¿Quién planchaba las enaguas de Jane Austen?

Pues depende. Seguro que ella misma, no.

Las tareas y el nivel de vida del servicio doméstico inglés, que las obras de ficción recogen con distintos niveles de realismo, fueron variando a lo largo del tiempo. El boom empezó con la revolución industrial, ya que la burguesía deseaba demostrar su estatus (buena parte del servicio a los aristócratas lo hacían nobles de menor rango, especialmente en la Corte), y era un empleo bastante deseable comparado con la industria y la agricultura. Decayó con la primera guerra mundial: los hombres, ricos y pobres, iban al frente, y las mujeres que podían trabajaban en las fábricas.

Las casas más grandes tenían mucho más servicio que las pequeñas y medianas de una forma que no era proporcional. Por ejemplo, una familia muy rica tendría dos casas, recibiría visitas en la del campo, mantendría caballos, elaboraría conservas o licores con los productos del huerto, necesita criadas que limpien y cocinen para el personal de rango superior… Cuanto más rica la familia, más servicio, más rígida la relación jerárquica de los criados entre ellos y más ocasiones formales como cenas de gala con invitados. Esto también aumenta con el paso del tiempo; hay más formalidad en 1910 que en 1790.

Si te preguntas para qué querían tantos criados, aquí tienes una pequeña explicación de cómo sería el día a día en una casa burguesa alrededor de 1900. Habrá inexactitudes, debidas sobre todo a que como digo, no es lo mismo un industrial en Manchester en 1800 que una mansión en Dorset un siglo más tarde. Vamos a imaginar un matrimonio burgués no tan rico como para tener varias casas. Viven en una ciudad. Él es banquero, como Banks en Mary Poppins, o tal vez industrial; el caso es que tiene un trabajo de oficina pero de cierto prestigio. No necesitan caballos. Si tienen niños, están con la niñera y no los nombraré.

Reparto de la serie Arriba y Abajo, de los años 70. Primera doncella, lacayo, cocinera, mayordomo, segunda doncella, el hijo, la esposa, el marido, la esposa del hijo, la pinche.

Tienen un mayordomo, un lacayo, una cocinera, la doncella de la señora, dos doncellas más y una fregona que también es pinche de la cocinera. La estructura de la casa es como en Arriba y Abajo, porque es ciudad, no como en cualquiera de las obras donde la casa es de campo: En el semisótano está la cocina, la sala de estar de los criados, el despacho o sala de estar privada del mayordomo, la nevera, la despensa y la carbonera. En la planta baja están la entrada, la salita de día, el comedor, y el despacho del señor. En la primera planta están el dormitorio principal, dos vestidores, y varias habitaciones para invitados o los niños. En la segunda planta están todos los dormitorios del personal. se procura que haya dos pasillos para poder separar a hombres y mujeres. El mayordomo, la cocinera y la doncella personal tienen cuartos privados. El resto del personal comparte, siempre separando por sexos, así que en mi ejemplo hay un cuarto con tres criadas y otro con un solo lacayo.

La ropa se lleva a la lavandería, menos lo más delicado. El cambio de sábanas y la entrega de todo lo sucio se hace un día en semana; dos días más tarde se recoge lo limpio, se cuenta y revisa prenda a prenda. Eso lo hacen entre la doncella personal y la primera doncella, que luego rinde cuentas al mayordomo de todo lo que no es ropa de la señora.

La cocinera no va personalmente al mercado. Atiende a proveedores que vienen a casa y si necesita algo concreto rápidamente, manda al lacayo. Hace todos los dulces, y posiblemente también el pan, aunque puede que lo compre.

Todos los criados libran la mañana del domingo. Se da por sentado que irán a la iglesia. Algunas casas son más tolerantes que otras con criados que no lo hacen o que no son de la misma religión que los señores. Para que en la casa no se sienta que no hay personal, cocinera y pinche dejan listos a primera hora el desayuno, una bandeja de elegantes sandwiches y el asado, y la comida principal pasa a ser un almuerzo tardío o una cena temprana.

Es variable que todos los criados, particularmente los senior, libren un día completo o una tarde entre semana. Esto es un problema en una casa con una sola cocinera sin una ayudante bien entrenada. Los señores ese día salen a cenar fuera, a visitar a amigos que saben que en tal día de la semana simplemente no se puede ir a visitar a esta familia.

Si esta familia escalara en sociedad un poco más, podría tener otra ayudante de cocina con formación, pero con ocho personas de servicio empieza a hacerse necesaria un ama de llaves: menos trabajo para la primera doncella, más trabajo para la segunda porque al haber mayordomo, cocinera, niñera y ama, habría comedor o sala de estar para sirvientes de primera y de segunda. El ama de llaves requeriría un despacho y un dormitorio. Como puede verse, no es una cuestión de otro sueldo y ya está. La cumbre de la escala social tiene escalones muy empinados.

Y lo que hace en el día tanta gente lo vamos a ver hora a hora. «Arriba» significa zona de los señores y «Abajo», concerniente a los criados.

6 a.m. Los criados se levantan, se asean rapidito y se visten. La pinche se ha levantado la primera y a toda prisa porque tiene que encender el fuego de la cocina, hacer una primera ronda de té, subírselo a la cocinera que se lo toma en la cama, subirle agua caliente al mayordomo y el lacayo para que se afeiten. La segunda doncella arregla el cuarto de las tres; deja la cama deshecha pero estirada para que se ventile, y la ventana, si tienen, abierta. Todos los demás criados hacen lo mismo.

7 a.m. El mayordomo pasa revista a todos en la cocina. Comprueba que la ropa, el pelo, las manos, las uñas, todo esté limpio y arreglado correctamente. Las criadas 1 y 2 suben a encender fuegos por la casa. El mayordomo sube a vestir y afeitar al señor. La doncella personal de la señora la despierta, la viste y la peina. Después, los dos dejan vestidores y dormitorio en perfecto orden. La cocinera hace el desayuno de Arriba (tostadas o bollitos, huevos, tal vez salchichas o arenques, fruta) y recibe a los proveedores. El lacayo pone la mesa del desayuno. Los criados desayunan según van terminando su primera tarea del día. Puede ser un buen desayuno (pan, arenques, gachas de avena) porque no van a comer caliente en diez horas.

En una familia más rica y ociosa, en la que el señor no tuviera que salir a trabajar temprano, la señora se daría un baño por la mañana y los ocupantes de Arriba que lo desearan (especialmente las mujeres) tomarían un desayuno muy ligero de té y tostadas antes de bajar a tomar nuestra idea de «desayuno a la inglesa».

8 a. m. Los señores desayunan. El desayuno se sirve en estilo buffet, al contrario que el resto de comidas del día. Esta es la manera correcta y no me preguntéis por qué. Lo sirve el mayordomo. La doncella de la señora dobla y guarda el camisón, echa a lavar lo que sea, prepara cualquier cosa que la señora necesite si va a salir, repasa el armario en busca de cosas que haya que reparar, coser, limpiar o tener listas para por la tarde. Las doncellas limpian los dormitorios. El lacayo, que había estado poniendo la mesa de arriba, desayuna. La fregona está liada con los cacharros de preparar el desayuno. La cocinera mira qué tiene en la despensa y la nevera. Si es viernes, toca pescado y seguramente mañana también.

Antes de las 9 a.m. El señor de la casa se va a trabajar andando. El mayordomo tiene listo su sombrero, paraguas, cualquier cosa que necesite. Confirma que comerá en el trabajo o en su club y que volverá a la hora del té. El mayordomo supervisa la limpieza del piso principal, que realizan las dos doncellas. Si hay que mover algo pesado, como arrastrar muebles, lo hacen entre todos. La señora llama a la cocinera para discutir el menú de hoy. Le dice qué le apetece para comer; tal vez no quiera un plato de pescado para ella sola, y la cocinera le proponga una sopa (tiene el caldo hecho, shhh) y un plato de huevos. Le dice cuáles de sus amigas vendrán a tomar el té y si tienen visitas a cenar. La cocinera piensa en platos del gusto de los invitados que conoce de ocasiones anteriores. Cuando baja, se lía a dar órdenes a la pinche. Ellas dos tienen las siguientes tareas por delante:

  • La cocinera no hace, necesariamente, su propio pan (esto es menos probable cuanto más avance el siglo) pero sí toda su repostería. Tiene que servir una variedad de bizcochos o tartas para el té, si está de humor o es festivo también algo sencillo para el servicio, un postre con la cena de Arriba, otro con la de Abajo.
  • Caldos y salsas. Entran en el mismo epígrafe porque muchas salsas de alta cocina necesitan un caldo como base, que se reduce o espesa. Los caldos deben cocer muchas horas. Las salsas son muy delicadas de hacer.
  • Sopas. Eso significa «crema» y en un mundo sin batidoras, hacer purés significa picar fino, triturar, usar coladores y pasapurés… un rollo.
  • Limpiar verdura, pelar, picar. El nivel esperado es de restaurante de lujo. Todo debe quedar perfecto; para la comida de los criados también.
  • Limpieza y despiece de carne y pescado. Las aves llegan con plumas.
  • Preparación de mermeladas y alguna otra conserva similar. Menos cuanto más avanza el siglo, y más en campo que en ciudad.

Y todo esto es antes de empezar a cocinar. No está mal.

El lacayo, después de desayunar, se asegura de que hay leña y carbón en todos los sitios apropiados, y se pone a las órdenes primero del mayordomo y luego de la cocinera para ir a hacer una ronda de recados.

10 a.m. o cuando los dos pisos de Arriba están listos, el mayordomo repasa la ropa y los zapatos de su jefe. Se lleva los zapatos abajo para limpiarlos, y coge cualquier cosa que necesite un arreglo de costura. Lo más probable es que él no sepa hacerlo y le pida el favor a la doncella de la señora o la primera doncella. De paso que baja, habla con la señora o tal vez la cocinera para saber qué se va a comer y cenar y sugiere vinos.

A las dos doncellas, la limpieza les va a llevar bastante más de una hora. Limpian la casa entera de arriba a abajo. Todo lo que puede estar tapizado, lo está; no hay aspiradoras, y el calor viene de chimeneas, así que hay muchísimo polvo. Lo último es limpiar los dormitorios del servicio, y hacer las camas.

Se van acercando las 12 a.m. Puede hacerse una pausa para un almuerzo rápido: té o cerveza, según la época y el gusto de la casa, pan con algo… La cocinera organiza qué tiene que ir dejando hecho para la noche y mañana (limpiar pescado, hacer un caldo, una tarta) y qué tiene que estar hecho YA para que coma la señora. El mayordomo pone la mesa y se la sirve cuando está preparada.

1 p.m. o algo después: El mayordomo o el lacayo recogen la mesa. Una o más de las doncellas reparan cualquier prenda de vestir que lo necesite; las reparaciones se hacen antes de llevar a la lavandería. Puede darte asco pero piensa que se lavaba a mano; imagina el efecto de frotar si hay un pequeño descosido o un siete. La doncella de la señora se encarga de sus cosas; las plumas, pieles, lana, encaje y bordados, por decir solo algunas texturas complicadas, se frotan con un paño y mucho cuidado.

La tarde: hasta la hora de servir el té, el mayordomo puede limpiar la plata, enseñar al lacayo a hacer alguna cosa, echar cuentas (lleva todo menos las de la cocina), revisar agenda, o descansar un rato. Si la señora necesita algo que no sea su arreglo personal, se lo pedirá a él. Por ejemplo, imagina que quiere que avisen a su amiga de que le duele la cabeza y no podrá salir, o echar cartas al correo o pedirle cita a la modista. El recado lo hará el lacayo, pero a hablar con la señora irá el mayordomo, o si está muy ocupado (en la práctica: si está limpiando la plata) la primera doncella.

Puede que la cocinera ponga un rato los pies en alto si tiene por delante una cena muy agotadora.

