Estoy viendo por ahí a gente que hace sus resúmenes del año después de que este termine, a lo largo de enero. Quizá diciembre nos arrolló, o quizá, siendo optimistas, tenemos ganas de un análisis más pausado. En cualquier caso, este es mi resumen cinéfilo del año pasado.
Primero, números. He visto muchas más películas que otras veces. Las obligaciones me van dejando más tiempo, afortunadamente. Han sido sesenta, solamente dos o tres en el cine, y las demás de casi todas las plataformas disponibles. Me merece la pena, de momento, tener dos en casa. Separando por estilos de una manera algo subjetiva, destaco:
- Películas infantiles, qué remedio. Entre las que más me ha gustado ver con un niño están Orión y la oscuridad (uno de sus temas son los miedos infantiles), Inside Out 2, Katak la ballena (de lo más interesante es que no se empeña en atribuir familias nucleares a animales que viven en rebaños, esa parte me encantó), y El castillo a través del espejo, un anime de fantasía que habla de bullying y soledad, bastante triste.
- Clásicos de toda la vida. La primera vez que vi Cita en San Luis no me había parecido tan buena. Proyecté Doce hombres sin piedad en clase y les absorbió, después de haberse leído la obra de teatro.
- Temática LGBT+. Por una parte me gusta mucho ver que hay historias con personajes de todas las edades, comedias, dramas, biopics y de todo. Ya no estamos seguras de que una historia con personajes queer va a ser triste o terminar con muertes. Otras veces, son un conjunto de topicazos, o las echa a perder algún elemento que debería haberse quedado en los años 90 para no volver. Aunque bueno, Fucking Amal es de 1998 y me gustó mucho. All of us strangers me la recomendaron cuando pedí películas tristes; en la misma línea está Weekend.
- Me dio por ver mucho cine social francés y ya hice una reseñita.
- Un cajón de sastre de películas prestigiosas contemporáneas. Anatomía de una caída: magistral, he leído críticas buenas y malas pero me parece extrañamente realista. Secretos de un escándalo: dentro de la misma idea de familias disfuncionales ultrachunguísimas, es más teatral, más efectista, pero igualmente muy buena. La zona de interés: no puedo aportar nada que no se haya dicho ya. Una de mis películas favoritas sobre una guerra, y mira que hay donde elegir.
Por último, una palabra sobre las series. Ya he hablado de las de policías, de las que vi alguna más, solo Cadáveres, que es más de ciencia ficción que de copaganda, me parece destacable. Me gustaron mucho Big Boys y la segunda temmporada de We are Lady Parts. Big Boys habla de un chico gay que va a la universidad un año tarde porque pasa un duelo muy prolongado tras morir su padre. Es un poco como echarle el humor de Derry girls a la temática de Heartstopper. Por cierto, de ésta se me atravesó algo la última temporada, pero más allá de que el personaje de Charlie no me termina de llegar no puedo argumentar mucho más.
Ha sido, como se ve, un año bastante bueno. He visto bastantes cosas muy nuevas para mí y ha sido divertido hacer tantos descubrimientos. Este año, más.