proteger nuestras cosas, y sólo a las mujeres, a intentar proteger nuestro cuerpo. Los hombres, que yo sepa, no reciben consejos contra las agresiones que les puedan venir (que les vienen, otra cosa es que de ello no se hable).

Cuando provienen de amigos o conocidos, son una inutilidad bienintencionada, y como tal se reciben. No es que sean machistas, pero al igual que cuando vienen de policías o educadores, se echa en falta la otra conversación. Esa que tendrías con tu amigo sobre que el sexo sin consentimiento activo es violación, aunque ella esté borracha o sea su mujer.

Test: ¿qué tipo de feminismo practicas?

Este test, apto para todos los públicos incluso los que no se consideran feministas, te puede enseñar qué punto de la evolución histórica del feminismo se ajusta más a tus ideas. Las soluciones se pueden interpretar si dejas preguntas en blanco, y puedes contestar 2 de 4 opciones si estás muy indeciso, pero eso hará que el resultado sea algo más impreciso. Aunque esté formulado en femenino, está pensado para que lo puedan hacer hombres y mujeres. Aquí tienes las soluciones. ¡Cuenta qué te ha salido en los comentarios!

NOTA: Desde que lo creé, este test ha recibido varias críticas, entre las que destacan que los lectores no se sienten identificados con todas las opciones,  es decir, que a veces echan en falta un “niguna de las anteriores”; y que está sesgado o que pretendo criticar lo que sólo estoy exponiendo. Este test no está pensado para adivinar o diagnosticar nada, sino para mostrar con un ejemplo que dentro del feminismo hay ideas contradictorias porque es un movimiento muy amplio. Todas las respuestas del test son ideas que han defendido activistas feministas en algún momento de los últimos 50 años. No pasa nada si no te identificas con una respuesta por cada pregunta o con un movimiento coherente. Casi nadie lo hace y eso es lo mejor.

Y sobre que este test pretende ser una crítica sutil y retorcida, pues no. El blog está lleno de críticas, unas explícitas y otras retorcidas. Este test no es una de ellas. Si os sirve de algo, la segunda ola es como la típica madre de los chistes machistas sobre madres pesadas: le debo la vida y la quiero un montón, pero me tiene harta y no la aguanto.

1 Los objetivos del feminismo son:
1 La igualdad entre hombres y mujeres.
2 Compensar la discriminación histórica de la mujer.
3 La destrucción del patriarcado, es decir, todo el sistema de opresión visible e invisible que afecta a toda la sociedad, a las mujeres más que a los hombres.
4 Un principio necesario pero parcial e insatisfactorio para resolver el conjunto de las injusticias sociales.

2 ¿Qué opinas de la discriminación positiva y las cuotas?
1 Sólo benefician a las mujeres que ya han llegado a “casi” lo más alto, que son una minoría privilegiada.
2 Estoy en contra. La igualdad ante la ley y la aplicación de méritos objetivos debería ser más que suficientes.
3 Estoy a favor. Es necesario que haya mujeres en las altas esferas de poder.
4 Estoy a favor, pero no me parecen una solución suficiente.

3 Contra la violencia de género:
1 Leyes específicas y medidas de protección concretas.
2 Información, independencia económica de la mujer, garantizar que los mecanismos legales de separación, denuncia por lesiones, etc. funcionen bien. Sin leyes específicas.
3 Las medidas legales son un parche, necesario pero parche. Es vital destruir el concepto del amor romántico y la feminidad sumisa.
4 No terminará hasta que cambie el concepto de masculinidad patriarcal. Hay que trabajar mucho con los hombres.

4 Prostitución:
1 Es el horror. Una muestra palpable de la opresión patriarcal.
2 Existe porque hay pobreza y miseria. Sería deseable que no existiese, pero mejor que prohibir la prostitución, arregla la pobreza.
3 Si hay igualdad entre hombres y mujeres, que haya prostitución masculina también.
4 Criticar la prostitución es insultar a las que la ejercen libremente. Que opinen ellas.

5 La pornografía.
1 Es irrelevante a los intereses del feminismo.
2 Puede ser no sólo feminista, sino además una expresión del feminismo.
3 No me gusta, pero eh, libertad de expresión.
4 Es una expresión de misoginia.

6 Espacios segregados:
1 Sí. A veces hay que descansar de tener tanto machote alrededor. Yo por mí me iba a una comuna lesbiana.
2 Están bien cuando no hay igualdad, pero cuando ya se ha conseguido la igualdad, debemos eliminarlos.
3 No. Las mujeres tienen que entrar en los espacios masculinos.
4 Puede haber quien los necesite. Si se trata de una necesidad cultural, por ejemplo.

