En mi entorno hay bastantes personas que en algún momento han tenido depresión y hay cierta coincidencia en que les ha afectado a la memoria y a la capacidad de concentrarse. También ocurre con malas rachas de mucho estrés o mucho trabajo y es algo que comentan las madres de bebés. No soy una experta en esto, ni profesional sanitaria ni nada, pero se puede interpretar que está todo relacionado: alguna causa como la depresión, el agotamiento, o la monotonía de la pandemia, afectan a nuestra capacidad de prestar atención, y no podemos recordar aquello a lo que no prestamos atención.

No entiendo mucho de las causas; eso lo saben los neurólogos y los psicólogos. Lo que quiero hacer es sugerir una manera de paliar las lagunas de memoria: hacer diarios y registros. Esto te puede servir de muchas maneras. Una es que lo que escribas estará más fijado en tu memoria por el hecho de haberte parado a pensar en ello, seleccionarlo y escribirlo. La otra es que mucho tiempo después tendrás un registro, ya sea escueto como «ah, no me acordaba de que ya tenía ese libro» como en modo bol de cerezas: la anotación «fiesta de cumpleaños de Luis» puede, a lo mejor, recordarte cosas que pasaron en la fiesta.

Hay muchas maneras en las que se puede llevar un diario. Voy a comentar varias como si la prioridad fuera escribir a mano, aunque el uso de fotos o música van mejor por medios electrónicos. En la música es obvio y en las fotos porque te ahorran el paso de imprimir. A veces he hecho diarios al estilo tradicional (lo que esta entrada llama Formato 1) a ordenador, y no está mal, aunque quita la satisfacción del cuaderno sólido en la mano. Eso sí, no recomiendo hacer el digital ninguno de los otros formatos, especialmente si crees que es útil llevar ese recordatorio en una red social, porque el objetivo no es escribir, sino poder consultar más tarde, y la función de búsqueda en redes sociales es entre regular y malísima, aparte de la estética, que también se las trae. En mi experiencia, no sirve igual. Así que si te animas, coge papel.

Formato 1: diario clásico. Ponte un poquito todos los días y escribe cualquier cosa que te parezca relevante. Recomendado si crees que a base de preparativos complejos vas a procrastinar y muy bueno para contar cómo te sientes, desaconsejado si de entrada te parece que tu vida es demasiado monótona y no tienes ganas de apuntar qué has hecho.

Formato 2: Utiliza un esquema que hayas decidido de antemano y rellénalo. Un ejemplo es el que usa a veces Ramón Nogueras en sus entradas de blog. Puedes apuntar qué estás haciendo que te parezca digno de recordar.

  • Leyendo.
  • Trabajo.
  • Música.
  • He quedado con…
  • Me ha pasado…

El Diario de Verano de Hematocrítico, pensado para niños y del que ya he hablado antes, tiene tres secciones al día: Qué has hecho hoy, mejor momento del día, y una pregunta cada día diferente que suele ser «una cosa favorita».

Formato 3: Usa o crea una agenda de semana vista. En una página, la semana entera. La otra, en blanco. No la uses de agenda, úsala de diario. En los días puedes apuntar una o dos cosas interesantes que ocurrieran. No tienen por qué ser importantes. En la página en blanco puedes hacer listas, dibujos, o registros (ahora hablo de los registros, un momentito).

Esta es la agenda de la editiorial Blackie Books, pero te sirve cualquiera, o un cuaderno bonito en el que hagas tú las secciones para los días de la semana.

Esto está bastante cerca del bullet journal. Journal es agenda o diario y «bullet» los puntos gordos de las listas. Mira, vamos a aprender que su nombre técnico es «viñeta»:

  • Uno,
  • dos,
  • y tres bullets (o balas, o viñetas).

Es decir, un «diario de viñetas», o si quieres porque solo quieres usar esa palabra para los cómics, un diario a base de listas, empieza por ahí pero puede complicarse. Casi todo lo que vas a encontrar en internet enseñándote a usar esta clase de diarios usa vídeo o imágenes porque se entremezcla con caligrafía, lettering y dibujo. Nos vamos a quedar con lo más básico. Si quieres saber más y te dan pereza los vídeos y los dibujitos, hay un libro (me lo podéis regalar si queréis, porque no lo tengo). La idea fundamental es que en un bullet journal apuntas al mismo tiempo planes, tareas hechas, y un poco todas las cosas que te apetezca apuntar. Me ha gustado esta entrada de blog que lo ejemplifica.

A la izquierda el mes, cruce de diario y agenda. A la derecha, listas de tareas.

Formato 4, o 3 B: Una de los elementos más interesantes del método bullet journal son sin duda los registros temáticos. Si nuestro objetivo es empezar a apuntar cosas que nos van pasando sin el bloqueo de la página en blanco, es muy sencillo hacer listados. Solo tienes que decidir sobre qué hacerlos, y darles suficiente espacio en tu cuaderno. Hablaré primero de formatos y luego de contenido, asumiendo siempre que no quieres dibujar nada.

Cosas de las que podrías querer llevar un registro diario: Una cuadrícula con 7 columnas para los días de la semana e ir coloreando es el sistema gráfico más simple. Por ejemplo, si quieres apuntar tu estado de ánimo con un código de colores. Si usas una agenda, puedes colorear o subrayar el día del mes para indicar que ha pasado eso que te interesa. Puedes hacer un dibujo esquemático y sencillo si llevas varios registros diarios.

Mi propio registro de tres cosas que hago (o no) todos los días. Podrían haber sido tréboles, o corazones o alguna otra cosa muy fácil de representar.