Las doncellas se cambian la ropa de color claro con delantales blancos sencillos, para limpiar, por ropa negra con delantales con borde de encaje. A partir de ahora la primera está disponible para abrir la puerta y ambas para subir el té si el mayordomo no puede. Esto no sería lo más correcto si hubiera visitas. Son las encargadas de la ropa en lo que no lleve la doncella de la señora, así que se reparten el repaso y la plancha de la ropa de la casa, los niños, la servidumbre y el señor. Ellas o el mayordomo enseñan al lacayo a hacer estas tareas. Un criado varón debería saber planchar aunque no cosa.

El té, sobre las 5: El té se sirve a una hora puntual pero no tienen por qué ser las 17:00, puede ser a las cuatro o lo que sea. Puede haber invitados. La pinche pasó de ayudar a preparar el almuerzo a fregarlo, entonces fregó la cocina y tal vez descansó el tiempo justo de que la cocina se secara, que sería poco porque la cocina es económica y mantiene toda la planta caliente, todo el día. Ahora hay que: hacer té para toda la casa. Preparar los canapés, sandwiches o tostadas de Arriba (es de mala educación pasar directamente al dulce: en una ocasión en la que los niños tengan tarta, primero hay pan con mantequilla, como mínimo). Llega la cocinera, y revisa o hace ella esos sandwiches. Corta las porciones de bizcocho o prepara las bandejas si se va a subir una tarta entera. El mayordomo comprueba que está todo bien puesto y lo sube.

La cocinera y la pinche terminan de hacer la cena para los criados. Suelen ser contundentes y sencillas: carne o pescado todos los días, guisotes, «pies» o empanadas, patatas cocidas, cerveza en unas familias y té en otras, postres del tipo de puddings. Los días de fiesta se come por ejemplo una paletilla de cordero. Cuando toca pescado, bacalao o caballa en temporada. En una casa más pequeña, la comida de los dueños es parecida a la de los criados, solo que mejor servida, más abundante o con más elementos. En una casa grande, los dueños comen una aproximación a alta cocina francesa y preparar la cocina de los criados es tarea de una de las ayudantes de la cocina.

Cuando el té de arriba está servido, los criados se sientan a comer. Hay un estricto orden jerárquico. En una casa muy grande, los criados no necesitan estar tan coordinados, se pueden hacer turnos, y ama de llaves, mayordomo, el personal que cuide de los niños y el o la cocinera de más rango pueden comer aparte, servidos por un lacayo o criada.

En una casa mediana como esta de mi ejemplo, es lo más práctico que la señora se bañe por la tarde. Para ella lo ideal es hacerlo entre el té y la cena, y así aprovecha y se cambia de ropa. Se calienta agua en la cocina, la sube a cubos una doncella, y mientras tanto su doncella prepara toda la ropa, complementos y joyas que necesitará para arreglarse. Se baña en el cuarto de baño si lo hay, o en su vestidor. Su docnella además de preparar el baño con la temperatura a su gusto, el jabón, etc., cuando termine y se vista tiene que peinarla.

En la cocina están liados con la cena de los señores. Entremeses, sopa, carne o pescado con guarnición, postre. Más complejidad si hay visitas. La cocinera no se sienta hasta que suben la última bandeja. Entonces la criada todavía está fregando, tal vez con la ayuda de la segunda doncella. El mayordomo ha habierto la puerta a los invitados, los ha hecho pasar y él y el lacayo han puesto la mesa. Han servido la cena y luego la retiran.

Suponiendo que haya invitados, lo correcto es recibirlos en un salón, pasar al comedor cuando estén todos, comer y que las señoras se vayan al salón mientras los hombres, en la mesa, fuman y hablan de sus cosas. Al cabo de un rato, van a donde estén las señoras y dependiendo del momento histórico, toman té o bebidas alcohólicas (a principios del siglo XIX la gente elegante cenaba sobre las 5 y alrededor de 1900, sobre las ocho). Así que nuestro mayordomo fin de siècle se asegura de que haya un buen surtido de licores en el salón, se asegura de que tiene los vinos de la comida, pone la mesa, recibe invitados, baja a la cocina, sube a avisar de que la comida está lista, la sirve, pregunta a la señora si necesita alguna cosa más, espera a que los señores terminen de hablar de sus cosas de señores (tal vez le pidan un licor antes de volver con las mujeres), retira la mesa él, el lacayo o los dos, y espera a que lo llamen si hace falta algo. En una reunión íntima no se queda en la sala; cada familia tiene sus reglas sobre si prefieren llamar a un criado si quieren que traiga algo o si es mejor que se quede haciendo de camarero.

En la cocina recogen todo y si no es muy tarde, tal vez toman un pequeño resopón. La fregona lleva quince horas trabajando; los demás algo menos. La cocinera comprueba que todo en la despensa está en orden. La doncella de la señora la ayuda a desvestirse. El mayordomo comprueba que todas las puertas están cerradas, los fuegos, etc. y le da una ronda rápida a la casa.

Como puede verse, es una vida agotadora en la que se dedica muchísimo tiempo a la limpieza, pero también a tareas ligeras que en tiempos de Jane Austen o Charles Dickens y en una clase social equivalente habrían hecho los dueños de la casa, como hacer té o los recados. En una sociedad en la que era posible el ascenso social y la burguesía fue ganando terreno a la aristocracia, los modales refinados y poder permitirse servicio que les permitiera pasar el día entero mano sobre mano, sin hacer absolutamente ninguna tarea doméstica o de cuidado personal, distinguía a los ricos de verdad del resto.

Y ya solo queda la entrada sobre quién cuidaba de los niños.

De Pemberley A Downton Abbey: el servicio doméstico en la ficción inglesa.

Parte del personal de Downton Abbey: seis doncellas, dos lacayos, los asistentes personales de los dueños de la casa, el mayordomo y el ama de llaves.

Un efecto que se percibe al contrastar las obras de Jane Austen con las novelas posteriores (Charles Dickens, por ejemplo) o con otro tipo de ficción más o menos romántica, como Downtown Abbey por decir un ejemplo reciente, es que Jane Austen se fija en la clase media-alta y se olvida de todo lo demás, muy especialmente de cómo pueden mantenerse esos campos y mansiones. El servicio doméstico era ya absolutamente clave en la vida cotidiana y las distinciones entre clases sociales cuando ella escribía, a principios del siglo XIX, pero lo da por sentado. No es algo muy significativo para esta autora.

¿Por qué era clave para distinguir clases sociales? Porque mantener criados no era barato, y como veremos, sin determinado tipo de servicio hay ciertas actividades sociales que no puedes realizar. Eso determina tu círculo. Pero vayamos poco a poco. Estas indicaciones son válidas casi desde 1790 a la primera guerra mundial.

Todo el que se lo podía permitir tenía algo de servicio por poco que fuera. La pobreza generalizada y la dureza extrema del trabajo de las fábricas y el campo hacían que las mujeres jóvenes estuvieran dispuestas a trabajar por poco más que la manutención. Si una mujer o una familia tiene contratada a una sola persona, es una chica para todo. Se levanta antes que la familia para encender el fuego, pero puede que se acueste antes. Cobra una miseria, y es probable que esté interna así que tiene la comida y el alojamiento incluidos. Libra muy poco: tal vez medio día a la semana. Es probable que la ropa no se lave en casa, y cocinan las mujeres. La señora de la casa hace bastante. Es importante recordar que casi todo el trabajo doméstico consistía en tareas que hoy hacen electrodomésticos: adquirir comida, encender fuegos, lavar ropa. Hacer jabón, velas, conservas, y prendas de vestir. Fregar cacharros con sin agua caliente corriente y sin jabón es una tarea durísima y lenta.

«La Marquesa», una niña que trabaja en condiciones de esclavitud en Almacén de Antigüedades, de Charles Dickens (1840).

Un hombre que viva solo puede tener un criado para todo. El ejemplo más famoso es Jeeves, el mayordomo en las novelas de Wodehouse. Es probable que se encargue de externalizar la colada y lo peor de la limpieza. ¿Qué hace un criado que no limpia la casa ni lava la ropa? Hacerse cargo de la carga mental. Puede preparar desayunos y comidas ligeras, quizá improvisadas. Sirve la mesa y recibe a las visitas. Hace recados. Limpia lo urgente, y lo delicado y lo valioso. Lidia con el personal externalizado. Se encarga de que la lavandería tenga las cosas limpias, escoge lo que el señor se pone. Cosas así.

Jeeves (Stephen Fry) y Wooster (Hugh Laurie) en una adaptación de los años 90.

Una unidad familiar con dos personas de servicio tiene dos opciones: en el campo, una mujer para las tareas domésticas y un hombre para el jardín, los caballos, los recados y las reparaciones caseras. Ese hombre puede ser la tercera persona si es mejor tener tres criados. Este hombre-para-todo que trabaja más hacia el exterior no es tan importante en ciudad, donde claramente lo más práctico es que la segunda persona sea otra mujer.

Si tenemos dos mujeres, una limpia y la otra es la cocinera. El ideal es un hombre francés. Lo práctico es una mujer inglesa bien preparada, y además es más barato. Una mujer también simplifica la jerarquía del servicio, que explicaré cuando hable de mayordomos y amas de llaves. La cocinera prepara dos comidas diferentes, para los señores y para los criados, y enseña el oficio a la criada que la asiste.

A partir de aquí el servicio doméstico no escala de forma proporcional ni uniforme. Posibilidades en Jane Austen., que describe un mundo rural: fregona, cocinera, y un hombre-para-todo que se encarga de los caballos, los recados, y las reparaciones caseras. La cantidad de mozos depende de la de caballos. Puede que en una casa con mucho servicio, se encargue en exclusiva de la cuadra. Un siglo más tarde, sería sustituido por el chófer.

Si subimos un escalón, entramos en lo que distingue la clase media regulera de la clase media pata negra buena de verdad: se supone que servir la mesa en la buena sociedad solo pueden hacerlo hombres. Cobran más, trabajan menos que las mujeres, y por tenerlos pagas un impuesto especial. El estatus de los criados varones está dirigido a distinguir dos capas dentro de la clase media, quienes se pueden permitir invitar a comer, y los que no.

Estos son los posibles cargos de un criado varón:

  1. Como ya se ha dicho, ser el chico para todo de un hombre soltero.
  2. Llevar caballos, o caballos/jardín/recados/bricolaje/esas cosas de hombres.
  3. Mozo de cuadras. Solo gente muy rica, con muchos caballos y en la casa del campo.
  4. Chófer. Solo gente muy rica en el siglo XX.
  5. Lacayo. Tareas: ayudar al mayordomo con su parte (el mayordomo se las trae, lo comentamos más abajo), abrir la puerta, poner y servir la mesa, y con gente muy rica o en pleno siglo XIX, hacer bonito. Literalmente. La clase de criado que está ahí para un por si acaso es siempre un hombre. Seguro que lo has visto en películas y series y nunca te habías dado cuenta.
  6. Ayuda de cámara. La ropa de hombre no es difícil de organizar o de poner, así que solo tienes ayuda de cámara si eres extraordinariamente rico. Esto es una diferencia entre las dos series que mejor describen la situación del servicio: en Downton Abbey, Robert Crawley tiene a John Bates, pero en Arriba y Abajo, Lord Bellamy ha ascendido en la carrera política desde la capa más baja de la clase media, y para él es suficiente con tneer solo tres criados hombres: mayordomo, criado y chófer. Le ayudará a vestirse el mayordomo. Eso sí, para un hombre que viaje mucho, tener ayuda de cámara facilita la vida al resto del personal, porque se lo lleva solo a él. Si Lord Bellamy viaja sin su familia, tendría que llevarse al lacayo.
  7. Y por último, el mayordomo.

El mayordomo tiene muchas labores diferentes. La más importante de un criado varón es servir la mesa. Sin mayordomo o lacayo, no puedes invitar a tu casa más que a la familia más íntima. Jane Austen solo nombra al servicio de pasada, pero si has leído Sentido y Sensibilidad, haz memoria: las Dashwood no invitan a comer o cenar. Reciben visitas cortas que nunca se quedan mucho tiempo y las invitan a ellas a sus mansiones. En otros libros no hay protagonistas con tan poco dinero, así que sus invitados pueden quedarse a comer.

