No, no nos va a llover dinero, ojalá. Pero ahora que empieza la campaña de Hacienda y conozco a bastante gente que habla de que le sale a devolver, qué tal si hablamos un poco de ideas prácticas para organizarnos con el dinero.
Un pequeño aviso: esto no es «cómo conseguir llegar a fin de mes cuando tienes muy poco dinero». Espero no hacer un «¿eres pobre? no seas pobre». Esto es un «cómo organizarte con el dinero que ya tienes». Allá va.
Lo primero que necesitas es la app de tu banco, o tarjeta, o donde sea que figuran tus gastos. Necesitas los últimos 12 o 13 meses. Si has hecho muchos gastos en efectivo, te será algo más difícil echar cuentas, pero casi todo lo grande está domiciliado. Puede que tengas varias cuentas o tarjetas. Al menos en papel, unifícalo todo.
Paso 1. Saber a dónde se va el dinero.
Hazte un presupuesto. Necesitas una app, mucho papel, o una hoja de cálculo. Yo uso esta última opción. Es cutre, pero me hace el apaño. Vamos a asumir casa propia. Los gastos se dividen en:
- Fijos mensuales. Hipoteca o alquiler, luz-gas-agua-internet-te haces una idea.
- Fijos no mensuales. Seguros que pagas anualmente, suscripciones trimestrales…
- Fijos flexibles. Comida, por ejemplo. Lo gastas siempre, pero tienes algo de margen de acción.
- No fijos. Desde importantísimos (comprarte unas gafas) a gastos de ocio.
Apunta por el sistema que más coraje te dé un listado de en qué se te va cada cosa. Haz la media de los gastos variables a lo largo de esos doce o trece meses (por ejemplo: en comer fuera de casa gastas una media de 100 euros al mes). No estamos juzgando, ni decidiendo qué eliminar. Estamos viendo en qué se va el dinero. Vamos a tomar nota de algunas cosas.
Paso 2. Quitar cosas inútiles y empezar a ser previsora.
Uno: Observa si estás gastando dinero en cosas que no usas y cancélalas. Una vez, hace mucho tiempo, cancelé un seguro antirrobo de una cosa que ya no era mía.
Dos: Suma los gastos anuales. Ejemplos míos: el taller de verano del niño. Dos servicios de streaming. El seguro de coche. TIENES que tener apartada esa cantidad de dinero para que no descalabren el mes en el que llegan.
Tres: Haz un repaso de si podrías pagar menos en luz, teléfono, seguros, y otros gastos aburridos y obligatorios. Insisto en que no estoy hablando de ahorrar, sino de controlar gastos. Puedes hacer esto con servicios online como Rastreator o Selectra. Hay incluso empresas en las que hablas con una persona. Algunos de mis seguros los contraté con un agente, una persona que se sentó conmigo en una oficina y manejaba el comparador.
Paso 3. Poner en bonito el presupuesto.
De nuevo: puedes usar una app de las muchas que hay, hoja de cálculo, o papel. Yo separo categorías de la siguiente manera: gastos de la casa, del coche, exclusivos del niño, todo lo demás. Y dentro de cada sección, siempre primero lo fijo y luego lo variable. Por ejemplo la columna del coche podría ser:
Plazo del coche
Combustible
Parking
Taller
Seguro
Esto no va de mayor a menor: el plazo es siempre igual, el combustible y los parking variarán pero siempre los hay, el taller tiene como mínimo la revisión anual pero si tengo mala suerte serán más cosas, el seguro es fijo pero es anual. Es la forma en la que a mí me gusta visualizarlo.
En algún sitio hay algo parecido a esto:
Nómina = 1000
Gastos fijos A, B, C = 600
Resto 400.
Y así sé cómo de fácil o difícil es llegar a fin de mes y dónde se puede recortar, o no. No sé, será manía pero a mí me gusta saber cuánto se gastó de media el año pasado en esta casa en hostelería o en libros o en supermercado. Si quieres ahorrar recortando gastos y ves que te has dejado una media de 300 al mes en restaurantes, a lo mejor es un sitio por donde empezar. A la inversa, si crees que te has pasado muchísimo con alguna de las cuentas, pero puedes observar que es un gasto en forma de picos, céntrate en controlar los momentos más que las cantidades. Por ejemplo eso me pasa a mí con los libros. Puedo comprarme una docena de una sola vez, pero eso va a pasar dos veces al año, en la feria del libro y en un autorregalo en Navidad. La media anual es poco si se mira como porcentaje de mis ingresos.
Paso 4. El ahorro.
Vamos a suponer que te va a llegar una devolución de Hacienda jugosita. Por otra parte, no vamos a suponer, es lo que hay, que se viene crisis e inflación.
Lo malo de todos los sistemas que te vas a encontrar online para aprender a ahorrar es que asumen una de dos cosas:
1. Tienes una gran cantidad de deudas. Es mucho dinero y son muchas deudas diferentes.
2. Tu plan es ahorrar para jubilarte pronto; te sobra el dinero y quieres invertir.
Sin conocerte, doy por hecho que no se te aplica el punto 2. Vamos a suponer que el punto 1 sí.
Paso 5. Tienes deudas y has decidido dejar de tenerlas.
Fantástico. Hay varios sistemas, todos buenos, de priorizar.