7 Se le puede criticar al feminismo:
1 No ha conseguido que la mujer consiga igualdad en aspectos básicos como el laboral.
2 No ha conseguido la unidad de las mujeres contra el patriarcado.
3 No tiene en cuenta que los intereses de las mujeres poderosas (blancas, ricas, occidentales, heterosexuales) van directamente en contra de las demás mujeres.
4 Muchas de sus reivindicaciones están desfasadas o son extremistas.

8 El lenguaje inclusivo o no sexista:
1 Es una estupidez porque desvirtúa el lenguaje y sólo lleva a malentendidos y cursilerías.
2 A mí me va a dar igual que digas “personas en situación de pobreza” o “personas negras” si no vas a solucionar la pobreza y el racismo.
3 Puede ser conveniente y útil.
4 Es una necesidad y una prioridad.

9 ¿Dónde quieres ver a muchas feministas?
1 En el barrio chungo de mi ciudad, no “ayudando”, sino aprendiendo.
2 En la Universidad.
3 En los consejos de ministros.
4 En el Vaticano. Con motosierras.

10 “Una mujer donde tiene que estar es en casa con sus hijos”.
1 No, si contrata ayuda externa.
2 Ojalá. Hay muchas que quieren dedicarse más a su vida doméstica, pero no pueden.
3 Desgraciadamente, una mujer puede elegir entre la vida familiar o el éxito.
4 El hogar y la domesticidad son inventos del patriarcado.

11 Una afirmación como “Si las mujeres mandasen no habría guerras”.
1 Es falsa. Existirían discriminaciones por raza, clase social, etc. sobre las que se basarían nuevos conflictos.
2 No es cierta. Si ocupamos el mismo lugar de poder que los hombres haríamos lo mismo, porque somos iguales.
3 Es intrigante.
4 Es cierta, o al menos habría menos conflicto, porque el patriarcado provoca muchos de ellos.

12 Los ideales de belleza sobre la mujer:
1 Se usan para oprimirnos. Ser fea y aceptarlo es una liberación, ¡vivan las feas!
2 Para muchas son una opresión, pero también son un arma que se utiliza en contra de mujeres a los que jamás son aplicables. Las que no son blancas, por ejemplo.
3 Son injustos. No puede ser que tu vida entera dependa de ser guapa o fea.
4 Son arbitrarios, reivindico que cualquier mujer puede ser bella.

13 Hablemos de hombres:
1 No pintan nada en el feminismo. O muy difícilmente.
2 La igualdad jurídica y la existencia de una meritocracia verdadera requiere de su participación.
3 Deben ocuparse no sólo del feminismo sino de crear una masculinidad diferente. Y de las diferencias de raza y clase, que a veces dividen más que los sexos.
4 Deben sumarse al feminismo.

14 ¿Qué te inspira como feminista?
1 Las feministas radicales y los movimientos revolucionarios.
2 La lucha de las pioneras o de las mujeres en países en vías de desarrollo. Qué fuerza y qué valentía.
3 Las mujeres que consiguen poder en un mundo de hombres.
4 Luchas no necesariamente feministas, como el movimiento trans*, los derechos de los homosexuales, la lucha contra el racismo.

15 Eres concejal en tu pueblo y puedes financiar un curso. Escoge.
1 Talleres de economía y emprendimiento para amas de casa.
2 Talleres sobre anticonceptivos en el instituto.
3 Talleres de español para extranjeras.
4 Talleres de defensa personal.

16 ¿Qué ha contribuido más a liberar a la mujer?
1 Rebelarse
2 La lavadora.
3 El acceso a la educación.
4 ¿A qué mujeres?

17 Te enfadarías con una feminista porque:
1 Se dedique a intentar tener contento a todo el mundo. Con blanduras y simpatías no vamos a conquistar nada.
2 Traicione las raíces del movimiento con reivindicaciones superficiales. Esto es un asunto serio y lo que hay que cambiar son las leyes, no hacer chistecitos o criticar dibujos animados.
3 Es homófoba. O nos liberamos todos a la vez, o esto no va a ninguna parte.
4 Quiera pedirse dos años de baja de maternidad. ¿Para esto he luchado yo?

18 Recomiéndame algo para inspirar a mi sobrinita (suponte que todo va a ser de su gusto y apropiado a su edad).
1 El viaje de Chihiro.
2 Mafalda.
3 Buffy Cazavampiros.
4 Jane Eyre

19 Sólo una de estas reivindicaciones es extraordinariamente urgente (OJO: urgente no es lo mismo que importante)
1 Más gasto social.
2 Igualdad legal.
3 No a la violencia sexual.
4 Romper el techo de cristal.

20 Una feminista debería preocuparse…
1 Por si su liberación se basa en la explotación de otros/otras.
2 Por eliminar la acumulación de opresiones patriarcales en su día a día.
3 Por las corrientes tipo “crianza natural”. La reivindicación de la baja maternal de tres años es machismo.
4 Por liberar a las que aún están oprimidas en otros países donde no hay, por ejemplo, derecho al voto.