Si hay mayordomo, lo correcto es que él sea quien abra la puerta y reciba a las visitas. Es quien pone la mesa para la familia, o supervisa que lo haga el lacayo. Lleva el inventario de los objetos de valor de la casa, incluido el servicio de mesa (vajilla, plata) y la bodega. Viste al señor de la casa si no tiene ayuda de cámara, lo que incluye, si no lavar su ropa, asegurarse de que está lista, planchada y guardada. Y muy importante: si no hay ama de llaves, es jefe de todo el personal que no cocine. Si hay ama de llaves, él es solo el jefe de los hombres.

Hudson en Arriba y Abajo es un modelo ideal de mayordomo.

Como este post procura ir de menos a más, se ha interrumpido la jerarquía de las mujeres. Sigamos con ellas. Resumiendo los primeros párrafos, si hay una lo hace todo menos lavar ropa (tal vez). Si hay dos, una cocina y la otra friega. Si hay tres o más, la cosa empieza a ponerse interesante. Veamos a las criadas por sus nombres en inglés:

  1. Kitchen maid: pinche, fregona. Limpia las partes de la casa que los señores no ven, hace lo más duro del trabajo de la cocina y aprende a cocinar.
  2. Housemaid: limpia, especialmente la parte de la casa donde viven los señores.
  3. Parlour maid o house parlour maid. Limpian la parte de noble de la casa por las mañanas, y por las tardes sirven el té o están más descargadas de trabajo. Si hay varias, la más antigua ocupa una posición senior respecto a las demás y las coordina o enseña. Ayuda a vestirse a las señoras que no tengan su propia doncella.
  4. Lady’s maid. Visten a la señora de la casa y también se encargan de que todas sus cosas estén limpias, arregladas y ordenadas. Teniendo en cuenta que una dama de la alta sociedad se vestía varias veces al día, y que llevaban varias capas de ropa interior y además complementos, era un trabajo más ligero que el resto pero no estaban mucho tiempo sentaditas quietas. Vestir a una hija es trabajo extra de la parlour maid más alta en la escala: la lady’s maid no se presta.

Solo queda el ama de llaves, una figura característica de casas muy grandes. Es la jefa del personal femenino de manera absoluta, y del masculino en ausencia del mayordomo. En una casa con ama de llaves, el mayordomo y la cocinera no suelen comunicarse directamente con la señora. En una casa con mucho servicio, la jerarquía doméstica tiene miga. Un repaso:

  • Mayordomo, chef y ama de llaves están al mismo nivel y en principio, hacen frente común y no se pisan entre sí. Un empleado muy junior obedece órdenes de quien se las dé, pero el mayordomo no daría instrucciones a un ayudante de cocina, por ejemplo.
  • Todo el personal está en una escala fuertemente jerárquica en el que si hay varias personas con la misma función (por ejemplo, tres lacayos) el que tenga más antigüedad coordina a los demás en ausencia del superior.
  • Esto significa que es posible, y deseable, la promoción interna.
  • El mayordomo es jefe del personal masculino siempre, y del femenino cuando la casa no es tan grande como para necesitar ama de llaves. El ama de llaves es jefa de las mujeres. La cocina es un mundo aparte.
  • La implicación de los señores de la casa en contratar servicio es muy variable. Las entrevistas de trabajo pueden ser dobles. Cuanto más junior sea la posición que hay que contratar, más probable es que la elección la haga personal senior y no los dueños de la casa.

Ahora, cómo se les llama: las criadas son por el nombre. Mary, Susan. Por el nombre pueden ser los lacayos de menor rango. Las lady’s maids y casi todo el personal masculino son por el apellido sin tratamiento de cortesía. Las amas de llaves y las cocineras son Mrs. Dirigirse a ellos o no puede variar según contexto y épocas: sirviendo la mesa, se finge que los criados no están. No se les habla, ni aunque hagan mal su trabajo. Por supuesto, la limpieza se hace «a escondidas». Se buscan momentos en los que la familia de la casa no esté. La familia y el servicio se pueden saludar, pero en conjunto se vuelven «invisibles».

Un resumen final de cuánto servicio podemos esperar en una casa en función del poder económico de los dueños. Vamos a suponer que viven en las afueras de una ciudad, lo que justifica una cuadra y un caballo o un coche, y que estamos a finales del siglo XIX o muy principios del XX. Suponemos también un hijo y una hijea menores de edad.

  • Un pequeño artesano y su mujer: Chica para todo.
  • Un sastre: chica para todo, un mozo para cuidar de un caballo, ayudar en el huerto, hacer recados, cortar leña, etc.
  • El sastre mejora de posición: cocinera, criada y mozo.
  • Al sastre le va muy bien, abre una mercería: Cocinera, fregona, criada y mozo.
  • El abuelo era sastre. Nosotros tenemos un negocio de importar seda: Cocinera, fregona, criada, mozo, mayordomo. Los chicos varones tal vez tengan un tutor, probablemente no. Este es el nivel mínimo de los Bennet en Orgullo y Prejuicio. Mínimo.
  • El negocio crece. Invitan a gente a cenar cada vez con más frecuencia, y a gente con mayor posición social: Se añade un lacayo, y dos criadas mejor que una. La señora de la casa asciende a la Primera Criada a su doncella personal. Este es el nivel de Arriba y Abajo (la de 1971).

Quedan dos posts para completar este: el cuidado de los niños, y cómo era el día a día del servicio. Así que si tenéis alguna pregunta, servirá para complementar esos.

Comentario de textos, y van tres: tipos de villano.

Tim Curry en Legend (1985)

Bueno, tenemos una entrada para saber qué es un comentario de texto, y otra entrada para separar el análisis de personajes de la teoría general. Continuemos con una pequeña pista sobre los villanos, que son más fáciles de detectar que de definir.

Los villanos son malvados, y aunque puedan ser personajes atractivos, su esquema de valores se opone al del público y al del héroe. A veces son protagonistas, o están cerca de serlo. Hay dos grandes modelos de villano que podemos ilustrar con la ayuda de Shakespeare:

El primero está en Otelo. Mini resumen: Otelo se casa con Desdémona, y uno de sus dos mejores amigos, Yago, en realidad lo odia, así que planea convencerlo de que su mujer le es infiel con su otro mejor amigo. El planteamiento es así de sencillo: «Odio a Otelo, expongo motivos irrelevantes o falsos, o simplemente me gusta hacer daño. Mi afrenta no tiene nada que ver con el modo en el que elijo mi venganza. Procedo a arruinarle la vida, y vosotros a morderos las uñas». Generalmente, admiramos la capacidad de este tipo de villano para los planes perversos. En Otelo, Yago es un personaje con unas líneas magníficas y cualquier actor querría interpretarlo, pero el argumento y nuestro interés se centran en qué pasa con sus víctimas.

Dominic West y la mirada intensa. Producción de Daniel Evans, 2011.

El otro gran modelo que nos da Shakespeare de villano es Ricardo III. En España es menos conocido. Hay una película moderna, con Ian McKellen (1995, ambientada alrededor de 1930 en una sugerencia de protofascismo), un documental llamado Looking for Richard con Al Pacino (1996) y una serie que enlaza todos los dramás históricos shakesperianos, con Benedict Cumberbatch en este papel (The Hollow Crown, 2012-2016). «Ah, que soy el décimo en la línea de sucesión? No me parece un problema nada complicado habiendo sicarios».

Ian McKellen en Ricardo III. Los monólogos de esta versión a menudo rompen la cuarta pared.

Los motivos de Ricardo III son creíbles, porque lo mueve la ambición. Su maldad es una estrategia para conseguir llegar al trono y mantenerse en él. La obra puede funcionar en un «porque sí» pero sus motivaciones también importan. Es sólido. Se porta como una persona normal, pero más malvado. La obra es su historia. En este caso es el protagonista, pero eso es una añadidura, no la base del personaje.

Ninguno de los dos modelos es mejor. Los villanos estilo Yago están ahí para dar algo que hacer a los héroes. Los villanos estilo Ricardo están ahí porque el mal nos interesa. En los últimos años, han proliferado las películas con un esquema más «ricardiano», en géneros muy diversos, subvertiendo las expectativas del público, tanto para divertir como para provocar empatía.

Antes de los Minions, estaba Gru. Pero ser malo no le salía muy bien.
Joker pasa de ser un obstáculo a Batman a tener su propia historia.

Lo importante es que el villano sea coherente dentro de su propia obra, en sus motivaciones y desarrollo. No hay un modelo único, y esta dicotomía que estoy presentando es solo un punto de partida. Depende mucho de qué tipo de historia se quiera contar. Puede que en cinco años, se hayan acabado estos villanos que miran a cámara y se muestran encantados de ser así de malos.

Qué mala, pero qué mala soy.

Comentarios de texto, 2: el profesor Snape te enseña a analizar personajes.

El profesor Snape, en Harry Potter.

Esta entrada requiere conocer el universo Harry Potter a la altura de Harry Potter y la Piedra Filosofal. No tiene spoilers muy grandes, pero algo se puede escapar sobre los últimos libros.

Ya tenemos una entrada sobre cómo hacer comentarios de texto genéricos. Para mí, comentar verso es más fácil que comentar prosa, porque la capa fónica es mucho más rica, siempre hay más que analizar y a menudo son textos más elaborados. Un texto simple o muy fácil de entender es más difícil de comentar que uno complejo. Por otra parte, el análisis o comentario de personajes tiene sus propias reglas.

Para estudiar personajes es útil partir de una clasificación clásica, como las funcionales, y luego añadirle tu toque personal u otras técnicas de comentario más modernas. En una clasificación funcional, contamos con estos presupuestos.

  • Un personaje es aquello para lo que sirve. Ahora entro en detalles con esto.
  • Una función tiende a llevar con ella unas características.
  • Un personaje no es una persona. Esto último lo escribes en un post it y se lo pegas a la pantalla o al papel en el que haces tu comentario. No se puede repetir demasiadas veces.

Que un personaje sea una función no quiere decir que sea un estereotipo. Puede ser verosímil, «recordarte a una persona», puede tener una caracterización muy rica, muy compleja, un poco contradictoria… lo que quieras, pero sigue teniendo una función. Repasemos las principales en las novelas de Harry Potter:

1. El héroe. El lector se identifica con sus valores, es «bueno», es centro de la acción. Es decir, Harry.
2. La heroína. No contribuye de manera significativa al desarrollo de la acción; para lo que sirve es para ser un premio al héroe. Sobre la heroína, no pienses «Pero es que las chicas en Harry Potter no son precisamente Rapunzel esperando que la rescaten»: no estamos valorando si son pavas o listas, sino hasta qué punto son necesaria para que la acción se desarrolle y culmine.

Hermione y Ginny. La diferencia entre la heroína y el «Héroe femenino» está en la pregunta «¿Este personaje está funcionando como la recompensa de un héroe, o tiene sus propios problemas e intereses?»

3. El héroe femenino. Para saber si un personaje es heroína o héroe femenino, no mires su «personalidad». No es una persona. Mira si te importa lo que le pase, si su trayectoria sirve para algo más que para que un héroe se empareje.
4. Los aliados. Los personajes «buenos» que ayudan al héroe. Aquí, todos los amigos de Harry, y casi todos los profesores.
5. El villano y sus aliados. El héroe suele tener el esquema de valores del público, y el villano el opuesto, es decir, uno es «bueno» y oro es «malo», pero esto no es tan importante como que el villano quiere destruir al héroe. Si tomamos Voldemort, los mortífagos.
6. El antagonista. Hasta ahora, todo lo demás podrías verlo en el cuentecito más simple, pero este tiene más miga. Se diferencia del villano en que su interés principal no es cargarse al héroe, pero puede ser su enemigo porque los intereses de ambos son incompatibles. Y Snape es un buen ejemplo de ello. No soporta a Harry, casi nunca quiere lo mismo que él, y además es difícil de etiquetar como alineado con los personajes buenos o los malos. No estamos diciendo si es «bueno» o «malo», porque no es una persona.

