Con idea de que se vea desde fuera qué pasa en el día a día de una profesora de secundaria, voy a dedicar tres semanas a una pequeña crónica, lo más objetiva posible.
En Ayamonte hay dos institutos de secundaria, el grande y el pequeño. Yo estoy en el pequeño: sólo tenemos la Secundaria Obligatoria. Unos 300 alumnos repartidos en 13 grupos. Yo le doy clase a 75 alumnos que están en cuatro grupos (1º, 3º, dos grupos de 4º). Doy clase de inglés, de alternativa a la religión y soy la coordinadora de la biblioteca del centro. Tengo 30 compañeros profesores, dos conserjes, y un administrativo. Hay cafetería dentro del instituto, y ninguna externa cerca. Estamos a cinco minutos en coche de la frontera con Portugal.
Va a ser, al menos en la cuenta diaria, una crónica bastante mecánica. Me voy a fijar en el número de horas que trabajo dentro y fuera del aula, el comportamiento de los alumnos en la medida que no invada su intimidad, el proceso de evaluar, y todas las veces en las que me falten medios y recursos para hacer mi trabajo con normalidad. Por ejemplo, tener que imprimir algo en casa porque en el trabajo no funciona la impresora.
Los tuits sobre el trabajo serán pocos y estarán programados. La crónica estará aquí, breve, con conclusiones al final. Allá vamos.