Varias preguntas son sugerencias de @undivaga. Gracias.

Guía práctica para prevenir las violaciones.

¿Quieres saber qué hay que hacer para evitar la violencia sexual? Es fácil. No violes.

Ah, que querías algo más detallado. Quizá, cómo evitar que otros violen. Pues aquí tienes una lista de consejos. Son muchos, son exigentes. Son pedir demasiado. A mí me han pedido muchas tonterías antes, así que si por exigirte algunas cosas a ti la próxima generación de niñas va a pasar menos miedo, pues estoy en la obligaciónde exigirte.

  1. Edúcate sobre el consentimiento entusiasta. Te resumo la teoría: el consentimiento libre, consciente y explícito es erótico. Aquí hay más información. Aprende algo más que a ser un seductor-conquistador. Cuando te hayas educado sobre el tema, práctícalo y educa a otros.
  2. Las violaciones no son sexys ni divertidas. Ante una letra de canción como “los besos más bonitos son los robados” o “qué culpa tengo yo de que a las niñas les salgan las tetas antes que los dientes” (estoy dando ejemplos de poca intensidad, lo sé), analiza, critica, comenta. No te limites a absorber el mensaje.
  3. Para evitar que las mujeres que conoces sean agredidas por desconocidos, acompañarlas es una recomendación estándar. Ve más allá, porque la agresión por un desconocido es estadísticamente poco frecuente. Para evitar agresiones de sus parejas, sé un buen amigo y procura estar atento a las señales de alerta que dan los maltratadores (y las personas maltratadas).
  4. No culpes a las víctimas ni pongas en duda su testimonio. Si quieres y se puede, haz preguntas, pero no la pongas en duda. Compara con que te describan un atraco: piensa si preguntarías “¿Tanto dinero llevabas en la cartera? ¿de verdad te robaron, seguro que no lo has perdido?”, si dirías “bueno, por lo menos no te pegó, ¿no?”. ¿A que no?
  5. No obligues a una víctima real o potencial a hablar del tema. Además de respetar el cuerpo hay que respetar el silencio. Estarás enseñando a esa persona que su intimidad es valiosa para ti.
  6. Nunca les digas a las mujeres qué tienen que hacer para protegerse. Intenta salir de la cultura que nos marca que los delitos sexuales se previenen con el control físico y mental de las víctimas potenciales.
  7. No entres en “es que yo no soy un maltratador”, “no me pongas bajo sospecha”. No nos hagas perder tiempo consolándote. Busca para eso, si quieres, a otros hombres, o a personas que no se sientan vulnerables.
  8. El sexo con drogas o alcohol puede estar muy bien, pero resérvalo para personas y ocasiones con mucha confianza previa. Drogado o bebido te va a resultar más difícil detectar la falta de consentimiento, parar a tiempo si no lo hay… Vas a ser menos consciente si la otra persona no se lo está pasando bien. Igualmente, evita el sexo con personas que no estén en plenas facultades (volvemos al consentimiento entusiasta)
  9. Si conoces casos, habla de ellos sin dar nombres y la víctima te da permiso. Elimina con ejemplos prácticos la idea de que los maltratadores son monstruos. Compartir con discreción las experiencias de las mujeres maltratadas que conoces puede ser educativo para otros.
  10. Jerarquía + secretismo = abusos. Jerarquía + secretismo + discriminación o represión sexual = violencia sexual. Si estás en una situación de poder, aumenta la transparencia, la autocrítica de los líderes, la diversidad en la entrada de miembros y en la directiva. Ten una política previamente publicada sobre abusos. Que los depredadores potenciales sepan que sabes que existen y que vas a por ellos. Quieren víctimas indefensas, no las quieren protegidas por ti.
  11. Si eres responsable de niños, enséñales cosas como “a la gente no se la toca sin permiso. Pide permiso. Respeta el espacio de los demás”. Esto incluye, por supuesto, predicar con el ejemplo.
  12. No excuses a los violadores. Trátalos como tratarías a alguien que roba carteras a punta de navaja, como mínimo. Entiendo que puede ser duro cuando el violador es tu amigo, o tu cantante favorito. No dejes que se sientan cómodos.

Elaborado con la colaboración e inspiración de mis alumnos y alumnas del IES González de Aguilar; mi marido; @jaustral; @cora_alvarez; @ComandanteVimes; @minimaiko; @shakesphobic; @510nm; @undivaga; @ptraci. Muchísimas gracias.

¿Es posible hacer chistes sobre violaciones?