Este es una de las grandes ventajas de un análisis funcional. Podemos observar si el personaje encaja bien o mal en una función simple, qué esquema de valores tiene, y si tiene las características más habituales de esa función. Por ejemplo, como aliado Ron es bastante torpe, es envidioso…para lo más importante, que es vencer a Voldemort, es poco útil. «Harry cuenta con un equipo muy numeroso de aliados, pero el más cercano a él es un manta, y esto sirve para dar interés y acción porque hay que salvarle tan a menudo como él ayuda, o más», es comentario. «La función de Ron es ser el chico normal, de andar por casa, que a Harry le habría gustado ser; Harry se beneficia de tener al lado un amigo que no destaque mucho, alguien con quien hacer el tonto entre tanta seriedad», también. Ninguna de estas dos afirmaciones es más correcta que la otra. Podemos por tanto hablar de si el villano es simpático, carismático o todo lo contrario, de si tenemos a un héroe pasivo o contra su voluntad, etc.

Hace ahora más o menos un siglo se introdujo la distinción entre personajes planos y redondos. Es una chapuza porque es en sí misma un estereotipo, pero en común con la funcional nos puede servir. Un personaje «plano» es estereotípico, simple y sin evolución. Uno «redondo» es verosímil, complejo, y evoluciona. Snape es «redondo», pero sigue sin ser una persona. Espero que quede claro que si hacemos bromas con que somos del #TeamSnape (yo, la que más), es porque es un personaje bastante bien hecho, con el que JK Rowling da un par de sorpresas muy raras (el pacto con Mamá Malfoy y «Always»), pero que engancha igual. ¿Que es un amargado que odia a Harry porque es Gryfindor? Te gusta ver cómo va a escapar Harry. ¿Que se porta de forma imperdonable con Hermione? Quieres ver que se hace justicia ahí (nadie, nunca, le hace justicia a Hermione, pero esta entrada evita el análisis de este personaje porque otras lo han hecho antes y mejor).

Sigamos con Severus Snape. Si fuera una persona que conoces, lo odiarías. Te daría asquillo. No tiene sentido pensar en él como compañero de trabajo, amigo o familia. Tiene de verosímil lo justo para un barniz de gente que te cae mal, como un jefe muy estúpido. Hace lo que esperamos de una caricatura de profesor malintencionado sin ser tan predecible que aburra, hasta que 1) se le da una contradicción en el pacto con Mrs Malfoy que abre Harry Potter y el Príncipe Mestizo 2) Cambiamos por completo nuestra opinión de él al final del libro 3) Se da, mucho más adelante, en el siguiente libro, una explicación a las contradicciones anteriores. De otro modo: es entretenido de leer porque es «malo» pero está «del lado de los buenos», se opone a nuestro héroe y nos encanta ver a Harry salir de obstáculos puestos por Snape (porque para eso es un antagonista). Y justo cuando parece que está manoseado, un libro abre y cierra con acciones suyas brutales y sorprendentes. Además, el libro siguiente resuelve las contradicciones de forma muy satisfactoria, porque sus justificaciones no son «malvadas» pero están fuera de los intereses del conjunto de los personajes. Son egoístas. Puedes considerarlas buenas u horribles.

El párrafo anterior ya empieza a ser comentario. He mezclado un análisis de la estructura de la saga, un análisis «plano/redondo» sobre la «personalidad» de Snape, he empezado a contar que hace un viaje antagonista – villano – aliado a su pesar.

El estudio de personajes no es fácil, pero bien hecho ilustra muy bien las obras. ¡Espero que estas indicaciones os resulten útiles!

El Festín de Babette

Babette prepara el postre de su festín.
Las películas navideñas que merecen la pena dan ganas de verlas año tras año, y El Festín de Babette es una de ellas. Tiene además el encanto de ser una película «para adultos» de la que me hablaron bien sin que pudiera verla en mucho tiempo, hasta la llegada del DVD, así que me llegó con estatus de culto, y encima no me decepcionó.
Hasta hace poco me la ponía de fondo mientras decoraba la casa en Navidad. Ahora tengo que buscar algún momento tranquilo para verla a solas porque nadie más comparte mi fervor por las experiencias de Babette y un puñado de fanáticos protestantes.
Me gusta el lugar de la acción: el quinto pino, los montes de Armenia, allá donde Cristo perdió el mechero. Un sitio muy bonito pero donde no se le ha perdido nada a nadie, donde vienes a evangelizar o a huir y donde sabes que todo lo interesante ha terminado. No es que yo viva en el monte, pero sí estoy algo lejos de todo lo que me atrajera antes de llegar aquí. Me identifico con ese cantante francés que viaja a ver si la soledad lo cura más que con el militar que lo siente como un destierro. Yo creí que estaba de paso, hasta que decidí echar raíces de papel en forma de hipoteca. Una de las ventajas en acabar convertida en el viejo predicador es que quien viene aquí viene a verme: aquí estamos el mar y yo.
Las dos hermanas. A veces siento en la película una sombra de rivalidad o envidia. Otras solo veo amor y la entrega a la causa que heredaron de su padre. La tentación de una salida gloriosa, sensual, y efímera: una en el amor y la otra en el canto. La resolución es un poco diferente. El enamorado de Martine se marcha sin que ella pueda objetar; Filippa renuncia, y aunque las circunstancias sean igual de forzadas, al menos salva su dignidad y escoge ella. Además, solo de Filippa se nos dice que lo que tiene es un don. El padre también lo tiene y a él sí se le da la oportunidad de cultivarlo y sacarlo a la luz. Esto me hace preguntarme si todos tenemos alguno, si es necesario trabajar en ellos, y claro, en si tengo alguno yo, o quienes me rodean. Llevo dos años viviendo al día; el horizonte más lejano son los márgenes de una hora en los que el bebé duerme y yo escojo entre tareas de la casa o alguna distracción que me permita poner la mente en blanco. Y no se trata solo de falta de tiempo; hay cosas para las que he aceptado que nunca tuve habilidad alguna, o que me suponen un esfuerzo tan grande que no puedo hacerles frente; otras me provocan tal inseguridad que son, de momento, imposibles. Mientras tanto, otras personas crean arte o cambian el mundo. Yo observo el resultado final y suelo enterarme la última.
Entra Babette. Al principio parece que no se entera de nada. Es una extraña que se adapta como puede. De qué me sonará a mí esto. Llevo diez años o más viendo esta película, y solo me he identificado con Babette recientemente. Es demasiado lejana, como un hada madrina. Nadie sabe cuáles son sus sueños y sus intereses hasta el final, y tiene poderes casi mágicos, no solo para cocinar. Hay gente con la capacidad de alegrar o tranquilizar a los demás solo con estar ahí. Este año he tenido la oportunidad de convivir brevemente con alguien con una habilidad similar, que a veces envidio. No termino de sentirme a gusto con ser la cabeza caliente, aunque he aprendido a juntarme con quien pueda apreciarlo, y a bajar la potencia cuando me siento muy cómoda.
En cualquier caso, desde hace un par de años me veo mucho más en el lugar de Babette. La cocina como salida a la creatividad. Sentirme en los márgenes de la acción principal sin que eso sea necesariamente malo. Ser quien cuida, quien está mientras otros hacen. Quizá la parte negativa es que la obra que se deja es efímera. Eso une tanto a Filippa y a Babette; el don para lo efímero y una capacidad de hacer felices a los demás que quizá ha quedado desaprovechada. ¿Es suficiente hacer feliz a muy poca gente?
La película lleva la mitad justa cuando empiezan los preparativos del festín. Babette se va del pueblo un par de semanas, por primera vez en 14 años. Justo lo que hacía falta para que se note qué pasa cuando no está. Y a continuación, a preparar el banquete.
El menú es lo de menos. Todos los años me digo: “pues me podría armar de valor y prepararlo, no son tantos platos”… No, este año tampoco va a ser. Además, lo importante no es qué se prepara, como se nos ha enseñado con las gachas de pan y cerveza. Los puritanos rehúyen los exóticos platos franceses, y es fácil burlarse del miedo al placer cuando está motivado por la ignorancia, pero ¿cuántas veces hemos evitado algo bueno por cobardía? ¿cuántas veces hemos deseado algo que nos iba a hacer daño? Nah, al final también somos como esas ancianitas asustadas.
Llegado el final, con todos a la mesa, tras muchas copas de vino, el militar, ahora viejo, cita a su manera al predicador, recordando sus frases más amables. La misericordia y la verdad se han encontrado. La justicia y la dicha se besarán mutuamente. En nuestra humana debilidad, creemos que debemos elegir en esta vida. Y temblamos ante el riesgo que corremos. Conocemos el temor, pero no. Nuestra elección no importa nada. Llega un tiempo en el que se abren nuestros ojos. Y llegamos a comprender que la misericordia y la gracia son infinitas y lo único que debemos hacer es esperar con confianza y recibirla con gratitud. La misericordia y la gracia no ponen condiciones y dirá: Todo lo que hemos elegido nos ha sido concedido y todo lo que rechazamos también nos lo es dado. Sí, incluso se nos devuelve aquello que rechazamos, porque la misericordia y la verdad se han encontrado. Y la justicia y la dicha se besarán.”
No hace falta compartir la religión de los personajes para entender que en el ambiente adecuado, todo es posible. Cuidar de los demás, cumplir con las obligaciones sin que nos opriman, encontrar un lugar propio, ser felices aunque sea a ratos.
Seré un buen lugar si me toca serlo. Y un día, nuestros dones harán felices a los ángeles.

Los jóvenes y el cine: algunos consejos para educadores.

