El cristianismo, un complicado club de fans

Diagrama color
Esa fiesta con globos de la imagen es un esquema de las variedades y ramificaciones más importantes del cristianismo. No están todas. Sólo la Iglesia Católica es única, todas las demás tienen más variaciones teológicas y más organizaciones independientes dentro.
Todo lo que está dentro del cuadrilátero es cristianismo. He excluido deliberadamente a Testigos de Jehová y Mormones, digan ellos lo que digan. De fuera a dentro, ¿quiénes son los unitarios? pues un conjunto de iglesias que tienen en común no creer en la Trinidad. De ahí se deduce que no creen, dudan, o consideran irrelevante el estatus divino de Jesús. Conozco la Iglesia Unitaria Universalista de EEUU y tienden a ser muy progresistas; por ejemplo, en su equivalente a la confirmación de los adolescentes, los chicos hacen una lista de en qué creen y en qué han decidido que no creen.
El óvalo rosa no tiene nombre; son las iglesias más antiguas. Comparten dos rasgos fundamentales: primero, la necesidad de intermediarios altamente cualificados entre las personas y Dios. Esto se ve en casi todos los aspectos de la práctica de la religión. En lo privado, es frecuente no rezar a Dios sino a santos, porque tienen una relación especial con Dios. Cuando un católico reza a Santa Lucía o un ortodoxo a la Virgen María, no le piden a estas dos señoras que cumplan algo: le piden a ellas, ya que tienen a Dios más a mano, que le pidan a Dios ese favor de su parte. Esto se llama «interceder». En lo público, no hay casi nada que un católico o un ortodoxo pueda hacer frente a frente con su Dios, ni siquiera leer los textos sagrados, que sólo deben ser interpretados por los expertos, es decir por los curas. Leer la Biblia está permitido, pero no se anima a los creyentes a ello.
El segundo rasgo fundamental que comparten es la salvación por las obras. Los católicos mantienen sobre el tema un sí-pero-no porque llevan alrededor de un siglo copiando detallitos protestantes para que no se les escape el rebaño definitivamente, pero la idea básica es ésta: para ir al cielo hay que ser un cristiano bautizado que ha sido «bueno», que ha realizado actos bondadosos o inversamente, que no ha cometido pecados graves. Además están los sacramentos, que son una serie de actos de valor sagrado que debe realizar en todos los casos menos dos (bautismo y matrimonio) un profesional.
La diferencia entre coptos, que son cristianos egipcios; ortodoxos, y católicos es sobre todo histórica. Los ortodoxos son más conservadores y están más apegados a lo ritual. Pero teológicamente hay poca diferencia.
Vayamos ahora al óvalo amarillo. Los protestantes se definen bien por oposición a los católicos. Lo primero: no hay nada entre Dios y el creyente. ¿Que hay santos? Haz lo que quieras, pero nada te distingue de un santo, nada te impide rezarle tú, directamente, a Dios. La Biblia está para leerla y es el único texto que cuenta. Otras personas, curas, teólogos o no, pueden haber escrito libros que te inspiren, pero no los necesitas. A los curas tampoco los necesitas: el cura, ministro o pastor sabe más que tú porque para eso ha estudiado, y hay un par de cosas que ellos están habilitados para hacer y la gente corriente no, pero NO es un intermediario entre Dios y tú.
Despejemos a los anabaptistas: ellos no se dan este nombre, que da a entender que no bautizan. Son un conjunto de iglesias muy distintas entre sí que niegan la validez del bautismo de los menores de edad. Suelen ser profundamente pacifistas. Aquí están los Amish y los Menonitas; hay menonitas que viven como los Amish de las películas y menonitas perfectamente integrados en la sociedad occidental.
Los protestantes de tradición luterana y los de tradición calvinista se distinguen en una cosa muy importante: cómo se consigue la salvación. No es por las obras, como en el caso de los católicos.
Lutero vino antes y llegó a una conclusión lógica que personalmente le interesaba. Si Dios es infinitamente bueno, y los seres humanos somos pecadores, y él asume que todos los pecados son igual de graves, entonces ¿cómo nos salvamos? Según él, por la fe. Si eres cristiano, al cielo de cabeza. Fácil, ¿verdad? Hay actos buenos y malos, la moral existe, por supuesto, pero para Dios lo mismo da cotillear que decir mentiras que cualquier cosa horrible que se te ocurra. El pecado es inevitable, no hay categorías de pecado, si eres creyente te salvas, y si no eres creyente, es opinable si te salvas o desapareces.
Los calvinistas son otra historia. Según Calvino, los seres humanos estamos tan corruptos en nuestra naturaleza que lo que nos salva no es la fe, es la voluntad de Dios. Unos se salvan, y otros no. Dios elige, Él sabra por qué, a los que se salvan, y esos elegidos se sabe quiénes son porque tienen una fe inquebrantable. Es decir: no es que dudar u obrar mal sean pecado: es que si no se tiene fe, se duda, o se cometen pecados, es un signo de que esa persona probablemente no ha sido elegida para salvarse.
Los anglicanos, también llamados episcopales, son protestantes luteranos que han decidido, en parte por una conveniencia histórica, conservar muchas características del catolicismo, especialmente rituales. La principal diferencia entre una misa católica y una anglicana es que el cura en la anglicana muy probablemente está casado y es posible que sea un mujer, pero en las fórmulas rituales apenas hay diferencia (en España sí, pero eso es una historia para otro día).
Los evangélicos son un grupo muy complejo. El evangelismo nació dentro del anglicanismo como un movimiento de renovación que daba énfasis a las obras sociales y a la responsabilidad personal para mejorar la sociedad, una cosa muy victoriana. Al tratarse de una renovación con un gran interés proselitista, se expandió y muchos evangélicos se aproximaron al calvinismo atraídos por su austeridad, y su énfasis en una relación personal con Dios que en el anglicanismo a veces se pierde al mantener los rituales y fórmulas del catolicismo. Cuando he oído decir a luteranos «en esa iglesia son muy evangélicos» suelen querer decir demasiadas cosas distintas: que utilizan un rito con pocas fórmulas y bastante improvisación, que va a haber canciones muy ñoñas y muchas palmas, que son calvinistas con un barniz de buen rollito, que son fundamentalistas, o muy dedicados al proselitismo. Lo que sí es verdad es que todas las iglesias que llevan «evangélica» en el nombre son de creación muy reciente y por eso mismo son más proselitistas, entusiastas, y practicantes que las demás.
Diagrama de Venn realizado por @sanfermina a partir de mis apuntes.