Si el registro no es diario, te las puedes apañar con una lista. Supongamos que sabes que ves algo en la tele casi todos los días, el año tiene 50 semanas, crees que es fácil que veas cien películas y no tienes ni idea de las series. Para tener un poco de orden, cuenta las líneas de tu cuaderno; imaginemos que son 20. Necesitas seis páginas, para tener un poco de sobra.

Supón que el registro es mensual. Hay algunas cosas que para mí ocupan una sola página de la agenda. Aquí lo único que quiero apuntar es si he hecho ejercicios de mecanografía, sí/no, y tal vez apunte las palabras por minuto cuando escriba mejor que ahora.

Ahora, ¿de qué merece la pena llevar un registro? Pues eso depende de ti. Hay registros que se llevan porque te motivas con ellos, por productividad, otros por el gusto de tener las cosas apuntadas, o por comparar con otro momento de tu vida. He empezado hablando de los diarios como una ayuda a la memoria cuando no estamos con nuestro mejor estado de ánimo; puede que hacer un registro resulte menos intimidante que redactar en un diario más tradicional. Así que estas son algunas ideas que he cogido de webs, de vídeos de youtube, de la agenda Blackie Books o de mi experiencia:

Registros diarios:

  1. De hábitos saludables en modo sí/no. Hemos dormido más de X horas, hemos comido según un plan previamente establecido, ejercicio, caminada, etc.
  2. De ocio. ¿Hemos hecho algo solo porque nos apetecía?
  3. De estado de ánimo. Esto en jerga de bullet journal se llama «a year in pixels», es fácil y queda resultón:
Un cuadradito de color al día.

Semanales:

  1. De escritura. Mi objetivo es escribir un haiku a la semana como mínimo.
  2. De cualquier proyecto creativo que tengas.
  3. Cómo les va a tus plantas. ¿Toca regar? ¿Florecieron?
  4. En las épocas del año que se pueda, observaciones del mundo natural. ¿tenemos una ventana en la que se vean pajaritos?
  5. De tu progreso en un hobby que se pueda medir, en mi caso la mecanografía. Sal a andar y apunta la distancia o dónde has estado, por ejemplo.
  6. De progresos y anécdotas de tus hijos o mascotas.

Mensuales, anuales o sin fecha:

  1. Libros leídos. Todas las listas «culturales» pueden incluir algún tipo de reseña, o no. Lo que más te guste.
  2. Películas.
  3. Series.
  4. Cosas que te apetece comprar; listas de deseos.
  5. Cosas que sería buena idea regalar.
  6. Canciones escuchadas; citas de letras. Yo llevo un diario musical en Spotify, pero no tiene por qué ser algo constante.
  7. Restaurantes, bares. Ya, ahora mismo no se puede, pero quédate con la idea.
  8. Viajes, excursiones, picnics, atracciones turísticas varias.
  9. Bebidas. Vinos.
  10. Variedades de té e infusiones.
  11. Cosas que hayas comido que quieras repetir (esto puede ser semanal también).
  12. Listas de deseos al principio del mes, la estación o el año. Mira a ver si luego se cumplieron.
  13. Dónde has guardado cosas que es conveniente no tener a mano. Por ejemplo, si tienes una segunda residencia o si has guardado trastos en casa de tus padres, o si tienes tres armarios y en cada uno un altillo y no sabes en cuál de ellos está tu manta favorita.

Esto son solo ejemplos de qué podrías querer apuntar en un diario. El qué y el cómo dependen de ti, pero en este momento en el que todos lo días parecen iguales, yo lo recomiendo muchísimo. Da igual qué apuntes, te sorprenderá volver a anotaciones pasadas y cuánto pueden ayudarte a recordar.

3 comentarios sobre “Bajonas anímicas, diarios y recuerdos.

  1. Muy útil esta entrada.

    Ahora mismo tengo tres registros:
    Una en el móvil, google calendar, keep y mensajes guardados del Telegram, escribo directamente ahí o me reenvío textos que haya escrito, recortes de internet, mensajes que hayan sido relevantes o borradores.
    Otra de hábitos saludables de Perrita Parker, para rellenar con la rutina del sueño en los casilleros preestablecidos me apetezca o no. Solo eso. Sin dispersarme.
    Si veo que me da bien, tiene registro de vasos de agua (que podría usar para cafés, aunque no paso de 2 al día) alimentación y estados de ánimo
    Otra, el bullet journal que tengo separado por días con un apartado inicial y otro al final (uso tinta borrable y he reciclado enero) independientemente de los registros ordinarios del sistema (diario en semana vista, mensual en una página, año vista).
    Me esfuerzo por centrarme en palabras clave más que otra cosa si escribo a mano.
    El tema de la salud mental es muy interesante, te animo a escribir más entradas sobre el tema.
    Escribes muy, pero que muy bien.

  2. Hola. Me parece muy interesante lo de anotar estos pequeños recuerdos y cositas curiosas. Creo que se avecina una etapa de mi vida un poco complicada a la par que muy bonita (bimadre incorporada al trabajo) y me seduce lo de anotar pequeñas cositas alegres de la vida. A la vez, quiero tener ciertas metas sobre vida saludable y de libros y series y temas de investigación. Por otro lado, soy profe y necesito una agenda en la que apuntar los deberes que mando al alumnado, exámenes, tareas relacionadas con el trabajo….
    ¿Crees que lo podría aunar todo en una especie de bullet muy amplio? O sería mejor llevar lo del trabajo por un lado y lo de la vida más personal por otro?
    Parece una tornería, pero esto del diario me está haciendo hasta ilusión.

    1. Diría que sí, y perdona el retraso en contestar. En mi agenda personal, del trabajo solo apunto las fechas. No me gusta llevarlo todo en el mismo sitio, porque necesito tener una agenda físicamente en el instituto y no me gustaría nada que la hojeara otra persona. pero por poder, se puede.

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