Jacobo Dopico, profesor de Derecho Penal en la Universidad Carlos III de Madrid y cinéfilo, tiene un problema. Sus alumnos no le entienden.
Tomado de Twitter. En la Universidad de Roma, sus alumnos no entienden una referencia humorística a la cita «¡Qué escándalo, aquí se juega!» de Casablanca.
Él se empeña en instruir deleitando a los juristas en formación. Es una lástima que su entusiasmo sea recibido con este desagrado:
Tomado de Twitter. Un alumno de máster rechaza el visionado de Anatomía de un Asesinato como actividad en clase porque es antigua y en blanco y negro.
Lo que le pasa al profesor Dopico lo hemos vivido infinidad de veces los profesores de Secundaria, aunque lo contemos con menos gracia. Ay, mis alumnos que llamaban a Drácula de Bram Stoker «una película antigua». Ellos habían nacido aproximadamente el año del estreno. Estas son algunas de las películas más taquilleras en torno al año en el que nací yo: Rocky, Carrie, Star Wars, Roger Moore como James Bond, Superman, Grease, Alien, Aterriza como puedas. Películas inescapables. Si tienes más de 35 años, o las has visto o por lo menos te suenan.
Lo que está ocurriendo con niños y adolescentes respecto al cine es una desconexión generacional y una falta de formación cultural terrible, a la que nadie hace mucho caso porque el cine se ve sobre todo como entretenimiento, y porque como es bastante caro de hacer y distribuir (en salas), se puede culpar a factores económicos de difícil solución, como el precio de las entradas.
Aunque parezca que no, los niños y adolescentes son receptivos a casi todos los medios de transmisión cultural de sus padres, además de los suyos propios. Los niños leen libros; no todos los niños, pero se siguen vendiendo y leyendo libros infantiles y juveniles. Ven series y les gustan las telecomedias (he pasado muchos años asumiendo que si no entiendo un chiste en clase es que salió en La Que Se Avecina). Ven telebasura, tipo realities, y programas musicales de talentos. También consumen productos que sus padres desconocen o rechazan, como los «youtubers» o los videojuegos (*).
Los libros tienen la ventaja de ser físicos. Están ahí. Si al hermano mayor le compraron las lecturas obligatorias del colegio, si hay biblioteca escolar, si va a hacer los deberes a la biblioteca pública, si fueron lectores de niños y en la adolescencia perdieron la costumbre, los libros hacen guardia sin exigir mucho, esperando que alguien los coja. El libro no corre peligro. Algunos modos de lectura sí, pero libros hay y habrá.
La música también sigue ahí aunque no se compre en soporte físico. Ha cambiado el mercado y ahora los jóvenes se niegan a pagar por ella. Nadie la adquiere en soporte físico. Pero mientras haya formas de escuchar música gratis que recicle éxitos de décadas pasadas, como Kiss FM y equivalentes, los niños y jóvenes podrán escuchar clásicos si quieren. Por otro lado, una canción dura de 2 a 6 minutos. No te aburres de ella tan deprisa.
El cine, en cambio, no. Desde que en una casa con medios económicos suficientes hay más de una pantalla por persona(**), ninguna otra forma de transmisión cultural ha sufrido tanto. El proceso ha sido paulatino: primero, llegó el VHS así que se podía poner una película que no estuviera en televisión. Luego, las televisiones privadas, que justificaron tener más de un aparato (supongamos el del salón y el de uno de los padres). Muchos de mis alumnos tienen televisión en su cuarto, supuestamente para jugar a la videoconsola. Su uso es irrelevante; la clave es que ya no hay tanta motivación para que el ocio familiar sea en el salón, con la tele encendida, donde quizá echen una película que se queda puesta de fondo. Si no te gusta lo que hay, te vas a tu cuarto o coges el móvil con auriculares. Pero ahora no hay ningún motivo para ver en la televisión algo escogido por otra persona, además de que los canales generalistas ponen pocas películas clásicas, de calidad, sin anuncios y a un horario que nos convenga.
La educación cinematográfica de los jóvenes se basa en tres o cuatro clases de películas. Para empezar, las infantiles, sobre todo las de dibujos animados. La animación 3D engancha más que los dibujos animados tradicionales y éstos más que la imagen real. Los niños ahora ven muchísimos menos largometrajes que generaciones anteriores: tras la televisión vino el VHS, tras éste el DVD, tras éste internet doméstico y ahora tenemos los móviles, donde se ven vídeos cortos de Youtube. En cualquier caso, sí ven películas, de  Disney, Pixar, Dreamworks y Studio Ghibli en ese orden de importancia. Las conocen desde que nacieron y forman parte de su paisaje. Algunas les gustan por una cuestión nostálgica: las asocian a cuando eran pequeños. No tienen mucho interés en películas nuevas, y no son «fans de Disney» como pueden ser fans de un cantante, un equipo deportivo o una marca de ropa.
En segundo lugar, las películas comerciales modernas, lo que se puede ver en el multicine del centro comercial. Para los gustos e intereses de los adolescentes, el cine es caro, y se reserva para ocasiones especiales. Casi todo el cine a su alcance es infantil, de acción o de terror. Podríamos discutir sobre si «cine de superhéroes» es un género; evidentemente, Guardianes de la Galaxia y Logan, por decir ejemplos extremos, no van de lo mismo ni van dirigidas al mismo público. Pero tienen en común que forman parte de series, que están vinculadas a obras anteriores que sólo son cine en parte, que crean merchandising, y que medio multicines tiene películas parecidas. Por dar un ejemplo, Terminator compartió cartelera en invierno de 1985 con Érase una vez América, Los gritos del silencio, Amadeus, Dune, y multitud de comedias españolas mejores y peores. Las películas de acción actuales son el centro de la cartelera. A pesar de que estas películas sí tienen fans, la inmensa mayor parte de su público es ocasional y las consideran un producto de puro entretenimiento. Los jóvenes no se consideran ni fans del cine de acción, ni del de superhéroes, ni de un personaje. Lo único que sí genera algo de división y por lo tanto un sentimiento identitario, aunque muy leve, es el cine de terror.
Por último, están las películas que se ven en clase. Para que una película se proyecte en un aula de Secundaria necesita reunir una serie de condiciones. Tiene que estar relacionada con la materia que enseñamos, aunque sea de una forma más bien elástica y los profesores de idiomas tengamos en esto el margen más amplio. Tiene que presentar unos valores coincidentes con los que informan el sistema educativo; por ejemplo, de respeto a la diversidad, igualdad entre hombres y mujeres, o por decir algo mucho más reciente, de espíritu emprendedor. Además, no puede ser ni demasiado violenta, ni tener escenas fuertes, por ejemplo de sexo o de consumo de drogas (las risitas o la incomodidad pueden estropear el ambiente). Es mejor que sean recientes, o lo parezcan (como muestra el caso del profesor Dopico). Todo lo que les parezca «antiguo» será rechazado. He tenido cierto éxito con películas que se salen un poco de esto, como el musical «Oliver!», pero son excepciones.
Todo esto se puede resumir en que incluso los jóvenes a los que no les gusta leer pueden tener una conciencia de que hay libros que sirven para estudiar, clásicos que casi siempre se leen sólo por obligación, y libros más ligeros que se leen por diversión aunque ese no sea tu caso, y además con estos últimos no importa mucho si son recientes o no mientras sean de tu estilo favorito. Con el cine no ocurre esto: el cine se divide en películas infantiles, entretenimiento de usar y tirar sin ningún valor, y la nada, «lo antiguo», que es despreciable porque su «vejez» es un aviso de aburrimiento.
Este proceso de degradación del cine como medio de transmisión cultural es irreversible. No hablo de la calidad de las películas sino de cómo son percibidas. Si quieres que los niños que te rodean aprendan a disfrutar del cine como lo hiciste tú, mi consejo como profesora y amante del cine es que veas con ellos películas cuando más antiguas y variadas mejor. Nadie más que tú las pondrá a su alcance. No me parece importante que vean tal o cual película concreta, sino que conozcan la visión del cine que se acabó hace unos 15-20 años.
¿Qué método usar? Lo mismo que si queremos aficionarlos al deporte o la lectura, pero con más guía, porque lo ideal es ver una película juntos. Un niño que lee puede volver atrás y preguntarte cosas a la mañana siguiente, pero con el cine es todo mucho más inmediato. Algunos consejos:

  1. Que los niños vean desde muy pequeños que a ti te gusta el cine. Ten DVDs en casa, habla de las películas que has visto, comentad trailers, como te surja de forma natural.
  2. Haz que algunas de esas películas tengan una estética «antigua». Por ejemplo, ponte una película en blanco y negro mientras estáis haciendo vuestras cosas por el salón. Que no le parezca raro. Recupera los clásicos que te gustaron hace años.
  3. Enséñale que la biblioteca pública tiene audiovisuales. Coge una película prestada de vez en cuando.
  4. Crea «la tarde semanal de cine y palomitas» y conviértela en un ritual de estar juntos. Puede convertirse en un día para invitar a amiguitos pero también tiene su encanto hacerla en familia.
  5. Cuando en una serie o unos dibujos animados salga un elemento que parodia o recicla un clásico, díselo. Si el original es muy largo o complejo, enséñale un clip de youtube o un trocito de la película original. Que comprenda que las obras modernas que le gustan proceden de una tradición.
  6. Si una película le aburre o no le gusta, se puede dejar de fondo mientras se hacen otras cosas o se puede quitar, pero no se obliga a terminarla. Esto no son los deberes. Tampoco insistas con géneros que no le gusten. Si se niega a ver cine en blanco y negro, o sólo quiere ver comedias, ya ampliará sus intereses más adelante.
  7. Los niños pequeños pueden ver películas adultas según su madurez y si están acompañados para poder comentar lo que no entiendan, lo que les dé miedo…
  8. Las listitas, el diario de visionado, los «¿qué quieres que haga de cenar el Día de Ver Pelis?», el cineclub temático «este mes vamos a ver pelis de miedo»… son una manera de planear qué hacer y de darle interés al tema.
  9. Si no sabes por dónde empezar, búscate un libro como «Cien películas de adultos para ver con niños», uno de esos «Mil nosecuántos que hay que hacer antes de morir», o clásicos del cine infantil. Hay muchas guías, en libro y por internet.
  10. A los obsesos con un género o una película concreta, negocia alternar su favorito con novedades relacionadas.
  11. Soy un poco ambivalente respecto a ver la tele con el móvil en la mano. Lo mejor es que aprendan de tu ejemplo. Si estás con los niños, procura dejar tu pantallita para luego. Mi experiencia es que muchas actividades manuales son compatibles con ver una película: mi madre cosía, por ejemplo. Pero el móvil toma nuestra atención más de lo que creemos.

Sobre las versiones originales y el aprendizaje de idiomas: como podemos prescindir de la televisión, un niño muy pequeño se puede educar en la bendita ignorancia del cine doblado. Esto se puede graduar: si un niño muy pequeño se educa en un ambiente bilingüe, se puede hacer que todo el cine incluido el infantil sea en versión original con subtítulos en el idioma que más os convenga. Si el niño de edad preescolar no tiene una presencia fuerte de idiomas extranjeros en su día a día, pero los padres quieren que los perfeccione o que no rechace las versiones originales, se puede tener la misma costumbre que en muchos países: vemos el cine infantil doblado, y el adulto subtitulado. En un niño que aún no lee con soltura, esto es una ocasión de pasar un rato juntos porque necesita que un adulto le explique lo que va pasando. Para cuando lea bien ya se habrá convertido en costumbre. Esto sirve para apreciar mejor las películas, para practicar idiomas, y para tener mejor acceso al cine en idiomas que no se suelen subtitular.
Espero que con esta guía disfrutéis mucho juntos. Que de eso se trata, de disfrutar.
(*) Ya sé que hay personas en edad de ser padres que juegan a videojuegos.
(**) Al escribir este texto conté la cantidad de pantallas de mi casa. Somos dos adultos y un niño, y tenemos seis pantallas. Ninguna de las pantallas está asignada al niño de forma permanente. Todavía.

Neil Gaiman, segunda parte: guía audiovisual.

Los protagonistas de la adaptación televisiva de Buenos Presagios (en preparación)

En el post sobre Neil Gaiman hablé de su producción escrita, que es mucha y variada. Aquí hablaré de la audiovisual, que también tiene miga. Como la vez anterior, no es una guía completa, solo lo que me parece más interesante.

Los audiolibros.

Que yo sepa, todos los libros de Gaiman (los cómics no, claro) están disponibles en inglés en forma de audiolibro. Casi siempre los lee él (hay excepciones como la edición de Coraline que lee Dawn French). Tiene una voz bonita, una dicción clara, y un acento británico suavizado por décadas de vivir en Estados Unidos. Es perfecto si estas empezando a escuchar inglés sin apoyo visual, como subtítulos. Aquí un vídeo para que te hagas una idea:

(Resumo; Neil cuenta qué tres libros le cambiaron la vida, y son las Crónicas de Narnia, Stormbringer de Michael Moorcock y el cómic de Alan Moore La Cosa del Pantano)
Yo es que soy muy fan, pero de verdad, hay cosas de Gaiman, sobre todo los cuentos, que mejoran cuando las lee. Tengo por ahí una actividad nivel A2 con The Day I Swapped My Dad For Two Goldfish que… pero bueno, sigamos.

Música.

An evening with Neil Gaiman and Amanda Palmer y A Prelude to an evening with Neil Gaiman and Amanda Palmer (2011-2012). Neil y Amanda se fueron de gira y combinaron los espectáculos de ella con las lecturas de él en un show mixto. Hay canciones de Amanda Palmer, populares e inéditas hasta el momento; colaboraciones de ambos en canciones cómicas; Gaiman leyendo cuentos, alguno inédito, y algún poema también; diálogo humorístico; interacción con el público. Es larguísimo todo, casi siete horas en total. También me parece una buena introducción a Amanda Palmer, con arreglos que me gustan más que algunos de los discos originales.

Radioteatro.

La diferencia con los audiolibros es que son versiones para la radio, resumidas, con actores para los diversos personajes. Todas son de la BBC. Son muy entretenidos pero más difíciles de entender que un audiolibro porque te tienes que hacer al acento de cada actor, y en algunos casos varían muchísimo.
Neverwhere (2013): Dramatización de la novela. El acento escocés del actor que hace del protagonista, James McAvoy, puede echar para atrás pero dentro de lo escocés es bastante accesible. También están Natalie Dormer, Sophie Okonedo, Benedict Cumberbatch… toda una superproducción. 6 episodios de unos 45 minutos (es decir casi 4 horas; el libro leído son casi 14, para que te hagas una idea de lo resumido que está).
Anansi Boys (2017). Lo tengo a medio escuchar. Es muy entretenido. Han puesto cuidado en dar papeles a actores y actrices con acentos representativos y auténticos, más o menos (africanos, caribeños),  y a veces puede ser un poco difícil de seguir si no estás acostumbrado. Después de un episodio lo pillas bien.
How the marquis got his coat back (2016): un cuento situado en el mundo de Neverwhere. El original solo está disponible en una antología de temática picaresca editada por George R. R. Martin, Rogues, y en algunas reediciones nuevas de Neverwhere.
Stardust (2016) y Good Omens (2017): No las he escuchado y los actores no son muy famosos, pero aquí os la dejo para que sepáis que existen.
Ahora las cosas que puedes ver dobladas.