Sistema bola de nieve: mi preferido. Quita primero deudas pequeñas, porque te motivas. Reduce la carga mental, y no es lo mismo pensar «tengo un crédito de 10.000 euros» que «tengo seis créditos de mil euros cada uno». Parece tonto, pero la segunda opción es más estresante. Si esas deudas tienen multas por cancelación, aparta su dinero en una hucha dedicada. Te dará el mismo subidón y le haces un favor a tu yo del mes que viene.
Sistema avalancha: quita primero las deudas con más interés. Es el que te conviene a sangre fría, porque te deja más liquidez, más pronto.
Antes he dicho que se nos está echando encima una crisis gorda e inflación. Estamos en una situación similar a la del inicio de la invasión de Ucrania, en 2022. Por eso, si no tienes ninguna necesidad en particular ahora mismo, y una hipoteca de tipo variable, haz el favor de amortizar un pellizquito.
Añado, importante: si te llega un montón de dinero de golpe, como esa devolución de hacienda de mi fantasía, aparta el 10% para caprichos. Date el gusto, pero no pases de ahí. Es una buena regla en general, aunque definir que´es un capricho ya es más problemático…
Paso 6: Tus deudas están bien donde están, gracias.
Vale, vamos a ahorrar. Empezamos por guardar un equivalente a tus gastos anuales. De hecho, este fondo podría venir antes que la eliminación de las deudas, porque si te quitas todo eso y el mes que viene toca seguro del coche, estás en la casilla de salida otra vez. Te voy a hacer un cálculo muy superficial: Si estás pagando te tendrá que servir para las emergencias hasta que tengas…
El fondo de las emergencias. Suele recomendarse el equivalente de un montón de meses de gastos fijos, porque los cálculos se basan en EEUU y ya sabemos que allí no hay ni paro, ni sanidad pública, ni todas esas cosas que aquí presuponemos. Pero simplificando, un buen fondo de emergencias equivale a seis meses si eres autónoma o te preocupa perder el trabajo, dos meses si tus ingresos son muy estables, y el 20% del valor de una casa si estás ahorrando para comprarte una.
Vamos a suponer que eres una mujer que cobra el salario medio en España, que son unos 1800 al mes. Tus gastos fijos equivalen a una nómina (el seguro del coche, el del hogar, alguno más, alguna suscripción). Eres funcionaria. Has conseguido ahorrar tres o cuatro nóminas, tienes 7000 euros reunidos a base de administrar bien las pagas extraordinarias y cosas así. Es una buena idea que la hucha no esté en el mismo sitio que la cuenta de donde salen tus gastos habituales. Ponte difícil tirar de ese dinero. Una solución sencilla es poner en tu buscador favorito «mejores cuentas remuneradas». Esos 7000 euros de la fantasía que te planteo tienen que estar disponibles para las emergencias, la idea no es usarlos para invertir, es que no los veas cada vez que abres la app del banco.
¿Qué hacemos a continuación? Depende. Puedes ahorrar para gastos caros que te apetezcan mucho (un viaje, una casa mejor). Otra posibilidad es quitar hipoteca si puedes. Aquí es donde las webs del tema empiezan a hablar de inversión, pero yo no llego ahí, ni de lejos.
Paso 7: automatizar el ahorro.
Las recomendaciones genéricas sobre ahorrar van entre el 10% y el 20%. Pero si el salario medio español es de 2000 al mes, la hipoteca media es de 700 al mes, y mi cálculo de «comer y encender la luz» son unos 500 al mes por persona (me estoy limitando a dar cifras redondas), ahorrar el 20% significaría que la persona media en España tendría que vivir a base de macarrones para poder ahorrar. Hay una sugerencia, que es el sistema 50/30/20: dedica a los gastos de la supervivencia el 50%, el 20% a ahorrar, y el 30% que queda a los gastos que no son imprescindibles. Pero claro, insisto, en España la supervivencia (techo, luz-agua-teléfono, comida, y unos mínimos para cosas como transporte) es más de mil al mes. Este sistema funciona desde que ingresas más de 2000 o 2500 en una casa sin niños.
Hay expertos que aconsejan en un hábito, más allá de cuánto apartes al mes. Como cuando haces cosas que no te apetecen porque son parte de la rutina. Se nota que los consejos financieros no suelen estar claramente aplicados a la situación española porque no se suele asumir que vas a tener picos en los ingresos. Es decir: para un empleado español, hay dos o tres momentos previsibles al año en los que llega un extra: las dos extraordinarias y la posible devolución de Hacienda. Tu objetivo puede ser un ahorro mensual, pero también puede ser que cuando llegue la extraordinaria, no la necesites para «tapar» ningún agujero. Eso sería planificar a seis meses vista.
Conclusión.
Lo malo de hablar de dinero es que no hay soluciones aptas para todo el mundo. Puedes leer esto y pensar que nunca vas a ganar tanto, o el extremo opuesto, que son ideas poco ambiciosas. Al consultar consejos de finanzas domésticas, hay que tener una actitud abierta pero crítica, y quedarnos con la parte que coincide con nuestros ingresos, gastos y nivel de estabilidad. Espero que algo de lo que cuento te resulte práctico.
Solo quiero recibir las siguientes entradas. Gracias por el texto.
gracias a ti! En realidad no sé mucho más, este es el resumen de todo lo que aplico.