Hace unas semanas, preguntaba Doszak que cuál era el problema con los chistes sobre violencia sexual y porqué ése es El Gran Tema Tabú para el humor entre las feministas. Sinceramente, no lo entendía. Me pilló con ganas de hablar y fui soltando motivos. Ahora los recompongo y esto no lo podría haber escrito sin su ayuda y su oído. Gracias. Gracias también a @losaeduguada por puntualizarme donde resulté poco convincente, a @AdriaMartiV que dio uno de los motivos (el segundo),  @Luzhilda, que además de animarme mucho me recordó los Safety Tips for Ladies, y @enderrap, que me pasó alguno de los enlaces de chistes sexistas enlazados más abajo.

No es cuestión de temas, sino de tratamiento. En primer lugar, es posible hacer chistes sobre violaciones que sean graciosos y que no resulten ofensivos ni para las feministas ni para las víctimas. Lo que ocurre es que muchos chistes de violaciones no son tales chistes; son una explotación de tópicos falsos, o se basan en la exageración o la ironía para describir algo que no es cómicamente exagerado, sino terroríficamente real. Un ejemplo reciente lo vemos en The Onion. Voy a traducir el titular y un extracto.

Chris Brown, destrozado, siempre creyó que acabaría matando a palos a Rihanna.

Brown, 24, dijo en una entrevista por radio que aún siente algo violento por su ex-novia y que conserva la esperanza de poder volver a meterle un puñetazo algún día. “Es duro saber que hay otro tío por ahí que puede dejarla inconsciente a golpes”.

Entiendo que esto es un intento de humor, comprendo su mecanismo: la exageración, y el uso fuera de lugar de lenguaje romántico. Pero falla, porque la exageración no funciona muy bien en el humor sobre cosas crueles: conocemos ejemplos idénticos que no son divertidos. Y la mezcla de lenguaje romántico y violento es tan vieja como la literatura. Lo que se presenta como un chiste se cae de boca, porque hay hombres que dicen completamente en serio lo que reproduzco. Y el contexto no intenta, en ningún momento, añadir un elemento de absurdo, por ejemplo.

Otro motivo es que la mayoría de la gente no tiene miedo de la mayoría de los temas objeto de humor duro. Un atentado terrorista, el cáncer, la muerte, nos pueden pasar a cualquiera, pero no es algo que nos preocupe a todos, todo el día, todos los días. En cambio, muchas mujeres tememos la violación. Desde muy jóvenes, se nos dice que debemos ocultar nuestro cuerpo y tomar medidas de seguridad, para mantenernos a salvo. Todas sabemos desde la primera vez que nos pusieron un bikini sin tener tetas, que si nos violaran, sería culpa nuestra. Pocos hombres violan, pero salvo felices excepciones, las mujeres sentimos la violación como instrumento de control y terror. Y es más frecuente de lo que se cree: aproximadamente el 25% de las mujeres son víctimas de violación en algún momento de su vida. ¿Harías un chiste sobre algo muy desagradable si supieras que le ha pasado a la cuarta parte de quienes te oirán?

Un punto muy importante es que casi siempre, los chistes de violaciones cuentan el punto de vista agresor: las víctimas en realidad disfrutan o desean la violación, la violación es en sí un hecho divertido, el acto violento se confunde con un acto sexual normal. Esto no tiene nada de transgresor: hay un acto violento con agresor y víctima, y los testigos se burlan. Vieeeeejo. Aburriiiiiiiido. Es posible hacer chistes sobre temas difíciles. Un ejemplo: “ya tengo drogas y rock&roll. Dame sexo”, dicho por una enferma de cáncer enchufada a la quimio y con música puesta. O los “Safety tips for ladies”, tuits que satirizaban con mucha ironía lo que las mujeres no debemos hacer para ser violadas (por ejemplo, volar, o no conocer a nadie). O el glorioso monólogo de Wanda Sykes sobre qué pasaría si las vaginas fueran de quita y pon.Son chistes que no ridiculizan a la víctima o al enfermo. Están hechos desde dentro. Es posible ridiculizar la cultura del abuso sexual sin ridiculizar a las victimas.

Es decir: Los chistes de violaciones más habituales están contados desde el punto de vista de los agresores, suelen usar estrategias que en realidad no tienen mucha gracia, como la exageración o que el elemento humorístico/sorpresivo es que la víctima disfruta de la violación, y además se refieren a un fenómeno que es mucho más frecuente de lo que se reconoce. Por último, aceptar sin crítica los chistes sobre violencia sexual reafirma a los depredadores sexuales en su visión del mundo: lo que ellos hacen, en realidad, no es para tanto, y total, todo el mundo lo hace. Si hasta es de chiste.

¿Quieres hacer chistes sobre la violencia sexual? Perfecto. Pero piensa: ¿eres capaz de hacer un chiste que provoque carcajadas en una víctima y haga sentirse incómodo a su violador?