Televisión.

American Gods (2017). Adaptación de la novela. El libro da pie a según lo interpretes a más humor, más terror… la serie lo coge todo por un lado más de sexo-y-violencia. Alguien lo interpretó como influencia de Juego de Tronos; a mí estas cosas siempre me parecen un intento de conseguir prestigio atrayendo público más adulto. En cualquier caso, yo aviso. Me encanta el libro, pero no pasé de un capítulo de la serie. Demasiado violenta para mí.

Cine

Por orden de edad recomendada de visionado, como siempre.
Coraline. (2009) Adaptación de cuento infantil. Una película buenísima aunque odio el final (no quiero reventártelo, pero es distinto del libro).
Mirrormask / La máscara de cristal (2005): Guión. Dirigida por el ilustrador Dave McKean. No está basada en una historia original. Tiene un aire a película de fantasía de los 80, con efectos especiales cutrecillos y mucho encanto.
Stardust (2007). Adaptación de novela infantil-juvenil. Recuerda, de nuevo, a historias del tipo de La Princesa Prometida. Cine de palomitas del mejor.
Beowulf (2007). Guión, a partir de poema épico del S XI (aprox). Se toma muchas libertades con el texto del poema y la estética, en fin, se hace rara. A mí me gustó pero no soy imparcial.
En preparación están una serie y una película. La serie se basa en Buenos Presagios y es de la BBC. Gaiman adapta su novela coescrita con Terry Pratchett y produce. Se emitirá en 2019. La película es una adaptación de su cuento How to talk to girls at parties y se estrena en primavera. El cuento es divertidísimo así que sin saber más, me parece recomendable.
Hala, ya podéis ir buscando algo para ver o escuchar, que hay mucho donde elegir.

Studio Ghibli y largometrajes anime: una guía de visionado.

Poco a poco, las películas de Studio Ghibli han ido creando fans en España. Crean un universo bello, imaginativo, con personajes maravillosos y con modelos femeninos más interesantes que los de Disney. Sus obras también son excepcionales en Japón, donde la inmensa mayoría de los largometrajes de animación son obras de consumo fácil, vinculadas al manga y a series de televisión, aunque gracias a la influencia de Ghibli han surgido otras películas en la misma línea, de éxito y calidad variable.
No todas las películas de Studio Ghibli están pensadas para el mismo tipo de público ni son adecuadas para niños pequeños. Voy a comentar todas las de Ghibli y todas los largometrajes japoneses de animación que me parece que resisten la comparación, por orden de grupo de edad al que van dirigidas. Dentro de cada grupo de edad, las ordeno según me gustan más o menos. Están dirigidas por Hayao Miyazaki mientras no diga lo contrario. Las que tienen asteriscos no son de Studio Ghibli.
Películas para preescolares:

totoroMi Vecino Totoro.

Ponyo en el acantilado (2008): El remake feminista de La Sirenita. En el cuento original no sobrevive a salir del agua y se convierte en espíritu del aire, con un príncipe bastante egoísta y bobo. En Disney, el amor es la entrega absoluta, pero eso sí, ganas al príncipe y te quedas el reino. Studio Ghibli presenta otra visión, con un niño encantador que sabe lo que es amar mucho mejor que todos los príncipes azules. Y con Ponyo, una sirenita maravillosa. Una película de verdad, de verdad, para todas las edades.
Mi vecino Totoro (1988): Olvida los mensajes didácticos y la «educación en valores» (que la hay, y mucha). Una fantasía pequeña, preciosa, sobre cosas que dan miedo pero al final salen bien. Por eso me parece buena para niños pequeños: ¿habrá algo que dé más miedo que una enfermedad de tu madre?
Películas infantiles pero con algo más de complicación:
wolf-childrenLos niños lobo.
El viaje de Chihiro (2001): Lo que me gustaría que inspirase el próximo siglo de cine infantil. Perfecta, redonda.
La princesa Mononoke (1997): Puede que el principio le dé miedo a niños pequeños. Una maravilla sin comparación con nada.
Porco Rosso (1992): Puede ser una buena introducción al cine bélico clásico y a las guerras mundiales porque es accesible a niños muy pequeños. Admite muchos visionados porque la entenderán mejor según crezcan.
El Castillo ambulante de Howl (2004): En la línea de fantasía de Chihiro y Mononoke, pero un poco más sombría.
El Castillo en el cielo (1986): una fantasía algo absurda en la que destaca la primera de las «Ancianas Ghibli que parece que van a ser malas pero luego resulta que no», la abuela pirata.
Los niños lobo*** (Mamoru Hosoda, 2012): Un cuento tan triste a ratos, que parece de Takahata: la historia de una mujer humana cuyos hijos son niños-lobo. Una historia muy bonita. Fuera de Ghibli, de lo más adecuado para menores de diez-doce años.
El cuento de la princesa Kaguya (Takahata, 2013): estéticamente preciosa, dividida en dos mitades, la primera más divertida y la segunda más melancólica.
Arietty y los diminutos (Hiromasa Yonebayashi, 2010): Los Diminutos están en la misma situación que los tanukis: viven en los cimientos de una casa y dejan de tener una vida tranquila. En lugar de usar animalitos o un bosque, esta vez el mensaje ecológico es una metáfora con seres imaginarios.
El niño y la bestia*** (Hosoda, 2015): Chihiro + Karate Kid = Esto. Muy entretenida y a un nivel imaginativo y de calidad muy alto.
Pompoko (Isao Takahata, 1994): La película más divertida de su director. Los protagonistas son «tanukis», un animal japonés de aspecto similar a un perro o un mapache. En el folklore se dice que son listos y pueden transformarse en cualquier cosa, sobre todo en personas, y los tanukis protagonistas usan ese poder para intentar impedir que se urbanice el bosque donde viven. Es una de las películas con mensaje conservacionista más claro.
Kiki’s Delivery Service (Kiki, aprendiz de bruja) (1989): Flojea un poquito, aunque tiene el encanto de todas las historias de aprendices de brujos y brujas, niños solos que se las apañan en el mundo adulto…
Cuentos de Terramar (2006): La única película de Ghibli de la que he visto malas críticas, pero se deja ver.
Películas adecuadas para preadolescentes y jóvenes: Seguramente habrá niños que disfruten de estas películas. No es que tengan contenido inadecuado, ya que son casi todas bastante blanditas, sino que no están hechas con niños pequeños en mente.
nausicaaNausicaa del valle del viento.
Nausicaa del valle del viento (1984). El mensaje ecologista tan frecuente en Ghibli está mezclado aquí con un ambiente postapocalíptico.
Tokyo Godfathers*** (Satoshi Kon, 2003): una pequeña maravilla: la aventura navideña de tres personajes callejeros intentando localizar a los padres de un bebé abandonado. Toca algunos temas duros (empezando por el abandono de la niña). No tiene elemento sobrenatural, pero se basa mucho en la idea de las coincidencias y casualidades.
La tumba de las luciérnagas (Takahata, 1988): probablemente la película más famosa de Takahata. No sé si pasará en más sitios, pero mis alumnos llegan a una edad, a la altura de 2º o 3º de ESO, en la que se obsesionan con la Segunda Guerra Mundial. Es algo «guay», es la guerra más importante que conocen y quizá la mayor de la historia, Hitler tiene tintes de villano de cómic… esta es una película que puede educar sobre cómo son las guerras de verdad.
La colina de la amapola (Goro Miyazaki, 2011): Quizá la mejor de las tres historias de instituto. Uno de sus sub-argumentos tiene que ver con el conservacionismo… urbano: el instituto lucha contra la demolición del viejo edificio que usan para alojar sus clubs y asociaciones juveniles.
La chica que saltaba a través del tiempo*** (Hosoda, 2006): Lo mejor de las historias costumbristas de instituto con un añadido sobrenatural cuando una chica descubre que puede viajar en el tiempo a momentos anteriores de su vida. Para los acostumbrados a Ghibli, la heroína puede ser un poco irritante: más pasiva, más dependiente, más… tonta. A pesar de ello es una película bonita.
Summer Wars*** (Hosoda, 2009): El «Juegos de Guerra» de esta generación. En serio, si de pequeño te gustó Juegos de Guerra haz un programa doble con niños, pizzas y palomitas. Aquí el malo en vez de ser la política internacional son los virus y el robo de datos personales. Tiene su historia sentimental con adolescentes que se hacen amigos o se enamoran, su encantador Japón rural, su drama familiar de fondo…
Puedo escuchar el mar (Tomomi Mochizuki, 1993), Susurros del corazón (Yoshifumi Kondo, 1995): Historias sencillas y realistas de amor adolescente.
Haru en el reino de los gatos (Hiroyuki Morita, 2002): el contrapunto de fantasía al costumbrismo de Susurros del corazón: la película del cuento que escribe la chica protagonista de Susurros.  Puede ser infantil pero tiene algo más de sentido si hemos visto Susurros primero.
Cuando Marnie estuvo allí / El recuerdo de Marnie (Hiromasa Yonebayashi, 2014): Con un punto de partida frecuente en Ghibli, la mudanza de una niña de ciudad a un pueblo, se cuenta una historia un poco triste paralela a cómo la chica se integra. Menos original que otras de la productora.
Películas de temática adulta: Si son adecuadas para adolescentes ya es cuestión de la madurez y los gustos de cada uno.

paprikaUna escena onírica de Paprika.
El viento se levanta (Miyazaki, 2013): La biografía de un ingeniero que diseñó los principales avances aeronáuticos japoneses para la Segunda Guerra Mundial. Se trata de pasada el conflicto ético que ello supone; Jiro Horikoshi era un técnico que quería hacer máquinas voladoras bellas, y tras la guerra continuó, de hecho, haciendo aviones de transporte civil. Lo que la hace menos adecuada para niños que Porco Rosso o incluso La Tumba de las Luciérnagas es su ritmo muy lento y la inserción de una historia de amor que al principio es lenta, frenando la acción principal, y luego se vuelve muy triste.
Mis vecinos los Yamada (Tahakata, 1999): Para mí, muy divertida aunque con un humor muy peculiar que va de lo ridículo a lo surrealista con muchas dosis de costumbrismo. Los Yamada son una especie de Simpsons japoneses, metidos en aventuras como perder a su niña pequeña en el supermercado o protestar porque la madre siempre pone lo mismo para cenar.
Paprika*** (Satoshi Kon, 2006): Con un argumento que es casi una excusa (un invento para grabar sueños sale mal cuando un error permite entrar en la conciencia de los usuarios) se crea una obra con una estética bellísima y un desarrollo muy original. Para gente sensible a estos temas aviso que hay violencia sexual hacia personas inconscientes.
Ghost in the Shell*** (Mamoru Oshii, 1995): Para hacer un programa doble, o triple, con Blade Runner y Matrix. Acción, ciencia ficción, reflexiones filosóficas sobre la inteligencia artificial y el poder de la tecnología para controlar nuestras vidas… Tiene un modo de contar más anticuado (o menos occidentalizado) que las demás películas de esta lista, se nota diferente, pero la incluyo porque sigue siendo buenísima.
Recuerdos del ayer (Takahata, 1991): Me han contado que hay muchos japoneses urbanos que pasan sus vacaciones en la zona rural de donde sea originalmente su familia, y allí trabajan en el campo. Un poco por recuperar sus raíces o por patriotismo, para mejorar la productividad de la zona. Esta es la historia de una mujer que sigue esta costumbre y se enfrenta a sus recuerdos de infancia y a la posibilidad de tener una relación amorosa. Una historia costumbrista, bonita, completamente pensada para público adulto, pero muy tierna.
Millenium Actress*** (Kon, 2001): Quizá la más confusa de las películas del director, parte de una entrevista a una ficticia actriz,  ya anciana, y sirve para repasar la historia de Japón, a través de su vida y de sus películas.
Si he contado bien, son veintinueve películas. ¿Cómo redondearías hasta treinta?

