Si llevas una casa, o tienes hijos, seguro que lo sabes, pero no es mala idea repetirlo: no se termina nunca, siempre queda algo más que hacer. La casa, la cocina o tu familia siempre necesitan algo más, y no existe ese mágico momento en el que todo está limpio, todas las personas a tu cuidado duermen o se entretienen solas, y nadie espera nada de ti. No puedes vivir en un «cuando baje esta pila, descansaré», porque de verdad, créeme, la pila no baja nunca.

Ante este problema, puedes servirte de varias soluciones. Querer llegar a todo solo servirá para agotarte.

  1. Puedes determinar que hay unos mínimos diarios obligatorios, y si quieres, hacer más. Esto sirve con la casa y con niños no muy pequeños, pero claro, no con los bebés o los enfermos.
  2. Externaliza todo lo que tu bolsillo te permita. Limpieza doméstica, comida para llevar, guarderías, canguros. Que tu única preocupación sea la económica, y no un «pero yo debería poder limpiar esto en un momentito».
  3. Una medida propuesta muy a menudo por psicoterapeutas y que es eficaz si te la tomas en serioe es establecer unos mínimos para el descanso. A las once en la cama. Los viernes, película. Todos los días un poco de ejercicio aunque sean diez minutos. Tú sabrás qué mínimos son más importantes para ti y cuánto tiempo es realista, pero una vez que te decides, como si estuviera grabado en piedra.

Y dirás, vale, pero sigo teniendo mil cosas que hacer. Si tu vida se parece un poco a la mía, vas a tener problemas para saber cómo priorizar tareas de una sola vez (ejemplo: comprar un regalo), tareas de mantenimiento (la cena), las que solo puedes hacer en casa y las que no, y las que se pueden hacer con niños alrededor y las que no, aunque esto último varía en función de la personalidad y edad de las criaturas. A cierto nivel, me da igual corregir exámenes o pelar patatas: son tareas urgentes, interrumpibles, que se pueden hacer en casa, que no puedo delegar (yo, tú a lo mejor tienes un pelador de patatas adjunto) y que requieren que esté descansada. Que sean casa o trabajo es un poco menos importante.

Aquí está una lista que te puede venir bien cuando piensas «pero AY, ¿por dónde empiezo?»

  1. Elimina todo lo que potencialmente puede oler mal o atraer bichos. Tira la basura, friega los cacharros en la cocina, echa a lavar o lava la ropa sucia.
  2. Ten un aspecto presentable para salir a la calle y/o trabajar. Esto solapa con lavar la ropa.
  3. Mantén despejado tu lugar de trabajo, sea éste un escritorio, el suelo de la casa donde los niños juegan, o el fregadero.
  4. Hasta aquí no hemos empezado a trabajar, solo hemos creado el ambiente necesario para ello. Haz primero lo que sea al mismo tiempo breve y con fecha de entrega. Breve significa que seguro que lo terminas en el rato en el que eres capaz de fijar la atención, o muy poco más.
  5. Haz cualquier tarea que otra persona necesita para poder completar su parte. Tienes que cortar patatas para que otro haga tortilla. Estás editando, el autor necesita tu feedback. Corregir exámenes, en mi caso.
  6. Lo siguiente son las tareas discretas por las que te pagan. Discreto significa que no es algo que realizas con un horario, no es mantenimiento, es una tarea específica con principio y final.
  7. Las tareas discretas necesarias no mencionadas hasta ahora se realizan por orden de su fecha de entrega. Olvídate de priorizarlas entre muy urgentes y regular de urgentes: ponlas por orden de fecha, y andando.
  8. Todo lo no discreto, lo que supone «mantenimiento», las tareas que se van haciendo en el horario habitual, y las que aún no tienen fecha. Escribir este post, por ejemplo, porque no tiene fecha de entrega, solo sabía que quería hacerlo y ya está. Si estudias, esto significa que hacer deberes (discreto) siempre viene antes que estudiar.
  9. Aprende qué puedes hacer con interrupciones, distracciones, en suma, con los niños despiertos. Reserva esas tareas para entonces. Maneja dos listas: tareas niñocompatibles y no niñocompatibles.
  10. Para redondear el decálogo, me repito desde la lista anterior: programa el descanso, el de dormir y el de distraerse. Es un compromiso de mínimos: vas a descansar / ver una película / dedicarte a un hobby / dormir X horas sí o sí.

Espero que estas sugerencias te sean útiles. Que tengas un buen curso.

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