Vale, nos casamos, y ahora qué.


Primero viene decidir que os casáis, y después decidir si vais a montar una boda (porque no es lo mismo). Vamos a suponer que os metéis en montar una boda. Hay muchas cosas que hacer y es normal no saber por dónde empezar. Por razones prácticas, lo más importante es la fecha. Yo me casé por la iglesia, así que no sé cómo es el proceso para casarse por lo civil. En cualquier caso, es una buena idea empezar por el lugar de la ceremonia y sólo entonces buscar el lugar de la fiesta. Es más práctico aunque sólo sea porque a menos que vivas muy lejos de una ciudad, en una zona rural realmente aislada, siempre va a haber más sitios dónde elegir para comer que para casarte.
Para bodas por la iglesia, todo depende de querer casarte en una iglesia muy popular, por ejemplo antigua, en el centro de la ciudad, o por el contrario, en una parroquia de barrio, donde tienes algo más de margen. En teoría, el proceso es el mismo. Hacia finales de verano, las iglesias abren plazo para apuntarte a casarte no en elaño natural siguiente, sino al otro. Es decir: si en estos momentos has decidido casarte y quieres hacerlo en una iglesia renacentista de tu ciudad de la que sale la Hermandad de Semana Santa con más devoción de la provincia y parte del extranjero, en agosto te dan fecha para casarte en el 2014. Es lo que hay. En las iglesias que no son tan populares, como hay menos demanda, puedes acercarte cualquier día a preguntar si tienen libre el día o el mes que te interesa. Si sirve como medida, un mes de julio yo pregunté por septiembre del año siguiente y ya habían cogido un par de sábados.
Nosotros nos casamos en la capilla del colegio de las Salesianas de Nervión, en Sevilla (aparte están los Salesianos de Triana). Como es normal en la capilla de un colegio de monjas, es muy sencilla, por dentro y por fuera. En nuestro caso, escogimos casarnos allí porque yo prefería una sencilla a una de las más céntricas con muchas obras de arte barroco, y porque casi toda la familia del novio había estudiado en ese colegio. No siempre se puede elegir (si tu padre es el Hermano Mayor de la Cofradía del Santo Florero, te casas en la Iglesia del Santo Florero y tienes un padre feliz), pero si estás intentando decidirte, puede que estás más a gusto en la parroquia de tu barrio que en una con más glamour.
Primero, porque para glamurosa tú. Se te va a ver más a ti, al novio, al pedazo de traje de la madrina, y a las flores. Sobre todo las flores. Una novia suele abultar bastante, pero intenta que se vean las flores en una iglesia con las paredes forradas de oro.
Segundo, porque va a ser más fácil conseguir fecha.
Y además, es probable que sea más fácil llegar andando o en coche a la parroquia de tu barrio que a la catedral.
Si eres creyente, o si un parte significativa de los invitados lo son, el ambiente de una iglesia modesta puede favorecer un ambiente más espiritual. Menos dorados y estatuas de mártires sangrantes que distraigan.
Una vez que tomes tu decisión, lo único que necesitas es acordar una fecha. Falta mucho tiempo todavía para tener que hablar de papeleos. Además, los papeles (que son dos y te los cuento otro día) se tienen que hacer en la parroquia donde vivas, y en la parroquia donde te cases, y si como yo te casas en una capilla que no es parroquia, lo único que puede hacer la persona encargada por ti es apuntarte en su agenda.
Por último, ¿hay que pagar algo ya? Pues aún no. Todas las iglesias y capillas te van a cobrar un dinero simplemente por dejarte usar su espacio. Varía muchísimo de unas iglesias a otras, pero empieza a pensar en unos 200 euros. En teoría, no te lo van a pedir si te casas en tu propia parroquia. Igualmente, en teoría un cura no cobra por casarte. Algunas parroquias te cobran por los papeleos. Yo hice los cursos en la parroquia de Los Remedios de Estepa, donde nunca se habló de dinero ni para pedir la voluntad, y el expediente matrimonial en El Redentor en Sevilla, donde ocurrió lo mismo. Pero cada ua es diferente.
Lo siguiente es decidir a cuánta gente quieres invitar antes de avisar de que te casas, o buscar dónde celebrarlo. Seguiremos informando.