Una unidad didáctica para inglés: Buffy Cazavampiros.

En los últimos años, he repetido una actividad con bastante éxito en 4º de la ESO. Ahora que han pasado por ella grupos muy diferentes, la voy a compartir. El interés de esta entrada para quien no sea docente es que voy a hablar de algunos de los prejuicios sexistas que tienen mis alumnos, y sobre la maravilla que es Buffy Cazavampiros. Dejo cómo incorporarlo a una programación a quien quiera utilizarla; no me voy a detener en indicar gran cosa sobre objetivos / contenidos / competencias. Que la adapte a su gusto quien la utilice. Y lo voy a explicar todo en español, para facilitar la lectura. Si vas a usar esta tarea en clase de inglés, es sencillísimo de traducir.
Nivel: Básico; más que elemental y menos que intermedio; alrededor de A2; alrededor del First Certificate; más de 14 años hasta adultos, es decir, entre 3º de ESO y quizá 1º de Bachillerato, aunque esta actividad es poco útil para los propósitos de Bachillerato. Imagino que con otro enfoque se puede usar en Lengua Castellana
Recursos y materiales: Un ordenador con proyector, o una pizarra digital. La serie de imágenes que verás a continuación (si quieres la presentación de OpenOffice que uso yo, déjame un email en los comentarios y te la paso). El capítulo “Hush” (cuarta temporada, décimo episodio) de la serie Buffy Cazavampiros, en versión original subtitulada. Los alumnos necesitan algo con lo que apuntar (papel u ordenadores, según sea la clase).
Qué vamos a aprender o practicar: Cómo describir a personas. Los personajes de una narración (héroe, heroína, protagonista, etc). Revisar nuestras preconcepciones sobre cómo son y deben ser los personajes (y actores) de series y películas. Relaciones de pareja y de amistad. Crear narraciones. La historia del desarrollo de las series en EEUU.
La Actividad.
1. Introducción. Repasar, si es necesario y como nos parezca más conveniente, cuatro áreas de vocabulario: la descripción física, la ropa y la moda, la descripción psicológica, y los personajes de la narración. Yo lo hago más o menos así:

  1. La descripción física: brainstorm. Voy escribiendo en la pizarra, ordenadamente, lo que la clase me dice de forma desordenada, usando a compañeros o profesores como ejemplo (“Describidme a la conserje. ¿cómo tiene el pelo? Etc).
  2. Para ropa y moda me limito a darles un par de ejes: formal/casual y fashionable / out of fashion. El resto, a este nivel lo presupongo.
  3. Para la descripción psicológica convierto la pizarra entera en un eje cartesiano que vamos rellenando, así:
    Mood, positive:
    Happy
    Personality, positive:
    Generous
    Personality, neutral: shy.
    Mood, negative:
    Sad
    Personality, negative:
    selfish.
  4. Para los personajes voy definiendo estos conceptos y les pido a ellos los ejemplos. Si hace falta, los pongo yo. Te dejo unas pistas, pero se pueden modificar al gusto. Se les puede pedir que investiguen, claro. Un buen lugar donde hacerlo es TvTropes si tienen nivel suficiente como para leerla.

Protagonist (only one or two; The Simpsons doesn’t have one).
Main characters (the Simpsons family)
Secondary characters.
*

Hero (male, active, positive)
Heroine (The hero’s prize; tends to be passive).
Female hero (Lisa Simpson)
Villain (Mr Burns)
Antihero (Homer Simpson)
Ally.
2 Pre-escritura. Si queremos dirigir la clase hacia la creación de narraciones, demostrar cómo si creamos un personaje determinado y lo ponemos en una situación determinada, lo siguiente es pensar en un conflicto, y eso será lo que produzca nuestra historia. Por ejemplo:

  1. Imagina un personaje que quieres que sea central. (los alumnos ponen sus ejemplos y tú te quedas con uno que te guste).
  2. Decidme cosas que puedes esperar que le pasen (ejemplos) y alguna que sea una sorpresa (ejemplos).
  3. Va a ocurrir algo sorprendente. Este personaje está donde no debe, sabe cosas que no debería…..
  4. Ahora el conflicto: Este personje quiere algo que no tiene. O tiene un problema.

Una estructura así de simple les evita el síndrome de la página en blanco; es muy elemental, pero da algo con lo que empezar.
La descripción física puede ocupar entre media hora y una hora dependiendo de cuánto sea necesario repasar y lo participativo de la clase. Si el repaso de la descripción psicológica es exahustivo, también coge una hora. Los personajes de la narración y el ejemplo de estructura narrativa pueden llevar una hora si la clase es participativa, mucho menos si no lo es.
3. Debate. Se acabaron los pasos previos. Lo siguiente es decir que vamos a ver una película (sí, es mentira, es para despistar) y proyectar estas imágenes con las siguientes instrucciones:

  1. Describe físicamente a estos personajes (no es tan obvio; hay opiniones encontradas).
  2. Imagina cómo son psicológicamente. Luego imaginaremos sus relaciones.
  3. Olvídate de la verdad. Si sabes quiénes son, no lo digas (esto me ha pasado con dos alumnos en seis grupos)

Las imágenes las he proyectado en este orden, que en otra ocasión alteraré para ver si modifica los resultados. Os voy indicando algo sobre los personajes y sobre qué opinan los alumnos de ellos. Puedes ver el capítulo de Buffy sin saber nada más sobre la serie, así que para reducir al mínimo los spoilers, cuento aquí lo que se puede deducir de “Hush”, y nada más.
1 Tara
1. Tara es un personaje muy secundario. Hush es su primera aparición. Es dulce y tímida; se convierte deprisa en el personaje de la serie al que querrías dar un colacao y un abrazo. Mis clases nunca se han puesto de acuerdo sobre si es guapa o fea, y a veces les cae antipática, pero tienden a coincidir en que es “la amiga de alguien”, “buena”, y “tímida”.

2. Giles es uno de los dos adultos fijos de la serie. Es el Guardián de Buffy, la protagonista. Es mago pero usa muy poco sus poderes. Mis alumnos tienen una intuición sorprendente para ver relación entre él y Buffy: es su profesor, su padre, su enemigo, da igual pero está íntimamente relacionado con ella. A veces creen que es el malo, pero cuando ven la foto de Spike se les pasa.
3 Anya
3. Anya es otro personaje secundario. En el pasado lejano fue un demonio, y un accidente en la serie la convirtió en humana. Más adelante pasó a ser la pareja de Xander. Como no está acostumbrada a relacionarse con humanos, es muy bocazas. La actriz es 3 años mayor que las demás mujeres de la serie. Mis alumnos varían entre considerarla muy fea o muy sexy, nunca “guapa”. Los que la consideran fea creen que tiene mal cáracter. Todos suelen creer que es la madre de alguien, y aquí se observa cómo de condicionados los tiene Hollywood: cualquier mujer demasiado mayor o fea para ser protagonista es la madre de alguien.
4 Riley
4. Riley aparece en esta temporada y llegará a ser el novio de Buffy. Mis clases piensan, sin apenas excepciones, que es el protagonista y un héroe sin ambigüedades. Siempre. No son capaces de inventarle defectos.
5 Willow
5. Willow es la mejor amiga de la protagonista. Es algo alocada, extravagante (algo que los alumnos siempre adivinan) y muy optimista, positiva y fuerte. A veces, a mis clases les cae mal.
6 Spike
6. Spike es un vampiro. Quiere matar gente, pero por circunstancias que en este episodio de Buffy no vienen al caso, no puede. Es un enemigo recurrente de los protagonistas aunque ahora esté, puntualmente, conviviendo con ellos. Mis clases siempre, siempre, lo consideran El Malo, el villano principal.
7 Buffy
7. Buffy es la protagonista de la serie. Caza vampiros e impide el fin del mundo con regularidad. Su único poder obvio es la superfuerza pero quizá también cura muy rápido. Intenta compaginar su destino de cazavampiros con una vida normal y completa de adolescente y estudiante; a veces le sale, pero normalmente no. A mis clases, al verla en foto, les cae mal instantáneamente. Es tonta. Es la mala. Se dedica al acoso escolar. Es una robanovios, o pierde a su novio (que SIEMPRE es Riley) por egoísta y no cuidarlo. Vamos: es la protagonista de Mean Girls. Esta reacción es unánime.
8 Xander
8. Xander es el mejor amigo de Willow, y luego el mejor amigo de Buffy. Dentro de una pandilla que se dedica a matar monstruos, a veces no lleva bien ser el único que no tiene poderes especiales y no es especialmente listo. Mis alumnos a veces creen que tienen cara de tonto pero suelen creer que es “el amigo de alguien”, “buenazo”, “el que se muere”.
A comentar todo esto se dedica fácilmente una hora y a veces falta tiempo; depende de lo grande que sea el grupo y cuántas ganas tengan de hablar.
Buffy Full cast
A continuación repasamos las relaciones. Esto es el esquema de lo que opinaron dos grupos este año:
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A: protagonistas, pareja principal.
B: Villanos.
C: Figuras mentoras.
D: el mejor amigo de alguien.
“most likely to die”: Quién es más probable que se muera.
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Hay cierta tendencia a construir que Buffy y Riley son una pareja que rompe, ella se queda sola al final, y él consigue una pareja más generosa, cariñosa y buena, que siempre es Tara o Willow y nunca Anya.
Hay poca tendencia a observar amistades entre personajes de distinto sexo, aunque Giles es casi siempre una figura protectora. También hay una mínima tendencia a considerar relaciones homosexuales; la única que se les ocurre espontáneamente es asociar a Spike con Xander, algo que ha ocurrido un par de veces.
3 – Dedicamos una sesión a ver el capítulo. Se pueden comentar algunos aspectos culturales (yo defino “college”, “midterms”, “finals”, “Wicca”, y “Weetabix”).
4- y otra sesión más para comentar:
– Si les ha gustado la serie y por qué.
– Identificarla: que es el 10º capítulo de la 4º temporada de Buffy the Vampire Slayer. La sitúo en el tiempo. Les cuento que es una de las series de la “transición” a la actual moda de series complejas y creativas orientadas a un público adulto. Buscamos otros ejemplos: Menciono Los Soprano si no la conocen, y Sexo en Nueva York. Comentamos qué series les gustan a ellos ahora. Me cuentan de qué tratan esas series. Comparamos con cómo el cine se ha vuelto cada vez más infantil; puede ser útil comentar la cartelera de cine de la zona para tener un ejemplo.
– Comentar los errores y aciertos de su forma de analizar las relaciones entre personajes:
– Su sorpresa al ver lo que ocurre entre Tara y Willow; su incapacidad para detectarlo, en algunos casos.
– Cómo efectivamente algunos personajes con “cara de buenos” son buenos (Tara, Xander). Buenas elecciones de casting con actores que son lo que aparentan… o no.
– Sus prejuicios contra las mujeres que no sean muy jóvenes (Si no es de mi edad es que es la Madre de alguien)
– La misoginia que hay en suponer todas las virtudes en un hombre muy guapo (siempre que sea hipermasculino) y todos los defectos en una mujer muy bella.
– El acierto en suponer un rol protector para Giles. Figuras adultas positivas que no son tu familia.
– Tal como trata el capítulo, incomunicación. ¿Por qué se nos quedan cosas sin decir?
5 – Por último, deberes. Yo suelo mandar una redacción para casa, de tema libre, siempre que sea una narración. Si el autor o autora anda escaso de creatividad, me puede resumir el argumento de una película que le guste.
No siempre hago un trabajo tan exhaustivo, pero esta es, para mí, la manera correcta de trabajar con películas en clase de inglés. Hablar sobre ellas, que no es difícil; sacar temas para el debate; repasar contenidos “secos” tipo vocabulario y gramática; relacionarlas con la experiencia personal; y hacer trabajos que vayan más allá de opinar sobre si te han gustado.

Doctor Who clásico: una guía de visionado.

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Todos los Doctores. De momento.
La serie Dr Who es la serie de ciencia ficción con más años de emisión del mundo. Empezó a emitirse en 1963, y está en emisión aunque en estos 50 años ha tenido algunas pausas. 26 temporadas con 800 episodios dan para mucho, y si te has enganchado a la serie recientemente o sólo tienes curiosidad, lo más seguro es que no sepas por dónde empezar. Pues aquí tienes: una selección de episodios del Doctor original, y una pequeña explicación del invento. Aviso: la selección no la he hecho yo, sino mi marido, a partir de listas preexistentes y de resúmenes que le llamaban la atención. Aún no hemos visto casi nada del Doctor Who original.
Las descripciones de los doctores las he traducido y adaptado de Tv Tropes, la Wikipedia, y webs de fans. Los enlaces a TV Tropes son porque incluyen resúmenes y a veces, enlaces para ver los episodios. Hay episodios autoconclusivos, e historias que ocupan varios episodios. En el Doctor clásico la tendencia es cuatro episodios por historia, y en el moderno, una.
35mmPrimer Doctor: William Hartnell. 1963-66. El doctor que parece más viejo de todos tenía modales de viejo gruñón que se fue suavizando a lo largo de la primera temporada. Aunque en la serie nueva se habla de que es, o era, joven, ya había tenido una larga vida: tenía una nieta. No es perfecto pero siempre mantiene el aire de figura de autoridad. Sus primeros acompañantes eran profesores, algo que sin ser educativo da un toque formalito a una serie infantil. Muchas historias tienen que ver con el Doctor y sus acompañantes (nada menos que nueve como testigos de acontecimientos históricos.

  1. An Unearthly Child TvTropes.
  2. The Daleks Tvtropes.
  3. The Edge of Destruction    TvTropes.
  4. The Aztecs  TvTropes.
  5. The Dalek Invasion of Earth   TvTropes
  6. The Crusade  TvTropes.
  7. The Time Meddler  TvTropes.
  8. The Ark TvTropes.
  9. The War Machines TvTropes.

second doctorEl Segundo doctor: Patrick Troughton, 1966-69. El primer doctor divertido. Cada doctor tiene todos los recuerdos del anterior, pero diferente personalidad. Éste ha sido una gran influencia en los posteriores; a veces es manipulador («El Doctor siempre miente», se nos ha dicho del Undécimo), a veces se hace el tonto para engañar a sus enemigos, como hacen repetidamente los modernos. Aquí se explica que pertenece a los «Time Lords», los señores del tiempo, que tienen una política de neutralidad ante conflictos ajenos que él desobedece repetidamente. También se crea UNIT, una organización humana dedicada a combatir aliens. Hay más tendencia a episodios con monstruos y aliens que a viajes en la Historia. Muchos episodios se han perdido.

  1. The Tomb of the Cybermen TvTropes  
  2. The Enemy of the World   TvTropes.
  3. The Mind Robber   TvTropes.
  4. The Invasion   TvTropes
  5. The Seeds of Death  TvTropes.
  6. The War Games   TvTropes.

3rd Doctor jon pertweeEl Tercer Doctor. Jon Pertwee. 1970-74. Fue el primero que se emitió en color. Los Time Lords se enfadan con el Segundo Doctor y lo destierran al Planeta Tierra sin la TARDIS, la nave espacial y máquina del tiempo que tiene desde el principio, así que este Doctor lo tiene difícil para salir de Londres.  Una diferencia muy grande con otros Doctores antes y después es que las aventuras tienen mucha más acción: sigue siendo pacifista, pero practica artes marciales y si no hay más remedio, se pelea, aunque sólo sea lo justo para desarmar al malo de turno y salir huyendo. Un par de enemigos clásicos, los Dalek y los Cybermen, están ahí desde el primer Doctor, y con éste conocemos al Master, los Sontaran, y los Silurians entre otros que han salido en el Doctor nuevo.  También se le une la acompañante que más tiempo ha pasado con él, Sarah Jane Smith. Sarah Jane ha sido la única acompañante clásica que ha aparecido en la serie nueva.

  1. Spearhead from Space  TvTropes.
  2. Doctor Who and the Silurians  TvTropes
  3. The Ambassadors of Death  TvTropes
  4. Inferno    TvTropes.
  5. Terror of the Autons  TvTropes.
  6. Day of the Daleks   TvTropes.
  7. The Three Doctors    TvTropes
  8. Carnival of Monsters   TvTropes.
  9. The Green Death   TvTropes.
  10. The Time Warrior TvTropes.

Film Title: Dr Who.El Cuarto Doctor. Tom Baker. 1974-81. Es el Doctor más reconocible, en parte porque es el que ha estado ahí más temporadas, y porque es el que hemos visto en televisión cuando éramos pequeños los que ahora rondamos los 30-40. En España se emitió en autonómicas a finales de los 80. Era misterioso y se mantenía tranquilo en la peor de las crisis; a pesar de su aparente frialdad, tiene relaciones más duraderas y complejas con sus acompañantes: es el primer doctor que dice que sus acompañantes son sus amigos (ya te vale, hijo). Las historias tienen elementos de terror que metieron a sus guionistas en problemas con la BBC, ya que se suponía que la serie era infantil. También humor; Douglas Adams coordinó los guiones de la 17º temporada y escribió los de Pirate Planet, City of Death y Shada.

  1. The Ark in Space  TvTropes 
  2. Genesis of the Daleks   TvTropes
  3. Terror of the Zygons  TvTropes.
  4. Planet of Evil  TvTropes
  5. Pyramids of Mars  TvTropes.
  6. The Brain of Morbius   TvTropes.
  7. The Seeds of Doom   TvTropes   
  8. The Hand of Fear TvTropes.
  9. The Deadly Assassin   TvTropes.
  10. The Face of Evil  TvTropes.
  11. The Robots of Death  TvTropes.
  12. The Talons of Weng-Chiang  TvTropes 
  13. Horror of Fang Rock   TvTropes.
  14. The Invisible Enemy   TvTropes.
  15. The Pirate Planet   TvTropes.
  16. City of Death   TvTropes.
  17. Nightmare of Eden  TvTropes.
  18. Full Circle  TvTropes.
  19. State of Decay   TvTropes.
  20. Warrior’s Gate   TvTropes.
  21. The Keeper of Traken TvTropes.
  22. Logopolis   TvTropes.

Fifth DoctorEl Quinto Doctor. Peter Davison. 1981-1984. Ay, el del apio. Sí, llevaba un traje muy elegante y en la solapa una rama de apio en vez de una flor. El primer doctor joven era indeciso, más dado a reaccionar que a actuar, y trataba a sus acompañantes más como a iguales, como «parte de su equipo». Además tiene varios acompañantes a la vez, algo que en la serie nueva ha ocurrido ocasionalmente. Es bastante dado a los finales tristes.
 
 

  1. Castrovalva   TvTropes.
  2. Kinda TvTropes.
  3. Earthshock TvTropes.
  4. Snakedance   TvTropes.
  5. Mawdryn Undead  TvTropes.
  6. Terminus    TvTropes.
  7. Enlightenment   TvTropes.
  8. The Five Doctors  TvTropes.
  9. The Caves of Androzani   TvTropes.

colin baker. 001El Sexto Doctor. Colin Baker, 1984-1986. Aquí se dio un salto, para dar variedad. Si el Doctor anterior había sido indeciso y más bien pasivo, éste era emocionalmente más inestable, y se enfadaba con facilidad. Era arrogante, cabezón, e impaciente (esto me suena mucho a las encarnaciones recientes, la verdad). Podía ser desagradable con sus acompañantes. Una joyita, vaya. Las historias tenían un grado de violencia que estuvo entre los motivos de la BBC para suspender el programa un año y medio. Al pobre actor se le echó la culpa de todo lo que a la BBC no le gustaba del programa, y lo echaron, sustituyéndolo por el Séptimo antes de tiempo.

  1. The Twin Dilemma  TvTropes.
  2. Attack of the Cybermen  TvTropes.
  3. Vengeance on Varos  TvTropes.
  4. The Mark of the Rani TvTropes.
  5. Revelation of the Daleks  TvTropes.

7th doctorEl Séptimo Doctor. Sylvester McCoy, 1987-1989.  Inicialmente se intentó volver a historias más apropiadas para público infantil, y más adelante la serie se fue «oscureciendo». Aquí se canceló la serie después de 26 años de emisión, sin explicaciones claras del porqué. Para empezar, no era estrictamente cancelación, sino de nuevo una «pausa» como la que tuvo el Sexto Doctor. Algunos motivos que se sugieren son que la dirección de la BBC estaba harta del programa; había quienes creían que ya no tenía el encanto de antes, y otros a los que simplemente nunca les gustó. Seguramente también pesó que productos derivados (novelas, comics, seriales en audio) y reposiciones tenían más éxito que el Dr Who de los ochenta.

  1. Time and the Rani   TvTropes.
  2. Dragonfire  TvTropes.
  3. Remembrance of the Daleks TvTropes.
  4. The Happiness Patrol   TvTropes.
  5. The Greatest Show in the Galaxy  TvTropes.
  6. Battlefield   TvTropes.
  7. Ghost Light   TvTropes.
  8. The Curse of Fenric  TvTropes.
  9. Survival  TvTropes.

Doctor_Doctor_Who_08El Octavo Doctor. Paul McGann. Telefilm, 1996. Un intento de recuperar la serie. No se le dio continuidad en forma de serie, pero sí con novelas, comics y en audio. El motivo de esto fue sobre todo económico; iba a ser una coproducción entre la BBC y productoras americanas y en Estados Unidos el telefilm no tuvo suficiente audiencia para que los americanos se comprometieran a seguir. Este Doctor se parece un poco al quinto y al undécimo en ser casi siempre alegre, algo infantil. Fue algo polémico que parecía sentir atracción romántica.
El Telefilm.   TvTropes.
En 2005 empezó a emitirse la serie nueva, con Christopher Eccleston como Noveno Doctor. El programa se dirige a un público más adulto que antes. Esta serie lleva siete temporadas, tres Doctores y alrededor de 100 episodios. Es importante incluir los especiales de Navidad; a veces son muy buenos y a veces cambian significativamente el curso de la acción. Si ves varios episodios a la semana, en un año la has visto, aunque claro, es un atragantón. Más que distinguir distinto estilo entre cada doctor, la diferencia está entre Rusell T Davies como creador (temporadas 1-4, doctores 9 y 10) y Steven Moffat (temporadas 5-7, doctor 11). Un pequeño resumen de lo que hemos visto:
La Guerra del Tiempo acaba de terminar. Todo lo que sabes es que los Señores del Tiempo y los Daleks se han exterminado mutuamente. No queda nadie más que El Doctor, que está en shock. No sabes si es culpable del doble genocidio o sólo tiene un caso grave de culpa del superviviente. No comparte en absoluto las excentricidades de doctores anteriores; ni muletillas, ni chistecitos, ni ropa rara. Vaqueros y chaqueta de cuero, y hala, a salvar el mundo. Sus relaciones con sus acompañantes son muy íntimas, de gran amistad, a veces complicadas por una atracción romántica que lo halaga pero no suele corresponder. Según pasa el tiempo, se vuelve menos serio y recupera el punto cómico, pero el sentimiento de culpa, la inquietud, y la facilidad para enfadarse siguen estando ahí, bajo la superficie. Provoca catástrofes cuando se empeña en salvar a individuos concretos; comete muchos errores, llevado por la cabezonería o por la precipitación, y amigos y enemigos no dudan en echárselo en cara.
Se reencuentra con antiguos enemigos (Daleks, Cybermen, The Master, Sontarans entre otros) y conoce a otros nuevos (Weeping Angels, Vashta Nerada, The Silence y muchos más). A veces gana por listo; a veces por suerte; muy pocas veces, pero alguna hay, mediante la violencia. Al principio hay bastante recurso a truquillos tecnológicos, y hacia el final, a retorcidas paradojas temporales. Y lo mejor es que parece que le queda para rato.